martes, 3 de julio de 2012

Citas Célebres de la 2ª Guerra Mundial (48)



"No existen prisioneros de guerra rusos porque nuestros soldados combaten hasta morir y, si optan por entregarse al enemigo, dejan de pertenecer a nuestra comunidad"

Iosif Stalin - Rechazando una oferta alemana de establecer un servicio postal que permitiese la llegada de paquetes de la Cruz Roja a los respectivos campos de prisioneros

4 comentarios:

José Sebastián dijo...

Me recuerda a la frase de Serrano Suñer, ministro de exteriores y cuñado de Franco: “No hay españoles fuera de España” cuando fue consultado por el régimen Nazi sobre lo que debía hacer con los españoles republicanos que se hallaban en los campos de concentración. Esta declaración convertía a estos presos en apátridas y por tanto les condenaba a una muerte segura.

Mr. Lombreeze dijo...

Y a este hijodelagranputa que fue Stalin le faltó añadir "Además, a los prisioneros que sí existen (a cientos de miles) los vamos a matar nosotros mismos cuando reconquistemos Polonia y Alemania, por cobardes". Mecagoensuputamadre. Así trató el Ejército Rojo a sus propios hombres.

Y a los civiles casi lo mismo. Les preguntaban "por qué no te has hecho partisano?", y les pegaban un tiro. Si eras mujer, doble premio: primero te violaban y luego te pegaban un tiro. Espeluznante.

Muy bueno el comentario de José Sebastián.

charlie furilo dijo...

JOSE SEBASTIAN: Buen aporte, compañero, lo que demuestra que los métodos de ambas ideologías-dictaduras eran básicamente parecidos. Stalin fue un hijodelagranputa genocida, quizás el más terrible de la historia, superando incluso a Hitler. Franco y sus acólitos, también practicaron el genocidio sin ningún tipo de miramientos, pese a que algunos quieran ver lo contrario. Precisamente, el amigo Mr. Lombreeze, que también comenta en esta entrada, lo dejaba aquí bien claro en su blog:

http://gusanoylombriz.blogspot.com.es/2012/05/la-rah-tiene-razon-franco-no-fue-un.html

MR. LOMBREEZE: El muy hijodeperra lo llevó hasta las últimas consecuencias. Y si no que se lo pregunten a su propio hijo Jakob, prisionero de los alemanes, por el que no movió un dedo para lograr su liberación ("No tengo ningún hijo llamado Jakob"), pese a los movimientos de los nazis para tratar de canjearlo por compatriotas suyos capturados u obtener otro tipos de beneficios de su captura. Saludos

javier dijo...

Pues yo creo que Stalin fue muy consecuente con sus ideas (recordemos que nunca quiso el canje de su hijo Yakov). Para él se luchaba y punto. A veces tocaba vivir y a veces morir. El no reconocer la existencia de prisioneros de guerra rusos fue una política de guerra para que los rusos se pensasen dos y cincuenta veces el hecho de rendirse, para afirmar el espíritu de la resistencia. Claro, los prisioneros rusos se quedaron sin paquetes de la Cruz Roja que pudieron salvarles a muchos. Pero la resistencia partisana llegó a niveles que los alemanes nunca imaginaron (más de un millón de hombres).