viernes, 5 de octubre de 2012

Holanda: Colaboracionismo y Resistencia

El 10 de mayo de 1940 la Alemania nazi invadió Holanda, y tan sólo cinco días después el gobierno neerlandés se rindió a los alemanes, comenzando oficialmente la ocupación el 17 de mayo. La familia real, con la reina Guillermina I a la cabeza,  y el gobierno, habían huído del país días atrás, refugiándose en el Reino Unido, donde establecieron un gobierno en el exilio.


Los alemanes optaron por nombrar un Reichskommissar, Arthur Seyss-Inquart, (en la fotografía junto al Führer) para dirigir el país. Inicialmente, incluso pareció que podrían contar con la cooperación de los políticos demócratas: el primer ministro del gobierno holandés en el exilio, Dirk Jan de Geer, dejó Londres y retornó a los Países Bajos vía Lisboa para entablar por su cuenta negociaciones de paz con los alemanes - creía que los Aliados no podía ganar la guerra - y discutir la cooperación con las fuerzas de ocupación nazis, algo a lo que se opuso enérgicamente la reina que lo destituyó del cargo.  Por ello,  finalmente, los alemanes decidieron confiar en los fascistas locales, de los cuales había varios partidos antes de la guerra.


El más importante fue el Nationaal-Socialistische Beweging (NSB), dirigido por Anton Mussert (en la imagen superior). A diferencia de sus contrapartidas noruega y danesa, si que disfrutó de un apoyo popular genuino: había obtenido 300.000 votos en las elecciones municipales de 1935. Después de la ocupación, los partidos demócratas fueron disueltos y otros partidos fascistas fueron obligados a unirse al partido de Mussert, (abajo podéis ver su bandera) que estaba completamente uniformado e incluía un Cuerpo de Líderes Políticos, un Cuerpo de Oradores y muchas secciones (profesionales, de juventud y de mujeres).


Tenía también organizaciones de milicias paramilitares: la Weer Afdeelingen (WA) - "Sección de Defensa" - y la Lijfwacht van der Leider (cuerpo de guardia personal de Mussert). Una rama holandesa de la SS Germánica, bautizada primero como Nederlandsche-SS y luego como Germaansche-SS en Nederland, se unió a estas milicias. Todas ellas, al igual que el NSB en su conjunto, llevaban uniformes de color negro. 


La Weer Afdeelingen (WA) - algunos de cuyos miembros podéis ver en la fotografía de aquí abajo) -estaba organizada en 9 unidades, conocidas como Heer-ban (una de ellas con base en Alemania), y también tenía ramas motorizadas, navales, de caballería, aéreas y de transmisiones, así como escuelas de oficiales y suboficiales, y una organización de reserva. En 1942, recibió "poderes policiales en situaciones de emergencia". Por su parte, la Lijfwacht, diferenciada por el color de sus parches de cuello, era mucho más pequeña. La Germaansche-SS en Nederland tenía 5 regimientos y otro policial; en la teoría respondía ante los mandos del NSB, pero en la práctica lo hacía ante los alemanes.


Los nazis reorganizaron la policía holandesa creando la llamada "Policía Comunal" para sustituir a las fuerzas municipales de las ciudades importantes. Organizado con estructuras militares, este servicio llevaba uniformes negros con cuello cerrado, parches azules con estrellas de plata y  una divisa de empleo. La gorra de plato lucía una escarapela oval con los colores nacionales, una granada flameante arriba y hojas de roble abajo. Entrenada por las SS alemanas, esta fuerza tenía inicialmente unos 3.000 hombres.


Otras fuerzas de seguridad colaboracionistas incluían: al Vrijvillige Hulp Politie, con tareas similares a los "Constabulary" británicos, y una fuerza de varios miles de hombres; el Kontroll Kommando (en la fotografía de aquí arriba), responsable de controlar a los trabajadores forzados, que llevaba el clásico uniforme gris-verdoso (feldgrau) de la Wehrmacht con parches de cuello negros con las letras "KK", y a partir de 1943, el Wachtabteilung, compuesto por hombres de más edad que actuaban como guardias de fábricas e instalaciones militares; llevaban un uniforme similar al de la policía alemana, pero con el águila del ejército alemán con esvástica y un escudo de brazo holandés.


La fuerza de seguridad colaboracionista más importante fue el Nederlandse Landwacht (NL) (imagen superior). Creado en 1943, reclutó a los hombres en mejor forma física del NSB, la WA y la Germaansche-SS en Nederland. En octubre de 1943 se le dio el nombre de Landstorm Nederland y quedó bajo el control de las SS. El mes siguiente se creó un segundo Landwacht, bajo el control del NSB, al que se incorporan todos los restantes hombres en edad militar del NSB y la WA. Se componía de un elemento permanente de 3.000 hombres, más otros 8.000 que servían a tiempo parcial. Inicialmente, tanto el Landstorm como el Landwacht llevaban los uniformes negros de sus organizaciones matrices - la WA, las SS, la Policía Comunal - o brazaletes sobre ropa civil.


Progresivamente fueron introducidos uniformes feldgrau, sobre todo en el Landstorm. Las dos fuerzas adoptaron el distintivo tradicional del NSB, el "gancho de lobo" (imagen sobre este párrafo); y también la granada flameante de la Policía Comunal, que fue colocada en los parches de cuello y que reemplazó a la calavera de las SS en las gorras. El Landstorm luchó contra la Resistencia Holandesa, y hasta cierto punto contra los paracaidistas británicos lanzados en Arnhem en octubre de 1944. Finalmente fue amalgamado con otros voluntarios holandeses, por ejemplo, el Batallón SS de Guardia "Nordwest", en la llamada 34ª División SS de Granaderos Voluntarios "Landstorm Nederland" (en la fotografía bajo este párrafo)


La Resistencia Holandesa se encontró con serios problemas. Las fuerzas de policía alemanas realizaron algunos golpes muy eficaces contra ellos, sus líderes tuvieron dificultades para coordinar sus esfuerzos, y desde el principio, hubo desacuerdos entre la sección holandesa del SOE (Special Operations Executive) británico y los servicios secretos creados por el gobierno neerlandés en el exilio. El primer grupo, fundado en 1940, fue el Orde Dienst, mayoritariamente dirigido por oficiales militares. Tenía un objetivo limitado: prepararse para mantener el orden cuando los alemanes fueran eventualmente forzados a evacuar los Países Bajos. Los comunistas fueron, como siempre, más radicales, y montaron ataques directos contra los alemanes y los colaboracionistas, pero su debilidad numérica impidió que causaran algún problema serio a las fuerzas de ocupación.


El hecho de que el Orde Dienst tuviera contacto con el SOE demostró ser una desventaja desastrosa. En noviembre de 1941, los servicios de inteligencia alemanes (Abwehr) detuvieron a un cierto número de agentes holandeses del SOE, y en el curso de sus interrogatorios tuvieron acceso a las frecuencias de radio con que enlazaban con Londres. Hubo extraordinarios fallos de seguridad y juicio, tanto en los Países Bajos como en Londres, y como consecuencia, la comunicación entre Londres, el Orde Dienst y otros grupos de resistencia quedó desastrosamente comprometida y fue manipulada por los alemanes durante un largo período de tiempo.


Esta Operación "Nordpol" - también llamada el "Englandspiel" o "Juego de Inglaterra" - hizo que cayera en manos de los alemanes suficiente material, armas y dinero para equipar a unos 10.000 resistentes, todo ello entregado inocentemente en su manos por la RAF. Costó la vida de muchas tripulaciones de la fuerza aérea británica y la captura, interrogatorio, y, en muchos casos, la muerte horrible de no menos de 450 agentes del SOE, y de activistas locales. El "Juego de Inglaterra" solo acabó a finales de 1943, como resultado de la increíblemente valiente huída hasta Inglaterra de un agente del SOE detenido. Para entonces, la Resistencia neerlandesa había sufrido daños de los cuales nunca consiguió recuperarse del todo.


A pesar de ello, hubo varios intentos de resistencia a las fuerzas de ocupación. Hubo una huelga general en febrero de 1941 en protesta de las medidas y actividades nazis contra los judíos holandeses (era la primera vez que se producía una huelga general en un país ocupado por los alemanes). Los comunistas llevaron a cabo misiones importantes, tales como el asesinato del general Hendrik A. Seyffardt, que había sido jefe del Estado Mayor del Ejército holandés y era el patrocinador de la 23ª SS División "Nederland", que luchó en el Frente Oriental. El jefe de las fuerzas de seguridad alemanas, el general SS Hanns Albin Rauter, escapó a un atentado contra su vida, pero muchos hombres menos importantes del NSB y la WA fueron asesinados. El principal esfuerzo de la Resistencia consistió en ayudar a los llamados onderduikers (o "gente sumergida"), hombres y mujeres que se escondían de los alemanes. Varias organizaciones estuvieron implicados en ello, especialmente el Landelijke-Knokploegen (LK).


Se intentó reconstruir la Resistencia después del "Englandspiel". El SOE  y el Bureau Bijzondere Opdrachten (BBO) del gobierno holandés en el exilio superaron las dificultades entre ellos. El OD, el LK y el Raad van Verzet ("Consejo de la Resistencia") fueron agrupados en las Nederlande Binnelandse Strijdkrachten ("Fuerzas Neerlandesas del Interior") bajo la autoridad del príncipe Bernardo. Sin embargo, nunca llegan a lograr una unidad efectiva: la Resistencia no tenía los hombres ni las armas adecuadas para ayudar a los ejércitos aliados en el campo de batalla en las fases finales de la guerra. Las organizaciones civiles eran bastantes eficaces, como se ha mencionado: organizaron otra huelga general en 1943 para protestar contra el internamiento del personal del Ejército holandés que había sido liberado en 1940, y en septiembre de 1944, los trabajadores del ferrocarril organizaron una parada general del tráfico ferroviario en apoyo de la operación aliada "Market-Garden".


Al final de la guerra, unos 50.000 holandeses fueron perseguidos por sus servicios en organizaciones armadas o proalemanas; alrededor de 15.000 de estos hombres habían servido en fuerzas formadas para luchar contra la Resistencia. La ocupación alemana causó la muerte de unos 250.000 holandeses.


Fuentes:
Osprey: Soldados de la II Guerra Mundial: "La Resistencia en Europa Occidental" de Carlos Caballero Jurado
http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Holanda
http://en.wikipedia.org/wiki/Dutch_resistance
http://www.zweiterweltkrieg.org/phpBB2/viewtopic.php?f=27&t=6767

6 comentarios:

isra dijo...

Brillantísimo post.

Según lo leia ma acordaba de lo que pretenden hacer los griegos con Alemania para no pagar tanto a la UE, y es que, guste o no, en mayor o menor medida (población que los apoyaba) los nazis obtuvieron colaboración por parte de muchos países europeos.

Repito, brillantísimo post.

fiona dijo...

Puedo entender que se rindan si ven que no tienen opciones de ganar, pero de ahí a colaborar y terminar luchando contra tus propios "vecinos y amigos"...allá cada uno con su conciencia.

Mi madre se llama Guillermina, como la reina.

1besico!

Mr. Lombreeze dijo...

Bravo!.

Bueno, vergüenza colaboricionista la hubo a raudales, lo de Francia fue también bochornoso. Y no olvidemos que la URSS fue aliada de Hitler al principio de la guerra.

Al menos los griegos pueden presumir, con orgullo, de que sus antepasados resistieron con dos cojones a los putos nazis.

Chesco dijo...

Enhora buena por tu blog en general y por los post tan interesantes y divertidos que publicas. Sigue asi porque me alegras el día.

charlie furilo dijo...

ISRA: Gracias por lo brillantísimo post...vas a hacer que me sonroje. Partidos de corte fascista (o nazis directamente) había prácticamente en todos los países de la Europa Occidental, y con las respectivas ocupaciones alemanas de sus países, vieron que la ocasión la pintaban calva y no dudaron en colaborar para obtener un poder y una influencia en la sociedad que seguramente nunca hubieran tenido en condiciones normales. No es una situación extraña ni ilógica, pero desde luego, me generan bastante más simpatía y admiración quienes lucharon en la clandestinidad y con casi todo en su contra contra los ocupantes y los colaboracionistas (o incluso quienes se alistaron en otros ejércitos como el británico para luchar contra los invasores)

MR.LOMBREEZE: Putos arribistas, eso es lo que eran los colaboracionistas. Y si, los griegos le echaron un par, y como diría Stalin: "No lo olvidaremos jamás"

FIONA: Pues eso, lo dicho. Me remito a lo ya comentado arriba. ¡¡Un beso para Guillermina!! (la reina holandesa también le echó un par, por cierto)

CHESCO: Bienvenido a las filas de "Blitzkrieg!!" y gracias por comentar y por tus palabras, camarada. Cosas como estas, también me alegran el día. Confío en seguir viéndote por estos lares. Saludos!!

Heriverto Silva dijo...

Me gostaria de receber informação sobre RICHARD HEIDRYCH SS Governador de Tchecoslováquia