miércoles, 4 de julio de 2012

La Operación Pelikan

Una de las operaciones más espectaculares de la Segunda Guerra Mundial podría haber sido la destrucción del Canal de Panamá por los alemanes. Al menos, eso fue lo que estuvo muy cerca de ocurrir en noviembre de 1943, cuando, en el último momento, se suspendió la llamada Operación Pelikan, que consistía en el viaje de dos submarinos alemanes que debían transportar, debidamente desmontados y embalados, sendos bombarderos Junkers Ju-87 "Stuka" a una isla del caribe para, desde allí, atacar el citado canal.


El Canal de Panamá suponía en esos momentos un atajo valiosísimo para los buques aliados. Gracias a él, los buques de guerra y mercantes podían pasar en poco tiempo del teatro de operaciones del Pacífico al del Atlántico, en función de las necesidades concretas de cada momento. Además, el transporte de materias primas era más rápido e incluso el tráfico de mercancías entre la costa este y la costa oeste de EE.UU. se realizaba a través de rutas navales que pasaban por el canal. Dejar inutilizado el canal suponía aumentar en 12.500 kms la distancia que separaba las costas del Atlántico y el Pacífico norteamericanas, lo que suponía varias semanas de diferencia en el tiempo que tardaban los buques de guerra y los mercantes en desplazarse de uno de los teatros de operaciones al otro.


Por dicho motivo, tras la entrada en la guerra de los EE.UU., el Canal de Panamá se convirtió en un objetivo prioritario para los países del Eje, aunque, protegido por la distancia, resultaba prácticamente inalcanzable para ellos. Después de la guerra los aliados pudieron conocer los planes de la Abwehr para atacar el canal (concretamente el dique del lago Gatún, que podéis ver en la imagen de aquí arriba), un expediente con el nombre de Proyecto 14, consistente en una serie de planes de sabotaje que tendrían que haber sido efectuados por agentes locales o por comandos desembarcados en submarinos. Por su parte los japoneses también hicieron planes para bombardear las esclusas de Miraflores, situadas en el extremo occidental del Canal de Panamá, con 6 hidroaviones, cargados con cerca de una tonelada de bombas cada uno, que serían transportados en dos submarinos oceánicos de gran tamaño, el I-400 y I-401.


La Operación Pelikan se ideó a mediados de 1943 en el seno del Reichssicherheitshauptamt (más conocido por sus siglas RSHA), la Oficina Central de Seguridad del Reich. Una de las siete secciones en que estaba dividido, la VI (SD Exterior), dirigida por Walter Schellenberg (en la fotografía de aquí arriba), planteó esta operación con el objetivo de paralizar y obstaculizar el máximo tiempo posible el tráfico naval aliado. Aunque es posible que la inutilización del Canal de Panamá no supusiese necesariamente el colapso del transporte marítimo aliado, si que era previsible que el obligado desvío atravesando el Estrecho de Magallanes, en el extremo sur del continente americano, obligase a los aliados a realizar un esfuerzo suplementario.


Al frente de esta importante operación, se puso a Erich Gimpel (en la imagen sobre estas líneas) un veterano agente que había estado destinado en América y España en los años anteriores. El agente había residido en Perú en la década de los 30, trabajando como operador de radio para empresas mineras, y estaba considerado un agente experto en Latinoamérica. Gimpel recurrió a un ingeniero llamado Hubrich, que había ocupado puestos de responsabilidad durante las obras de construcción del canal, entre 1903 y 1914. El ingeniero explicó que atacando las esclusas no se conseguiría dejar cerrado el canal por mucho tiempo, ya que las reparaciones de emergencia necesarias para mantenerlo abierto se podrían hacer en pocos días, por lo que, a la postre, el ataque habría resultado inútil.


En su lugar, el ingeniero alemán propuso volar el gran dique del Gatún, un gran lago artificial, situado a 26 metros sobre el nivel del mar, que constituye la parte central del canal, formado al embalsar el río Chagres con una gran represa de tierra, y que proporciona el nivel del agua necesario para permitir el paso de los buques por el canal. En su parte central tiene un dique de hormigón, cerrando el valle del Chagres, con una serie de compuertas accionadas eléctricamente que se utilizan para mantener constante el nivel de agua del lago. Volando ese dique, que funciona de sumidero, los más de 5 km³ de agua retenidos en el lago irían a parar al mar. Además de que el canal se quedaría sin agua, habría que construir un nuevo dique y esperar a alcanzar el nivel necesario para alimentar de nuevo todo el sistema de esclusas, lo que dejaría inutilizado el canal durante al menos 2 años.


Una vez marcado el objetivo, quedaba por concretar lo más difícil: la forma de llevarlo a cabo. Gimpel decidió que el ataque se ejecutaría mediante un bombardeo aéreo. En lugar de utilizar bombarderos de gran autonomía (había existido un proyecto en 1939 utilizando Focke-Wulf Fw 200), poco adecuados para realizar bombardeos de precisión, Gimpel decidió usar 2 bombarderos en picado Junkers Ju-87 "Stuka", con los que habría una mayor probabilidad de éxito. Los "Stukas" serían desmontados y transportados en cajas sobre el casco de dos submarinos oceánicos del tipo IX-C (imagen inferior). Todo el equipo desembarcaría en una pequeña isla deshabitada del Caribe, frente a las costas de Nicaragua. Allí un equipo de técnicos montaría los dos aviones, que atacarían el dique de Gatún armados con dos bombas de 500 kgs cada uno. Gimpel pensaba que bastaba con que uno de los dos lograse alcanzar el objetivo para que la misión tuviese éxito. En cuanto al regreso, el plan no era demasiado explícito. Aunque se había previsto que los cuatro tripulantes de los bombarderos pudieran volver al submarino para regresar a Alemania, se admitía la posibilidad de que acabasen cayendo prisioneros. Es decir, la suerte que pudieran correr los aviadores era un detalle secundario, siempre y cuando consiguieran destruir el dique.


El equipo escogido para la misión se trasladó al lago Wansee, en Austria, para realizar los ensayos de la operación . Allí fue construida una réplica a escala del dique de Gatún, que utilizaban las tripulaciones de los "Stukas" para entrenar el ataque.Tras varias semanas de estudio, los aviadores conocían al detalle la geografía panameña y eran ya capaces de identificar el objetivo bajo cualquier circunstancia. Los mecánicos también practicaban continuamente montajes y desmontajes cronometrados de los bombarderos. Al final del período de entrenamiento podían realizar toda la operación en tan solo dos días. En noviembre de 1943, la Operación Pelikan estaba ya lista para ser puesta en marcha, con el equipo de la misión y los submarinos esperando únicamente la orden de partir, pero en el último momento el proyecto fue cancelado, cuando la RSHA  sospechó de una fuga de información que había permitido a la OSS (Office of Strategic Services) estadounidense conocer los planes alemanes enviando varios submarinos para interceptar a los U-Boot en el Mar del Norte. En principio, la operación fue aplazada hasta que se pudiera garantizar la llegada de los dos submarinos a Panamá, pero ese momento no llegaría nunca, y el proyecto fue cancelado definitivamente.


A finales de 1944 Erich Gimpel fue enviado a una misión de espionaje en Estados Unidos, relacionada con el Proyecto Manhattan (consistente en la fabricación de la bomba atómica). Ayudado por un nazi norteamericano, William Colepaugh, desembarcó clandestinamente en las costas de Maine, después de una travesía en el submarino U-1230 que duró un mes y medio. Pocos días después, en New York, donde había iniciado sus pesquisas para descubrir donde se estaba construyendo la bomba atómica, fue traicionado por Colepaugh, que lo entrego al FBI en enero de 1945. Un tribunal militar le condenó a muerte por realizar actividades de espionaje, al igual que al nazi estadounidense, al que no le sirvió de nada su delación. En la foto de aquí arriba, podemos verlos (el espía alemán, delante, el norteamericano, un poco más atrás) siendo escoltados por la Policía Militar.


Cuando faltaban 3 días para ser ejecutado, el fallecimiento del presidente Roosevelt el 12 de abril de 1945, les salvó la vida a ambos, gracias a la tradición estadounidense de suspender las ejecuciones en época de luto oficial. Más tarde, al terminar la guerra, el presidente Truman conmutó las penas de muerte por cadena perpetua. Diez años más tarde, en 1955,  Erich Gimpel fue puesto en libertad y regresó a Alemania. Un año después publicó un libro autobiográfico titulado "Spion für Deutschland" - que en USA aparecería como "Agent 146: The true history of a nazi spy in America" - , en el que, entre otras historias, dio a conocer al mundo la Operación Pelikan.

Fuentes:
"Hechos Insólitos de la Segunda Guerra Mundial" de Jesús Hernández

7 comentarios:

REYES dijo...

Muy interesante. No tenía ni idea de la intención de los nazis de destruir el canal de Panamá.

charlie furilo dijo...

Gracias, Reyes. Si no fuera porque tú y algunos (pocos) más - que esto parece un entierro de tercera -, comentáis de vez en cuando, pensaría que esto no lo lee ni el tato... Besicos

Carlos Arellano dijo...

Sabemos que el canal de Panamá es un punto crucial para EUA y que su captura o destrucción es fundamental para relentizar los movimientos entre el Pacífico y el Atlántico, pero no tenía idea de que los alemanes, en colaboración con los japoneses, hubieran realizado un plan y estuvieran dispuestos a ejecutarlo. Muy interesante la aportación. ¡Saludos!

charlie furilo dijo...

Gracias por comentar y por tus palabras, Carlos Arellano. Bienvenido a Blitzkrieg!! Saludos!!!

Anónimo dijo...

muchas gracias.. los libros de historia de Panama no nos cuenta esto

charlie furilo dijo...

De nada, lector anónimo, gracias a ti por pasarte por aquí.

Kathia dijo...

Muy interesante, soy panameña y esta parte de la historia no la conocía. No fue parte del tema educativo en la escuela.
Gracias por brindar la información.
Saludos!