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jueves, 11 de octubre de 2012

La Guerra en Imágenes: Nose Art


Boeing B-17 Flying Fortress "Stric Nine" (427th Bomb Squadron, 303rd Bomb Group, USAAF)


Consolidated B-24 Liberator "Yankee Doodle Dandy" (319th Bomb Squadron, 90th Bomb Group, USAAF)


 Boeing B-29 Superfortress "Super Wabbit" (877th Bomb Squadron, 499th Bomb Group, USAAF)


Boeing B-17 Flying Fortress "Meat Hound" (358th Bomb Squadron, 303rd Bomb Group, USAAF)


Consolidated B-24 Liberator "Riot Call" (864th Bomb Squadron, 494th Bomb Group, USAAF)


Boeing B-17 Flying Fortress "Man O War II Horsepower Ltd." (322nd Bomb Squadron, 91st Bomb Group, USAAF


 Boeing B-29 Superfortress "Loaded Dice" (15th Bomb Squadron, 16th Bomb Group, USAAF)


Consolidated B-24 Liberator "Plunderbus" (864th Bomb Squadron, 494th Bomb Group, USAAF)


Boeing B-17 Flying Fortress "Special Delivery" (359th Bomb Squadron, 303rd Bomb Group, USAAF


Consolidated B-24 Liberator "Boise Bronc" (320th Bomb Squadron, 90th Bomb Group, USAAF)


Boeing B-17 Flying Fortress "Wabash Cannonball" (322nd Bomb Squadron, 91st Bomb Group, USAAF 


Boeing B-17 Flying Fortress "The Witche's Tit" (360th Bomb Squadron, 303rd Bomb Group, USAAF)




Nota: Para los despistados que todavía no sepan en que consiste eso del "Nose Art", pinchad aquí, que el amigo Nonsei, lo explicaba muy bien.

martes, 25 de septiembre de 2012

Los Últimos Japoneses de Iwo Jima

Seguro que todos habéis escuchado o leido historias de soldados japoneses que después de terminada la Segunda Guerra Mundial, se negaron a rendirse - no olvidemos que para ellos era un deshonor y la mayor deshonra que podía existir para un soldado imperial - y permanecieron ocultos durante mucho tiempo (años, o incluso décadas, como el caso de Hiroo Onoda, que se rindió en Filipinas en marzo de ¡¡1974!!), en las espesas e inhóspitas junglas del sureste asiático o en pequeñas islas del Pacífico, quedando aislados y sin comunicación con sus superiores ni con el resto del mundo. 


En Iwo Jima, como en otras muchas otras guarniciones japonesas derrotadas, después de la batalla hubo cientos de supervivientes, que no aceptaron entregarse a los estadounidenses y permanecieron escondidos en la maraña de túneles y cuevas que habían preparado para la defensa de la isla. Iwo Jima (en la fotografía superior) era una pequeña isla volcánica, sin agua, prácticamente sin vegetación, y sin población civil, por lo que la supervivencia allí era todavía más difícil. Antes de que finalizase oficialmente la batalla (la isla fue declarada bajo control el 26 de marzo de 1945), comenzaron a llegar a la isla miles de soldados estadounidenses, personal de la USAAF y trabajadores civiles que ponían a punto las pistas de aterrizaje. Iwo Jima se convirtió en una importante base aérea auxiliar para los bombarderos norteamericanos B-29 Superfortress, a medio camino entre las bases de las Islas Marianas y Japón. Durante los meses de abril y mayo de 1945, cuando Iwo Jima estaba ya oficialmente bajo el control de las fuerzas norteamericanas, centenares de japoneses resultaron muertos o fueron capturados por los soldados del 147º Regimiento de Infantería, que había quedado como guarnición en la isla tras la marcha de los Marines (en la imagen inferior, en acción durante las operaciones de limpieza de la isla llevadas a cabo en el mes de abril).


Algunos soldados japoneses aguantaron aún varias semanas más. Fue el caso de los tenientes Musashino y Taki, que sobrevivieron ocultos en cuevas en la costa oriental de la isla, alimentándose de lo que conseguían robar a las tropas estadounidenses durante las noches. Varias veces Musashino estuvo a punto de suicidarse con una granada, pero Taki siempre le disuadía de hacerlo. Una noche, el 8 o el 9 de junio de 1945, ambos fueron sorprendidos por el fuego de una ametralladora desde un puesto de vigilancia estadounidense. Taki cayó muerto con un balazo en la cabeza. Perdida toda esperanza, Musashino decidió ocultarse en un hueco entre las rocas y quedarse allí hasta a morir de hambre. El 16 de junio, delirando y al borde de la inanición, fue encontrado por una patrulla estadounidense. En contra de lo que esperaba, fue bien tratado por sus captores, quienes le llevaron a un hospital y le alimentaron hasta que acabó totalmente recuperado, permaneciendo en un campo de prisioneros hasta el final de la guerra.


En 1949 la USAAF mantenía todavía activa la base aérea de Iwo Jima, aunque, lógicamente, tenía mucho menos movimiento que durante la guerra. Los bombarderos B-29 y los cazas P-51 Mustang habían desaparecido y únicamente se mantenían varios equipos de ayuda a la navegación aérea controlados por personal de las fuerzas aéreas y una guarnición de la Guardia Costera de los EE.UU. En el extremo norte de la isla, a unos 6 kms. de la base principal, había una estación de radio. Todas las mañanas alguno de los hombres destinados en la estación tenía que acudir a la base para cumplir con el trámite burocrático de solicitar al encargado de vehículos que les renovase el permiso para disponer de un jeep.


El 6 de enero de 1949, el encargado de renovar ese permiso, era el cabo Ellis, que bajó a la base acompañado por el cabo Pete, un operador de radio. Cuando iban con su jeep por la carretera que recorría todo el perímetro de la isla, los dos soldados vieron a dos hombres caminando y pararon junto a ellos para ofrecerse a llevarles hasta la base. Eran dos hombres de rasgos orientales vestidos con uniformes del ejército y chalecos militares varias tallas más grandes de lo que les hubiese correspondido. Los norteamericanos no se sorprendieron demasiado, ya que días atrás había llegado a la isla un barco chino para recoger chatarra (vehículos abandonados y otros restos de la batalla, que todavía se podían encontrar por toda la isla, como la que se observa en la fotografía de aquí arriba), y supusieron que eran miembros de la tripulación de ese barco que estaban dando una vuelta por la isla. Los orientales aceptaron subir al jeep y fueron con Ellis y Pete hasta la base. Aparte de que no parecían entender el inglés tampoco se mostraron muy comunicativos. Cuando los soldados estadounidenses llegaron a su destino se dirigieron a las oficinas de la base dejando a sus dos acompañantes en el jeep. Al salir los dos hombres habían desaparecido. Los norteamericanos regresaron a la estación de radio, sin darle mayor importancia a su extraño encuentro.


Al mediodía, para la comida, Ellis y Pete volvieron a bajar a la base principal acompañados por su superior, el sargento Donald Cook. Allí nadie hablaba de otra cosa: el sargento de suministros había capturado a dos japoneses que había encontrado justo en mitad de la base, junto al asta de la bandera. Los hombres capturados fueron interrogados y contaron su historia: eran dos soldados de la Marina Imperial, dos jóvenes japoneses de origen campesino llamados Matsudo Linsoki y Yamakage Kufuku (en la imagen superior, por ese orden). Habían permanecido 4 años escondidos en cuevas durante el día y saliendo únicamente por las noches para buscar agua y alimentos. Según dijeron habían decidido rendirse cuando escuchando una radio que habían robado a los estadounidenses oyeron villancicos en una emisora de Tokio, lo que les hizo suponer que Japón había perdido la guerra. Habían tratado de entregarse a Ellis y Pete cuando les vieron acercarse en el jeep, pero se encontraron con que en lugar de detenerles los dos soldados les habían dejado abandonados en medio de la base norteamericana. 

Más tarde los japoneses acompañaron a sus interrogadores a mostrarles el escondite donde se habían estado ocultando, una cueva cercana al punto de la carretera donde les habían encontrado Ellis y Pete, con alambre de púas en la entrada para evitar que algún soldado estadounidense se asomase por allí para curiosear. Allí se resolvieron algunos pequeños misterios, como el paradero de las latas de jamón que habían desaparecido en Navidad, o el de otros objetos que de vez en cuando alguien había echado en falta en la base.


Fuentes:
http://nonsei2gm.blogspot.com.es/2011/04/los-ultimos-de-iwo-jima.html
http://www.wanpela.com/holdouts/profiles/linsoki.html

viernes, 29 de junio de 2012

La Guerra en Imágenes: Bombarderos Pesados Aliados


Tres bombarderos pesados Short 'Stirling' Mk I de la Royal Air Force (RAF) volando en formación sobre la campiña inglesa


Un Short 'Stirling' de la Nº 1651 Heavy Conversion Unit de la RAF recibe su carga de bombas en el aeródromo de Waterbeach, Cambridgeshire (Inglaterra). Abril 1942  


Bombardero pesado Avro 'Lancaster' Mk I del 460º Escuadrón de Bombardeo de la RAF. Fecha desconocida

Formación de tres Avro 'Lancaster' B Mk I del 44º Escuadrón de Bombardeo de la RAF volando entre las nubes. 29 Septiembre 1942


Bombardero pesado Handley Page 'Halifax' B Mk III de la RAF en pleno vuelo. Fecha desconocida 


Handley Page 'Halifax' B Mk III del 462º Escuadrón de Bombardeo de la Royal Australian Air Force (RAAF) en el aeródromo de Foulsham (Inglaterra) a comienzos de 1945.

  

 Bombardero pesado Avro 'Manchester' Mk I del 207º Escuadrón de Bombardeo de la RAF sobrevuela la campiña inglesa. 1940-1941

 
  
Bombardero pesado Boeing B-17 'Flying Fortress' de la United States Air Force (USAAF) en vuelo durante una misión. Septiembre 1943


 Formación de tres Boeing B-17 'Flying Fortress' de la USAAF volando sobre las aguas del mar. 1941-1942
 

Bombardero pesado Consolidated B-24 'Liberator' de la 15ª Fuerza Aérea de EE.UU. lanzando sus bombas sobre las vías de ferrocarril en Muhldorf (Alemania). 19 Marzo 1945


Formación de cuatro Consolidated B-24 'Liberator' del 330º Escuadrón, 93º Grupo de Bombardeo (8ª Fuerza Aérea de los EE.UU.). Diciembre 1942-Junio 1943


 Tres bombarderos pesados Boeing B-29 Superfortress de la USAAF volando en formación, hacia finales de 1943


Otro Boeing B-29 'Superfortress' de la USAAF en pleno vuelo. 1945-1946


Consolidated B-32 'Dominator' de la USAAF en vuelo. Agosto 1943-Junio 1947

viernes, 2 de diciembre de 2011

Los Comandos Aerotransportados Giretsu

Después de la conquista de las Islas Marianas los estadounidenses pudieron disponer de bases para atacar el territorio metropolitano japonés con sus bombarderos de gran autonomía (así, el 24 de noviembre de 1944 los Boeing B-29 Superfortress, con base en Saipán realizaron su primera incursión sobre Tokio). Por ello, a partir de finales de 1944, bajo el mando del General de División Tominaga Kyoji, comandante de la 4ª Flota Aérea, se decidió que los paracaidistas del Ejército Imperial Japonés formaran las unidades de comandos Giretsu Kuteitai (Unidad Aerotransportada Giretsu), cuya misión principal era atacar los aeródromos estadounidenses en las Marianas y demás islas del Pacífico.

La abrumadora superioridad aérea de EEUU en la mayoría de las campañas del Pacífico y Asia en 1944-1945 estaba siendo decisiva, por lo que la idea de que pequeñas incursiones locales podían alterar la situación se antojaba cuanto menos extravagante. Pese a todo, se decidió que esas unidades de comandos llegasen hasta los aeródromos enemigos saltando en paracaídas o aterrizando de contigencia en aviones de transporte o bombarderos modificados, para llevar a cabo misiones esencialmente suicidas: debían destruir todos los aviones norteamericanos posibles y luego defender sus posiciones hasta el último hombre y la última bala. El seleccionado para dirigir la nueva unidad fue el capitán Michiro Okuyama, comandante de la 1ª Compañía del Regimiento de Ingenieros de la 1ª Brigada de Asalto Paracaidista, una unidad especializada en técnicas de sabotaje y demolición.

La primera operación Giretsu, se llevó a cabo en la noche del 6-7 de diciembre de 1944, y fue ejecutada por 750 hombres del 1er Grupo de Incursión que fueron llevados - 13 soldados por avión - en aviones de tranporte Mitsubishi Ki-57 que debían lanzarlos sobre varios aeródromos filipinos, dos de ellos en Dulag y dos más en Tacoblan (ambos en la provincia filipina de Leyte). Aunque un total de 300 comandos japoneses consiguieron aterrizar en sus objetivos, el resto de los aviones fueron abatidos. Los paracaidistas que lograron sobrevivir opusieron una enérgica y tenaz resistencia durante unas horas y fueron cayendo poco a poco sin haber causado daños de importancia.



La operación más conocida de las unidades Giretsu se produjo en la noche del 24-25 de mayo de 1945, cuando 9 bombarderos Mitsubishi Ki-21 despegaron para atacar el aeródromo de Yontan, en Okinawa, llevando cada uno 14 comandos. Cuatro de los aviones tuvieron que regresar a la base por problemas mecánicos, pero los cinco restantes consiguieron llegar a las inmediaciones del aeródromo. Sin embargo, de los cinco aviones que llegaron a Yontan, cuatro se estrellaron derribados por las batería antiaéreas del Ejército y la Marina norteamericana, cuando se aproximaban al aeródromo con intención de tomar tierra. La sección de cola de uno de ellos se puede observar en la foto inferior.

El ala de uno de ellos cayó en la posición de un cañón antiaéreo, matando a 2 de los servidores. Un quinto "Sally" (nombre que daban los aliados al Ki-21) aterrizó de panza, con el tren de aterrizaje plegado, en una de las pistas, deslizándose hasta una distancia de 80 metros de la torre de control. Los paracaidistas japoneses salieron del "Sally" (el de la foto de aquí abajo) y se abalanzaron hacia los aviones estadounidenses estacionados en la base, lanzando granadas de fósforo y cargas de demolición y disparando sus armas. Dos depósitos que contenían 70.000 galones de combustible (265.000 litros) estallaron en llamas, provocando un gigantesco incendio.

Los estadounidenses fueron temporalmente presa del pánico. Los pilotos, el personal de tierra, los artilleros de los antiaéreos y las fuerzas de seguridad de la base comenzaron a disparar sus armas en todas direcciones. Ese fuego indiscriminado fue lo que causó la mayor parte de las bajas estadounidenses (3 muertos y 18 heridos) y algunos de los daños que sufrieron los aviones norteamericanos.

Todos los comandos japoneses murieron, el último de ellos al mediodía del día siguiente cuando fue descubierto oculto entre la maleza. En total, los estadounidenses enterraron 69 cuerpos de comandos y aviadores enemigos. La mayoría de ellos murieron en sus aviones. Entre los que lograron tomar tierra, varios de ellos acabaron suicidándose cuando agotaron los explosivos que llevaban. Los atacantes lograron destruir en total 9 aviones estadounidenses: 3 cazas F4U Corsair, 2 cuatrimotores bombarderos-patrulleros PB4Y Privateer, y 4 transportes R4D - la denominación que daba la Marina al Douglas C-47 ("Dakota") -; otros 26 aviones norteamericanos resultaron igualmente dañados. No obstante, la tarde del día siguiente el aeródromo de Yontan estaba de nuevo en funcionamiento, y la mayoría de aviones dañados fueron reparados en pocos días.

Se diseñó un ataque masivo contra las bases de los bombarderos B-29 en Saipán, Tinián y Guam el día 9 de agosto de 1945, en el que iban a participar 200 aviones que transportarían 2.000 comandos Giretsu, pero tuvo que ser cancelado cuando los aviones reunidos para la misión fueron destruidos en tierra por la aviación aliada.