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lunes, 13 de mayo de 2013

El USS Stanly (o cómo sobrevivir a 3 ataques suicidas en un mismo día)

El USS Stanly fue un destructor estadounidense de la clase Fletcher que sirvió en la US Navy durante la Segunda Guerra Mundial, y que entró en la historia por sobrevivir milagrosamente a tres ataques suicidas japoneses sufridos en un mismo día.


El 12 de abril de 1945, el destructor norteamericano se encontraba en aguas del Pacífico, al norte de la isla japonesa de Okinawa, realizando una misión de alerta de radar, cuando  recibió el aviso de otro buque estadounidense, el destructor USS Cassin Young, estaba siendo atacado por kamikazes japoneses, por lo que partió hacia el lugar a toda máquina para socorrerlo. Inmediatamente, el USS Stanly se vio rodeado por un enjambre de aviones japoneses que comenzaron a atacarle. El destructor se defendió con bravura, navegando en zig-zag y disparando con sus baterías antiaéreas contra los aviones nipones, consiguiendo derribar 6 aviones torpederos Aichi D3A "Val".


Pese a que los cazas norteamericanos acudieron al rescate y entablaron combate con los aparatos japoneses que acosaban al USS Stanly, su tripulación pudo observar atemorizada como se dirigía hacia ellos a una gran velocidad una Yokosuka MXY-7 "Ohka", una bomba tripulada propulsada por cohetes y con una carga explosiva de más de una tonelada, que era transportada por un avión nodriza, que tras soltarla, era guiada por su piloto hacia el objetivo (ver fotografía superior). El "Ohka" impactó violentamente contra la banda de estribor del USS Stanly, apenas un metro y medio por encima de la línea de flotación. Sin embargo, debido a la enorme velocidad de impacto, unos 900 km/h, la carga explosiva atravesó el casco y estalló fuera del buque, librándolo de un hundimiento seguro. 


Minutos después, otro "Ohka" falló por centímetros su impacto, arrancando el mástil con la enseña de la nave, desintegrándose en el mar tras una serie de rebotes en su superficie. Tras esto, el buque recibió la orden de retirarse, pero mientras se alejaba del lugar, fue víctima de otro ataque suicida. El piloto de un Mitsubishi A6M "Zero", tras lanzar una bomba contra el USS Stanly, se lanzó en picado con intención de estrellarse contra el destructor. Nuevamente la suerte volvió a sonreír al USS Stanly: la bomba, quedó corta en su trayectoria y estalló a popa del barco, mientras que el caza se estrelló igualmente en el mar a unas decenas de metros, tras ser alcanzado por las baterías antiaéreas del destructor. 


Pese a sufrir importantes daños, el USS Stanly (en la fotografía de aquí, tras ser reparado) no tuvo que lamentar ninguna baja mortal entre su tripulación, saldándose los tres ataques suicidas sufridos con solo 3 marineros heridos. Irónicamente, las únicas víctimas mortales a bordo de este destructor se producirían por un accidente el 28 de mayo de 1945, cuando durante unos ejercicios rutinarios de tiro estalló una de sus piezas de artillería principales, matando a dos artilleros.

Fuentes:

jueves, 10 de enero de 2013

La Guerra en Imágenes: Pearl Harbor


Pilotos japoneses a bordo de un portaaviones de la Armada Imperial Japonesa reciben las últimas instrucciones antes de lanzar el ataque contra la base naval de Pearl Harbor (Hawai). 7 diciembre 1941


Cazas nipones Mitsubishi A6M2 "Zero" sobre la cubierta del portaaviones Akagi (uno de los 6 participantes en el ataque) preparados para despegar hacia sus objetivos. 7 diciembre 1941


Miembros de la tripulación del portaaviones Zuikaku despiden sobre la cubierta del buque a los pilotos que despegan hacia Pearl Harbor (Hawai). Se observa un bombardero Nakajima B-5N "Kate". 7 diciembre 1941


Caza Mitsubishi A6M-2 "Zero" sobre la cubierta del portaaviones Akagi 7 diciembre 1941

 

Vista aérea de los primeros ataques de los aviones japoneses contra los buques norteamericanos anclados en Pearl Harbor (Hawai). diciembre 1941

 

Otra panorámica aérea tomada desde un avión japonés, en la que se observan los momentos iniciales del ataque sobre la base naval de Pearl Harbor (Hawai). El acorazado USS Oklahoma es alcanzado por un torpedo lanzado por un avión nipón. 7 diciembre 1941

 

Fotografía aérea tomada por un avión japonés derribado durante el ataque a Pearl Harbor. Al fondo se observa una densa columna de humo procedente del aeródromo de Hickam Field. 7 diciembre 1941


Al fondo, se observa una enorme columna de humo que proviene del acorazado USS Arizona, que es devorado por las llamas y comienza a hundirse tras ser gravemente alcanzado por bombas lanzadas por bombarderos "Kate" japoneses.diciembre 1941


Una amplia panorámica del cielo sobre Pearl Harbor (Hawai), lleno de humo e impactos de la artillería antiaérea. 7 diciembre 1941


Fotografía aérea tomada por un piloto nipón del raid sobre la base naval de Pearl Harbor. Justo enfrente se observa un bombardero japonés.diciembre 1941


El destructor USS Shaw es pasto de las llamas tras ser alcanzado por 3 bombas japonesas durante el ataque. 7 diciembre 1941


Una gigantesca explosión sacude al USS Shaw al explotar el depósito de municiones. 7 diciembre 1941


Marineros norteamericanos observan, entre los restos de los aviones destruidos en el aeródromo naval de Ford Island,  la enorme explosión del destructor USS Shaw.diciembre 1941


Entre un espeso humo negro, una bandera de EE.UU. ondea en la popa del acorazado USS West Virginia, hundido tras al ataque japonés a Pearl Harbor. 


El acorazado USS California se hunde en las aguas de Pearl Harbor, mientras se trata de evacuar a su tripulación.  7 diciembre 1941


Los acorazados USS West Virginia y USS Tennessee, gravamente dañados durante el raid, son pasto de las llamas. 7 diciembre 1941. 


Imagen del acorazado USS Maryland, que sufrió leves daños durante el ataque, anclado junto al USS Oklahoma, el cual fue alcanzado por 3 torpedos y se observa volcado y parcialmente hundido a la derecha. 7 diciembre 1941


Entre un espeso humo negro, el acorazado USS Arizona comienza a escorarse antes de hundirse definitivamente. 7 diciembre 1941


El dragaminas USS Oglala permanece volcado y semihundido tras ser atacado por aviones y minisubmarinos japoneses.  7 diciembre 1941


Imagen de los graves daños sufridos por los destructores USS Downes y USS Cassin, que se encontraban en un dique seco durante el ataque.


Aviones destruidos en el interior de un hangar en Wheeler Field, aeródromo del ejército estadounidense en Hawai. 11 diciembre 1941


Un automóvil, alcanzado por la metralla de un bomba japonesa durante el ataque, con tres civiles muertos en su interior. El coche estaba a 8 millas de Pearl Harbor, y no existían objetivos militares a su alrededor.


Restos del primer avión japonés derribado durante el ataque a Pearl Harbor. 7 diciembre 1941. 

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Noticias sobre la 2ª Guerra Mundial (41)

Seguimos con una nueva andanada de noticias sobre la Segunda Guerra Mundial que he encontrado en los últimos días trasteando por la red, y que, como es habitual, a continuación os transcribo:

--- El pasado 28 de noviembre leí que los restos de un caza norteamericano Grumman F6F "Hellcat" fueron descubiertos en el mar, a unos 75 metros de profundidad de las costas de Miami Beach, en bastante buen estado, teniendo en cuenta que llevan más de medio siglo bajo el agua.


OceanGate, la compañía de exploración submarina propietaria del equipamiento con el que se realizó el descubrimiento, hizo público el hallazgo del avión, que fue identificado por miembros del Instituto Smithsonian y de la Marina estadounidense (US Navy), como un "Hellcat". Los restos de este avión,  se detectaron por primera vez el pasado 29 de junio y desde entonces se realizaron 8 inmersiones, - incluida una de larga duración (8 horas) - realizadas con un submarino tripulado con la ayuda de equipos de sónar de alta frecuencia y fotografía y vídeo de alta definición. "El descubrimiento de este artefacto no sólo es importante porque nos ayuda a reflexionar y aprender más sobre el patrimonio de nuestro país, sino también porque pone de relieve el papel fundamental que la observación directa desempeña en la exploración submarina", dijo un responsable de OceanGate.


El Grumman F6F "Hellcat fue muy popular en la US Navy, que llegó a tener 12.275 unidades de este caza. De hecho, se afirma que hubo un momento en que se llegó a producir uno de estos aparatos por hora, durante 24 horas al día. Es más, alrededor de 11.000 unidades se fabricaron en tan sólo dos años. Además de ser fáciles de producir, estos cazas, que superaban los 600 kms/h, demostraron ser tremendamente eficaces en combate, muy superiores a los que tenían por entonces los japoneses. Fue junto al el Vought F4U Corsair,  el principal caza embarcado en portaaviones de la Armada estadounidense y uno de los pilares de la guerra aérea en el Pacífico. El estado de Florida fue un centro de formación muy activo para los pilotos de combate militares durante la guerra. Los registros del Comando de Historia y Patrimonio Naval (NHHC) indican que al menos 79 "Hellcats" se perdieron ante su costa atlántica entre 1943 y 1952, sólo 8 de ellos después de 1945.

--- Un grupo de 54 destacados periodistas ha iniciado una campaña para que Edward Kennedy, el corresponsal de guerra de Associated Press (AP) que anunció el fin de la Segunda Guerra Mundial en Europa (lo que le costó su despido y arruinar su carrera), reciba el premio Pulitzer a título póstumo y que, así de este modo, su nombre pueda ocupar el lugar que según ellos merece dentro la historia de la profesión.


Como ya os conté aquí no hace mucho, la rendición incondicional de la Alemania nazi en la localidad francesa de Reims tuvo lugar la madrugada del 7 de mayo de 1945. Kennedy era uno de los periodistas que cubrían el conflicto bélico y que fueron testigos de la capitulación alemana. Los aliados occidentales querían que dicha información no se hiciera pública hasta 36 horas después, a fin de poder limar ciertas asperezas que existían con el bloque soviético antes de que la información fuera oficial. Sin embargo, a lo largo de ese día la noticia comenzó a filtrarse en algunas radios alemanas, posiblemente para alertar a algunos mandos militares y darles tiempo para abandonar el país. Al ver que los alemanes se habían saltado el pacto de silencio, Kennedy decidió llamar a la sede de la agencia en Londres y dictar un artículo en el que, en auténtica primicia, anunciaba el final de las hostilidades en Europa.


La noticia fue portada de un gran número de ediciones extraordinarias en los principales periódicos del planeta. Sin embargo, causó un gran malestar en el gobierno de EE.UU., que consideraba que el reportero había desafiado la censura militar. Precisamente ese hecho motivó que meses después AP decidiera prescindir de sus servicios y le fuera retirada su credencial de periodista. Los grandes periódicos y la mayor parte de sus compañeros le dieron la espalda y solo pudo encontrar trabajo en pequeños diarios locales, hasta su muerte en 1963. El pasado mes de mayo, 67 años después de que el corresponsal de guerra diera la mayor primicia en la historia de la agencia, Associated Press pidió públicamente disculpas por lo sucedido y reconoció que el despido había sido un grave error.

--- Por último, os cuento una historia que he leído publicada en varios lugares y que parece de ciencia ficción (cuando no directamente un cuento chino). Según parece los científicos nazis trataron de crear durante la Segunda Guerra Mundial una serie de "superarmas", que, de haberse fabricado varios meses antes, hay quien asegura que podrían haber inclinado la balanza del lado del Tercer Reich (permitidme que lo dude).


Los nazis, dedicaron durante años gran parte de sus recursos a tratar de fabricar armas (las conocidas como "armas maravillosas" o wunderwaffen) que les dieran la victoria sin apenas sufrir bajas en el campo de batalla. "Todos los expertos en armamento del III Reich han destacado un hecho evidente: si la investigación se hubiese adelantado tan sólo un año, el resultado de la contienda podía haber sido muy distinto", afirma el escritor José Lesta en su libro "El enigma nazi". "Sin embargo, el propio sistema nazi propició también el derrumbe final del Régimen bajo el peso de los abultados y multimillonarios gastos destinados a las revolucionarias ‘armas maravillosas’", sentencia el autor. Y es que, el desarrollo de estas armas revolucionarias también costó una auténtica fortuna a los alemanes, aún cuando algunas no podían fabricarse más que en la imaginación. No obstante, no puede negarse que, gracias a estos "sueños", la Alemania nazi se adelantó varios años a la capacidad tecnológica de su época. De entre todos los inventos que los nazis idearon para la guerra, los que más destacan por su originalidad son las denominadas "armas limpias", llamadas así debido a que utilizaban la energía del medio ambiente para funcionar:


1 - La primera de ellas es el «cañón de viento», un artefacto ideado para lanzar rayos de aire. "Diseñado en Stuttgart durante la guerra, era un tipo de arma que podía emitir un flujo pulsante de aire comprimido. Feo y grotesco en apariencia, estaba construido con un gran caño curvo con un codo en forma de giba", determina el escritor. Este cañón funcionaba presuntamente con oxígeno e hidrógeno en proporciones moleculares, los cuales, al unirse, creaban una mezcla mortal que se podía llegar a disparar. "Lanzaba, tras una violenta detonación, un proyectil ‘de viento’, una especie de golpe de aire comprimido y vapor de agua que tenía un efecto similar al de una granada", explica Lesta. Al parecer, y según afirma el escritor: "Las pruebas se realizaron en Hillersleben, y se logró destruir planchas de madera de 2,5 centímetros de grosor a 183 metros de distancia". En palabras del escritor, un prototipo de este cañón fue instalado sobre un puente sobre el río Elba para su protección, pero nunca fue utilizado.


2 - Otra "arma limpia" sería el «cañón sónico», creado en los años 40 por el doctor Richard Wallauschek. "Estaba formada por dos reflectores parabólicos conectados por varios tubos que formaban una cámara de disparo. A través de los tubos entraba en la cámara una mezcla de oxígeno y metano que era detonada de forma cíclica", explica el escritor. "Las ondas de sonido producidas por los explosivos, por reflexión, generaban una onda de choque de gran intensidad que creaba un rayo sónico de enorme amplitud. La nota aguda que enviaba superaba los 1.000 milibares a casi 50 metros. A esta distancia, medio minuto de exposición mataría a cualquiera que se encontrara cerca, y a 250 metros seguiría produciendo un dolor insoportable", señala José Lesta. A pesar de que podría haber revolucionado el mundo armamentístico de la II Guerra Mundial, finalmente no se llegó a utilizar debido a su gran tamaño (pues, al parecer, una de sus piezas medía más de tres metros). Sin embargo, algunos documentos afirman que llegó a probarse contra animales.


3 - El tercer artefacto con el que se hicieron pruebas fue la conocida como «arma vórtice», el cual tenía la finalidad de crear torbellinos para derribar a los aviones aliados. "Se construyó en el Instituto Experimental de Lofer, en el Tirol austríaco. Diseñada por el doctor Zippermeyer, tenía como base un mortero de gran calibre que se hundía en el suelo y disparaba proyectiles cargados de carbón pulverizado y un explosivo de acción lenta", asegura el autor. Al parecer, el objetivo que se buscaba con este curioso invento era derribar a los aeroplanos enemigos en el momento en que explotase la mezcla. Este revolucionario artefacto, sin embargo, no surtió efecto en sus primeras pruebas, por lo que se intentó mejorar. "Se llegó a la conclusión de que se podrían producir oscuros y enormes torbellinos a base de polvo de carbón con la potencia suficiente para romper las alas y la estructura de los aviones aliados. El alcance del arma se cifró en unos 150 metros", explica el experto en su libro. Según parece, este original cañón no llegó a utilizarse nunca como tal, pero sí algunas armas basadas en el viento.


4 – También, y dentro del armamento climatológico, destacó el «cañón solar», el cual utilizaba la energía de este astro para lanzar un gigantesco rayo de calor sobre los aviones enemigos. "Los bocetos iníciales mostraban un gigantesco reflector que, a modo de espejo, debía captar una gran cantidad de rayos solares focalizándolos en una zona determinada", aclara Lesta. Sin embargo, y a pesar de que presuntamente se construyó un modelo inicial de este aparato, tampoco se llegó a utilizar en combate debido a que el prototipo fue robado por los americanos casi al final de la guerra. "Nunca se volvió a saber nada más acerca del mismo", finaliza el escritor.


5 - Finalmente, la última de estas curiosas armas fue la llamada «bomba endotérmica»: "Se trataba de explosivos que serían lanzados por aviones de gran radio de acción y con capacidad para, al detonar, crear una zona de intenso frío que congelaría en un radio de un kilómetro toda forma de vida de manera temporal. Es uno de los ingenios de los que menos información se dispone".

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Citas Célebres de la 2ª Guerra Mundial (56)



"Tenéis mi más sincera admiración por la exterminación de esos 11.000 idiotas de ojos rasgados"

William F. 'Bull' Halsey - Almirante de la Flota del Pacífico de los EEUU, dirigiéndose a los Marines estadounidenses tras la toma de Peleliu (noviembre 1944)

lunes, 1 de octubre de 2012

Carteles Propagandísticos de la Segunda Guerra Mundial (11)

Vuelvo a la carga con esta sección dedicada a la propaganda utilizada por los distintos gobiernos de los países participantes en la Segunda Guerra Mundial, y lo hago para presentaros una amplia selección de carteles que hacen referencia a los avisos, llamamientos y advertencias del Gobierno de los EE.UU. a sus ciudadanos, en el sentido de ser cautos, extremar las precauciones y guardar el más absoluto silencio en todo lo relativo a movimientos de tropas, destinos de soldados o buques, para no proporcionar (sin querer) información a los espías enemigos:






 


 




lunes, 9 de julio de 2012

El Primer Prisionero Japonés

Kazuo Sakamaki fue un soldado japonés que tuvo el dudoso honor de ser considerado el primer prisionero de guerra del país del sol naciente capturado durante la Segunda Guerra Mundial. Para él, la guerra sólo duró unas pocas horas, al ser apresado la misma mañana del ataque a la base naval norteamericana de Pearl Harbor, el 7 de diciembre de 1941.


El alférez japonés, junto con otro compañero, el oficial técnico Kiyoshi Inagaki, formaba parte de la tripulación del HA-19, uno de los cinco minisubmarinos (o submarinos de bolsillo) del Tipo A - con 22 metros de eslora y armados con 2 torpedos - que tenían como objetivo atacar a la Flota del Pacífico estadounidense. Su misión era traspasar las redes antisubmarinas que cerraban la salida de la bahía e infiltrarse en el puerto antes de que comenzase el ataque aéreo. En el caso de que la flota norteamericana hubiese abandonado la base tenían que romper el silencio de radio y avisar para que el raid fuese cancelado. Si por el contrario, los buques enemigos seguían allí lo que tenían que hacer era situarse en el canal de acceso y atacar con sus torpedos a los que tratasen de salir del puerto, dando prioridad a los portaaviones. Luego tratarían de escapar del puerto para reencontrarse con sus submarinos nodriza, que les estarían esperando en mar abierto.


Los minisubmarinos (en la imagen superior) fueron incluidos en último momento en el plan de ataque por insistencia del príncipe Hiroyasu Fushimi, deseoso de que el arma submarina tuviese su porción de gloria, y en contra de la opinión del almirante Yamamoto. Nadie había dicho a los tripulantes que se trataba de una misión suicida, pero ellos eran conscientes que sus posibilidades de regresar con vida eran prácticamente mínimas. Además del riesgo de ser descubiertos y hundidos por los buques y defensas portuarias norteamericanas - poniendo con ello en peligro el factor sorpresa del ataque aéreo -, había que tener en cuenta que a su velocidad máxima de 19 nudos los minisubmarinos podían navegar en inmersión no más de 2 horas antes de que se agotasen las baterías. A menores velocidades podían permanecer sumergidos varias horas más, pero el problema sería entonces la falta de aire y los gases tóxicos de ácido sulfúrico que desprendían las baterías, que acabarían matando a los tripulantes.


A las 2,20 horas de la madrugada del 7 de diciembre de 1941 los 5 minisubmarinos habían abandonado sus submarinos nodriza a unas 10 millas de Pearl Harbor. Hacia las 3,30 de la noche, el dragaminas USS Condor, que estaba de patrulla antisubmarina a la entrada de la bahía, avistó lo que parecía ser la estela de un periscopio dirigiéndose a la bocana del puerto. El dragaminas estadounidense alertó entonces al destructor USS Ward (en la fotografía de aquí arriba), que permanecía en el canal de entrada a la bahía preparado para salir en caso de alarma, el cual se dirigió a la zona a buscar al intruso, pero no encontró nada, así que una hora después de recibir el aviso, el capitán del USS Ward ordenó el cese del estado de alerta. No llegó a transmitirse la alarma a la base, pero el  destructor se quedó patrullando a la entrada del canal apoyado por un hidroavión de reconocimiento PBY Catalina.


Mas tarde, a las 6,30 de la mañana, las tripulaciones del USS Ward y del hidroavión vieron cómo emergía un pequeño submarino detrás del USS Antares, un antiguo dragaminas utilizado como barco de suministros que regresaba a puerto remolcando un blanco para prácticas de artillería. El citado buque estaba esperando a que fuese retirada la red antisubmarinos que protegía el acceso al canal, y evidentemente el minisubmarino pretendía aprovechar dicha maniobra para entrar en el puerto detrás del barco estadounidense. Inmediatamente, el USS Ward disparó sus cañones contra el minisubmarino: un cañonazo alcanzó la torre y el submarino comenzó a hundirse. A continuación el hidroavión le lanzó varias cargas de profundidad y el sumergible se fue al fondo destrozado por las explosiones. Los norteamericanos no lo sabían, pero acababan de hundir un submarino enano japonés Tipo A.


Desde que el USS Ward dio la alarma informando de que había hundido un submarino a la entrada del puerto (a las 6:45), hasta que comenzó el ataque aéreo, a las 7:50, los estadounidenses habían dispuesto de una hora que habría podido servir para poner en estado de alerta a toda la base. Sin embargo, la respuesta estadounidense fue increíblemente lenta, con el desastroso resultado que todos conocemos. Por lo que respecta al ataque de los 5 minisubmarinos nipones, al menos 3 de ellos lograron atravesar las redes y entrar en el puerto. Dos  fueron vistos en pleno centro de la base durante el ataque aéreo. En medio del caos provocado por los incendios y las explosiones, el USS Curtiss, un barco de aprovisionamiento de hidroaviones, dio la alarma cuando avistó un submarino en el centro de la rada, dirigiéndose hacia allí el otro destructor de guardia, el USS Monaghan. El submarino japonés lanzó un torpedo contra el USS Curtiss pero falló e impactó contra un muelle, entonces, el barco estadounidense respondió al ataque con una salva de cañonazos que alcanzó al submarino. Además, como la trayectoria del torpedo había revelado al USS Monaghan la posición del sumergible, el destructor se dirigió hacia él a toda máquina y lo arrolló, lanzando a continuación varias cargas de profundidad sobre él para asegurarse de que se hundía. Cuando el ataque aéreo ya había finalizado otro submarino fue detectado fuera del puerto y fue hundido con cargas de profundidad después de que fallase al lanzar sus torpedos contra el crucero USS St. Louis. Probablemente fuese el segundo que había sido avistado dentro de la base, que había seguido a dicho crucero cuando salió a mar abierto después de que los buques estadounidenses recibiesen orden de abandonar el puerto. En conclusión, 3 de los minisubmarinos fueron hundidos por los estadounidenses. Un cuarto submarino nunca fue localizado. 


El quinto minisubmarino, el Ha-19 (en las 3 fotografías superiores), era el tripulado por Sakamaki y su compañero. En las comprobaciones de rutina antes de dejar el submarino nodriza se dieron cuenta de que la brújula giroscópica se había averiado, lo que les impediría orientarse en inmersión sin ayuda del periscopio. A pesar de ello el Ha-19 continuó adelante con su misión y sorprendentemente fue uno de los que lograron entrar en la base naval. El submarino navegó a la deriva dentro de la bahía durante horas hasta que a última hora del día embarrancó en un arrecife de coral. Los dos tripulantes estaban casi intoxicados por los gases de ácido sulfúrico que generaban las baterías. Abandonaron el barco después de activar una carga explosiva de efecto retardado para destruirlo. El explosivo falló, lo que permitiría más tarde a los estadounidenses capturar el submarino, repararlo y reflotarlo (para después, utilizarlo con fines propagandísticos, realizando una gira publicitaria exhibiéndolo como trofeo de guerra por todos los puertos de la costa oeste, para aumentar las ventas de bonos de guerra). Sakamaki llegó nadando hasta la orilla, pero su compañero Inagaki, posiblemente semiinconsciente por los gases, murió ahogado. No pasó mucho tiempo hasta que un cabo estadounidense, David Akui, del 298º Regimiento de Infantería de la Guardia Nacional Hawaianaencontró al alférez japonés y le capturó. 


Así lo contó el nipón: "Teníamos órdenes estrictas de mantener en secreto nuestra misión, de manera que no podíamos subir a la superficie ni hacer ruido alguno. Dos destructores estaban en la zona, patrullando. Cuando me acerqué, dejaron caer varias cargas de profundidad. De nuevo traté de sobrepasar la patrulla y entrar en el puerto. Nos habían ordenado atravesar la red antisubmarinos, incluso cortarla si era necesario para entrar en el puerto. Fuimos hacia la red y cortamos la tela metálica para entrar, pero nos resultó imposible llegar al punto de encuentro porque mi brújula giroscópica no funcionaba. Luego nos quedamos atrapados en el arrecife. Intentamos avanzar durante cuatro horas, pero no pudimos. Al día siguiente, el 8 de diciembre, justo antes del amanecer, vaciamos los tanques de lastre. Ordené a mi tripulante que abandonara el barco. En ese momento, ambos estábamos medio mareados porque el aire estaba muy viciado en el interior del submarino. Antes de darme cuenta estaba flotando en el mar, herido. No estoy seguro, pero quizá cuando saltamos al agua, nos herimos con los corales. No lo sé. Las olas —muy grandes— me llevaron hasta la isla, delante del aeródromo estadounidense. Estaba inconsciente... y no recuerdo nada. Fui capturado."


Después de ser interrogado, Kazuo Sakamaki sería enviado a un campo de prisioneros en Hawaii, donde estaría hasta el final de la guerra. Al principio aseguraba que prefería estar muerto a pasar por esa vergüenza - incluso llegó a pensar varias veces en el suicidio -, pero poco a poco fue asimilando su nueva situación, ayudado por el buen trato que recibió durante su cautiverio. Los medios de comunicación norteamericanos informaron de su captura, pero en su país el hecho se mantuvo en secreto. El Estado Mayor Imperial dio a conocer los nombres de sus 9 compañeros de misión, muertos durante la incursión, que se convirtieron en héroes nacionales. Sakamaki, después de haber caído en el deshonor de permitir que le capturasen con vida, no tendría ningún reconocimiento oficial. Este desprecio se tradujo en una pintura conmemorativa que pretendía homenajear la misión de los submarinos de bolsillo en Pearl Harbor: el cuadro (que podéis ver arriba) reproducía los rostros de todos los tripulantes excepto el de Sakamaki


En 1946 fue liberado y regresó a Japón. A pesar de que en su país se le seguía viendo casi como a un traidor, él gustaba de recordar el episodio de su captura y no dejaba de traslucir un discreto orgullo por haber pasado a la historia, aunque fuera por esas circunstancias. Según decía, "Pearl Harbor había sido el inicio de la guerra y para mí, también el final. En mi caso, la Segunda Guerra Mundial fue bastante corta". Quiza precisamente por eso, escribió un libro autobiográfico, titulado "Primer prisionero de guerra", que fue publicado también en Estados Unidos con el título "Yo ataqué Pearl Harbor". Posteriormente tuvo una larga carrera como directivo de la multinacional Toyota. Murió en 1999 a los 81 años de edad. Unos años antes de su muerte, en 1991, Kazuo Sakamaki aprovechó un viaje a los Estados Unidos para visitar el Museo Nacional de la Guerra del Pacífico de Fredericksburg (Texas), donde se exhibe el Ha-19, pudiendo volver a ver el minisubmarino que había pilotado en el ataque a Pearl Harbor medio siglo antes (en la fotografía de aquí arriba).

Fuentes:
http://nonsei2gm.blogspot.com.es/2011/05/el-primer-prisionero-de-la-guerra.html
http://en.wikipedia.org/wiki/Kazuo_Sakamaki
"Hechos Insólitos de la Segunda Guerra Mundial" de Jesús Hernández