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miércoles, 31 de octubre de 2012

Rendición a Cara o Cruz en Las Ardenas

 A mediados de diciembre de 1944, la Wehrmacht lanzó la que sería su última gran ofensiva de la Segunda Guerra Mundial: la "Operación Alerta en el Rin" (Unternehmen Wacht am Rhein) que desencadenaría la conocida como Batalla de Las Ardenas (16 de diciembre de 1944 - 25 de enero de 1945) o "Battle of the Bulge" (o "Batalla del Saliente") para los norteamericanos. A través de los densos bosques y montañas de la región de las Ardenas (Bélgica), Luxemburgo y el noroeste de Francia, los alemanes avanzaron con 29 divisiones (unos 250.000 hombres, aproximadamente) hacia un punto débil en las líneas aliadas y se dirigieron de forma masiva hacia el río Mosa durante uno de los peores y más crudos inviernos en Europa en muchos años.


La pretensión de la Alemania nazi con esta gran ofensiva era partir por la mitad la línea del frente anglo-norteamericano, tomando Amberes, para luego embolsar y destruir cuatro ejércitos enemigos, forzando a los aliados occidentales a negociar un tratado de paz en favor de las potencias del Eje, que una vez logrado, permitiría a Hitler concentrar todo su esfuerzo bélico en el Frente Oriental. Aunque la ofensiva alemana obtuvo un gran éxito inicial los aliados pudieron reaccionar y contener el avance alemán hasta hacerles perder la iniciativa, obligándoles finalmente a retirarse. Clave en el fracaso de la ofensiva alemana fue la numantina resistencia de la 101ª División Aerotransportada, que había sido cercada en Bastogne. Pese a tener todo en su contra,  su comandante, el general Anthony McAuliffe, se negó a capitular (con el célebre "nuts!")  y aguantó los embites de las fuerzas alemanas que los superaban en número, hasta la llegada del III Ejército del general Patton, que por propia iniciativa (y aprovechando una "milagrosa" mejora de las terribles condiciones climatológicas) dirigió sus tropas hacia el norte (en un considerable éxito táctico y logístico), desocupando el frente para aliviar la situación de los paracaidistas de la 101ª, y logrando finalmente romper el cerco.


La brutal batalla, las condiciones climatológicas de aquellas fechas (en pleno invierno con una fuerte nevada y espesa niebla) y la dureza del terreno (montañas y bosques densamente poblados) fueron las causas de que muchas unidades aliadas y alemanas quedasen aisladas, dispersas y sin comunicación con su respectivo Estado Mayor. Algunos grupos decidieron atrincherarse y resistir frente al enemigo o, si tenían más suerte, esperar la llegada de los suyos. Un sargento y un pelotón estadounidense decidieron seguir avanzando pero después de varios días perdidos en la inmensidad de los bosques belgas, ateridos por las bajas temperaturas, sin apenas comida y con la moral por los suelos, decidieron rendirse si se encontraban con el enemigo.


Tan pronto se toparon con un grupo de soldados alemanes, inmediatamente tiraron las armas y levantaron las manos para rendirse pero curiosamente, los alemanes que, al parecer se encontraban en idéntica y desesperada situación, habían hecho lo mismo. Ambos grupos habían decidido seguir la misma estrategia: rendirse al enemigo. Así que, para solucionar la situación, acordaron echar a cara o cruz quién se rendía. Ganaron los americanos y a ellos les tocó hacer prisioneros a la patrulla alemana. Posteriormente, el pelotón estadounidense consiguió contactar con los suyos y, lo que hace la suerte, fueron felicitados por la captura de los prisioneros enemigos.  

Fuentes:
http://historiasdelahistoria.com/2012/05/13/el-dia-que-alemanes-y-aliados-decidieron-echar-a-cara-o-cruz-quien-se-rendia/
 http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_las_Ardenas
 http://es.wikipedia.org/wiki/George_S._Patton

miércoles, 24 de octubre de 2012

La Plegaria del General Patton

A nadie se le escapa que George S. Patton era un tipo, cuando menos, peculiar. El viejo general "Sangre y Agallas" - como se le conocía popularmente - era todo un personaje, y ahí está su biografía trufada de polémicas, insubordinaciones, transgresiones, períodos de cierta inestabilidad emocional y sus frases y citas lapidarias para demostrarlo. Hoy os cuento una de sus muchas jugosas anécdotas (por no llamarlas directamente excentricidades).


El 16 de diciembre de 1944, el ejército alemán ejecutó la que sería última (y desesperada) gran ofensiva de la Segunda Guerra Mundial: la "Operación Alerta en el Rin" (Unternehmen Wacht am Rhein) que desencadenaría la conocida como Batalla de Las Ardenas. A través de los densos bosques y montañas de la región de las Ardenas (Bélgica), Luxemburgo y el noroeste de Francia, la Wehrmacht lanzó a 29 divisiones (unos 250.000 hombres, aproximadamente) hacia un punto débil en las líneas aliadas y se dirigió de forma masiva hacia el río Mosa durante uno de los peores inviernos en Europa en muchos años. Sin consultar antes con Eisenhower y el Alto Mando Aliado, Patton dirigió repentinamente a su III Ejército hacia el norte (un considerable éxito táctico y logístico), desocupando el frente para aliviar a la rodeada y sitiada 101ª División Aerotransportada, que había sido cercada en Bastogne. Para muchos historiadores esta fue la más brillante maniobra de Patton durante la guerra, al vencer las dificultades logísticas que supone girar el eje de avance de varios cuerpos de ejército enteros, y fue clave para que la victoria se inclinara del lado aliado. Pero vayamos al grano:


Diciembre de 1944, Batalla de las Ardenas: Patton y su III Ejército están estancados en territorio belga. A las poderosas fuerzas enemigas se suma una meteorología terrible: nieve, lluvia, niebla, inundaciones, barro… Con aquellas condiciones el avance de las tropas era una misión casi imposible y además el mal tiempo imposibilitaba el necesario apoyo aéreo de la aviación aliada, cuya superioridad frente a la mermada Luftwaffe era total a esas alturas de la guerra. Desesperado por la situación, Patton llamó a uno de sus oficiales y le dijo que quería una oración para pedir que el tiempo mejorara al menos durante 24 horas. El oficial, imagino que asumiendo una orden de un superior sin rechistar, fuera esta cuál fuera, salió a buscar al capellán del III Ejército, el coronel James O’Neill. El general "Sangre y Agallas" le explicó que estaba cansado de luchar en mitad de la lluvia y la nieve y a través de campos y carreteras embarradas y le pidió que redactara una plegaria en la que pidiera a Dios que mejorara el tiempo para facilitar las operaciones militares. 


El capellán le contestó algo parecido a que eso no funcionaba así y que no le parecía adecuado ni ético rezar para que la climatología mejorara para así poder matar a más seres humanos. Patton le contestó: "Capellán, ¿me va a dar clases de teología o es el Capellán del 3er Ejército? Quiero esa oración". Así pues, O'Neill escribió esa plegaria para que mejorara el tiempo y permitiera a las fuerzas aliadas combatir, y se la envió a Patton. El texto exacto que escribió el capellán fue este: “Almighty and most merciful Father, we humbly beseech Thee, of Thy great goodness to restrain these immoderate rains with which we had to content. Grant us fair weather for Battle. Graciously hearken to us as soldiers who call upon Thee that armed with. Thy power, we may advance from victory to victory and crush the oppression and wickedness of our enemies and establish Thy justice among men and nations. Amen." 

Traducido a la lengua de Cervantes vendría a ser más o menos así: “Dios todopoderoso y Padre misericordioso, humildemente te suplicamos, tu gran bondad, para frenar estas copiosas lluvias con las que hemos tenido que lidiar. Danos buen tiempo para la batalla. Escúchanos con gracia como los soldados que te invocan; que, armados con tu poder, podamos avanzar de victoria en victoria, y aplastar la opresión y la maldad de nuestros enemigos, y establecer la justicia entre los hombres y las naciones. Amén”.


Patton se mostró conforme con el texto escrito por O'Neill y dijo que quería que todos y cada uno de los soldados de su ejército rezaran la susodicha oración, por lo que ordenó imprimir 250.000 copias de la plegaria, que distribuyó entre todas sus unidades. El 22 de diciembre los soldados recibieron la oración escrita y, mira tú por dónde, sonó la flauta y el tiempo mejoró milagrosamente al día siguiente. Fue entonces cuando Patton, el día de Nochebuena anotó en su diario aquello de "una navidad fría y despejada, un tiempo espléndido para matar alemanes". La cuestión es que hubo 6 días de climatología favorable durante los cuales la aviación aliada pudo ofrecer el necesario apoyo táctico aéreo al III Ejército, que pudo avanzar y luchar sin preocuparse por la meteorología, logrando así socorrer a los paracaidistas de la 101ª División Aerotransportada sitiados en Bastogne. Después de aquello el general "Sangre y Agallas" citó al capellán O’Neill y le dijo que era el hombre más popular de todo el cuartel general y le condecoró, nada más y  nada menos que con una Estrella de Bronce. Con un par. Genio y figura.

Fuentes:
http://curistoria.blogspot.com.es/2011/05/la-oracion-del-tercer-ejercito-de.html
http://www.digitalsurvivors.com/archives/pattonsprayer.php
http://es.wikipedia.org/wiki/George_Patton

jueves, 15 de diciembre de 2011

Noticias sobre la 2ª Guerra Mundial (20)

Auténtica avalancha de noticias relacionadas con la WW II la que os tengo preparada en esta nueva entrega de esta sección del blog. Sin más rodeos, a continuación, os la detallo:

--- La Fundación Greenwich de actividades subacuáticas ha logrado localizar y fotografiar, a escasas millas del Peñón de Ifach (Calpe), el pecio del submarino alemán U-77, que fue hundido por la aviación aliada durante la Segunda Guerra Mundial el 28 de marzo de 1943.

El recuerdo de aquel naufragio —sólo sobrevivieron 9 de los 47 marinos que componían la tripulación de aquel U-Boot — ha alimentado la leyenda entre los pescadores de Calpe durante décadas hasta convertir en un lugar común, sin ninguna base histórica, que el submarino transportaba el tesoro de Hitler o de Erwin Rommel en forma de lingotes de oro.

El U-77 fue construido en los astilleros de Bremen y botado en noviembre de 1940, ya iniciada la Segunda Guerra Mundial. En el momento del naufragio, se encontraba al frente de su tripulación el comandante Otto Hartmann, de tan sólo 26 años de edad. Dos aviones de la RAF con base en Gibraltar localizaron el submarino alemán frente a la costa de Calpe el 28 de marzo de 1943 y lo sometieron a un intenso bombardeo con cargas de profundidad. A la mañana siguiente, un barco de pesca que faenaba el aguas próximas al Peñón de Ifach logró rescatar a los 9 únicos supervivientes del naufragio, que habían logrado mantenerse aferrados a una balsa salvavidas. En los días posteriores se recuperaron numerosos cadáveres de la tripulación alemana, que inicialmente recibieron sepultura en el cementerio de Alicante. Posteriormente sus cuerpos —incluyendo el del comandante— serían trasladados en 1983 al cementerio alemán de Cuacos de Yuste (Cáceres).Varios buzos de la Fundación Greenwich realizaron el pasado día 8 la inmersión en la que lograron fotografiar el casco de la nave, con buena parte de sus elementos exteriores perfectamente reconocibles. El hallazgo permitirá conocer mejor los detalles de este episodio histórico.

---La justicia serbia ha rehabilitado a título póstumo al que fue príncipe regente de Yugoslavia Pavle Karadjordjevic de la condena como "criminal" pronunciada por el régimen comunista por haber violado la Constitución y pactado con la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial.

Según informa hoy el diario "Vecernje novosti", el Alto Tribunal de Belgrado acaba de anular también todas las consecuencias legales de la decisión de las autoridades comunistas de entonces contra el príncipe, incluida la confiscación de sus propiedades. Las autoridades comunistas acusaron al regente de "violar la Constitución y asumir en sus manos todo el poder, pasando por alto a los representantes de pueblo", y de sumarse "al Pacto Tripartito, con lo que contribuyó a la guerra agresiva de las potencias del Eje".

El 25 de marzo de 1941 el Gobierno firmó la adhesión de Yugoslavia a las potencias del Eje, con el beneplácito del príncipe. Dos días después un golpe de estado apartó a Pavle del poder y el 6 de abril las tropas alemanas ocuparon el país y la familia real tuvo que exiliarse. Tras la Segunda Guerra Mundial, el régimen comunista de Josip Broz "Tito" abolió la monarquía y prohibió a la familia real el retorno al país. Pavle Karadjordjevic falleció en 1976. En 2001, con Yugoslavia ya desmembrada, las autoridades serbias abolieron el decreto comunista y devolvieron la ciudadanía a los miembros de la familia real.

--- Los herederos del grupo francés Renault, cuyo padre fundador colaboró durante la ocupación nazi, han pedido reparaciones a un tribunal de París por la nacionalización forzada de la firma automovilística tras la Segunda Guerra Mundial. Herederos del fundador por un lado, el sindicato, el Estado y la asociación de deportados por otro, se enfrentan más de 60 años después de los hechos por el papel jugado por el grupo automovilístico durante la Segunda Guerra Mundial y la ocupación nazi en Francia.

"Él dijo que su acción tendía a la rehabilitación", alegó Thierry Lévy, abogado de los siete nietos del industrial que ahora piden cuentas al estado, refiriéndose a Louis Renault, muerto en 1944 y acusado de colaborar con el régimen del Führer. "No hizo nada". Los herederos del industrial protestan contra la orden de confiscación del 16 de enero de 1945, tomada por el gobierno provisional de la República Francesa, que nacionalizó la marca automovilística. Para Lévy, esta orden "atenta contra los principios fundamentales del derecho a la propiedad", la confiscación de las fábricas de Renault fue un "asalto" y sus clientes están en su derecho de pretender una indemnización. El abogado de los herederos ha pedido al tribunal que transmita su demanda al Tribunal de Casación, encargado de elevarla al Constitucional si lo juzga conveniente.

Enfrente, la Fiscalía y la Abogacía del Estado y de varias partes interesadas, incluyendo una federación de ex deportados y un sindicato, han pedido al tribunal que se declare incompetente argumentando, entre otros motivos, que los hechos han prescrito. "Lo que me sorprende es la audacia de los herederos de Renault", declaró Jean-Paul Teissonnière, abogado del sindicato. Audacia "jurídica, judicial, financiera y moral" de pedir una reparación, estimó. Durante la guerra, continuó, "la mayor parte de la producción de Renault estaba de parte del enemigo", la empresa no aportó ninguna ayuda a la Résistance ni pidió a sus empleados sabotear la producción. "Estamos frente a un discurso revisionista, puesto que nos piden la rehabilitación de alguien que ha visto sus bienes confiscados por haber colaborado con el enemigo", concluyó. El tribunal dará su veredicto el 11 de enero.

--- Un obús de 45 mm de la Segunda Guerra Mundial fue encontrado el pasado martes, 13 de diciembre, durante las obras en la estación de bombeo ribereña que abastece en agua la primera y la segunda sección de la central nuclear de Novorónezh puestas fuera de servicio.

Se supone que el obús fue llevado por el corriente del río Don. Los socorristas de la dirección central del Ministerio de Situaciones de Emergencia para la región de Vorónezh sacaron el obús de la estación de bombeo y lo evacuaron de la zona industrial para luego destruirlo. El funcionamiento de la central no fue perturbado.

--- El pasado 8 de diciembre, el Gobierno Canadiense dijo hoy que Japón se disculpó oficialmente por el maltrato que sufrieron los soldados canadienses capturados en Hong Kong durante la Segunda Guerra Mundial.

Un total de 493 canadienses fueron capturados por las tropas japonesas en diciembre de 1941, tras la toma de Hong Kong, y enviados a campos de prisioneros en China y Japón. Al final de la guerra, en agosto de 1945, sólo 226 sobrevivieron a años de trabajos forzados en minas y factorías así como a los maltratos físicos. Otros 290 soldados canadienses murieron durante el asedio al entonces territorio británico.

El ministro de Asuntos de Veteranos de Canadá, Steven Blaney, dijo a través de un comunicado que las disculpas japonesas "son un paso crucial en la reconciliación y un hito significativo en las vidas de todos los prisioneros de guerra. Reconoce sus sufrimientos a la vez que honra su sacrificio y coraje". Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Canadá, John Baird, señaló: "las disculpas de hoy ayudarán a curar las heridas a medida que nuestros dos grandes países avanzan".

--- El pasado martes 13 de diciembre, 3.000 velas encendidas en la ciudad de Nanking recuerdan a los centenares de miles de personas asesinadas por las tropas japonesas en la entonces capital china, donde hace hoy 74 años comenzó una masacre que se prolongó durante un mes y medio.

El 13 de diciembre de 1937, el Ejército Japonés tomó la ciudad china y en las 6 semanas siguientes sus tropas incendiaron y saquearon, violaron en masa a decenas de miles de mujeres y asesinaron a entre 150.000 y 340.000 personas, según distintas fuentes históricas.

Como cada año, China rememoró hoy su particular "Holocausto", en la antesala de la Segunda Guerra Mundial, con una ceremonia en el Memorial de las Víctimas de la Matanza de Nanking por los Invasores Japoneses, construido sobre una fosa común de más de 10.000 cuerpos. Allí, en presencia de monjes budistas chinos y japoneses, se encendieron anoche 3.000 velas como un nuevo gesto más en las ceremonias anuales, con las que oraron por la paz eterna de todas las víctimas.

A la ceremonia que se celebra frente al memorial todas las mañanas de 13 de diciembre suelen acudir cientos de personas, entre autoridades, supervivientes de la masacre, vecinos de la ciudad, visitantes de otras partes del país y asociaciones de amistad con China de distintas ciudades japonesas. La exhaustiva y prolongada matanza es todavía poco conocida fuera de Asia, aunque cada vez se la recuerda más gracias a libros como "La violación de Nanking", de Iris Chang, o películas como "Ciudad de vida y de muerte", de Lu Chuan, Palma de Oro en el Festival de San Sebastián en 2009, o la nueva película de Zhang Yimou "The Flowers of War", protagonizada por Christian Bale, de la que ya os he hablado por aquí.

--- Una ex-enfermera de 93 años que curó a cientos de soldados estadounidenses heridos en Bélgica durante la II Guerra Mundial recibió este lunes una condecoración por su valor que entregan las Fuerzas Armadas de EE.UU.

Augusta Chiwy, que tenía nacionalidad del Congo belga, recibió la condecoración de manos del Embajador de EE.UU. en Bélgica, Howard Gutman, quien dijo que el retraso de 67 años en la entrega de la distinción se explica porque se creía que la enfermera murió durante los combates.

Chiwy fue voluntaria en una enfermería de la ciudad asediada de Bastogne, en la Batalla de las Ardenas. Durante aquel ataque de una semana a la ciudad, en diciembre de 1944, un solo doctor atendía a los soldados estadounidenses heridos. Las bajas norteamericanas durante dicha batalla, la última gran ofensiva de los alemanes en Europa, ascendieron a más de 80.000 entre muertos, heridos y desaparecidos.

¿Tendrá algo que ver esta buena mujer con la enfermera que intimaba con Eugene 'Doc' Roe (el sanitario de la Compañía Easy de la 101ª División Aerotransportada) en el episodio 6 de la serie "Hermanos de Sangre" y que, aparentemente, muere durante un bombardeo?

miércoles, 20 de abril de 2011

Nuts!!

La Segunda Guerra Mundial fue una inagotable fuente de frases memorables y lapidarias que quedarían para los anales de la historia.

Una de ellas, sin lugar a dudas, es la que protagoniza este post, que fue pronunciada por el general norteamericano de la 101ª División Aerotransportada (también conocidos como Screaming Eagles), Anthony McAuliffe (el de la foto de aquí abajo), el 22 de Diciembre de 1944 durante la decisiva Batalla de las Ardenas.

El 16 de diciembre de 1994 un total de 25 divisiones alemanas, al mando del veterano mariscal Von Rundstedt, iniciaron una gran ofensiva contra las fuerzas aliadas a través de los bosques y montañas de la escasamente defendida región de Las Ardenas (Bélgica), para tratar de llegar al río Mosa y después conquistar la ciudad portuaria de Amberes, aislando de esto modo a los británicos del general Montgomery en el norte. Hitler estaba convencido de que podía reeditar los éxitos de la blitzkrieg o guerra relámpago y de que si obtenía una victoria aplastante sobre los aliados occidentales, quizás les forzaría a negociar un paz separada con Alemania, pudiendo de este modo emplear todos sus recursos contra la URSS en el Frente Oriental.


La ofensiva cogió por sorpresa a 4 inexpertas divisiones norteamericanas destacadas en la zona, consiguiendo los blindados alemanes romper el frente en varios puntos y llegando a capturar hasta 7.000 prisioneros en un sólo día. Las inclemencias del tiempo, un día gélido y con espesa niebla, impidió a la aviación aliada que pudiera operar en apoyo de las divisiones terrestres, lo que complicó todavía más si cabe la situación.

La clave de la batalla residió en la heroica resistencia de las tropas aliadas en algunos puntos clave como la ciudad belga de Bastogne, donde se logró contener el impetuoso avance de las Divisones Panzer alemanas. Precisamente en Bastogne, los paracaidistas de la 101ª División Aerotransportada fueron cercados por 4 divisiones alemanas, resistiendo bajo un intenso frío, sin apenas alimentos y con escasa munición, los ataques del enemigo y la lluvia de fuego de artillería que se les venía encima. Si queréis haceros una idea de lo putas que las pasaron los paracas de la 101ª - autodenominados "los maltratados bastardos de Bastogne" -, podéis ver el 6º episodio de la magnífica serie "Hermanos de Sangre" (titulado precisamente "Bastogne").

Dicha división, estaba provisionalmente al mando del general Anthony Clement McAuliffe (ya que su comandante, el general Maxwell D. Taylor, estaba ausente en esos momentos por asistir a una reunión del alto mando en los EEUU). El 22 de diciembre, el general Heinrich Freiherr von Lüttwitz envió el siguiente ultimátum a McAuliffe:

"Para Estados Unidos. Comandante de la ciudad rodeada de Bastogne. La fortuna de la guerra está cambiando. Esta vez las fuerzas de EEUU, están cercadas en Bastogne, rodeadas de fuertes divisiones blindadas alemanas. Otras unidades blindadas alemanas han cruzado el río, cerca de Ortheuville, han tomado Marche y llegado a St. Hubert pasando a través de Hompré-Sibret-Tillet. Libramont también está en manos alemanas.

Solo hay una posibilidad de salvar las tropas de Estados Unidos de la aniquilación total: la honorable entrega de la ciudad rodeada. Concedemos un plazo de dos horas a partir de la presentación de esta nota para que den una respuesta. Si esta propuesta es rechazada, un Cuerpo de Artillería y seis batallones pesados están listos para aniquilar a las tropas de los Estados Unidos. Después de estas dos horas de plazo, se dará inmediatamente la orden de disparar. Todas las pérdidas civiles que cause este fuego de artillería serán responsabilidad de las fuerzas de EEUU.

El comandante alemán."

Cuando se le comunicó a McAuliffe la petición de rendición efectuada por los alemanes, exclamó furioso: "Nuts!". Mi inglés es bastante pobre, pero parece ser que se trata de una expresión coloquial usada para referirse a los testículos o también para referirse a personas descerebradas. He leído en varios libros sobre el tema que en español coloquial podría traducirse algo así como "¡al cuerno!" o "¡las narices!". Sin embargo, opino que trasladado al castellano coloquial la contestación del general McAuliffe sería algo así "y un huevo" o "los cojones". "Váyase Vd. a la mierda", si lo prefieren. Si el general hubiera nacido en Zaragoza en lugar de Washington, no me cabe duda que lo que les hubiera dicho a los nazis hubiera sido: "¡De cojón!" o "¿Rendirnos? Si, ¡pero po'l haba!".

Como era necesario responder al ultimátum germano, uno de sus oficiales sugirió que esa primera exclamación salida de la boca del general resumía bastante bien la situación, por lo que se acordó que la respuesta oficial fuera la siguiente: "Para el comandante alemán: Nuts!. El comandante americano."

Este lacónico mensaje fue mecanografiado y entregado a los alemanes por un tal Coronel Harper quien tuvo que explicarles a los alemanes el significado de la expresión de marras. Parece ser que les dijo algo así: "Si Vd. no entiende lo que significa “nuts”, en palabras llanas es lo mismo que “iros al infierno”. Y yo quiero decirte algo más: si continúas atacándonos vamos a cargarnos a todos los condenados alemanes que intenten entrar en esta ciudad."

Los hombres de McAuliffe lograron resistir los ataques alemanas y cuatro días más llegaron al rescate los blindados de Patton, concretamente la 4ª División Blindada, logrando romper el cerco, aunque los combates no cesaron hasta el 9 de Enero, viéndose forzados los alemanes a retirarse a sus posiciones de partida.

Por sus acciones en Bastogne, McAuliffe recibió la Cruz por Servicio Distinguido de manos del propio General Patton el 30 de diciembre de 1944, seguida más tarde por la Medalla de Servicio Distinguido.