martes, 16 de octubre de 2012
Testimonios de la 2ª Guerra Mundial (26)
miércoles, 11 de julio de 2012
Dinamarca: Colaboracionismo y Resistencia
Dinamarca, ocupada para servir como base para las operaciones militares, fue tratada al principio con extraordinaria clemencia. La soberanía nacional fue respetada en muchos de sus aspectos: ni las Fuerzas Armadas Danesas, ni la Policía, ni el Parlamento, ni los Tribunales de Justicia fueron disueltos y los elementos políticos fascistas no fueron impuestos en el gobierno. El propio rey Cristian X permaneció en el país gozando de sus prerrogativas. Incluso, al comienzo de la ocupación, se permitió la huida del país nórdico a los miembros de la comunidad judía danesa que así lo desearan.
La resistencia no comunista sólo empezó a tener un papel destacable desde mediados de 1942, con la aparición del grupo socialdemócrata Ringen, del cristiano Dansk Samling, y en otoño de 1943, del grupo Holger Danske. Dos de los miembros de este grupo creado por voluntarios veteranos de la Guerra de Invierno que habían combatido del lado finlandés contra la URSS - llegó a contar con unos 350 hombres y fue responsable de alrededor de 100 operaciones de sabotaje y unas 200 ejecuciones de delatores que habían revelado la identidad y/o el paradero de miembros de la resistencia - fueron Bent Faurschou-Hviid y Jørgen Haagen Schmith, (en la imagen de abajo, por ese orden) quienes se hicieron famosos bajo sus alias, Flammen (la Llama) y Citronen (el Limón). Su historia se contó en el film "Flame y Citrón" (2008), del que os hablé aquí en su día, y cuyo visionado os recomiendo encarecidamente.
Fuentes:
Osprey: Soldados de la II Guerra Mundial: "La Resistencia en Europa Occidental" de Carlos Caballero Jurado
http://es.wikipedia.org/wiki/Invasi%C3%B3n_de_Dinamarca
http://es.wikipedia.org/wiki/Ocupaci%C3%B3n_de_Dinamarca_por_la_Alemania_Nazi
http://es.wikipedia.org/wiki/Holger_Danske_%28grupo_de_resistencia%29
miércoles, 20 de abril de 2011
Cine: "Flame y Citron" (2008)
Interesante película danesa sobre los dos héroes más famosos de la Resistencia Danesa en Copenhague, tras la ocupación por la Alemania Nazi el 9 de abril de 1940.Utilizando imágenes documentales reales de la ocupación alemana, una voz en off - la de Flame - dice: "¿Recuerdas el día que llegaron? ¿Recuerdas el 9 de abril? Seguro que sí, nadie puede olvidarlo. De pronto, estaban por todas partes. La Gestapo, la Wehrmacht, el Abwehr, las SS. Todos los cuerpos alemanes. Nazis alemanes y nazis daneses. Habían salido de sus escondites donde aguardaban a que llegara su momento. Saliste a la calle a verlo. ¿En qué pensabas?"
Después, en la línea de "El Libro Negro" (2006) de Paul Verhoeven - un gran film que pasó casi desapercibido -, a través de las andanzas de Bent (Flame) y Jorgen (Citron), la película realiza un perfecto retrato de la resistencia danesa y sus entresijos, sus conspiraciones y luchas de poder. La película no se esfuerza en mostrarnos a los dos protagonistas como héroes, en el buen sentido que todos conocemos, sino como asesinos despiadados, que actúan acatando sin rechistar las órdenes de sus superiores porque creen que es lo mejor para su país. Son terroristas que, en muchas ocasiones, aplican el tiro en la nuca sobre personas indefensas y desarmadas. No estamos hablando de genocidas o criminales de guerra nazis, ni siquiera de soldados alemanes y policías de la Gestapo, sino de delatores daneses, miembros del partido nazi danés, editores de periódicos simpatizantes de los nacionalsocialistas o cuaquiera sospechoso de colaborar o ser demasiado amistoso con el enemigo invasor, sin tan siquiera cuestionarse que motivos llevan a esas personas a actuar así, si es por convicción o por simple supervivencia. "Se me ha olvidado que no matamos personas, sino nazis", dice uno de ellos en un momento de duda. O "yo nunca he matado a un inocente", en otro momento de la película.
Igualmente el film nos muestra a la perfección como en las guerras, muchos, bajo la bandera de luchar contra los enemigos de la patria, realmente están actuando en beneficio de sus propios intereses, eliminando antiguos enemigos u ocultando sus discutibles pasos de cara al previsible futuro. Ahí será cuando los dos protagonistas, Flame y Citron, comiencen a dudar, a plantearse la legitimidad de sus acciones, a cuestionar y enfrentarse a sus superiores, a evolucionar en definitiva. Pero se dan cuenta de que ya no hay vuelta atrás, no saben o no pueden hacer otra cosa que matar, y deciden actuar por libre, yendo a la caza del jefe de la Gestapo en Dinamarca. Entonces veremos claramente, como han sido utilizados y manipulados, primero, abandonados a su suerte y delatados después, para finalmente, con el tiempo, ser declarados héroes nacionales.
- Flame: ¿Y la tercera cual es?
- Coronel Gilbert: El odio. El odio al enemigo. El odio es capaz de incitarte a hacer determinadas cosas que jamás pensabas que podrías hacer. A no ser que ese odio este enraizado en una neurosis personal.
- Flame: ¿A que se refiere?










