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jueves, 5 de enero de 2012

Noticias sobre la 2ª Guerra Mundial (21)

Como tengo por costumbre en esta sección, os dejo unas cuantas noticias relacionadas con la WW II que recientemente he podido leer en la prensa internacional. Aquí las tenéis:

--- El líder del partido holandés PVV, Geert Wilders, exhortó el día 4 al gobierno de Holanda a que se disculpe por la actitud pasiva del país durante la Segunda Guerra Mundial. "Parece apropiado que lo menos que debe hacer el gobierno es ofrecer una disculpa", declaró Wilders en una carta dirigida al primer ministro holandés Mark Rutte. El líder de PVV hizo la petición en respuesta a un artículo sobre el libro "Juzgando a Holanda" publicado el año pasado. Manfred Gerstenfeld, escritor del texto, describió la actitud pasiva del gobierno holandés en el exilio en esa época. Holanda fue ocupada por la Alemania Nazi entre 1940 y 1945 mientras la reina de Holanda y el gobierno en el exilio escaparon a Londres. Los alemanes deportaron a la mayoría de los judíos del país hacia campos de concentración.


"Mi intuición es que si todos los católicos o calvinistas fueran deportados a Alemania, el gobierno en Londres habría dado instrucciones a la población en la Holanda ocupada", dijo el ex ministro holandés de Salud, Bienestar y Deportes, Els Borst. El ex ministro de Finanzas, Gerrit Zalm, añadió que "no habría tenido problemas en ofrecer una disculpa". En el año 2000, Zalm y Borst desempeñaron un importante papel en el proceso de negociación sobre el pago de indemnizaciones por los bienes judíos saqueados durante la Segunda Guerra Mundial. El gobierno holandés, encabezado en ese momento por el primer ministro Wim Kok, declaró su pesar por la forma en la que fueron tratados los judíos después de la guerra, pero no se disculpó por la conducta del gobierno durante esa época. 

 --- A continuación os reproduzco íntegro un interesantísimo artículo de Peio H. Riaño publicado en el diario Público el 02/01/2012, que viene que ni pintado a lo que un servidor respondía al último comentario realizado en la anterior entrega de esta sección:

"El horror no fue (sólo) el holocausto: El historiador Timothy Snyder revela que 14 millones de personas no combatientes fueron asesinadas entre 1933 y 1945 por las políticas criminales de Hitler y Stalin en el Este de Europa.


A las orillas de la Historia llegan nuevas olas de espanto. Casi ocho décadas han tardado en aparecer los 14 millones de personas que, en tan sólo 12 años, entre 1933 y 1945, Hitler y Stalin asesinaron en una estrecha franja de tierra olvidada por la Historia. Todas ellas fueron víctimas de políticas criminales, no bajas de la II Guerra Mundial. La mayoría eran mujeres, niños y ancianos. Sin armas. Eran ciudadanos de Polonia, Lituania, Letonia, Estonia, Bielorrusia, Ucrania y de la franja occidental de la Rusia soviética. Países asfixiados entre el nacionalsocialismo y el estalinismo, entre Berlín y Moscú, donde vivía la mayoría de los judíos de Europa, donde los planes imperiales de Hitler y Stalin se solaparon, donde la Wehrmacht y el Ejército Rojo se enfrentaron y donde la NKVD soviética y las SS alemanas concentraron sus fuerzas.

Los crímenes de Stalin se asocian con Rusia y los de Hitler con Alemania, pero la zona más mortífera de la Unión Soviética fue su periferia no rusa, mientras que los nazis mataban generalmente fuera de Alemania. "Se suele identificar el horror del siglo XX con los campos de concentración, pero no fue en ellos donde murió la mayor parte de las víctimas de los dos regímenes", explica el historiador Timothy Snyder (EEUU, 1969) en Tierras de sangre. Europa entre Hitler y Stalin, ensayo publicado por Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores. "Ese malentendido en cuanto a los lugares y a los métodos de los asesinatos en masa nos impide percibir todo el horror del siglo XX", asegura. 



Esta historia de asesinato político en masa recalca que en los campos de concentración alemanes murieron "en torno a un millón de personas sentenciadas a trabajos forzados". Snyder reconoce que no puede hacerse una distinción exacta entre los campos de concentración y los centros de exterminio, porque también en los campos se ejecutaba o se mataba de hambre a las personas. Pero aún así distingue: en las cámaras de gas, en las zonas de hambre y en los campos de exterminio alemanes "murieron diez millones de personas". 

En cuanto al gulag: un millón de vidas truncadas por agotamiento y enfermedades, entre los años señalados. Pero en los campos de exterminio y las zonas de hambre soviéticas murieron seis millones de personas, de las cuales unos cuatro millones perecieron en estas tierras de sangre. "El 90% de los que entraron en el gulag salió con vida. La mayoría de los que entraron en los campos de concentración alemanes también sobrevivió", defiende atrevido Snyder en el libro, para quien hay una diferencia entre "ser sentenciado a un campo y ser sentenciado a muerte, entre el trabajo y el gas,entre la esclavitud y las balas". 

¿Por qué aquella barbarie? Hitler no sólo deseaba destruir al pueblo judío por completo, sino devastar Polonia y la Unión Soviética, "exterminar sus clases dominantes y matar a decenas de millones de eslavos". Stalin, en nombre de la defensa y la modernización de la URSS, supervisó la muerte por inanición de millones de personas. "Stalin mataba a sus conciudadanos con tanta eficacia como Hitler eliminaba a ciudadanos de otros países", sentencia el historiador norteamericano. 



El hambre fue el método más frecuente de asesinato en masa en los años treinta y cuarenta, "antes que las balas y el gas". La cuarta parte de las 14 millones de víctimas fue asesinada, según Snyder, antes de que empezara la II Guerra Mundial. La inanición, verdadera arma de destrucción masiva. "El hambre es una manifestación terrible del control político. Se requiere una gran cantidad de poder para conducir a un pueblo a la inanición", reconoce el profesor en la Universidad de Yale a Público. "La Alemania nazi y la Unión Soviética tuvieron ambiciosos proyectos ideológicos que definieron el territorio. Lo que es crucial es que estas dos visiones se superponen en un mismo territorio", reconoce al enfatizar su descubrimiento. Doctorado en Oxford e investido en las universidades de París, Viena, Varsovia y Harvard, Tierras de sangre es la primera traducción al castellano de un estudio de este especialista en la Historia de Europa central y del Este, así como del Holocausto. 

En los próximos meses, la editorial Taurus publicará la última obra de Tony Judt, Pensando el siglo XX, firmada en pareja con Timothy Snyder, donde dialogan sobre los acontecimientos del pasado siglo. Se reunieron una vez por semana durante seis meses con largas conversaciones y juntos las editaron para el libro. "Hablamos sobre la historia de las ideas políticas en el siglo XX, el marxismo, el nacionalismo, el fascismo, la socialdemocracia. Y también sobre el papel de los intelectuales en la política", adelanta. 


El estudio que ahora llega a las librerías se detiene en aspectos militares, políticos, económicos, sociales, culturales e intelectuales. Y, por supuesto, geográficos. No una geografía política, sino una geografía de las víctimas. Porque el corazón de la investigación de Snyder es demostrar cómo estas tierras no fueron un territorio político, sino los lugares donde los regímenes más crueles de Europa realizaron su obra más mortífera. Cuando comienza la II Guerra Mundial, los soviéticos ocupan los países bálticos y Polonia oriental; a continuación, los alemanes invaden la URSS, en 1941, es decir, ocupados por segunda vez; y triple ocupación, cuando el poder soviético vuelve en 1944. Una experiencia peligrosa y mortal. 

Según sus cálculos, el régimen estalinista asesinó a unos seis millones de personas deliberadamente y el régimen nazi a 11 millones. "Si añadimos a todas estas personas aquellas que perecieron por enfermedad o hambre en los campos de concentración, el número aumenta a alrededor de nueve millones de personas más para los soviéticos y unos 12 millones para los alemanes", aclara el historiador. Naturalmente, a esos números estremecedores hay que sumar la muerte de los militares. "Estas son una responsabilidad alemana", señala Snyder para destacar la liquidación nazi. Curiosamente, esta fue también la parte del mundo más mortífera para los soldados: alrededor de la mitad de las bajas militares de la contienda cayeron allí. 

Belzec, Sobibor, Chelmno, Treblinka, Auschwitz y Majdanek, territorios del mal. Lugares en los que se aceleró el exterminio judío a partir de 1941, cuando la guerra no iba como Hitler había imaginado. Y todavía podía haber sido más horrible: la versión original de la "solución final" de Hitler debía tener efecto después de la guerra. Con la victoria, preveía la aniquilación de "30 millones de civiles, que habrían muerto de hambre durante el primer invierno". "El riesgo de asociar esto al mal es que lo deshumanizamos y dejamos de entender lo que los humanos son capaces de hacer", advierte. 



Por si todo esto fuera poco, por si se pensaba que las fotografías y filmaciones de los campos de concentración alemanes eran la cúspide del espanto, Timothy Snyder las califica de "atisbo" del pánico. Porque nadie pudo dar testimonio de las "tierras de sangre". "Las fuerzas británicas y estadounidenses liberaron campos de concentración alemanes como Belsen y Dachau, pero nunca llegaron a ninguno de los centros de exterminio importantes", añade, para señalar que la verdadera dimensión de las matanzas ha tardado en llegar y otras se han perdido. Los crímenes del estalinismo quedaron sin documentar y las fuerzas aliadas "nunca vieron ninguno de los lugares donde los alemanes perpetraron sus masacres". Y, aún así, nadie puede olvidarlos


--- Para finalizar, los amantes de los videojuegos ambientados en la WWII están de enhorabuena, pues se anuncian dos nuevos lanzamientos: "War2 Glory" y "Birds of Steel" (pinchad en los enlaces para más info).

viernes, 18 de noviembre de 2011

Noticias sobre la 2ª Guerra Mundial (17)

Seguimos recopilando por aquí, las noticias relacionadas con la WW II que vayan surgiendo en la prensa nacional e internacional. Hoy tenemos, nada más y nada menos, que cuatro, que sin más dilación procedo a contarles:


--- El presidente de EEUU, Barack Obama, que se encuentra de visita oficial en Australia, depositó ayer en la ciudad de Darwin, una corona de flores en un monumento homenaje a las 91 víctimas del destructor estadounidense USS Peary, hundido por los aviones japoneses en la Segunda Guerra Mundial en el puerto de dicha ciudad.


El monumento simboliza no sólo un homenaje a las víctimas de ese buque, sino a lo que Australia considera su propio Pearl Harbor. En febrero de 1942, las tropas japonesas atacaron Darwin por sorpresa. Aquella batalla dio pie a la alianza militar entre EEUU, Nueva Zelanda y Australia, de la que se han cumplido sesenta años. En ella, el USS Peary fue alcanzado por 5 bombas pero presentó batalla durante dos horas antes de hundirse en las aguas del puerto, donde su pecio permanece a 27 metros de profundidad.

--- Stuart Black, el diseñador del videojuego de culto "Black", ha anunciado oficialmente su nuevo juego: el shooter "Enemy Front", ambientado en la Segunda Guerra Mundial, y que se publicará para PC, PlayStation 3 y Xbox 360. En el juego adoptas el papel de un soldado infiltrado en territorio nazi. La historia tiene lugar durante varios años, desde las trincheras de Francia a una base secreta en Berlín, y narra eventos como el atentado contra Hitler en la Wolf's Lair o el descubrimiento del código Enigma. El objetivo final del juego es evitar que los nazis desarrollen una "terrorífica arma".

"Enemy Front" se describe como un descarnado FPS (first person shooter) que "lleva a los jugadores a la carnicería y el caos de la segunda guerra mundial", con "mapas totalmente destructibles" (algo que ya ocurría en "Black" en el que podías destruir absolutamente todo lo que encontrabas a tu paso ¿no habéis jugado a "Black"? ¡Qué descarga de adrenalina, madre mía!).

--- Hoy viernes llega a las pantallas "El Último Paso", el documental dirigido por Iurre Tellería y Enara Goikoetxea basado en la red de evasión franco-belga conocida como la Red Comète, en la que participaron más de 3.000 personas entre 1941 y 1944.


"Queremos agradecer a aquellos participantes, a sus familiares y a todos los que se han acercado a esta historia su apoyo y esfuerzo constante mientras trabajábamos en la película documental “El último paso”". Así se expresan las jóvenes directoras vascas que han reconstruido una historia sobre el importante papel que jugó el pueblo llano en una de la mayores redes de evasión de Europa, un entramado clandestino en el que, apoyados por el gobierno británico, ayudaron a regresar a Inglaterra más de 700 fugitivos, muchos de ellos pilotos de la RAF que había sido abatidos. Fundada por un grupo de jóvenes belgas la red ayudaba a fugitivos a llegar hasta Gibraltar, desde donde partían a Gran Bretaña.


“La Segunda Guerra Mundial no se libró únicamente entre soldados en los campos de batalla. En ella también jugó un papel fundamental el pueblo llano, de donde surgieron héroes como los de este documental", argumenta Goikoetxea. Este duro, sensible y acreditado trabajo lleva en su título la referencia a España. "Han pasado más de sesenta años y la historia de las seis personas que pasaron por un caserío procedentes de cinco países y fueron detenidas por los alemanes todavía se recuerda”, dice Tellería, quien valora la buena acogida que obtuvo en el pasado Festival de San Sebastián.

Entre los personajes que ayudaron a las directoras a que la producción tomara cuerpo se unió el aviador inglés Stanley Hope. A sus 95 años se mostró muy emocionado a su llegada a Madrid hace dos semanas con el fin de revivir aquel episodio y rendir un homenaje personal a quienes le ayudaron pese a caer prisionero. El veterano aviador comentó que conoció a gente maravillosa que me ayudó: "En Bruselas lo pasé muy bien mientras esperaba a que me trasladaran a mi país. Tuve una cena de Navidad preciosa. Fui al cine y al fútbol. En un partido del Anderlecht estaba tan embebido que en un saque de esquina grité en inglés: “¡Cooorneeer!". Un amigo me dio un codazo para callarme. En aquella época no era muy recomendable expresarse en la lengua de Shakespeare en la Europa ocupada por los nazis".

Para las directoras, "Stanley fue un regalo para este documental. Su experiencia fue dura y además es una persona capaz de trasmitir su emoción fácilmente. La combinación de su dulzura y la dureza de sus vivencias han llevado este documental más allá de la pura historia. Estuvimos investigando desde 2005 y nos ha costado mucho el ir hilvanando cada pieza. Al final había una cantidad ingente de datos, por lo que hubo que hacer una criba en el montaje. En un momento determinado de la preproducción se consiguió que intervinieran Bélgica y Francia junto a España. Tenemos intención de que la televisión se interese para emitir el largometraje entero. Es muy interesante”.

--- Una de las más curiosas historias de animales participantes en la Segunda Guerra Mundial ha sido convertida en un documental que se emitirá por la BBC el próximo mes de Diciembre, y que lleva por título: "Wojtek the Bear that went to War" (Wojtek, el oso que se fue a la guerra).

Cuando en octubre de 1942 al soldado polaco Wojciech Narebski lo llamaron para presentarse ante su nuevo comandante en lo que entonces era la Palestina británica, se encontró con una gran sorpresa. "Quedé asombrado porque había un oso acostado frente a su carpa", indicó Narebski, de 86 años de edad, durante la presentación del documental en Londres. Fue así que comenzó una amistad de 3 años entre el oso Wojtek y el soldado polaco, que para ese momento contaba con 17 años. El vínculo entre los dos se fortaleció por el hecho de que ambos compartían el mismo primer nombre, ya que en polaco Wojtek es un diminutivo de Wojciech.

Unos pocos meses antes de conocer a su tocayo, el oso, fue vendido siendo un cachorro a unos soldados y civiles polacos en Irán. El grupo estaba haciendo un recorrido desde Siberia hasta Oriente Medio, tras su liberación de un campo de prisioneros ruso (la invasión de los alemanes nazis en 1941 hizo que los soviéticos permitieran la salida de los prisioneros polacos). El oso fue adoptado por lo que pasaría a ser la 22ª Compañía de Artillería del II Cuerpo de Ejército Polaco (que finalmente, incorporaría al animal en el emblema de la unidad, como se puede observar en la imagen de aquí abajo). Según Narebski "era como un niño, como un perrito. Tomaba leche de una botella, como un bebé. Así que por lo tanto sentía que estos soldados eran como sus padres y confiaba en ellos y era muy amistoso. Realmente se sentía como un miembro de nuestra pequeña familia militar".

La película es narrada por el actor Brian Blessed y consiste de una mezcla de entrevistas, reconstrucciones, fotogramas modernos y animación. El film relata el épico viaje en tiempos de guerra hecho por Wojtek y sus camaradas hasta Escocia, cuando estaban en el frente. La travesía los llevo a Irak y Egipto y cuando quisieron llevar al oso en un barco hacia Italia, el animal tuvo que ser enrolado como soldado. "Tenía una libreta de pagos. No recibía dinero, pero oficialmente era un soldado polaco", apunta Narebski. Debido a su tamaño Wojtek recibía raciones dobles. Agrega que al animal le gustaba juguetear luchando y boxeando con su colegas y pedía cigarrillos de la unidad para comérselos. También le gustaba la cerveza: "Para él una botella no era nada. Pesaba 200 kilos. No se emborrachaba".
Wojtek fue entrenado para que no representara un peligro para los humanos. "Era muy tranquilo, muy pacífico", sin embargo, no le caían bien un mono y otro oso que también fueron adoptados por las tropas. Resalta el ex soldado que el oso ayudaba a mantener la moral de las tropas: "Para la personas que estaban lejos de sus familias, lejos de su país, era algo muy importante desde un punto de vista psicológico".

El director de la película, Will Hood, dice que la historia de Wojtek "tiene absolutamente de todo. Tiene un sentido épico shakeaspereano. Es una historia de guerra, una historia de amor, una historia de pérdida...Es posible hacer una alegoría con la historia de Wojtek y la historia del pueblo polaco, en una forma que toca la política sobre la Segunda Guerra Mundial, que es una historia más agradable y humanística que es, por supuesto, algo irónico porque estamos hablando de un oso. El hecho de que el mismo pensaba que era humano, así lo dice la leyenda, creo que plantea algunas preguntas muy interesantes acerca de lo que es ser humano".

En una entrevista, un veterano británico cuenta como un día quedó estupefacto al ver al oso de 1,82 metros trasladando proyectiles durante la Batalla de Monte Cassino en Italia. El emblema de la compañía se convirtió en una foto de Wojtek llevando un proyectil. Narebski dice que un día de verano cuando estaban conduciendo a lo largo de la costa adriática italiana cerca de Ancona, el oso divisó el mar: "Saltó del vehículo y se fue a la playa. Y en la playa había muchas chicas italianas bañándose. Pueden imaginarse lo que sucedió. Yo les dije: 'muchachas, no teman. Este oso es bueno".
Wojtek acompañó en muchos viajes a los soldados polacos desde Oriente Medio hasta Escocia. Narebski vio por última vez a Wojtek en Italia antes de la Batalla de Bolonia en 1945. Después de la guerra su compañía fue desmovilizada en Berwickshire, Escocia, mientra que el animal fue trasladado al zoológico de Edimburgo, donde algunos de los ex soldados lo iban a visitar. Narebski pasó algún tiempo en Yorkshire, Inglaterra, antes de regresar a Polonia. Fue difícil para él mantener correspondencia con sus antiguos camaradas que se quedaron en Escocia, debido a las restricciones impuestas en Polonia, pero él nunca olvidó al oso. "Las autoridades comunistas en Polonia quisieron llevarlo a un zoológico en Polonia, pero mis colegas que se quedaron en Escocia se opusieron", añadió. "Era muy agradable para mí pensar en él. Sentía como si fuese mi hermano mayor". Se enteró de la muerte de Wojtek en 1963. "Fue una noticia muy triste", dijo el soldado polaco.