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miércoles, 23 de enero de 2013

Los Comandos "Brandenburg"

El origen de esta unidad alemana de comandos de élite debemos buscarlo en las ideas de Theodor von Hippel, un especialista en operaciones especiales durante la Primera Guerra Mundial, quien durante dicho conflicto acumuló una gran experiencia en la realización de ataques sorpresa tras las líneas enemigas, particularmente en Sudáfrica Oriental. Von Hippel (en la fotografía de aquí abajo) había estudiado profundamente las tácticas de guerrilla de T. H. Lawrence, que consistían atacar y escapar rápidamente. Tras la Gran Guerra, von Hippel ingresó en los servicios de inteligencia alemanes y presentó a sus superiores una serie de innovadoras ideas y tácticas, entre ellas, la formación de una unidad de élite entrenada especialmente para adentrarse en territorio enemigo antes de una ofensiva para asegurar objetivos estratégicos; sin embargo, sus proyectos no fueron tenidos en cuenta. La idea colisionaba con el protocolario sentido prusiano del honor. Tales unidades, creían la mayoría, serían una infracción de las reglas de la guerra y, además, tales saboteadores no serían dignos de ser llamados soldados.


Con la creación del Abwehr, el servicio de inteligencia militar de la Alemania nazi bajo el mando del almirante Wilhelm Canaris, las ideas de von Hippel fueron recibidas con los brazos abiertos y se le autorizó a formar un grupo de "soldados especiales" al cual debía entrenar de manera acorde a las operaciones que  proponía (sabotaje, captura de puentes y cruces carreteras, aseguramiento de objetivos estratégicos, demolición y eliminación selectiva de personas). Von Hippel rastreó las fronteras de Alemania para encontrar individuos de origen alemán (volkedeustche), eslavos u otros grupos étnicos. Cada miembro de la unidad tenía que hablar con fluidez una lengua extranjera, ya sea checo, ruso, letón, lituano, finés, estonio, polaco, ucraniano o rutenio, y tenían que conocer bien las costumbres del país o región donde se infiltrarían y los hábitos locales y comportamientos de los nativos.


En octubre de 1939, se dio a la unidad el inocente nombre de Bau-Lehr-Kompanie 800 (800ª Compañía de Demostración de Construcciones). En enero de 1940 fue reestructurada como Bau-Lehr-Bataillon zbV 800 (Batallón 800 de Demostración de Construcciones para Aplicaciones Especiales). El batallón estaba formado por 4 compañías, un pelotón de motocicletas, otro paracaidista y otros pelotones especializados. Dado que tenían su cuartel general en Branderburgo, la unidad fue conocida como "Brandenburg" y sus efectivos recibieron el apelativo de "brandenburgers".


Los "Branderburgers" tuvieron una intervención destacada en la campaña del oeste. Así por ejemplo, dos noche antes de la invasión de Bélgica y Holanda, el 8 de mayo, vistiendo uniformes holandeses, cruzaron secretamente la frontera. Uno de sus objetivos era el puente sobre el río Mosa en la ciudad de Gennep (Holanda). A las 2:00 horas del 10 de mayo, el teniente Wilhelm Walther dirigió a su destacamento de 8 hombres en un intento de capturar el puente intacto tras obtener información sobre donde habían sido situadas las cargas de demolición. Disfrazados como policías militares holandeses escoltando a varios "prisioneros alemanes", los "Brandenburgers" sorprendieron a los defensores del puente. Dos puestos de guardia fueron inmediatamente destruidos, pero tres hombres fueron heridos, y los puestos al otro lado del puente aún no estaban bajo control alemán. Vestido con un uniforme holandés, Walther avanzó atrevidamente, y los defensores vacilaron. Sacando provecho de este error, el resto de los comandos destruyeron los puestos de guardia restantes y cogieron el detonador conforme los primeros panzer rodaron por el puente.


Los comandos "Brandenburg" (en la foto, vistiendo uniformes belgas) combatieron en prácticamente todas las campañas de todos los frentes. En el batallón estaban representadas muy diversas capacidades y habilidades lingüísticas, y se pretendía utilizar a los miembros de la unidad angloparlantes, con uniforme británico, como avanzada de la fuera de invasión si se llevaba a cabo la "Operación León Marino". Cuando Hitler volvió su atención al sur, hacia los Balcanes, durante la "Operación Marita", de nuevo, los "brandenburgers" –ahora organizados como un regimiento- abrieron el camino a sus ejércitos. El 5 de abril de 1941, un día antes de la invasión de Grecia y Yugoslavia, un destacamento de 54 hombres aseguraron los muelles en Orsova, en el río Danubio. Otra unidad capturó el puente sobre el río Vardar en Grecia, cerca a Salónica durante la ofensiva alemana. También estuvieron en Atenas antes que llegaran las fuerzas alemanas, procediendo luego a izar la bandera con la esvástica sobre la Acrópolis.


Después de la invasión de la URSS en junio de 1941, miembros de la unidad disfrazados con uniformes soviéticos (en las imágenes de aquí arriba) se infiltraron en las columnas de heridos enemigos que se retiraban del frente para poder moverse libremente por la retaguardia enemiga y tomar el vital puente sobre el Daugawa en Dünaburg (Daugavpils, Letonia). El regimiento rara vez operaba como una unidad, pues su particular naturaleza obligaba a destacar sus elementos para realizar operaciones especiales en varios frentes. A comienzos de agosto de 1941, un destacamento  de 62 bálticos y sudetes alemanes dirigido por el barón Adrian von Fölkersam (en la fotografía bajo este párrafo) penetró más lejos en territorio enemigo que ninguna otra unidad Brandenburgo,  con el fin de capturar y asegurar los campos petrolíferos de Maikop. Utilizando camiones del Ejército Rojo y los uniformes del NKVD, Fölkersam se infiltró en las líneas soviéticas. Inmediatamente se toparon con un gran grupo de desertores soviéticos, y Fölkersam vio una oportunidad para utilizarlos. Persuadiéndolos de retornar a la causa soviética, fue capaz de unirse a ellos y moverse casi a voluntad a través de las líneas rusas hasta llegar a Maikop.


Una vez allí, haciéndose pasar por el mayor Truchin de la NKVD, se entrevistó con el comandante del puesto y lo convenció para que lo guiara en un recorrido para inspeccionar las defensas de la ciudad. Este, muy contento por complacer a un alto oficial de la NKVD aceptó de buen grado, discutiendo incluso las ventajas y desventajas de los sistemas de defensa. El 8 de agosto, la Wehrmacht estaba sólo a 20 kms, por lo que los "brandenburgers" hicieron su jugada. Usando granadas para simular un ataque de artillería, destruyeron el centro de comunicaciones de la ciudad. Fölkersam fue a los diferentes puestos de  mando de la ciudad informando a los oficiales soviéticos que se estaba realizando una retirada general. Como lo habían visto con su propio comandante visitándolos, y careciendo de comunicaciones para refutar o confirmar su declaración, los soviéticos comenzaron a evacuar Maikop. El Ejército Alemán entró en la ciudad sin pegar un solo tiro el 9 de agosto de 1942.


En 1942 la unidad madre fue aumentada hasta las dimensiones de una división, y entre los elementos añadidos había un destacamento de incursión costera (Kuestenjaegerabteilung) formado con voluntarios de la Kriegsmarine que operó en la costa del Mar Negro y del Mar de Azov, y un batallón de voluntarios ucranianos. Sus destacamentos operaron nuevamente en los Balcanes a finales de 1943, donde se vieron envueltos en acciones contra los partisanos en Grecia y Yugoslavia y tuvieron una intervención destacada en la captura de las islas de Kos y Leros a los británicos. Elementos de la división tomaron parte en la ocupación de Budapest en marzo de 1944, y también, muy activamente, en la "Operación Rösselsprung", el intento de capturar a Tito en su cuartel general de Dvar. 



Durante la investigación del intento de asesinato de Hitler el 20 de julio de 1944 se reveló la implicación de varios miembros de la unidad. Habiendo perdido la confianza en esos comandos de élite, Hitler transfirió la responsabilidad de las operaciones especiales, que siempre habían quedado en manos de los "brandenburgers", a unidades de comandos de las SS bajo el mando del SS-Obersturmbannführer Otto Skorzeny. Aunque muchos decidieron ingresar en los comandos de Skorzeny, otros permanecieron en la División "Branderburg", que en octubre de 1944 fue convertida en una Panzergrenadier-Division ordinaria, y quedó lista para entrar en acción en su nueva función en diciembre de 1944. Tras entrar en combate en el Frente Oriental, que se desmoronaba rápidamente, sus efectivos fueron cayendo de manera continua y la guerra acabó para la división en Moravia. Muchos de sus supervivientes fueron hechos prisioneros por el Ejército Rojo o murieron a manos de checos ávidos de venganza; pero algunos, recurriendo a su antigua habilidad para las operaciones especiales, consiguieron escapar al oeste haciéndose pasar por refugiados.


Algunos terminaron prestando sus servicios en otros países. Los servicios de información de las potencias vencedoras estaban dispuestos a emplear a los "brandenburgers" que estuvieran dispuestos a adoctrinarse. Estadounidenses y rusos emplearon sin duda a algunos de ellos. Los nuevos estados africanos se sirvieron para los sucesivos golpes de estado de muchos profesionales de la unidad. El jefe de los servicios de seguridad del presidente de Indonesia, Achmed Sukarno, era un "brandenburger". Mao Tse-tung y el separatista congoleño Tshombé fueron asesorados por "brandenburgers" y muchos otros terminaron en Egipto luchando contra los judíos.

miércoles, 4 de julio de 2012

La Operación Pelikan

Una de las operaciones más espectaculares de la Segunda Guerra Mundial podría haber sido la destrucción del Canal de Panamá por los alemanes. Al menos, eso fue lo que estuvo muy cerca de ocurrir en noviembre de 1943, cuando, en el último momento, se suspendió la llamada Operación Pelikan, que consistía en el viaje de dos submarinos alemanes que debían transportar, debidamente desmontados y embalados, sendos bombarderos Junkers Ju-87 "Stuka" a una isla del caribe para, desde allí, atacar el citado canal.


El Canal de Panamá suponía en esos momentos un atajo valiosísimo para los buques aliados. Gracias a él, los buques de guerra y mercantes podían pasar en poco tiempo del teatro de operaciones del Pacífico al del Atlántico, en función de las necesidades concretas de cada momento. Además, el transporte de materias primas era más rápido e incluso el tráfico de mercancías entre la costa este y la costa oeste de EE.UU. se realizaba a través de rutas navales que pasaban por el canal. Dejar inutilizado el canal suponía aumentar en 12.500 kms la distancia que separaba las costas del Atlántico y el Pacífico norteamericanas, lo que suponía varias semanas de diferencia en el tiempo que tardaban los buques de guerra y los mercantes en desplazarse de uno de los teatros de operaciones al otro.


Por dicho motivo, tras la entrada en la guerra de los EE.UU., el Canal de Panamá se convirtió en un objetivo prioritario para los países del Eje, aunque, protegido por la distancia, resultaba prácticamente inalcanzable para ellos. Después de la guerra los aliados pudieron conocer los planes de la Abwehr para atacar el canal (concretamente el dique del lago Gatún, que podéis ver en la imagen de aquí arriba), un expediente con el nombre de Proyecto 14, consistente en una serie de planes de sabotaje que tendrían que haber sido efectuados por agentes locales o por comandos desembarcados en submarinos. Por su parte los japoneses también hicieron planes para bombardear las esclusas de Miraflores, situadas en el extremo occidental del Canal de Panamá, con 6 hidroaviones, cargados con cerca de una tonelada de bombas cada uno, que serían transportados en dos submarinos oceánicos de gran tamaño, el I-400 y I-401.


La Operación Pelikan se ideó a mediados de 1943 en el seno del Reichssicherheitshauptamt (más conocido por sus siglas RSHA), la Oficina Central de Seguridad del Reich. Una de las siete secciones en que estaba dividido, la VI (SD Exterior), dirigida por Walter Schellenberg (en la fotografía de aquí arriba), planteó esta operación con el objetivo de paralizar y obstaculizar el máximo tiempo posible el tráfico naval aliado. Aunque es posible que la inutilización del Canal de Panamá no supusiese necesariamente el colapso del transporte marítimo aliado, si que era previsible que el obligado desvío atravesando el Estrecho de Magallanes, en el extremo sur del continente americano, obligase a los aliados a realizar un esfuerzo suplementario.


Al frente de esta importante operación, se puso a Erich Gimpel (en la imagen sobre estas líneas) un veterano agente que había estado destinado en América y España en los años anteriores. El agente había residido en Perú en la década de los 30, trabajando como operador de radio para empresas mineras, y estaba considerado un agente experto en Latinoamérica. Gimpel recurrió a un ingeniero llamado Hubrich, que había ocupado puestos de responsabilidad durante las obras de construcción del canal, entre 1903 y 1914. El ingeniero explicó que atacando las esclusas no se conseguiría dejar cerrado el canal por mucho tiempo, ya que las reparaciones de emergencia necesarias para mantenerlo abierto se podrían hacer en pocos días, por lo que, a la postre, el ataque habría resultado inútil.


En su lugar, el ingeniero alemán propuso volar el gran dique del Gatún, un gran lago artificial, situado a 26 metros sobre el nivel del mar, que constituye la parte central del canal, formado al embalsar el río Chagres con una gran represa de tierra, y que proporciona el nivel del agua necesario para permitir el paso de los buques por el canal. En su parte central tiene un dique de hormigón, cerrando el valle del Chagres, con una serie de compuertas accionadas eléctricamente que se utilizan para mantener constante el nivel de agua del lago. Volando ese dique, que funciona de sumidero, los más de 5 km³ de agua retenidos en el lago irían a parar al mar. Además de que el canal se quedaría sin agua, habría que construir un nuevo dique y esperar a alcanzar el nivel necesario para alimentar de nuevo todo el sistema de esclusas, lo que dejaría inutilizado el canal durante al menos 2 años.


Una vez marcado el objetivo, quedaba por concretar lo más difícil: la forma de llevarlo a cabo. Gimpel decidió que el ataque se ejecutaría mediante un bombardeo aéreo. En lugar de utilizar bombarderos de gran autonomía (había existido un proyecto en 1939 utilizando Focke-Wulf Fw 200), poco adecuados para realizar bombardeos de precisión, Gimpel decidió usar 2 bombarderos en picado Junkers Ju-87 "Stuka", con los que habría una mayor probabilidad de éxito. Los "Stukas" serían desmontados y transportados en cajas sobre el casco de dos submarinos oceánicos del tipo IX-C (imagen inferior). Todo el equipo desembarcaría en una pequeña isla deshabitada del Caribe, frente a las costas de Nicaragua. Allí un equipo de técnicos montaría los dos aviones, que atacarían el dique de Gatún armados con dos bombas de 500 kgs cada uno. Gimpel pensaba que bastaba con que uno de los dos lograse alcanzar el objetivo para que la misión tuviese éxito. En cuanto al regreso, el plan no era demasiado explícito. Aunque se había previsto que los cuatro tripulantes de los bombarderos pudieran volver al submarino para regresar a Alemania, se admitía la posibilidad de que acabasen cayendo prisioneros. Es decir, la suerte que pudieran correr los aviadores era un detalle secundario, siempre y cuando consiguieran destruir el dique.


El equipo escogido para la misión se trasladó al lago Wansee, en Austria, para realizar los ensayos de la operación . Allí fue construida una réplica a escala del dique de Gatún, que utilizaban las tripulaciones de los "Stukas" para entrenar el ataque.Tras varias semanas de estudio, los aviadores conocían al detalle la geografía panameña y eran ya capaces de identificar el objetivo bajo cualquier circunstancia. Los mecánicos también practicaban continuamente montajes y desmontajes cronometrados de los bombarderos. Al final del período de entrenamiento podían realizar toda la operación en tan solo dos días. En noviembre de 1943, la Operación Pelikan estaba ya lista para ser puesta en marcha, con el equipo de la misión y los submarinos esperando únicamente la orden de partir, pero en el último momento el proyecto fue cancelado, cuando la RSHA  sospechó de una fuga de información que había permitido a la OSS (Office of Strategic Services) estadounidense conocer los planes alemanes enviando varios submarinos para interceptar a los U-Boot en el Mar del Norte. En principio, la operación fue aplazada hasta que se pudiera garantizar la llegada de los dos submarinos a Panamá, pero ese momento no llegaría nunca, y el proyecto fue cancelado definitivamente.


A finales de 1944 Erich Gimpel fue enviado a una misión de espionaje en Estados Unidos, relacionada con el Proyecto Manhattan (consistente en la fabricación de la bomba atómica). Ayudado por un nazi norteamericano, William Colepaugh, desembarcó clandestinamente en las costas de Maine, después de una travesía en el submarino U-1230 que duró un mes y medio. Pocos días después, en New York, donde había iniciado sus pesquisas para descubrir donde se estaba construyendo la bomba atómica, fue traicionado por Colepaugh, que lo entrego al FBI en enero de 1945. Un tribunal militar le condenó a muerte por realizar actividades de espionaje, al igual que al nazi estadounidense, al que no le sirvió de nada su delación. En la foto de aquí arriba, podemos verlos (el espía alemán, delante, el norteamericano, un poco más atrás) siendo escoltados por la Policía Militar.


Cuando faltaban 3 días para ser ejecutado, el fallecimiento del presidente Roosevelt el 12 de abril de 1945, les salvó la vida a ambos, gracias a la tradición estadounidense de suspender las ejecuciones en época de luto oficial. Más tarde, al terminar la guerra, el presidente Truman conmutó las penas de muerte por cadena perpetua. Diez años más tarde, en 1955,  Erich Gimpel fue puesto en libertad y regresó a Alemania. Un año después publicó un libro autobiográfico titulado "Spion für Deutschland" - que en USA aparecería como "Agent 146: The true history of a nazi spy in America" - , en el que, entre otras historias, dio a conocer al mundo la Operación Pelikan.

Fuentes:
"Hechos Insólitos de la Segunda Guerra Mundial" de Jesús Hernández

jueves, 19 de enero de 2012

Noticias sobre la 2ª Guerra Mundial (22)

Sin más preámbulos, procedo a desgranar las últimas noticias relacionadas la WW II que he podido leer últimamente en la prensa. Aquí las tenéis:


--- Bajo el nombre "Visados para la libertad", la localidad madrileña de Alcorcón acoge una exposición que trata de dar a conocer y homenajear a los diplomáticos españoles que durante la Segunda Guerra Mundial se jugaron la vida para poner a salvo a cientos de judíos en toda Europa, víctimas del nazismo. 

El Ayuntamiento de Alcorcón y la Casa Sefarad Israel han organizado esta muestra que se expone desde hoy y hasta el próximo 29 de febrero en el Centro Cultural Buero Vallejo. En ella, a través de imágenes y documentos, se da a conocer el papel que jugaron embajadores y diplomáticos desde las diferentes delegaciones internacionales de España en ciudades como Atenas, Sofía, París, Budapest, Bucarest o Berlín, para lograr que centenares de judíos escaparan del holocausto nazi. Según sus organizadores, durante la Segunda Guerra Mundial, éstos enviaron a centenares de personas a países neutrales o aliados, e incluso a España, desde donde partían la mayoría de ellos hacia países suramericanos.


La muestra se complementa con la proyección de la película "El Ángel de Budapest", una producción de Televisión Española - que recientemente pudimos ver en la pequeña pantalla - la cual narra la historia del diplomático español, el zaragozano Ángel Sanz Briz (en la foto superior), que sacó de Hungría a 5.000 judíos durante el III Reich. Durante el mes y medio que estará abierta la exposición se expondrá la película en el salón de actos del Buero Vallejo, con entrada gratuita tanto para el público general como para colegios. 

--- Hace unos días, en la prensa internacional se publicó la noticia de que Las Fuerzas Armadas de Ecuador iban a destruir este pasado lunes 11 bombas de la Segunda Guerra Mundial que se hallaron en las Islas Galápagos en el año 2010. Pescadores de la Isla Santa Cruz encontraron las once bombas de aviación, que actualmente se encontraban almacenadas en las instalaciones de la Capitanía de Puerto Ayora.


"Estos explosivos, que están parcialmente armados, fueron utilizados por los pilotos norteamericanos en sus entrenamientos, durante la Segunda Guerra Mundial, mientras mantenían una base en esta isla del Archipiélago de Galápagos", señaló el Ministerio de Defensa en un comunicado. La acción busca "ofrecer seguridad a la población civil, ante el riesgo que representa el almacenamiento y manipulación de este material bélico", añadió. El Ministerio especificó que se trata de 9 bombas ANM30, una ANM57 y otra ANM64. La institución militar realizó varias inspecciones con la colaboración de técnicos estadounidenses de "Explosive Ordnance Disposal", entidad internacional encargada de detectar, recuperar, identificar, evaluar, desactivar y destruir municiones y explosivos. 

La destrucción, que se desarrolló tras recibir la autorización del Ministerio de Ambiente, tuvo lugar este lunes en la Isla Baltra, en el archipiélago de Galápagos, situado a unos mil kilómetros de las costas continentales ecuatorianas. Cabe recordar que la Unesco catalogó en 1978 a las Islas Galápagos como Patrimonio Natural de la Humanidad.  

--- El oficial de inteligencia soviético Gevork Vartanyan, que en 1943 desbarató un complot nazi para asesinar a Winston Churchill, Franklin D. Roosevelt y Iosif Stalin durante la Conferencia de Teherán, falleció en Moscú a los 87 años de edad el pasado 11 de enero, a causa del cáncer que padecía.

Era hijo de otro espía y fue incorporado a la inteligencia soviética en 1940, donde actuó hasta 1992 en diversas misiones encubiertas en Europa Occidental, Asia y Estados Unidos. Entre 1946 y 1986 lo hizo junto a su esposa Goar, a quien reclutó él mismo.


En el telegrama de condolencias enviado a la familia por el gobierno, el Presidente Medvedev le calificó como un "agente de inteligencia legendario, un genuino patriota de su país, una persona brillante y extraordinaria", y recordó que "participó de espléndidas operaciones que quedaron en los anales de los servicios de inteligencia exterior de Rusia". Vartanyan había recibido el título honorífico de Héroe de la Unión Soviética, y también el Servicio Nacional de Seguridad de Armenia emitió una declaración al respecto, en la que se lo considera uno de los "hijos sobresalientes del pueblo armenio".

Su operación más espectacular, y la única conocida, fue el desbaratamiento de un complot de la inteligencia alemana durante la Conferencia de Teherán en 1943, que buscaba asesinar a los máximos dirigentes de la URSS, de Inglaterra y de Estados Unidos. En 1943, Vartanyan, que utilizaba el nombre en clave de "Amir", estaba destacado en Teherán y contaba con la información de que Alemania preparaba dicha operación a través de otros informes. Con un escueto equipo de siete espías que se desplazaban en bicicleta por la ciudad logró localizar los integrantes de la avanzadilla enviada por paracaídas hasta la ciudad de Qom, a 65 kilómetros de la capital de Persia, e interceptar sus comunicaciones con Berlín desde la casa de campo donde se refugiaron apenas llegaron, a lomo de camello, a Teherán. En ese momento, los agentes alemanes fueron arrestados por las tropas soviéticas, que estaban en el Norte de Persia en virtud del acuerdo de amistad persa-soviético de 1921. Forzados a comunicarse con Berlín bajo supervisión de sus captores, Vartanyan supo así que vendría otro grupo, dirigido por el súper espía alemán Otto Skorzeny en persona, y que el objetivo de ese grupo era secuestrar o asesinar a los "Tres Grandes". El espía permitió entonces, intencionalmente, que uno de los arrestados transmitiera la información sobre el fracaso de la operación, con lo cual el Alto Mando alemán dio marcha atrás en sus planes y el equipo principal jamás fue enviado a Persia. "Fue de este modo, que el éxito de nuestro equipo al localizar el grupo de avanzada, y nuestras acciones posteriores, desbarataron el intento de asesinar a los `Tres Grandes`", señaló en su día el espía soviético.


La operación alemana se había planificado con gran cuidado. La Abwehr, inteligencia militar alemana, había descifrado las claves navales estadounidenses el mes anterior y disponía de todos los detalles de la reunión, habiendo designado a su agente más confiable, el Coronel de las Waffen-SSOtto Skorzeny (en la foto inferior), para ejecutar el asesinato en la que se conocía como la Operación Long Jump. Pero un oficial de inteligencia soviético, Nikolai Kuznetsov, que se había infiltrado como el Teniente Primero Paul Siebert en el ejército alemán, había logrado forjar una amistad con el Mayor de las SS Ulrich von Ortel quien, en una noche de borrachera, le reveló el secreto y comentó que ya se estaba entrenando un equipo especial en Copenhague.

De este modo, la inteligencia soviética tomó conocimiento del complot. La URSS estaba a cargo de la seguridad de la conferencia, que tuvo lugar en la embajada soviética en Teherán. Calle por medio, y unida por un túnel construido ex profeso, se encontraba la embajada británica. Gran Bretaña, en ese momento, ocupaba las costas persas del Golfo y del Estrecho de Ormuz. Según recordó posteriormente Vartanyan, "por esos tiempos Teherán estaba inundada de refugiados, mayormente personas de buena posición económica que escapaban de los riesgos de la guerra. Eso incluía unos veinte mil alemanes, entre los cuales se escondían los agentes nazis." Los espías de Berlín eran aproximadamente 400, y contaban además con la protección que les extendía el Shah Mohammad Reza Pahlavi, que tenía abierta preferencia por Hitler.


Antes de sus acciones durante la Conferencia de Teherán, Vartanyan había desbaratado también un complot de espías británicos que se estaban preparando en Persia para infiltrarse en el Asia Central soviética, en 1942. Más tarde, relató del siguiente modo los hechos: "Fieles a sus costumbres, los ingleses siguieron haciéndonos maldades pese a ser nuestros aliados. Prepararon un grupo especial y organizaron una escuela de entrenamiento de subversivos y espías para que actuaran dentro de territorio soviético". Bajo el nombre supuesto de 'Amir', se infiltró en esa escuela y pasó los nombres de los alumnos a la inteligencia soviética, que los obligó a actuar de doble agente tras permitirles el ingreso a la URSS. Irónicamente, Vartanyan agregaba que "aproveché seis meses de entrenamiento en esa escuela, así que estoy muy agradecido a la inteligencia británica". 

--- El próximo 26 de enero, Alemania vivirá una primicia periodística que volverá a confrontar al país con el capítulo más oscuro de su historia reciente. Ese día, y si la justicia lo permite, los ciudadanos germanos podrán contemplar y comprar un periódico semanal que ilustrará su portada con una foto de Adolf Hitler, el dictador que prometió un paraíso imaginario que debía durar mil años, y que ofrecerá al lector un cuadernillo con un apretado resumen de 15 páginas de la biblia del nazismo: "Mein Kampf". 

La decisión, además de histórica, tiene una connotación legal que puede acabar con la batalla solitaria del Ministerio de Finanzas del Estado de Baviera, que heredó - gracias a una sentencia dictada el 15 de octubre de 1948- todos los bienes que pertenecieron al dictador, incluido la editorial del partido nazi, Franz Eher. Desde entonces, los funcionarios de la región llevan a cabo una inédita batalla para impedir, con un éxito relativo, que la obra magna del Führer vuelva a ser editada en el planeta. Pero las nuevas tecnologías acabaron con el celo de las autoridades bávaras y, ahora, cualquier neonazi aficionado, puede leer el libro en internet. ¿Fue este el aspecto que convenció al editor inglés, Peter McGee, a desafiar las leyes alemanas y sacar a la venta una edición de su diario 'Zeitungszeugen', con un fascículo comentado del "Mein Kampf"?


McGee ya desafió a las autoridades germanas en enero de 2009, cuando inició la venta de su rotativo con facsímiles de periódicos que se leían en el Tercer Reich. El éxito fue total, pero la reproducción de diarios como el "Völkischer Beobachter" de la editorial nazi Die Angriff' impulsó a los bávaros a tomar una decisión que causó un escándalo: requisaron el periódico. La medida llegó a los tribunales, donde un juez dio la razón al editor inglés, que logró vender más de medio millón de ejemplares entre 2009 y 2010. Después de un pausa que duró otros doce meses, 'Zeitungszeugen' reinició la aventura el pasado 4 de enero con una nueva edición. Para su regreso a los kioskos recurrió a la reproducción de tres periódicos de la época que anunciaban en grandes titulares una noticia que provocó alegría en Alemania y preocupación en Europa: la designación de Hitler como canciller.  

Los 100.000 ejemplares desaparecieron de los kioscos a los pocos días y ahora el país se prepara para recibir la primera venta de un fascículo del libro prohibido "Mein Kampf", para regocijo de los nietos del dictador y temor de un vasto espectro de la sociedad germana, que teme que la difusión del libro reviva una polémica que parecía enterrada en el país. El escándalo, sin embargo, no parece preocupar al editor británico. "El libro es una verdadera porquería", dijo McGee a la revista 'Der Spiegel'. "Todos conocemos el poder oscuro de ese texto pero nadie lo ha leído. El aura de lo prohibido lo ha convertido en un mito".

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Chocolatinas Explosivas contra Gran Bretaña

Unos documentos secretos que fueron desclasificados en Londres el 5 de septiembre de 2005, revelaron un curioso plan de sabotaje contra el Reino Unido, llevado a cabo por el Abwehr, los servicios secretos alemanes. Tales archivos del MI-5 (servicio de inteligencia británico) ponían de manifiesto que los alemanes, a fin de causar el pánico entre la población civil británica, idearon un plan que consistía en rellenar de explosivos diversos objetos como chocolatinas, pastillas para la tos, latas de lentejas, frutas y aceite, crucifijos o termos.


Ademas, y según unas fotografías dadas a conocer en la misma fecha, los nazis habían disimulado bombas de metal dentro de baterías, plumas estilográficas, suelas de zapato e incluso carbón. Los artefactos fueron interceptados por miembros del MI-5 en diversas partes del mundo, entre ellas Turquía, pero no hay evidencia de que dichas bombas hubieran llegado a ser utilizadas alguna vez. Los documentos incluían el dibujo de una tableta de chocolate que en realidad era una bomba de metal recubierta de una capa de chocolate auténtico, diseñada para ser activada al cortar un pedazo de la misma.

Aunque el objeto de estos artefactos era que el miedo y el terror se extendiese entre los ingleses, expertos como Howard Davis, de los Archivos Nacionales de Gran Bretaña, consideraron que el propósito de este plan era el "sabotaje industrial o militar". El plan nazi estaba destinado a llevar a Gran Bretaña explosivos para después ser utilizados contra la industria, el transporte y las comunicaciones.Sea como fuere, el original plan resultó un total y absoluto fracaso, debido a la incompetencia de los agentes del Abwehr. Los documentos revelaron que la Inteligencia británica estaba al corriente de este plan, y que los agentes nazis enviados para distribuir esas trampas explosivas fueron todos arrestados, o se entregaron.


Una muestra más del total fiasco de los servicios de inteligencia alemanes durante la Segunda Guerra Mundial, en la que el espionaje y los actos de sabotaje de los nazis fueron totalmente incompetentes, elemento que se demostraría clave en el desarrollo de la contienda.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Noticias sobre la 2ª Guerra Mundial (10)

Retomamos esta sección, y como es habitual, aquí os dejo una nueva tanda de noticias sobre la Segunda Guerra Mundial:

-- Este pasado mes de agosto, se dio a conocer una noticia bastante impactante y algo polémica. La famosa diseñadora francesa Coco Chanel, todo un icono de la moda y un sinónimo de transgesión, modernidad y elegancia, tenía un oscuro secreto guardado en el armario: durante la Segunda Guerra Mundial trabajó activamente para el Abwehr, el servicio de inteligencia del aparato nazi.

Según el periodista Hal Vaughan, investigador norteamericano afincado en París, la agente Chanel tenía un código numérico que la identificaba (F-7124) y hasta un nombre en clave: Westminster (en referencia a uno de sus amantes ocasionales, el Duque de Westminster).

Durante la guerra la famosa diseñadora cerró todas sus tiendas parisinas y se alojó en el prestigioso Hotel Ritz, hogar temporal de decenas de oficiales alemanes de alto rango. Uno de sus principales productos, “Chanel nº5″, estaba en un 90% en manos de industriales judíos y Chanel intentó apropiarse de la totalidad de la firma basándose en las nuevas leyes antisemitas nazis. Sin embargo sus esfuerzos fueron en vano ya que los directores de “Parfums Chanel”, los hermanos Wertheimer, habían traspasado legalmente su negocio al empresario francés y cristiano Felix Amiot.

Chanel “coqueteaba” con conocidos nazis como Hans Günther von Dincklage o Walter Kutschmann, éste último sospechoso de la muerte de cientos de judíos polacos a principios de la guerra (además este último también era el enlace entre Chanel y las SS en París y juntos hicieron varios viajes a España).

La investigación de Vaughan, que forma parte del libro “Sleeping with the enemy: Coco Chanel´s secret war”, revela que también vino a España con el traidor francés y agente alemán Baron Louis de Vaufreland para “identificar hombres y mujeres que pudieran ser reclutados o coaccionados para espiar para la Alemania nazi.” Según el autor “Chanel, que conocía a Sir Samuel Hoare, el embajador británico en España via sus relaciones con el Duque de Westminster, Hugh Grosvenor, estaba allí para proporcionar una tapadera al trabajo de Vaufreland”.

El libro también cita un documento secreto del MI6 en el que el desertor alemán y ex-agente del Abwehr Joseph von Ledebur-Wicheln explica cómo Chanel y von Dincklage viajaron en 1943 a Berlín para ofrecer a Himmler los servicios de ésta última. Dincklage, el agente F-8680, es descrito como un peligroso “espía alemán” que dirigía “una red espía en el Mediterráneo y París y que informaba directamente al ministro de propaganda nazi Joseph Goebbels, quien le honró durante la guerra.”

En 1943 Chanel contactó con su antigua musa y amiga Vera Bate Lombardi para reanudar una relación comercial interrumpida por la guerra. La propuesta de Chanel era en realidad parte de un plan nazi llamado “Operación Modelhut”, orquestado por Walter Schellenberg, y cuyo principal objetivo era tener acceso a uno de los familiares de Lombardi: Winston Churchill. Lombardi se negó en rotundo y la Gestapo la acusó de espionaje y la encarceló en una prisión de Roma antes de ser enviada a Austria.

Tras la guerra Chanel fue acusada de colaboracionista y arrestada por el ejército norteamericano, en parte gracias a los relatos de Lombardi, pero sus cargos fueron desestimados. El libro de Vaughan aporta fuentes que sugieren que fue el mismo Churchill quien promovió su puesta en libertad. Chanel marchó a Suiza y al regresar en 1954 contactó de nuevo con la familia Wertheimer para cederles su 10% de “Perfumes Chanel” a cambio de un “pequeño” estipendio mensual. Su reputación había renacido de nuevo y hoy en día su nombre aún es sinónimo de elegancia y buen gusto.

Tras hacerse públicas estas revelaciones de Hal Vaughan, la casa Chanel ha respondido que la diseñadora aprovechó su “relación de amistad” con Winston Churchill “para actuar como intermediaria entre los aliados y los alemanes con vistas a un acuerdo de paz”. La firma reconoce que existen muchas versiones en torno al papel de Chanel en la conocida como “Operación Modelhut” y, por eso, cree que “los hechos reales siempre serán un misterio”; no obstante, reconoce que aún no ha tenido oportunidad de leer el libro, y que por lo tanto responde a las “reseñas publicadas por algunos medios”.

Según el comunicado, el intento infructuoso de Coco Chanel de hacerse con los derechos de sus socios acogiéndose a una ley antisemita no enturbió sus relaciones con ellos y en los años 50 les cedió su firma de costura. Es más, estas relaciones profesionales con la familia propietaria y la presencia de personas de origen judío “en su círculo más íntimo” (como la familia Rothschild, el fotógrafo Irving Penn o el escritor Joseph Kessel) hacen “poco probable” ese “supuesto” antisemitismo, concluye el comunicado de la firma francesa.

--- Un total de siete personas resultaron muertas el pasado 1 de septiembre al oeste de Myanmar (antigua Birmania) a causa de la explosión de una bomba de la Segunda Guerra Mundial. Las víctimas - toda ellas hombres - intentaban retirar el artefacto de la orilla del mar donde se encontraba, cerca de la localidad de Sittwe, cuando este estalló repentinamente.

“Parecían no tener idea de lo que se trataba”, dijo un funcionario anónimo. “Creemos que es una bomba que quedó ahí desde la Segunda Guerra Mundial. No tengo ni idea de cuántas bombas de este tipo quedan activas en todo el país”, indicó otra fuente del Gobierno birmano.

Los accidentes en los que se ven envueltas bombas ocultas de la Segunda Guerra Mundial son bastante infrecuentes en Myanmar, región que sufrió intensos combates durante la guerra durante la ocupación japonesa. Tras la guerra fue devuelta a Gran Bretaña hasta que se declaró independiente en 1948.

--- Los retratos inéditos de algunos de los prisioneros judíos que se vieron obligados a falsificar libras esterlinas y dólares para el ejército nazi, cuya historia se contó en el galardonado filme del 2007 “Los Falsificadores”, han sido donados al Instituto Yad Vashem por la familia de uno de los prisioneros para su conservación y posterior exhibición.

La colección la conforman 43 dibujos realizados entre 1944 y 1945 por Felix Cytrin en lápiz, carboncillo y tiza y muestran los retratos de sus compañeros de presidio mientras formaban parte de la “Operación Bernhard”, el plan secreto nazi que pretendía falsificar millones de libras esterlinas para lanzarlas sobre Gran Bretaña y colapsar el sistema monetario aliado.

Durante la guerra 140 prisioneros escogidos por sus habilidades artísticas o técnicas fueron trasladados desde diversos campos de concentración al campo de Sachsenhausen, al norte de Berlin, para fabricar dinero falso como parte de la “Operación Bernhard”. Felix Cytrin era uno de ellos, según una lista recuperada en Austria tras el fin de la guerra. Artesano y grabador, fue “reclutado” y enviado al “Bloque 19″ de Sachsenhausen como jefe de la sección de grabadores. A comienzos de 1945 el “Bloque 19″ empezó a falsificar dólares pero el rápido avance del ejército soviético hizo que los nazis cancelaran la operación y enviaran a los prisioneros y toda la maquinaria primero a Mauthausen y luego a Redl-Zipf y Ebensee. Pero un día los guardias nazis desaparecieron y Cytrin y otros miembros de la “Operación Bernhard” fueron liberados en mayo de 1945.