El 10 de
mayo de 1940 la
Wehrmacht invadió
Bélgica (junto con
Holanda, Luxemburgo), como paso previo al ataque sobre
Francia.Tras una breve campaña de 18 días, vista la superioridad alemana y la falta de ayuda suficiente por parte de
Gran Bretaña y
Francia, los belgas capitularon.
Bélgica había sufrido la ocupación alemana durante la I Guerra Mundial, y de alguna manera la experiencia de 1940-1944 estableció paralelismos con aquélla.

El gobernador militar de
Bélgica y el norte de
Francia, el
general Alexander von Falkenhausen (en la fotografía superior), era sobrino del
general Ludwig von Falkenhausen, que había sido gobernador militar de
Bélgica durante 1914-1918. Muchos de los que lucharon contra las fuerzas de ocupación durante la
Segunda Guerra Mundial arriesgaron sus vidas para la misma causa por segunda vez, y la principal tendencia colaboracionista, al igual que durante la
Gran Guerra, se encontró entre los nacionalistas
flamencos. La situación de
Bélgica era complicada, no sólo debido a la existencia de 2 comunidades nacionales distintas -
valones y
flamencos -, sino también debido a que, aunque el
Gobierno se embarcó hacia el
Reino Unido, el
rey Leopoldo III decidió quedarse en el país, donde permaneció bajo arresto domiciliario.
Al abordar el
Colaboracionismo con las fuerzas de ocupación de la
Alemania nazi, es importante distinguir entre las regiones de
Flandes y
Valonia, ya que la primera tuvo la más grande proporción de colaboracionistas de toda
Europa Occidental. Un potente partido separatista, el
Vlaamsch Nationaal Verbond (VNV) -"Unión Nacional Flamenca"- (en la imagen de aquí arriba, durante un mitín) , practicó una activa política pro-alemana y seguía la ideología fascista. Con 100.000 miembros, dirigido primero por
Staf de Clerq y luego, tras la muerte del primero en
octubre de 1942, por
Hendrick Elias (imagen bajo estas líneas), el
VNV era reconocido por los alemanes como el único partido en
Flandes.
El VNV tenía varias ramas uniformadas, incluyendo una milicia, la
Dietsche Militie (DM), que estaba dividida en 4 ramas. La principal era la
DM/Zwarte Brigade (
"Brigada Negra"), con unos 12.000 miembros (fotografía bajo este párrafo). Su líder,
Reimond Tollenaere, murió luchando con las
Waffen-SS en
Rusia. Sus miembros actuaron muy a menudo como
Hilfsfeldgendarmerie (
"Auxiliares de la Policía Militar") llevando brazaletes alemanes. La
DM/Motor Brigade, que llevaba el mismo uniforme, desapareció en 1943 cuando la mayoría de sus integrantes se unieron a los
Regimientos de Transporte del
NSKK alemán. La
DM/Hulp Brigade, por su parte, era una organización auxiliar de hombres mayores y llevaban un uniforme más sencillo.
La cuarta rama de la
DM era la
Vlaamse Wachtbrigade: establecida en
mayo de 1941 como la
Fabriekswacht o
"Guardia de Fábricas", fue patrocinada por la
Luftwaffe y elementos colaboracionistas; rebautizada a principios de 1942 como
Vlaamse Fabriekswacht, y se asoció al
VNV, integrándose en la
DM, recibiendo en
junio de 1943 su nombre definitivo. El uniforme incluía prendas de la
Luftwaffe, las
SS y la
DM. Su fuerza total, de unos 4.000 hombres, estaba organizada en 14 compañías y después en 4 batallones. En
julio de 1944 se transformó en una
Flak-Brigade (artillería antiaérea) de la aviación alemana.
La pequeña rama flamenca de las
SS Germánicas (Allgemeine-SS) fue creada en 1940, no tenía relación con el
VNV y dependía enteramente del grupo radical
De Vlag, un movimiento colaboracionista que pedía la incorporación de
Flandes al
Tercer Reich. La
Germaansche-SS in Vlaanderen contó solamente con un regimiento, la mayoría de cuyos miembros acabaron luchando en
Rusia después de unirse a las
Waffen-SS. Su uniforme era prácticamente idéntico al de su homónima alemana.
Por su parte, en
Valonia, el
Rex, partido político fascista dirigido por
Leon Degrelle (en la fotografía superior), estaba en decadencia, y la ocupación lo resucitó hasta cierto punto, aunque nunca fue tan fuerte como el
VNV flamenco. En
agosto de 1940 se vio por primera vez al
Rex formando milicias uniformadas: las
Formations de Combat, vestidas con camisa, guerrera y pantalones azul oscuro y más tarde con una especie de mono azul oscuro. Incluían una rama motorizada, la
Brigada Volante Rex, cuya mayoría de sus miembros se alistaron luego al
NSKK. Las
Formations de Combat se suprimieron en 1943, ya que la mayoría de sus integrantes estaban luchando en
Rusia con la
Legión Wallonie (28. SS-Freiwilligen-Grenadier-Division "Wallonien") o en otras unidades.
Dos fuerzas de seguridad auxiliares armadas fueron creadas bajo el control de las autoridades militares alemanas. En
Flandes, la
Vlaamse Wacht, reclutada desde
junio de 1941 entre antiguos veteranos
flamencos, con el apoyo de asociaciones del
VNV. Después de un período usando el uniforme caqui del
Ejército Belga, los cambió por uniformes azul oscuro, y finalmente por los
feldgrau alemanes, en
junio de 1944. Sus 4 batallones, formados por 13 compañías de fusileros, 2 de guardias de ferrocarril, 1 de guardia de canales y 2 de depósito, encuadraban un total de unos 4.000 hombres. En
julio de 1941 se formó su equivalente
valón, la
Garde Wallone, compuesta por miembros del
Rex y por veteranos de guerra
valones. Había dos batallones, uno de los cuales era responsable de proteger el sistema de ferrocarriles. Llevaban el mismo uniforme que la
Vlaamse Wacht, con la excepción de diferentes colores de escarapela, el uso de rojo vivos en lugar de amarillos en el uniforme y el uso del casco
Adrian en lugar del casco del
Ejército Holandés usado por los flamencos.
Otras fuerzas auxiliares eran la
Gendarmerie belga, dividida por los alemanes en secciones
flamencas y
valonas, y formada por unidades móviles para luchar contra la
Resistencia (miembros del
VNV y del
Rex fueron reclutados para servir en ella o bien agregados como auxiliares); y la
Guardia Rural (
Boerenwacht o
Garde Rurale, en
Flandes y
Valonia, respectivamente) - fotografía de aquí arriba - fue creada en
junio de 1941, bajo el control de la asociación colaboracionista de agricultores, para proteger las cosechas y los graneros contra el sabotaje. Después de que algunos de sus miembros fueran asesinados, recibió uniformes y armas. Hacia
mayo de 1942 encuadraba 28.000 hombres en
Flandes y 38.000 en
Valonia. Muchos eran reclutas, y llevaban sólo brazaletes en lugar del uniforme verde oscuro de la
Guardia Rural. A pesar de su gran tamaño, no era una rama significativa de las fuerzas colaboracionistas. Para muchos de sus miembros, sólo era un medio honesto para proteger sus medios de sustento y carecía de significado ideológico.
Por lo que atañe a la
Resistencia Belga, se ha de señalar que nunca fue muy fuerte, en términos estrictamente militares, y estuvo siempre muy dividida. En 1940-1941 se crearon algunos movimientos dedicados a prepar la acción armada
"para el momento oportuno". Algunos era regionales: el
Armée de la Libération en
Lieja, la
Witte Brigade (en la imagen superior) en
Amberes, Les Insoumis en
Hainaut o el
Groupe G en
Bruselas (este último, compuesto principalmente por estudiantes de ingeniería, era muy eficiente en cuanto a sabotaje industrial).
Otros movimientos tenían una base nacional, como el
Mouvement National Belge, dirigido por
Camille-Jean Joset, veterano de la
I Guerra Mundial, que se dedicaba a tareas de inteligencia, propaganda y actos de sabotaje.
Joset y sus principales lugartenientes fueron arrestados en 1942. La
Légion Belge estaba compuesta por oficiales de reserva del
Ejército Belga y dirigida por el
coronel Jules Bastin, ministro del gobierno en el exilio. Consiguió unir su grupo con el
Mouvement National Royaliste, y negociaba con la
Witte Brigade y el
Armée de la Libération, pero su intento de unificar los grupos de resistencia se frustró cuando los alemanes los detuvieron. Los comunistas eran muy eficientes: a su
Armée Belge des Partisans du Front de L'Indépendance et de la Libération (
FIL) se le reconoció haber matado a 500 alemanes en la provincia de
Bruselas entre 1941 y 1944. Y desde 1942 hasta 1944 mataron igualmente a unos 1.000 colaboracionistas belgas. El
Gobierno en el exilio llamó a todos estos grupos de manera colectiva el
"Armée Secrète", pero tras la detención de
Bastin ninguna organización unificada continuó existiendo. El
Ministerio de Defensa del
Gobierno en
Londres tenía lazos distintos con cada grupo. Intentaron que el comunista
FIL se limitase a la resistencia civil, pero este movimiento, como digo, tenía sus propios grupos de acción. Fueron de hecho, los únicos partisanos que atacaron a las tropas alemanas cuando estaban en retirada en
Las Ardenas a finales de 1944.
Los planificadores aliados esperaban que la
Resistencia Belga se levantara en apoyo del avance aliado, pero esta insurrección nunca ocurrió. Aunque el
"Armée Secrète" tenía unos 45.000 miembros en 1944, sólo unos 7.000 estaban armados. La retirada alemana se llevó a cabo muy rápidamente; el 2 de
septiembre de 1944 todas las fuerzas de la
Resistencia se encontraban bajo la autoridad del
general Gérard, pero esto tuvo pocas consecuencias prácticas, ya que las tropas aliadas ocuparon el país entero en unos pocos días. Una de las operaciones de resistencia más valiosas estratégicamente consistió en impedir que los alemanes destruyesen el vital puerto de
Amberes. Las fuerzas de la
Resistencia Belga no se transformaron - como ocurrió en el caso de
Francia e
Italia - en unidades regulares del ejército después de la ocupación alemana.
El componente civil de la
Resistencia fue mucho más eficiente. Estaba coordinado por el
Ministerio de Justicia, Información y Propaganda, y consiguió resultados brillantes en la recogida de información y el espionaje. Grupos tales como la
Union des Patriotes Belges y el
Comité d'Entraide estuvieron especializados en la organización de rutas de huida y evasión hacia
España, lo que puso a salvo a muchos aviadores aliados. La red
"Clarence-Cleveland" fue establecida por
W. Dewe, director del grupo
Dame Blanche de la
I Guerra Mundial. Dewe murió a manos de los alemanes cuando intentaba escapar a la detención. Pero muchas otras redes - unas 35 en total - permanecieron operativas. Más de 10.000 hombres y mujeres estuvieron involucrados en este trabajo, y el
SOE británico y el
Gobierno belga en el exilio mandaron a 300 agentes al país.
Al final de la guerra, unos 87.000 belgas fueron acusados de colaboracionismo. Nada menos que 4.000 fueron condenados a muerte, sin embargo, pocas sentencias fueron ejecutadas. En
Bélgica, al contrario que otros países como
Noruega, Dinamarca u
Holanda, el proceso de
"depuración" oficial fue acompañado de una campaña no oficial de venganzas llevada a cabo por la
Resistencia, durante la cual mucha gente fue sumariamente asesinada.
Fuentes:
Osprey: Soldados de la II Guerra Mundial: "La Resistencia en Europa Occidental" de Carlos Caballero Jurado