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viernes, 7 de junio de 2013

Humor en Tiempos de Guerra: Jugando con las Siglas (2)

--- Los tanques anfibios Sherman DD (Duplex Drive), eran llamados así, porque disponían de una doble hélice junto al motor principal, que estaba dotada de movilidad para poder corregir el rumbo. Usaba como flotador una cubierta de lona o toldo resistente al agua de 9 pies con 36 pequeños compartimentos estancos sujetos con puntales plegables de metal y que envolvía por completo el casco del tanque. Además de los dos propulsores o hélices - que en condiciones de navegación normales le permitían navegar a una velocidad de unos 5 nudos -, estaba equipado con una brújula y un periscopio, ya que en su recorrido por el mar, el DD quedaba prácticamente sumergido por debajo de la línea de flotación saliendo solo del agua parte de la cubierta de lona, confiriéndole la apariencia de un inusual cochecito de bebé (como se aprecia en la imagen inferior). Una bomba de achique con capacidad de 15 galones por minuto aseguraba la estanqueidad del compartimento.


Debían ser lanzados desde las lanchas LCT (Landing Craft Tank) desde una distancia no superior a  2.700 metros. Una vez el DD alcanzaba la orilla, el toldo se desprendía del tanque (en la fotografía sobre estas líneas) y operaba como cualquier carro de combate prestando cobertura y apoyo de artillería a la infantería. Los soldados aliados, utilizando sus siglas DD, los llamaban jocosamente tanques "Donald Duck" ("Pato Donald"), como el famoso personaje de animación creado por Walt Disney en 1934.

--- Ante el desastre de la invasión de Grecia por los ejércitos de Mussolini, el 6 de abril de 1941, Alemania invadió el país heleno desde Bulgaria, con la finalidad de dotar de más seguridad a su flanco sur, dando así comienzo a la denominada "Operación Marita". Los británicos, que en 1939 habían garantizado ayuda militar a los griegos si su integridad territorial era amenazada, tenían destacados en el país varios escuadrones de la Royal Air Force (RAF) así como un contingente de tropas denominada Fuerza W - llamada así por el general al mando, Henry Maitland Wilson -, formada por la 2ª División de Infantería Neozelandesa, la 1ª Brigada Acorazada Británica y la 6ª División de Infantería Australiana.


Una vez comenzada la invasión, y pese a la inicial resistencia tenaz de los griegos, las divisiones alemanas avanzan de manera rápida e inexorable, y los aliados se ven obligados a emprender una penosa retirada hacia el sur. Los ataques aéreos de la Luftwaffe contra las tropas de la Commonwealth que se repliegan comienzan a arreciar después de la primera semana de la invasión, cuando la aviación germana empieza a operar desde aeródromos avanzados en la zona de Salónica, que sido tomada por la 2ª División Panzer el 9 de abril. Apenas se veía en los cielos griegos ningún cazabombardero británico salir para atacar a los aviones germanos (sólo 58 de los 152 aparatos que la RAF tenía en Grecia funcionaban cuando los alemanes atacaron y muchos otros fueron destruidos en tierra), así que los soldados neozelandeses solían bromear diciendo que las siglas RAF realmente querían decir "Rare As Fairies", es decir, tan "raros  (de ver) como las hadas".

Fuentes:
"El Día D" de Stephen E. Ambrose
"La Batalla de Creta" de Antony Beevor

martes, 23 de octubre de 2012

Canciones sobre la 2ª Guerra Mundial (9)

Vamos a animar un poco el cotarro con un algo de música y de paso resucitamos de su ostracismo esta sección del blog. Hoy visitan esta sección unos viejos conocidos (es la 3ª vez que aparecen por aquí, si no me equivoco): la mítica banda británica de heavy metal, Iron Maiden.


El tema en cuestión se llama "Tailgunner", incluido en su octavo lp "No Prayer for the Dying" (1990), nos cuenta las vivencias de un artillero de cola de un bombardero pesado aliado durante la Segunda Guerra Mundial, con referencias a las campañas de bombardeos sobre Alemania (Dresde, Colonia, Frankfurt) y al lanzamiento de la primera bomba atómica sobre Hiroshima por el "Enola Gay". Como es tradición, a continuación os transcribo la letra de la canción y un poco más abajo un vídeo de la misma:

"Trace your way back 50 years
To the Glow of Dresden - blood and tears
In the black above by the cruel searchlight
Men will die and men will fight - yeah!
Who shot who and who fired first?
Dripping death to whet the blood thirst
No radar lock on - skin and bone
The bomber boys are going home

Climb into the sky never wonder why - Tailgunner
You're a Tailgunner
Climb into the sky never wonder why - Tailgunner
You're a Tailgunner
Climb into the sky never wonder why - Tailgunner
You're a Tailgunner
Climb into the sky never wonder why - Tailgunner
You're a Tailgunner

Nail that Fokker kill that son,
Gonna blow your guts out with my gun,
The weather forecasts good for war
Cologne and Frankfurt? have some more!
Tail end Charlie in the boiling sky
The Enola Gay was my last try
Now that this Tailgunner's gone
No more Bombers, just one big bomb

Climb into the sky never wonder why - Tailgunner
You're a Tailgunner
Climb into the sky never wonder why - Tailgunner
You're a Tailgunner
Climb into the sky never wonder why - Tailgunner
You're a Tailgunner
Climb into the sky never wonder why - Tailgunner
You're a Tailgunner"

viernes, 29 de junio de 2012

La Guerra en Imágenes: Bombarderos Pesados Aliados


Tres bombarderos pesados Short 'Stirling' Mk I de la Royal Air Force (RAF) volando en formación sobre la campiña inglesa


Un Short 'Stirling' de la Nº 1651 Heavy Conversion Unit de la RAF recibe su carga de bombas en el aeródromo de Waterbeach, Cambridgeshire (Inglaterra). Abril 1942  


Bombardero pesado Avro 'Lancaster' Mk I del 460º Escuadrón de Bombardeo de la RAF. Fecha desconocida

Formación de tres Avro 'Lancaster' B Mk I del 44º Escuadrón de Bombardeo de la RAF volando entre las nubes. 29 Septiembre 1942


Bombardero pesado Handley Page 'Halifax' B Mk III de la RAF en pleno vuelo. Fecha desconocida 


Handley Page 'Halifax' B Mk III del 462º Escuadrón de Bombardeo de la Royal Australian Air Force (RAAF) en el aeródromo de Foulsham (Inglaterra) a comienzos de 1945.

  

 Bombardero pesado Avro 'Manchester' Mk I del 207º Escuadrón de Bombardeo de la RAF sobrevuela la campiña inglesa. 1940-1941

 
  
Bombardero pesado Boeing B-17 'Flying Fortress' de la United States Air Force (USAAF) en vuelo durante una misión. Septiembre 1943


 Formación de tres Boeing B-17 'Flying Fortress' de la USAAF volando sobre las aguas del mar. 1941-1942
 

Bombardero pesado Consolidated B-24 'Liberator' de la 15ª Fuerza Aérea de EE.UU. lanzando sus bombas sobre las vías de ferrocarril en Muhldorf (Alemania). 19 Marzo 1945


Formación de cuatro Consolidated B-24 'Liberator' del 330º Escuadrón, 93º Grupo de Bombardeo (8ª Fuerza Aérea de los EE.UU.). Diciembre 1942-Junio 1943


 Tres bombarderos pesados Boeing B-29 Superfortress de la USAAF volando en formación, hacia finales de 1943


Otro Boeing B-29 'Superfortress' de la USAAF en pleno vuelo. 1945-1946


Consolidated B-32 'Dominator' de la USAAF en vuelo. Agosto 1943-Junio 1947

viernes, 15 de junio de 2012

La Invasión Fantasma

La Operación León Marino, la proyectada invasión de Gran Bretaña por parte de las tropas de la Alemania Nazi, nunca llegó a ejecutarse, pese a que sus preparativos fueron muy intensos y la amenaza de invasión se mantuvo durante bastante tiempo, primero para mantener una presión psicológica sobre el pueblo y el gobierno inglés, y posteriormente para encubrir los planes alemanes de ataque contra la URSS.

Esa es al menos la versión oficial, ya que según algunas informaciones, supuestamente, el 16 de septiembre de 1940 se habría producido un intento alemán de atravesar el Canal de la Mancha en dirección a las playas inglesas con la intención de invadir Gran Bretaña. La prensa de los países aliados se hizo eco de una confusa noticia que afirmaba que ese día los alemanes habían lanzado la Operación León Marino, pero que el intento de invasión de las islas británicas había tenido que cancelarse al haber sido atacada la fuerza de desembarco por aviones de la Royal Air Force (RAF), cuando todavía se encontraba anclada en puertos franceses.


En EE.UU., la revista War Illustrated y el diario New York Sun se atrevían incluso a narrar con todo lujo de detalles la frustrada invasión, remitiendo al testimonio de "observadores neutrales", según los cuales "la matanza fue terrible; los muertos, ahogados y heridos se podían contar por decenas de miles". Además, estas publicaciones aseguraban que los hospitales franceses próximos a la costa habían quedado saturados por la llegada de soldados alemanes que presentaban graves quemaduras por todo el cuerpo.

Según el informe de un anónimo médico galo, el 16 de septiembre, cuando los barcos estaban dispuestos ya a atravesar el Canal de la Mancha con la fuerza de invasión a bordo, fueron atacados por la aviación británica arrojando bombas incendiarias. El petróleo de los barcos derramado sobre la superficie del agua también ardió, abrasando a los soldados que saltaban de los barcos tratando de escapar de las llamas. Aunque estas informaciones no hablaban del número total de bajas producidas por el ataque, un mes más tarde, basándose en testimonios procedente de Francia - carentes de toda credibilidad - se calculó que podrían ascender a 350.000 (¡ahí es nada!).


Para entonces, los esfuerzos del Reich por desmentir esta historia habían resultado totalmente inútiles. En la prensa continuaron apareciendo supuestos testigos de la masacre que se había producido aquel 16 de septiembre de 1940 en las costas francesas del Canal de la Mancha. Algunos ciudadanos estadounidenses que vivían en la costa belga confirmaron que durante días habían ido llegando a las playas cadáveres de soldados alemanes calcinados o con graves quemaduras.

Incluso un periodista de la cadena norteamericana CBS, William Shireer, dijo observar el 18 de septiembre - es decir, 2 días después del supuesto intento de invasión - la llegada a una estación cercana de Berlín de un tren de la Cruz Roja con un gran número de heridos, la gran mayoría con graves quemaduras. Al citado periodista le sorprendió tal cantidad de bajas, dado que las operaciones militares en el oeste habían cesado 3 meses antes, y por ello atribuyó las mismas al frustrado cruce del Canal de la Mancha. Otro periodista, Charles Barbe, afirmó haber visto con sus propios ojos cuerpos de soldados alemanes prácticamente carbonizados en los alrededores de la ciudad costera de Dieppe, y que según sus investigaciones, un total de 33.000 hombres podrían haber perecido durante el ataque de la RAF a la flota de invasión.


Los relatos y descripciones de ese frustada invasión de las islas británicas fueron desapareciendo paulatinamente de la prensa, pero en 1944 volvieron de nuevo a surgir nuevas informaciones. Gracias al avance de las tropas aliadas por Francia tras el desembarco de Normandía, los corresponsales de guerra lograron localizar a supuestos testigos que podían confirmar la veracidad de lo ocurrido el 16 de septiembre de 1940. Así, un buen número de enfermeras afirmaron haber visto llegar el 17 de septiembre un importante número de soldados alemanes heridos a la estación de Bruselas, la mayoría de ellos con quemaduras en todo el cuerpo, muchos de los cuales - al menos 500 - pese a ser trasladados a hospitales de la capital belga, morirían a causa de la gravedad de sus heridas. 


Como el gobierno británico nunca confirmó ni desmintió el ataque con bombas incendiarias a la flota alemana de invasión, en junio de 1945, cuando la guerra hacía un mes que había terminado en Europa, la presión de la prensa para conocer la verdad forzó a llevar el asunto a la Cámara de los Comunes. Allí, las explicaciones del Ministro de Información, Geoffrey Lloyd, no arrojaron ninguna luz sobre el caso, ya que, el ministro aseguró que no hubo ataque alguno de la RAF, sino que lo ocurrido fue un fallido experimento alemán que trataba de comprobar la fiabilidad de unos trajes de amianto que se habían fabricado para las tropas alemanas a fin de protegerse del fuego en el supuesto de que en las costas ingleses se hubiera dispuesto una barrera de petróleo ardiendo, tal y como los ingleses llegaron a planear en su día como medio de defensa ante la esperada invasión. Según Lloyd, los uniformes de amianto eran defectuosos, y los soldados participantes en el experimento habían perecido o sido gravemente heridos durante la prueba a consecuencia de las llamas.


Estas inverosímiles explicaciones de Lloyd no convencieron a nadie, pero tras la guerra, la historia de esa supuesta invasión se fue desinflando poco a poco. Únicamente, pareció confirmarse la llegada de cuerpos de soldados alemanes quemados a la costa británica, tal y como señaló el Primer Ministro Clement Attlee en noviembre de 1946, pero que, en todo caso, el número de cadáveres no superó la treintena. Años más tarde, fueron apareciendo algunos de los soldados británicos que ayudaron a recuperar estos cuerpos del agua, lo que presupone que, al menos esta parte de la historia, tendría visos de verosimilitud. En cualquier caso, el escaso número de cadáveres recuperados hace pensar que más bien podrían tratarse de miembros de las tripulaciones de los bombarderos y cazas de la Luftwaffe, que de una gran fuerza anfibia de invasión.

Para añadir todavía más confusión al asunto, tras la guerra, apareció un plan de los servicios secretos británicos para simular una falsa invasión de Gran Bretaña, consistente en recuperar cadáveres de pilotos alemanes derribados y vestirlos con uniformes de infantería, que serían abandonados en el mar para que las mareas los arrojasen a las playas inglesas. No hay constancia de que tal proyecto se llevase a cabo, pero no hay que descartar tal posibilidad, que podría proporcionar una explicación a los cuerpos encontrados en la costa a los que se refirió Attlee.


¿Qué ocurrió entonces, si es que ocurrió algo, ese 16 de septiembre de 1940? Aunque no hay ninguna prueba concluyente de que se produjese una matanza de soldados alemanes en aguas del Canal de la Mancha, ya fuera a consecuencia de ese ataque de la aviación británica a la flota de invasión alemana, ya fuera debido a ese fallido experimento para comprobar la eficacia de los uniformes ignífugos, la existencia de abundantes testimonios que revelan una inusual llegada de heridos por graves quemaduras a los hospitales o de cadáveres quemados a las costas, puede indicar que ocurriera un accidente de grandes dimensiones que los alemanes prefiriesen mantener oculto.

Hay que recordar que la flota de invasión, que estaba lista para emprender el cruce del Canal de la Mancha, constaba de un importante número de lanchas de desembarco: las fotos de reconocimiento realizadas por la RAF identificaron unas 600 barcazas en Amberes, 230 en Boulogne, 266 en Calais, 220 en Dunkerque, 205 en Le Havre y 200 en Ostende. No es descabellado pensar que algunas de esas embarcaciones fueran pasto de las llamas debido a alguna incursión aérea británcia o incluso a un accidente fortuito, dando como resultado una tragedia que se saldase con la muerte de varios centenares de soldados alemanes.


Esto no sería de extrañar, puesto que a lo largo de la Segunda Guerra Mundial, tanto británicos como norteamericanos, silenciaron numerosos accidentes (como por ejemplo, este que os conté por aquí), que provocaron víctimas en sus propias filas, para evitar así que se resintiera la moral de las tropas o de la población civil, y no hay ningún motivo para pensar que los dirigentes alemanes no optasen también por encubrir sus propios errores. Tampoco puede descartarse que el gran número de heridos y muertos del 16 de septiembre de 1940 fuera simplemente el resultado de alguna incursión aérea especialmente desastrosa para la Luftwaffe, que causara un gran número de bajas entre sus pilotos y tripulaciones, y que los nazis prefiriesen mantener oculta.

Pero también hay que tener en cuenta el papel de la propaganda británica que quizás fue capaz por sí sola de urdir este gran engaño para espolear la moral de la población civil, que en esos momentos sufría los constantes ataques aéreos de la aviación alemana y vivía en pleno estado de psicosis y terror ante la temida invasión de las islas. A favor de la tesis del montaje figuraría la gran capacidad demostrada por los servicios secretos aliados para diseñar y llevar a cabo con éxito complicadas operaciones de contrainformación - como por ejemplo, la Operación Fortitude, previa al desembarco de Normandía -, que a la postre resultarían decisivas para el resultado final de la contienda.

 
Fuente: 
"Enigmas y Misterios de la Segunda Guerra Mundial" de Jesús Hernández

domingo, 13 de mayo de 2012

Noticias sobre la 2ª Guerra Mundial (32)

Sí, vale, lo se. Hoy no es viernes (día que regularmente va destinado a esta sección) pero bueno, me apetece adjuntarles, querido amigos y lectores - en este feliz día en que se ha consumado el milagro de la salvación del Real Zaragoza -, unas cuantas noticias sobre la WW II (además, que coño, el blog es mío y me lo follo cuando quiero...):


--- Gracias al excelente blog de Nonsei he tenido conocimiento de esta increíble noticia, que a continuación reproduzco. El pasado 10 de mayo se supo que un empleado de una empresa petrolífera polaca se topó por casualidad con los restos de un caza británico de la Segunda Guerra Mundial en una remota zona del desierto occidental egipcio, a más de 200 kms de distancia de la población más cercana. El avión, un Kittyhawk (la denominación británica del caza Curtiss P-40), se encontró casi intacto en el mismo lugar en el que se estrelló hace 70 años. La hélice, retorcida, permanecía a unos metros del aparato, y el fuselaje presentaba algunos impactos de bala, pero aparte de eso se ha conservado sorprendentemente bien para el tiempo transcurrido. La mayor parte de los instrumentos de la cabina están en buen estado, e incluso el caza mantiene aún sus armas con la munición. También se han conservado las placas de identificación del avión, lo que ha permitido a los historiadores rastrear su procedencia y reconstruir su historia.  Podéis ver más fotos del aparato aquí.


El caza formaba parte de una unidad de la RAF con base en Egipto. Su último vuelo fue en junio de 1942, cuando pilotado por el sargento Dennis Copping, de 24 años de edad, se dirigía de una base aérea egipcia a otra para que le fuesen efectuadas unas reparaciones. Por motivos desconocidos el avión se salió del rumbo y se perdió en el desierto. Nada se supo de él hasta ahora. Por lo que puede verse en el lugar del accidente, se deduce que el piloto sobrevivió, pues utilizó el paracaídas para hacer un toldo bajo el que refugiarse del sol mientras esperaba el rescate. También había desmontado las baterías y la radio del caza para tratar de hacerla funcionar.

Sin embargo, los restos del piloto no han aparecido y al no hallarse en las proximidades del avión, hay que suponer que cuando perdió la esperanza de que acudiese alguien a rescatarle, decidió abandonar su refugio improvisado y comenzó a andar por el desierto tratando de encontrar una salvación, algo que evidentemente no logró. Según parece la Embajada Británica en Egipto va a iniciar la búsqueda de los restos del piloto, aunque las posibilidades de encontrarlos son más bien remotas. También en Inglaterra se ha comenzado la búsqueda de los familiares del sargento Copping, aunque parece que no existe ningún familiar directo con vida. 

--- El acorazado USS Iowa será museo naval en California. Unos 25 años más tarde de su retirada del servicio activo, tras años de envejecer en el área de buques de reserva en la Bahía de San Francisco, la nave de la Segunda Guerra Mundial de 270 metros de eslora, se prepara para el que será probablemente su último viaje. No lejos de donde personal femenino construía barcos en el puerto de Richmond en la década de 1940, el buque de 58.000 toneladas está siendo restaurado para ser remolcado el 20 de mayo a través del Golden Gate, y navegar después varios cientos de kilómetros al sur hacia San Pedro en el puerto de Los Ángeles, donde será convertido en un museo naval interactivo. El 1 de mayo, la propiedad del USS Iowa fue oficialmente transferida de la US Navy al Centro de Acorazados del Pacífico, organización sin ánimo de lucro que ha estado restaurando el barco para su nueva misión.


Durante la década pasada, el acorazado, primer buque de su clase, conocido como "The Big Stick" ha permanecido anclado junto con buques de carga en la cercana bahía de Suisun. Esta primavera, los trabajadores comenzaron la limpieza y pintura del exterior del buque reemplazando la cubierta de teca y reimplantando el mástil en preparación para su presentación como museo el 4 de julio. Jonathan Williams ha sido el supervisor del proyecto, que superará los 4 millones de dólares cuando concluya, quien atribuye a la dedicación personal de los voluntarios, junto con las contribuciones financieras desde el estado de Iowa, el hacer posible la restauración. "La US Navy, MARAD (Administración Marítima de Estados Unidos) y la tripulación que mantuvo el acorazado en los últimos 22 años hicieron un excelente trabajo preservando el corazón y el alma de Iowa. Las cosas están en camino y estamos cumpliendo el calendario como estaba previsto. Estamos tratando de asegurarnos que nada falle porque el proceso es muy complejo".


Los veloces acorazados de la Clase Iowa, ordenados por la Marina en 1939 y 1940, podían navegar a una velocidad de 33 nudos. El USS Iowa, fue comisionado en 1943 y de nuevo en 1951 y en 1984, sirvió en la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Corea. Tomó parte en la escolta de petroleros en el Golfo Pérsico durante la guerra Irán-Irak, antes de ser dado de baja en 1990. Durante la Segunda Guerra Mundial transportó al presidente Franklin D. Roosevelt a través del Atlántico hasta el norte de África para un importante encuentro en 1943 con Churchill y Stalin (por cierto, durante ese viaje estuvo a punto de irse a pique por un torpedo disparado por error por el gafado buque "Willie Dee"). Después fue transferido a la Flota del Pacífico en 1944, donde bombardeó las playas de Kwajalein y Eniwetok antes de los desembarcos anfibios aliados en las Islas Marshall y protegió a portaaviones que operaban en esa zona. Fue uno de los dos barcos de su clase durante la Segunda Guerra Mundial — y también fue el único que fue equipado con una bañera, instalada para el Presidente Roosevelt -. También sirvió como buque insignia de la Tercera Flota, al mando del Almirante William F. Halsey acompañando al USS Missouri en la ceremonia de rendición japonesa en la Bahía de Tokio

--- El pasado 9 de mayo se celebró el 67º Aniversario del Día de la Victoria del Ejército Rojo sobre Alemania en 1945 con un espectacular desfile en Moscú en el que participaron 14.000 efectivos militares y más de 100 vehículos de combate.


En la tribuna de honor estuvo presente el presidente ruso, Vladímir Putin, que resaltó que sólo "respetando los tratados internacionales, la soberanía de los estados y su derecho a la libre elección podremos evitar una nueva guerra",  concluyendo su discurso diciendo "¡Gloria al pueblo vencedor! ¡Feliz Día de la Gran Victoria! ¡Qué viva Rusia! ¡Hurra!".

--- El reportero de Associated Press, Edward Kennedy, recibió disculpas por haber sido despedido al dar la primicia de la rendición de Alemania. El corresponsal de AP, informó a su agencia un día antes de hacerse pública la noticia, que los alemanes se habían rendido sin condiciones en Reims (Francia). Por ello, Kennedy fue reprendido públicamente por la AP, y luego sin mayor trámite lo despidieron. ¿Por qué? El reportero había desafiado a los censores militares al publicar la historia. Winston Churchill y Harry Truman habían acordado retrasar las noticias de la capitulación por un día, con el fin de permitirle a Stalin organizar una segunda ceremonia de rendición en Berlín. El corresponsal  también fue acusado de romper un juramento que él y otros 16 periodistas habían hecho para mantener la rendición en secreto durante un tiempo, como condición para que se les permitiera publicarlas de primera mano.


77 años más tarde, la AP se disculpa ahora por la manera en que la empresa trató al reportero: "Fue un día terrible para la AP. Todo fue manejado en la peor forma posible", dijo su presidente, Tom Curley, quien dijo además que  Kennedy "lo hizo todo bien",  rechazando además la idea de que la AP tenía el deber de obedecer la orden de retener la noticia dado que estaba claro que la orden fue dada por razones políticas y no para proteger a las tropas. "Una vez que la guerra termina, no se puede ocultar una información como esa. El mundo necesita conocerla", dijo. Kennedy, quien murió en un accidente de tráfico en 1963, buscó durante mucho tiempo una reivindicación pública de su antiguo empleador sin conseguirlo. Su hija, Julia Kennedy Cochran (en la imagen inferior), manifestó que estaba "muy contenta" por la disculpa, creyendo "que hubiera significado mucho para él"

La rendición alemana ocurrió el 7 de mayo de 1945 a las 2:41 am. Kennedy fue uno de los 17 periodistas designados para presenciar la ceremonia. Él y los demás fueron reunidos a toda prisa por los comandantes militares, y luego obligados, por un general de EE.UU., a guardar el secreto mientras el grupo volaba sobre Francia. Como condición para que se les permita ver la rendición en persona, a los corresponsales se les prohibió informar sobre lo que habían visto hasta que fueran autorizados por el Cuartel General Aliado. Inicialmente, a los periodistas se le dijo que la noticia debía ser mantenida en secreto sólo durante unas pocas horas. Pero después de la rendición, el tiempo del secreto se extendió otras 36 horas. Kennedy quedó estupefacto: "lo absurdo de ocultar una noticia de tal magnitud era inconcebible", escribió más tarde. Sin embargo, en un principio se quedó tranquilo.


Luego, la rendición fue anunciada por las autoridades de Alemania, a través de una emisión de radio en Flensburg, una ciudad ya en manos de los Aliados. Eso significaba que la transmisión había sido autorizada por los censores militares, los mismos que amordazaron a la prensa, por lo que el reportero, furioso, fue a ver al jefe de la censura estadounidense y le dijo que no había manera de que pudiera continuar ocultando la noticia. La promesa estaba rota. El ejército había faltado a su parte del acuerdo, al permitir a los alemanes anunciar la rendición. Y además no había secretos militares en juego. El censor le indicó que se retirara. Kennedy pensó el asunto durante 15 minutos, y luego actuó. Usó un teléfono militar, no sometido al control de la censura, para enviar su nota de prensa a la oficina de AP en Londres, que puso la historia en el cable en cuestión de minutos.

lunes, 30 de abril de 2012

El Raid de los 1.000 Bombarderos

El nombramiento de Sir Arthur Harris como comandante supremo de las Fuerzas Aéreas Británicas fue el factor más importante en la organización sistemática de la ofensiva bombardera aliada. Harris nunca abandonó la idea de que la destrucción progresiva de las áreas urbanas en Alemania traería por si misma, el fin de la guerra. En febrero de 1942, dijo "mucha gente dice que los bombardeos no ganarán la guerra. Mi respuesta es que nunca se ha intentado. Ya veremos..." Su intención era lanzar bombardeos cada vez más intensos concentrados en períodos de tiempo cada vez más cortos y así, abrumar a las defensas civiles de tierra alemanas.


Tras varios ataques a la fábrica Renault en Billancourt (Francia) -3/4 marzo 1942 - y a las ciudades bálticas de Lübeck - 28/29 marzo- y Rostock (abril), Harris, ansioso por conseguir un éxito, planeó la "Operación Millenium", la primera incursión aérea de 1.000 bombarderos dirigida contra la ciudad industrial de Colonia los días 30 y 31 de mayo de 1942. El jefe del Comando de Bombarderos de la RAF tenía un especial don para la publicidad, y dándose cuenta de la posible repercusión propagandística de esta incursión, en la noche del 30 de mayo de 1942, reunió una fuerza de 1.047 aviones, incluyendo a cualquier bombardero útil que hubiera en el país (de hecho, unos 367 de esos aparatos pertenecían a unidades de instrucción). La flota estaba compuesta por lo siguientes aparatos: 602 Wellingtons, 131 Halifaxes, 88 Stirlings, 79 Hampdens, 73 Lancasters, 46 Manchesters y 28 Whitleys.


Usando un nuevo sistema de radiofaros, los bombarderos despegaron desde 98 aérodromos diferentes de Gran Bretaña - lo que supuso una enorme empresa logística - y volaron en 3 oleadas. La primera oleada destruyó el centro de Colonia con bombas incendiarias, iniciando pavorosos incendios que podían servir como objetivo para las siguientes oleadas. La incursión duró unos 98 minutos: hubo unos 890 bombarderos que llegaron y bombardearon realmente las objetivos.


En total la RAF lanzó 1.478 toneladas de bombas sobre Colonia, arrasando la ciudad, matando a unas 500 personas, hiriendo a más de 5.000. Los incendios producidos durante los bombardeos duraron varios días y unas 50.000 personas quedaron sin hogar y unas 200.000 fueron evacuadas. El coste de la incursión para la RAF fue de 40 aviones perdidos, una cifra que representaba sólo un 3,8% del total empleado y con el resultado operativo de haber arrollado totalmente las defensas de la zona.


La incursión fue un éxito total de propaganda y llamó la atención del público británico, que estaba necesitado de buenas noticias, aunque los resultados militares fueron menos positivos de lo esperado: la producción alemana no se resintió y la moral ciudadana siguió firme. Le siguieron otras incursiones de igual magnitud sobre importantes centros industriales y de población (Essen, el 1 de junio o Bremen, el 25 de junio, entre ellas), con parecidos resultados. A muchos observadores, el bombardeo ofensivo estratégico les parecía un fracaso, a pesar de conseguir titulares en los periódicos. Sin embargo, "Bomber" Harris - también conocido como "Butcher" (carnicero) Harris - estaba seguro de que la clave de la victoria seguía siendo una mayor destrucción aérea y siguió firme en su convicción de que el bombardeo estratégico representaba el camino más rápido para ganar la guerra.


Finalmente, el Mariscal de la RAF consiguió una nueva arma que manejar para conseguir su objetivo: la potencia de la Fuerza Aérea del Ejército de los EE.UU. (USAAF), que, tras su entrada en la guerra a raíz del ataque japonés a Pearl Harbor, enviaría a Gran Bretaña su 8ª Fuerza Aérea, fundamentalmente, los bombarderos B-24 Liberator y los B-17 Flying Fortress, que potentemente armados y volando en densas formaciones, podían rechazar los cazas alemanas, permitiéndoles bombardeos diurnos. En enero de 1943, tanto Gran Bretaña como Estados Unidos acordaron una Ofensiva Combinada de Bombardeo: la RAF bombardearía las ciudades de noches y la 8ª Fuerza Aérea de la USAAF acometería de día la destrucción de los objetivos industriales.

jueves, 26 de abril de 2012

La Incursión de los "Dambusters"

A mediados de 1943, el Mando de Bombardeo Aliado concentró 43 incursiones sobre la principal zona industrial alemana de la cuenca del Ruhr. El ataque más osado fue el que llevó a cabo entre los días 16 y 17 de mayo de 1943 el Escuadrón nº 617 de la Royal Air Force (RAF), que pasó a la historia con el sobrenombre de "Dambusters" ("Rompediques"), adoptando como lema "Après moi, la déluge" (algo así como "después de mi, el diluvio (o la inundación)", frase atribuida al monarca francés Louis XV.


El objetivo de la incursión, cuyo nombre en clave era "Operación Chastise", consistía en destruir las presas de Möhne, Eder, Sorpe, Diemel, Lister y Enneper que suministraban la mayor parte de la electricidad de la región, así como agua para la fabricación de acero, para el consumo humano y para los sistemas de canales utilizados para el transporte de mercancías, y ello con el objetivo de inundar las tierras de cultivo y paralizar durante un largo tiempo la importantísima industria alemana del valle del Rhur.


El principal problema que presentaba la misión era que las bombas convencionales no tenían capacidad para reventar las paredes de las presas, por lo que había que encontrar otra forma de hacerlo. El Dr. Barnes Wallis (en la imagen superior) - que trabajaba como ingeniero y diseñador en la industria armamentística Vickersestuvo analizando el problema y llegó a la conclusión de que podría utilizarse un tipo especial de bomba, que fuera lanzada de forma similar a como se hace con una piedra plana que va rebotando varias veces sobre la superficie del agua hasta hundirse.


El resultado fue una "Bomba Rebotadora" ("Bouncing Bomb") bautizada con el nombre código de "Upkeep", una mina rotatoria cilíndrica cargada con 3300 kgs de explosivo - como la de aquí arriba -, que debía ser lanzada desde un avión a baja altura (entre 18 y 30 metros a una velocidad de 390 km/h), haciéndola girar previamente a 500 rpm. Una vez lanzada, la bomba iría rebotando sobre la superficie del embalse, sobrepasaría las redes anti-torpedos, golpeando finalmente la pared de la presa, para luego hundirse hasta unos 30 metros antes de estallar cerca de la base de la estructura de la presa, provocando así su colapso (vídeo explicativo aquí).


Para la misión se reclutaron a 133 hombres experimentados de diferentes nacionalidades (los había oriundos de las Islas Británicas, pero también de las fuerzas aéreas canadienses, australianas y neozelandesas) con los que formar las 21 tripulaciones de la unidad, a la que inicialmente se llamó Escuadrón X, el cual estaría al mando del Coronel Guy Gibson (en la foto), un experimentado Wing  Commander (Comandante de Ala) con más de 170 misiones de bombardeo y caza nocturno a sus espaldas pese a su juventud (24 años).


El avión escogido para la incursión fue un bombardero cuatrimotor Avro Lancaster, concretamente el modelo modificado B Mark III Special (Type 464 Provisioning) - en la imagen superior -, al que se le había reducido peso privándole de gran parte de su blindaje, algunas torretas de ametralladoras, así como las compuertas de lanzamiento de las bombas (debido al gran tamaño de la "Upkeep", esta iba colgada de dos soportes, sobresaliendo incluso del fuselaje del bombardero, como podéis observar en la foto de aquí abajo).


Una vez reclutados los miembros de las tripulaciones, comenzó un intensivo entrenamiento de vuelo nocturno y a baja cota, que reveló la existencia de dos problemas a solventar. El primero de ellos era saber cuando el bombardero se encontraba a la distancia precisa de su objetivo para soltar la bomba. El segundo, determinar si en el momento de atacar las presas la altitud del avión era la correcta. Para solucionar el primero de ellos, aprovechando que tanto la presa de Möhne como la de Eder tenían torres en sus extremos, se instaló un instrumento en forma de Y (que podéis en la imagen de aquí abajo), que llevaba sendos puntos de mira en los extremos finales de los brazos, y cuando ambas visuales coincidían con los extremos del dique (las torres), era el momento de lanzar la bomba. Para asegurarse de que la altura del bombardero era la precisa, se montaron dos focos, uno a proa y otro a popa del avión, que apuntaban hacia abajo y cuando sus haces luminosos convergían era el momento en que se encontraban a la altitud adecuada.


El Escuadrón nº 617 sólo contaba con 19 aviones para acometer la misión y fue dividido en 3 grupos: el 1º formado por 9 bombarderos, atacaría la presa de Möhne, y si el ataque resultaba exitoso, los Avro Lancaster que no hubieran lanzado sus bombas, se dirigirían entonces a la presa de Eder; el 2º grupo compuesto de 5 aviones - que despegarían en primer lugar - atacaría la presa de Eder; y finalmente el 3º, que actuaría de reserva y estaba integrado también por 5 bombarderos, tenía como objetivo las presas de Lister, Ennepe y Diemel, pero si los blancos principales no habían sido destruidos, se dirigiría a los mismos.


El escuadrón tuvo que enfrentarse al fuego de la artillería antiaérea durante gran parte de su viaje por territorio ocupado por los alemanes, perdiendo en él 3 aviones, sin embargo, la mayoría de la bajas tuvieron lugar durante la peligrosa aproximación al Ruhr volando a baja cota, en la que se perdieron 5 bombarderos más. Los valientes pilotos de los "Dambusters" supervivientes consiguieron romper 2 de las presas, las de Möhne (imagen superior) y Eder (imagen inferior), pero a un alto coste: habían perdido la mitad de los bombarderos, sufriendo 53 muertos (más otros 3 que fueron capturados por el enemigo).


Del resto, 34 hombres fueron condecorados en Buckingham Palace el 22 de junio con diversas distinciones y medallas. A Gibson se le otorgó la Cruz Victoria (posteriormente murió en 1944 en el transcurso de una misión de bombardeo en los Países Bajos). Con las inundaciones provocadas con la destrucción de las presas, se calcula que murieron unas 1.300 personas (incluidos más de 700 prisioneros de guerra y trabajadores forzados franceses, belgas, alemanes, holandeses y ucranianos), pero el  daño a la industria nazi no fue tan grande como se esperaba, porque los alemanes repararon los desperfectos en tan solo 9 meses.


En septiembre de 1943, el 617º Escuadrón lanzó un nuevo ataque contra los diques del Canal Dortmund-Ems, que resultó fallido y terminó con el regreso de solo 3 Lancaster de los 8 que se habían enviado. Aunque alabados por sus acciones, los "Rompediques" consiguieron relativamente poco pagando un alto precio, dejando el futuro del bombardeo sobre Alemania a los ataques más tradicionales. Sin embargo, más entrada la guerra, el Escuadrón nº 617 continuó realizando misiones de bombardeo de precisión, lanzando las enormes y devastadoras bombas "Tallboy" y "Grand Slam" - las llamadas "bombas terremoto", diseñadas también por Barnes Wallis - contra objetivos tales como los refugios de hormigón de los U-Boot alemanes, puentes y diques del Canal Dortmund-Ems (que fue finalmente destruido en septiembre de 1944). Además, los "Dambusters" volverían a apuntarse una nueva y resonada victoria hundiendo el acorazado alemán Tirpitz, una de las joyas de la corona de la Kriegsmarine, el 12 de noviembre de 1944.


Por cierto, por si os pudiera interesar existe un film de 1955 llamado "The Dam Busters" - que un servidor no recuerda haber visto - dirigido por Michael Anderson y protagonizado por Michael Redgrave (Barnes Wallis) y Richard Todd (Guy Gibson), que recrea la famosa incursión de los "Rompediques", la cual, según se afirma, sirvió de inspiración para el ataque de la Alianza Rebelde a la Estrella de la Muerte en la primera película de la saga Star Wars ("Episode IV: A New Hope), tal y como contaba el amigo Mr. Lombreeze aquí (a quién agradezco sinceramente el darme a conocer la historia de estos intrépidos pilotos).


Fuente:

miércoles, 14 de marzo de 2012

Carteles Propagandísticos de la Segunda Guerra Mundial (8)

¡Más propaganda!¡Es la guerra! Sigo mostrando al personal los carteles propagandísticos surgidos durante la Segunda Guerra Mundial. Seguimos donde lo dejamos la última vez: más carteles británicos, esta vez, de una serie que lleva por título "Back them up!" (algo así como "respaldarlos" o "apoyarlos" - creo -, a sus tropas y en todos los frentes, se entiende). Aquí los tenéis: