miércoles, 21 de diciembre de 2011
El Hundimiento del Lancastria
lunes, 12 de diciembre de 2011
¿Que hubiera pasado si...?: Operación León Marino (1ª Parte)
"El 28 de Mayo, Hitler que había ordenado el día anterior detener el avance sobre Dunkerque, decidirá cambiar de opinión, recordando una frase de Hanussen su profesor de oratoria en Viena, - un personaje misterioso, que le había ayudado hace muchos años-, viendo a su ejército frente a las playas, recordó: "el león que por el mar escapa, volverá de nuevo".
Así ese día se dará la orden a Von Rundstedt para que reinicie las operaciones de cerco en Dunkerque sobre el ejército francés e ingles.
Los ingleses defenderán Dunkerque con la esperanza de poder evacuar al mayor número posible de soldados, pero solo lograrán tener grandes pérdidas de barcos, y aviones. Como diría Churchill el 4 de Junio, viendo la batalla perdida "Con retiradas no se ganan las guerras".
A pesar de la fuerte resistencia aliada, Dunkerque caería en manos alemanas el 3 de Junio.
Más de 500.000 soldados aliados fueron hechos prisioneros, 10 destructores hundidos, y un gran número de cazas ingleses destruidos, empeñados en apoyar una evacuación imposible.
El 6 de Junio, los alemanes ocuparían Dunkerque finalizando prácticamente la campaña de Francia.
Prisioneros del Cuerpo Expedicionario Británico. 2 de Junio.
Tras el fracaso de Dunkerque la opinión pública inglesa arreció contra Churchill, con la derrota en Francia y el cuerpo expedicionario perdido casi al completo, muchos abogaban por llegar a un acuerdo de paz con los alemanes, el mismo Hitler lo había solicitado, ofreciendo una Francia libre, y la repatriación inmediata de prisioneros, eso sí, forzando una devolución del peñón de Gibraltar al régimen de Franco, Malta a los italianos de Mussolini y la composición de un nuevo gobierno.
Ante la negativa del primer ministro, los alemanes comienzan tímidamente a preparar la invasión de las islas con la Operación "León Marino", en la que el alto mando alemán no tenía demasiada confianza.
Pero un hecho inesperado impulsaría los preparativos. …
Churchill que desea mantener en alto el espíritu de lucha, y el apoyo a su gobierno, da la orden de formar los "comandos". La propuesta para la constitución de la nueva unidad especial fue presentada el día 10 de junio de 1940, por el Teniente Coronel Dudley S. Clarke de la Royal Artillery, al que se le asignó una misión inmediata, la captura de un alto oficial nazi.
Con información del servicio secreto la noche del 15 de Junio, la Operación "Ironcross" tiene lugar, y uno de los cuarteles generales del 16º ejército en Ostende es atacado por comandos británicos. Para desgracia de los alemanes, el general Ernst Busch estaba esa noche en visita de inspección y resulto mortalmente herido.
Comandos británicos prisioneros, 17 de Junio.
Hitler entra en cólera, y anuncia en público la consecución de la invasión: la operación "León Marino" empieza a tomar forma, y se hace pública la Directiva 17.
A principios de Julio dragaminas alemanes, comienzan a colocar minas a lo largo de todo el Canal de la Mancha, concentrándose en el paso de Calais, mientras la Kriegsmarine traslada a la mayor parte de sus fuerzas submarinas a Brest, y escogidos puertos holandeses.
La Luftwaffe bombardea continuamente las estaciones de radar, aeropuertos, y puertos británicos, tratando de expulsar a la Marina de la zona de desembarco.
Se aceleran toda clase de pruebas sobre vehículos anfibios…
Los puertos franceses, se llenan de gabarras, y barcazas improvisadas, para atravesar el canal, y comienzan maniobras anfibias de ataque.
Paracaidistas alemanes se entrenan para tomar el vital puerto de Dover, uno de los más protegidos; las mismas unidades que tomaron el fuerte Eben Mael practican ahora operaciones de asalto en una reproducción parcial de Dover construida a tal efecto en una zona reservada de Dinamarca.
Los británicos veían inútil continuar la guerra, su espíritu de lucha languidecía cada día, pues los alemanes en todo momento evitaron bombardear núcleos habitados: la mayoría de la población se limitaba a escuchar noticias sobre derribos y destrucción de instalaciones militares.
Se termina el verano, con las unidades de Caza británicas exhaustas, y una Luftwaffe mermada, Von Rundstedt se da cuenta, de que el factor tiempo es importante: no se puede retrasar un año la invasión, las unidades de tierra inglesas están desorganizadas, sin apenas defensas costeras... y el buen tiempo en el canal podría finalizar muy pronto, por no hablar de las mareas, y las dificultades logísticas….
Llega el vital, agosto: Las grandes unidades de la Royal Navy hostigadas desde aire y mar, se habían retirado muy al norte.
El 18 de Agosto la estación de meteorología en Narvik (norte de Noruega), transmitiría el siguiente mensaje "Tormentas en Escocia, y Mar del Norte, duración 48 horas".
Minutos después comenzaba la Operación "León Marino":"
lunes, 27 de junio de 2011
Noticias sobre la 2ª Guerra Mundial (7)
Soldado con el 2º Batallón del Regimiento de Gloucestershire, Lacey fue uno de los 400.000 soldados aliados abandonados a su suerte en las playas de Dunkerque (Norte de Francia) en Mayo de 1940 cuando las tropas anglo-británicas se vieron acorraladas ante el imparable avance de las superiores fuerzas alemanas. Más de 300.000 soldados pudieron ser rescatados por embarcaciones de todo tipo gracias a una inexplicable decisión de los alemanes de detener el avance de los blindados a escasos kilómetros de Dunkerque y tratar de aniquilar la bolsa aliada mediante los bombardeos y ataques de la Lutfwaffe. El resto de los soldados aliados que quedaron en Dunkerque, unos 22.000, tuvieron que rendirse o ser capturados por los alemanes. Pero no todos fueron capturados.Durante la milagrosa evacuación, Bill Lacey dejó su sitio a un compañero herido: “Ví al último de los barquitos zarpar sin mí y supe que no había ninguna esperanza de que hubiera alguno más que regresara” dijo Lacey en una entrevista el año pasado. Sin medio de transporte el soldado de 20 años robó ropas de civiles y se internó en la Francia ocupada por los nazis donde sin uniforme se exponía a ser capturado y tratado como espía. "Tuve que aprender a permanecer vivo de la misma forma en que lo haría un animal salvaje. Mi único pensamiento era sobrevivir de un día a otro.” Lacey robaba comida y comía vegetales crudos e incluso ruibarbo. “Cada vez que veía salir el Sol me decía que estaba ganando”.
Tras cuatro meses de supervivencia durante los que Lacey llegó a pesar 42 kilos, el soldado británico tuvo la gran fortuna de poder robar una barca y atravesar el Canal de la Mancha hasta Dover. Pero una vez en suelo británico nadie creyó su historia y fue encarcelado acusado de ser un espía alemán. Sin embargo la diosa Fortuna seguía de su parte y el soldado británico fue liberado después de que un periódico francés confirmara su historia. Había nacido la leyenda del último soldado de Dunkerque en regresar a casa pero el gobierno británico le prohibió contarle su historia a nadie.
Tras su periplo francés Lacey fue admitido en las Fuerzas Especiales y durante los años siguientes siguientes dió la vuelta al mundo en innumerables misiones para el Gobierno de Su Majestad, como la que le llevó a Jersey en pos de un general alemán. En 1964 se retiró como Sargento y empezó a trabajar com cartero en la localidad de Portchester.
Nadie conocía su heroicas experiencias durante la guerra hasta que un documental en el año 2000 desveló su pasado. “Realmente nuestro abuelo nunca habló mucho sobre la guerra” declaró Dan, su orgulloso nieto de 39 años. “Era un hombre muy reservado y consideraba sus experiencias bélicas como secretas. Estuvo involucrado en un montón de operaciones encubiertas. Ocasionalmente mencionaba cosas que había hecho y siempre eran sorprendentes. Sabíamos que tenía una historia que contar (…) Estamos muy orgullosos de él. Sus experiencias en Dunkerque marcaron su vida y su historia de supervivencia es una inspiración para toda la familia. Para nosotros siempre será un auténtico héroe.”
--- El criminal de guerra croata Milivoj Asner, acusado en su país de origen de ser cómplice de la muerte violenta de cientos de serbios, judíos y gitanos durante la Segunda Guerra Mundial, murió el pasado 14 de junio a los 98 años de edad en Austria, en la residencia de ancianos donde vivía.
Asner formó parte de las fuerzas del movimiento fascista croata Ustasha, no llegó a ser extraditado a Croacia, donde habría sido juzgado por una serie de asesinatos y deportaciones en la ciudad de Pozega, porque los médicos decían que su estado de salud (tenía demencia senil) no lo permitía.
El Centro Simon Wiesenthal, una organización con sede en Los Ángeles (Estados Unidos) que defiende los derechos de los judíos, ha criticado la forma en que las autoridades austriacas han gestionado el caso: "Austria es un paraíso para los nazis. El caso de Asner lo pone de manifiesto una vez más y confirma el total fracaso de las autoridades judiciales austriacas a la hora de abordar adecuadamente el tema de los crímenes de guerra cometidos por los nazis durante las tres últimas décadas".
En Austria existe desde hace tiempo un debate sobre si los austriacos fueron víctimas o cómplices del nazismo. Esta cuestión sigue siendo muy delicada en el país, que fue anexionado por la Alemania nazi en 1938.
Estados Unidos y organizaciones judías de todo el mundo han pedido en varias ocasiones que el gobierno de Lituania llegue a un acuerdo sobre las compensaciones a este colectivo, aunque algunas propiedades ya habían sido devueltas a sus legítimos dueños. "Con esta ley demostramos buena voluntad y comprendemos la tragedia de la comunidad judía sufrida durante el Holocausto", declaró el primer ministro lituano, Andrius Kubilius.
Más del 90 por ciento de los 220.000 judíos que vivían en el país antes de la Segunda Guerra Mundial fueron exterminados durante el Holocausto en Lituania. Gracias a esta ley, que todavía tiene que ser firmada por el presidente, el gobierno destinará 125 millones de litas (unos 36 millones de euros) entre 2013 y 2023 a un fondo especial. Además, el ejecutivo pagará en 2012 unos 870.000 euros a los supervivientes del Holocausto. Esta ley, que pretende "restaurar la justicia histórica", según reza en su propio texto, fue aprobada por 82 votos a favor de un total de 141 parlamentarios y con 18 abstenciones.
La Comunidad Judía de Lituania, la mayor organización judía del país, se mostró feliz con la aprobación de la norma, pero con reservas. "Hemos aprobado la ley (...) es lo que se puede permitir el Estado por el momento", expresó Faina Kukliansky, subdirectora de la organización, que cuenta con 3.000 miembros. Kukliansky explicó que llevan negociando con el gobierno desde 2002. "El dinero no es lo único importante, aunque el principal problema se ha solucionado", añadió.jueves, 5 de mayo de 2011
El Milagro de Dunkerque
Aunque puede parecer un poco aventurado calificar una retirada como una victoria - el propio Churchill, pese a congratularse del éxito obtenido, dijo en un discurso ante la Cámara de los Comunes que "las guerras no se ganan con evacuaciones" -, lo cierto es que la proeza de conseguir evacuar más de 300.000 soldados, la mayoría de ellos británicos, supuso un evidente alivio para los Aliados, levantando la moral de las tropas. No en vano, muchos de los soldados evacuados en Dunkerque, regresarían 4 años más tarde a Francia, iniciando la liberación del país y del resto de Europa Occidental.
Un día antes, el 23 de Mayo, los blindados del Grupo de Ejércitos A de la Wehrmacht al mando del general Gerd von Rundstedt, recibieron de Hitler la orden de detenerse a escasos 30 kms. de Dunkerque. Rundstedt protestó formalmente contra dicha orden, por considerarla totalmente inconcebible militar y estratégicamente hablando, pero fue confirmada por telegrama, ordenando el Führer que se cumpliese al pie de la letra. Esta decisión sería crucial para el éxito de la evacuación aliada, ya que concedió un respiro de tres días a las exhaustas tropas aliadas para fortificar las últimas líneas de defensa destinadas a contener a los alemanes mientras se producía la evacuación.No sólo von Rundstedt expresó su enfado, otros generales como Von Kluge, Von Kleist o Guderian, lamentaron que se les ordenase detenerse cuando estaba tan cerca la posibilidad de aplastar a los Aliados, que se encontraban en una precaria situación. El Führer para justificar su decisión argumentó que el terreno que rodeaba a Dunkerque, al ser húmedo, blando y con numerosos setos en los campos, era desfavorable para el uso de blindados, que además no podían contar con el adecuado apoyo de la infantería que en aquel momento se encontraba algo más retrasada. Por otra parte, afirmaba que el número de unidades panzer había disminuido en el curso de la campaña, de manera que continuar el avance podría perjudicar la segunda fase de la operación, hacia el sur de Francia.
Otra opción barajada, aunque nunca confirmada, es el hipotético deseo de Hitler de esperar a su división favorita, la SS Leibstandarte Adolf Hitler, para evitar que la Wehrmacht acaparase todos los honores de la captura. Pero la más reciente investigación histórica sostiene que el avance no prosiguió por razones exclusivamente militares y no políticas.A las 23:30 horas del 26 de Mayo comenzó oficialmente la Operación Dynamo. Bajo un intenso fuego de artillería de las baterías alemanas y bombardeos de los aviones Luftwaffe - entre los que se encontraban los temibles bombarderos en picado Stuka - miles de soldados ingleses, franceses y belgas aguardaban su turno en la playa de Dunkerque para embarcar, mientras 7 divisiones francesas ofrecían resistencia en los 80 km del frente y un batallón de infantería británico resistía en las paredes de la bolsa.
La Royal Navy había preparado una flota con 40 destructores y 130 barcos mercantes y de pasajeros, que debían embarcar las tropas en condiciones muy precarias: el puerto de Dunkerque había sido devastado por la Luftwaffe y las aguas de la zona son muy bajas, por lo que sólo estaba practicable la zona exterior durante la marea alta. Así que durante la operación se utilizó un gran número de barcos de poco calado - lanchas, pesqueros o barcas de recreo - para transportar a los soldados desde la playa hasta los barcos de la Marina Inglesa, que permanecían en alta mar defendiéndose de los bombardeos de la aviación alemana con sus propias baterías antiaéreas. Las pequeñas embarcaciones atracaban en improvisados muelles y espigones formados por vehículos y chatarra de todo tipo, que era colocada en fila, adentrándose en el mar. En sus viajes desde la playa a los barcos y viceversa, estos little ships debían sortear todo tipo de desperdicios, equipamientos, chatarra y barcos hundidos, así como cadáveres y restos humanos, todo ello bajo el constante hostigamiento de la artillería y aviación nazis (sin olvidar las minas alemanas y los submarinos y lanchas torpedera enemigas).
En las playas se vivieron escenas dramáticas, cundiendo el pánico y la desesperación entre los soldados aliados, produciéndose incluso discusiones entre los mandos británico y francés sobre la preferencia de unas tropas sobre otras a la hora de embarcar. El mariscal Gort, dado que los barcos eran fundamentalmente británicos, consideró que sus soldados debían ser embarcados primero, mientras que los franceses debían luchar para mantener el perímetro defensivo. Ello dio lugar a que se acuñara la célebre frase: "los ingleses resistirán hasta el último francés".
El 1 de Junio, el intenso castigo al que estaban siendo sometidos los puntos de embarque de las tropas aliadas marcaron el final de la Operación Dynamo, que concluyó oficialmente en la noche del 2 de Junio. No obstante, las labores de evacuación continuarían hasta las 15:00 horas del día 4, cuando el destructor Shikari partió de Dunkerque con los últimos evacuados que habían estado encargados de resistir frente a los alemanes.
La operación, que en un principio estaba ideada para evacuar 50.000 hombres en 5 días, había superado las expectativas. Las cifras de evacuados fueron realmente espectaculares: un total de 338.872 soldados, de los cuales 215.787 eran británicos de la Fuerza Expedicionaria y el resto franceses y belgas. El resto de las tropas británicas que quedaron en Dunkerque decidieron rendirse a los alemanes, mientras que las tropas francesas optaron por abrirse paso hacia el Sur, pero finalmente tuvieron que rendirse. En total, los alemanes capturaron unos 22.000 prisioneros.
No obstante, pese al éxito de la evacuación, las pérdidas materiales de los Aliados fueron cuantiosas: 700 tanques - incluyendo 100 de los nuevos tanques británicos Mathilda Mk I -, 2.400 cañones y 50.000 vehículos de todo tipo, quedaron abandonados o destruidos en Dunkerque. Por lo que respecta a la flota aliada, los británicos perdieron en la Operación Dynamo 5 destructores, 30 buques diversos y 170 embarcaciones menores, mientras que los franceses perdieron otros 5 destructores y 60 barcos de todo tipo.
La operación, bautizada por la prensa británica como "El Bendito Milagro de Dunkerque", supuso una luz de esperanza en medio del estrepitoso fracaso en la defensa de Francia y permitió a los británicos mantenerse vivos en el conflicto. La decisión alemana de destruir a los Aliados mediante la aviación fue un grave error de cálculo. Aunque el blanco del ataque parecía fácil (un número ingente de soldados, agrupados o en largas filas aguardando para embarcar en una superficie reducida) lo cierto es que las profundas arenas de las playas, capaces de engullir las bombas y absorber tanto la metralla como la onda expansiva, fueron fundamentales para minimizar los muertos y heridos. Por otra parte los aviones alemanes no disponían de bombas precisas para llevar a cabo un ataque efectivo contra los buques de rescate.
























