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lunes, 10 de diciembre de 2012

Personajes (7): Zoya Kosmodemyanskaya

Zoya Kosmodemyanskaya fue una joven partisana rusa, cuya figura, historia y trágico destino representa a la perfección la heroica resistencia a ultranza del pueblo soviético frente a los invasores alemanes. No se qué parte de su historia será real y qué parte fruto de la poderosa propaganda soviética, pero lo innegable es que se convirtió en una de las heroínas más veneradas por el pueblo (incluso se llegó a proponer su canonización por la Iglesia Ortodoxa, con motivo del 85º aniversario de su nacimiento).


Nació el 13 de septiembre de 1923, en la pequeña aldea de Osino-Gay, cerca de la ciudad de Tambov, hija de padre, librero, y de madre, maestra de escuela. El apellido Kosmodemyansky era muy famoso en su región natal, ya que había estado estrechamente relacionado con la iglesia ortodoxa desde el siglo XVII (muchos miembros de la familia había sido sacerdotes). En 1929, la familia por miedo a ser perseguidos por el régimen bolchevique por su apellido y por su confesión religiosa, emigró a Siberia, si bien al año siguiente, por razones desconocidas se trasladó a Moscú. Es posible que el padre se sintiera más seguro en la capital soviética, o incluso, según afirman algunos, algún alto cargo del partido comunista con profundas raíces y creencias religiosas (en privado, por supuesto) diera protección a la familia.


Desde muy pequeña, Zoya, demostró ser una buena estudiante, mostrando su interés por la lectura, la música, los grandes pensadores, etc... que fueron forjando su carácter indómito e idealista. En 1938, con sólo 15 años se unió al Komsomol (las juventudes del Partido Comunista de la URSS). En octubre de 1941, cuando los alemanes avanzaban inexorablemente por tierras soviéticas (la invasión - "Operación Barbarroja" - comenzó en junio) y siendo todavía estudiante de instituto, contando con 18 años de edad, se ofreció voluntaria para formar parte de una unidad de partisanos, que participaban en misiones de sabotaje y reconocimiento tras las líneas enemigas. Su madre trató de disuadirla, pero al parecer Zoya le contestó: "¿Qué otra cosa puedo hacer cuando el enemigo está tan cerca? Si llegan hasta aquí, no podremos seguir viviendo en Moscú".


Ese mismo mes, cerca de la ciudad de Obhukovo, el grupo de Zoya logró cruzar el frente y se adentró en territorio ocupado por los alemanes, donde se dedicaron a minar las carreteras y cortar las líneas de comunicación.  El 27 de noviembre de 1941 recibieron la orden de dirigirse al pueblo de Petrischevo, donde estaba acuartelado un regimiento de caballería alemana, y quemar todas las casas y edificios posibles. La joven partisana prendió fuego a varias cuadras y a dos casas ocupadas por los alemanes, pero un colaboracionista ruso la delató – fue recompensado con una botella de vodka, según se dice – y fue capturada. La llevaron a una cabaña y durante 48 horas fue sometida a todo tipo de torturas y vejaciones para que delatase a sus camaradas. Ante la desesperación del oficial al mando, ya que no decía nada, la mañana del 29 de noviembre la sacaron de la casa y la pasearon con un cartel al cuello en el que se leía “Incendiaria de Hogares” (o "Pirómana", según otras fuentes) hasta el centro del pueblo donde le esperaba la horca. 


Los alemanes y el pueblo entero (obligado a presenciar la ejecución), rodeaban el cadalso pero cuando se iba a proceder a la ejecución, uno de los oficiales alemanes ordenó esperar hasta tener preparada su cámara fotográfica, momento que aprovechó Zoya para gritar: "Camaradas, ¿por qué estáis tan tristes? Yo no tengo miedo a morir, soy feliz de morir por mi pueblo [...] Me vais a colgar, pero no soy la única. Somos más de 200 millones, no podréis colgarnos a todos. Mis compañeros vengarán mi muerte. Alemanes, rendíos antes de que sea demasiado tarde. La victoria es nuestra.". Durante un mes, el cuerpo congelado de la joven estuvo colgado como advertencia de lo que pasaría a aquellos que osaran realizar actos similares de sabotaje contra las tropas nazis. Parece ser que unos soldados alemanes borrachos decidieron cortarle el pecho izquierdo y, entonces, los oficiales ordenaron enterrarla. En enero de 1942 el pueblo de Petrischevo fue liberado por el Ejército Rojo, y es entonces cuando se daría a conocer la historia de la joven partisana.


El periodista Pyotr Lidov tuvo conocimiento de la ejecución de Zoya Kosmodemyanskaya, cuando el pueblo en el que fue asesinada pasó de nuevo a manos soviéticas. Lidov visitó el lugar de la ejecución y pudo recabar los testimonios de los lugarenos ("cuando la iban a colgar comenzó su discurso. Aunque la fueran a matar no sintió miedo", le contó un anciano campesino). El 27 de enero de 1942 un artículo en el diario Pravda sobre la chica partisana. El artículo llegó a manos de Stalin, el cual, al leerlo, dijo: "Aquí hay una heroína del pueblo." Pronto comenzó una importante campaña de propaganda honrando a la partisana caída, y más adelante fue proclamada, en febrero, Heroína de la Unión Soviética


La historia de Zoya Kosmodemyanskaya se convirtió en leyenda, y sirvió de inspiración y ejemplo para muchos combatientes soviéticos. Escribe Antony Beevor en su imprescindible "Berlín. La Caída 1945": "muchos miembros del Komsomol seguían llevando consigo recortes de periódico con la fotografía de Zoya Kosmodemyanskaya, la joven guerrillera de la organización “torturada hasta la muerte por los alemanes”. No eran pocos los que escribían: “Por Zoya”, en sus tanques o aeronaves". Multitud de poetas, escritores, artistas y escultores la utilizaron como inspiración, e incluso llegaron a rodar una película sobre su vida, "Zoya" (1945). En 1968, un planetoide descubierto por astrónomos soviéticos llevaría su nombre. Su cuerpo fue recuperado y sería enterrado en el cementerio de Novodevichy, en Moscú, donde descansan los grandes Héroes de la Unión Soviética


Aquí acabaría la historia de la leyenda de la joven partisana, si no fuera por las controversias que azotaron su biografía en septiembre de 1991 (en pleno proceso de desintegración de la URSS). Un periodista, Aleksandr Zhovtis, afirmó que en la ciudad de Petrischevo no había tropas alemanas y que Zoya fue capturada por partisanos locales, descontentos con la destrucción de sus propiedades. Hubo una tremenda controversia que llegaría incluso a los tribunales, y muchos llegaron a cuestionar el valor de aquella joven. Se escribieron sendos artículos a favor y en contra de Zoya, e incluso llegaron a cuestionar la salud mental de la joven. 

Fuentes:
http://heroesdeguerra.blogspot.com.es/2012/05/kosmodemyanskaya-zoya-anatolyevna-la.html
http://historiasdelahistoria.com/2012/11/29/somos-mas-de-200-millones-no-podreis-colgarnos-a-todos/
http://en.wikipedia.org/wiki/Zoya_Kosmodemyanskaya

sábado, 18 de febrero de 2012

Personajes (6): Heinrich Severloh

Heinrich Severloh  fue un soldado alemán de la 352ª División de Infantería de la Wehrmacht destacado en Normandía durante el desembarco aliado llevado a cabo el 6 de junio de 1944, que ganó notoriedad como servidor de una ametralladora MG 42 en el "Nido de Resistencia 62" (WN62 o Widerstandnest 62) en  Omaha Beach, donde mantuvo un fuego ininterrumpido desde las 6 de la mañana hasta las 3 de la tarde, con efectos devastadores sobre las tropas norteamericanas que desembarcaron en la playa  francesa, acciones que le ganaron el sobrenombre de "La Bestia de Omaha".


Nacido el 23 de junio de 1923 en la localidad germana Metzingen - la actual Eldingen -, "Hein" Severloh se incorporó al servicio militar en julio de 1942, con la edad de 19 años. Asignado a la 19ª División de Artillería Ligera, el 9 de agosto de ese mismo año fue enviado en Francia, sirviendo en la 3ª Batería del 321º Regimiento de Artillería, donde fue entrenado como mensajero motorizado. En diciembre de 1942 fue transferido al Frente del Este, donde fue asignado a la retaguardia conduciendo un trineo tirado por caballos. En marzo de 1943, como castigo por haber expresado opiniones críticas, fue sometido a realizar trabajos forzados que le dejaron secuelas físicas permanentes en su salud, teniendo que ser internado en un hospital militar hasta junio de 1943. En octubre de 1943 asistió a clases de entrenamiento en Braunschweig, para formarse como oficial subalternopero tuvo que dejarlo sin haber terminado su instrucción, ya que su unidad, que había sufrido enormes bajas en el frente ruso, fue transferida de nuevo a Francia en diciembre de 1943, siendo reclasificada como parte de la reactivada 352ª División de Infantería, que fue estacionada en Normandía .


El 6 de junio de 1944, Severloh se encontraba en el "Nido de Resistencia 62" (WN62), un emplazamiento de búnkeres, casamatas, fortines y nidos de ametralladora,  rodeado por alambre de púas y una fosa antitanque, además de un complejo de túneles fortificados, situado en Coleville-sur-Mer (uno de los muchos puntos fuertes alemanes existentes a lo largo de Omaha Beach). Su posición sobre las amplias arenas le daban una visión y una línea de fuego perfectas. Estaba a 25 metros sobre la playa, y a una distancia de 600 a 150 metros de la orilla, según la marea. En total había unos 30 hombres en el WN62, incluyendo su armamento dos cañones de 75 mm, dos ametralladoras MG 42, un cañon antitanque  y dos morteros de 50 mm.


Los aviones aliados fueron asignados para bombardear la playa a las 5,00 horas de la mañana, pero debido a la poca visibilidad las bombas cayeron tierra adentro y apenas causaron daños en las defensas alemanas. A las 6,00 horas de la mañana las primeras lanchas de desembarco aparecieron frente la playa dominada por el WN62, que era el sector de Omaha Beach designado por los aliados con el nombre clave de "Easy Red". El Teniente Frerking, que se encargaba de coordinar por radio el fuego de las baterías del  del regimiento de artillería la división, le indicó a que no abriera fuego hasta que los soldados norteamericanos que desembarcaban - fundamentalmente de la 1ª División de Infantería (16º Regimiento), más algunas compañías del 116º Regimiento de la 29ª División de Infantería que se desviaron de sus objetivos - tuvieran el agua hasta las rodillas.


Severloh abrió fuego con su ametralladora MG 42 (como la de la foto de aquí abajo) y permanecería disparando sin descanso desde su puesto hasta casi las 3 de la tarde. Durante el curso del día, uno a uno los hombres del WN62 fueron heridos y evacuados, o abandonaron su puesto. En dos ocasiones Severloh tuvo que refugiarse en el búnker fortificado debido a ataques con granadas, y en una ocasión la fuerza de una explosión lo sacó del emplazamiento. La segunda ametralladora en el WN62 fue dañada por fragmentos de granada durante la mañana, por lo que Severloh manejó la única MG 42 en dicho sector la mayor parte del tiempo. Solamente contaba con un cañón de reemplazo, por lo que mientras esperaba que los cañones de la ametralladora se enfriaran, disparaba con un fusil de cerrojo Mauser Kar 98k, que se calentó tanto, que se dañó y tuvo que ser remplazado. Durante la última hora, sólo quedaban tres hombres en el Widerstandnest 62: el Teniente Frerking, Severloh y otro soldado que ayudaba a cargar la ametralladora y cambiar los cañones cuando estos se calentaban.


El soldado germano dijo que la razón por la que permaneció en su puesto hasta el final, a pesar de estar herido levemente en la cara, no fue por fanatismo, sino por lealtad a su oficial, al que no quería dejar solo y a quien describió como un oficial honorable. Cerca de las 3 de la tarde,   Frerking se dio cuenta de que las tropas americanas ya estaban disparando desde los flancos y que estaban prácticamente rodeados, por lo que ordenó que se retiraran. Mientras corrían por un campo abierto, el Teniente fue alcanzado por las balas y cayó muerto. El otro soldado moriría también más tarde, tierra adentro. Severloh fue capturado por tropas americanas en la madrugada del 7 de junio.


El "Nido de Resistencia 62" (WN62) - cuyo emplazamiento podéis ver en las imágenes de aquí arriba y allá abajo. Y si  lo deseáis podéis daros una vueltecita por el mismo en este vídeo - fue uno de los últimos, y posiblemente el último, punto de resistencia alemana sobre la playa de Omaha.

La ametralladora de Severloh contaba con una munición de 12.000 balas. Se ignora sí en el curso del día recibió más munición, pero es de suponer que la que aún quedaba de la segunda MG 42 que fue dañada por granadas durante la mañana, fue también utilizada por Severloh. En todo caso, disparó un mínimo de 12.000 balas, pues cuando su oficial dio la orden de retirarse ya no quedaba munición para la ametralladora. También disparó unas 400 balas con la carabina Ka98k mientras esperaba que se enfriara el cañón de la MG 42. Los cálculos sobre las bajas causadas por el ametrallador alemán durante estas 9 horas varían grandemente, pero aun los más conservadores le atribuyen más de 1.000 bajas aliadas, incluyendo cientos de muertos (aún con todo, a un servidor le parece una auténtica barbaridad). Otros cálculos, menos plausibles, le atribuyen haber causado hasta 2.000 bajas en los soldados americanos.


Severloh fue trasladado como prisionero de guerra a los EEUU, concretamente a Boston, donde estuvo recogiendo algodón y patatas. Temiendo represalias, el soldado germano mantuvo en secreto sus acciones en el WN62 durante su cautiverio. En mayo de 1946 fue trasladado a Inglaterra donde trabajó en la construcción de caminos y carreteras. Finalmente fue repatriado a Alemania en 1947. Heinrich Severloh sufrió pesadillas recurrentes durante el resto de su vida por sus acciones en "Bloody Omaha"; durante años mantuvo el secreto sobre lo que hizo el día 6 de junio de 1944, y sólo se lo contó a su esposa, después de años casados.

Leyendo el libro "El día más largo" de Cornelius Ryan, 13 años después de su regreso a Alemania, y oyó el nombre de David Silva, un soldado norteamericano que había sido gravemente herido en el sector "Easy Red"  (recibió 3 balazos, probablemente disparados por Severloh) y decidió escribirle una carta. Por casualidad, desde finales de los 50, Silva estaba destinado en Karlsruhe (Alemania) como capellán militar, por lo que trataron de conocerse y desde entonces permanecieron más o menos en contacto. Su último encuentro tuvo lugar durante las celebraciones del 60 Aniversario del Día D, en el año 2004, en Normandía.


Severloh (en la foto de abajo) mantuvo en secreto sus acciones Omaha Beach hasta una edad avanzada, cuando un reportero de investigación le preguntó directamente si él era la llamada "Bestia de Omaha". Colaboró con el reportero, y ello dio como resultado un libro sobre el WN62. Heinrich Severloh murió en un asilo de ancianos en Lachendorf el 14 de enero de 2006.

Como complemento a la historia, os dejo a continuación el extracto de una entrevista concedida por el soldado alemán, sobre su experiencia en la playa normanda: "Recuerdo el primero en morir. El hombre salió del mar y estaba buscando un sitio donde esconderse. Le apunté al pecho pero el disparo fue alto y el dio en la frente. Vi su caso de acero rodando hacia la orilla y entonces se desplomó. Sabía que estaba muerto. Aún sigo soñando con ese muchacho y me pongo enfermo cuando pienso en él ¿qué podía hacer? ellos o yo, eso era lo único que pensaba. 


Éramos 30 hombres, cada uno con un único pensamiento en la cabeza: ¿saldríamos vivos de allí? Yo no quería estar en esta guerra, no quería estar en Francia y no quería estar disparando con una ametralladora a chavales de mi edad. Pero ahí estábamos, sirviendo en una guerra que ya estaba perdida y obedeciendo las órdenes de nuestro teniente de abrir fuego tan pronto como el agua les llegara por las rodillas. Empecé a disparar a las 5 de la mañana y estaba aún disparando 9 horas más tarde. No sentía pánico, ni odio, uno hacía lo que tenía que hacer y sabía que ellos, tan cierto como que el infierno existe, te harían lo mismo a ti si tuvieran la oportunidad. Al principio los cuerpos estaban a 500 metros, luego a 400, más tarde a 150. Había sangre por todos lados, gritos, muertos y moribundos. El oleaje mecía más cuerpos en la orilla. Habían pequeñas pausas, cuando ningún vehículo anfibio llegaba, durante las que podía enfriar mi ametralladora.


Era consciente de que algunos de mis camaradas se habían largado, pero tenía miedo de la terrible perspectiva de entrentarme a la mirada de mi oficial, así que me mantuve en el puesto. Al final de la tarde me di cuenta de que era la única persona que aún disparaba. Podía ver a los tanques maniobrando en la playa y sabía que no podría contenerlos yo solo. Oí la orden del teniente Bernhard Frerking, un buen hombre (una vez castigó a un soldado durante 10 días a regar la hierba que camuflaba los nidos de ametralladoras por no haber ayudado a una anciana francesa con sus bolsas de la compra) y con 32 años ya un veterano, de que debíamos retirarnos. Corrí de cráter en cráter tras nuestros complejos de búnkeres. Lo esperé pero nunca llegó. Visité su tumba en Normandía 10 años después. Recibió un disparo en la cabeza de uno de los americanos cuando intentaba alcanzarme. Fui hecho prisionero esa noche. No creo que hubiera sobrevivido si me hubieran capturado en mi puesto. Sabían lo que les había hecho a sus compañeros. No creo que esas tropas de vanguardia me hubieran mostrado ninguna piedad."

lunes, 16 de enero de 2012

Personajes (5): Jack Churchill

Hoy visita esta sección un personaje de lo más extravagante y estrafalario. Se trata del sinpar Jack Churchill, un oficial británico de lo más pintoresco, conocido por sus hombres como "Mad Jack" o "Fighting Jack Churchill". Cuando os cuente más cosas sobre este tipo, vosotros mismos podréis juzgar si nos encontramos ante un héroe o un jodido loco (o quizás ambas cosas). Vamos allá:

Nacido en Hong Kong en 1906 con el nombre de John Malcolm Thorpe Fleming Churchill, este fulano obsesionado con la historia de Inglaterra, era algo así como un guerrero anacrónico sacado de otra época ya que combatió en la Segunda Guerra Mundial armado con un arco, flechas y una espada Claymore de doble filo, originaria de la Edad Media, que no dudaba en utilizar cuando tomaba al asalto posiciones enemigas ante el asombro de los soldados que comandaba. Fue, de hecho, el único soldado británico que abatió un enemigo con una flecha durante la Segunda Guerra Mundial. Solía decir que "cualquier oficial que entre en acción sin su espada no está bien vestido."


Estudió en el King William's College de la Isla de Man, graduándose en la Academia Militar de Sandhurst en 1926 y sirvió en Birmania con el Manchester Regiment. Durante esa época se pasó la mayor parte del tiempo aprendiendo a tocar la gaita y tirar con arco, viajando además en moto por todo el subcontinente indio e incluso a llegando a representar a Inglaterra en el Campeonato Mundial de Tiro con Arco, celebrado en Oslo en 1939. Poco antes, sus excentricidades, "como hacer sonar la gaita en la sala de guardia a las tres de la mañana, presentarse a formar con un paraguas o estudiar la campaña incorrecta en el examen para su promoción", escribe su biógrafo, le llevaron a hacer una pausa en el Ejército en 1936, trabajando como editor en un periódico.

Aunque su dominio con el arco le proporcionó pequeños papeles en el cine, como por ejemplo en los films "El Ladrón de Bagdad" (1924) y "Sabu" (1937), nunca tuvo la oportunidad de demostrar al mundo que era un oficial y, sobre todo, un soldado dispuesto a desempeñar las misiones más peligrosas, así que, cuando la sombra de la guerra se cernió sobre Europa, se alistó esa segunda vez al Ejército, no sin antes pasarse por un tienda de Londres a adquirir un buen arco de madera de tejo español de 100 libras, construido al estilo medieval, junto con un buen número de flechas de caza de madera y otros dos arcos de acero. Así de esta guisa, con sus arcos y su espada claymore, se unió al Manchester Regiment, justo a tiempo de embarcar con la British Expeditionary Force que fue enviada a Francia.


Fue en sus actuaciones durante la guerra donde se ganó su fama de "luchador" intrépido y soldado "loco". En diciembre de 1939, mientras los alemanes destrozaban a los pobres polacos, y los ingleses y franceses permanecían impasibles atrincherados en la Linea Maginot, Churchill cansado de tanta inactividad, decidió por su cuenta tener un poco de acción y animar algo el cotarro. Mientras estaba de patrulla en tierra de nadie, frente a las líneas alemanas, sorprendió a todos deslizándose sigilosamente hasta unos 50 metros de las trincheras enemigas y disparando un par flechas hasta que escuchó voces y agitación en las líneas alemanas, aunque no supo si había acertado sus disparos.

Poco después, en mayo de 1940, cuando las tropas aliadas quedaron cercadas en Dunkerque, Churchill que estaba al mando de una compañía de infantería que debía defender el pueblo de L´Epinette, fue capaz de acercarse hasta un granero sin ser visto por los nazis, y atravesar con una flecha desde 30 metros de distancia a un sargento alemán, antes de que comenzaran los disparos de sus hombres contra el resto de enemigos. "Una de las incidencias más celebradas de la evacuación de Dunkerque – podía leerse en el diario de guerra de la 4ª Brigada de Infantería - fue la visión del capitán Churchill, marchando por la playa con su arco y sus flechas. Sus acciones en el Saar con sus flechas son conocidas por muchos y su disgusto por no haber podido practicar con ellas tanto como le habría gustado, ha sido notable. Su ejemplo y buen trabajo con su grupo de ametralladoras han sido una gran ayuda para la cuarta brigada de infantería".


Sus conquistas y el asombró de sus compañeros y superiores no se detuvieron ahí. Ingresó en el Comando nº 3 - sin saber exactamente en que consistía pero "porque parecía peligroso" -, y el 27 diciembre de 1941, en la Noruega ocupada por Hitler, durante la Operación Archery lanzada contra la guarnición alemana de Vaagsoy, fue el primer hombre que, espada en mano (como se observa en la foto tomada durante unas maniobras) puso su pie en la playa, al frente de dos compañías. Antes de iniciar un ataque contra una batería costera enemiga en Malooy - en la orilla opuesta del fiordo de la población de Vaagsoy - tocó una canción con su gaita, lanzó una granada y mientras animaba con gritos a sus soldados, cargó con su espada a lo largo de la playa tomando la posición alemana y destruyendo la batería con cargas explosivas. Por sus acciones en Dunkerque y Noruega, obtuvo la Military Cross.

En julio de 1943, ya como Coronel al mando del Comando nº 2, desembarcó en Catania (Sicilia), de nuevo con su espada, su arco, sus flechas y su gaita, escena que se repitió de nuevo en el desembarco en Salerno (Italia). Liderando de nuevo el Comando Nº 2, tomó un puesto de observación en La Molina, el cual, controlaba una de las salidas de la cabeza de playa de Salerno, capturando 42 prisioneros, incluyendo una dotación de morteros. Por esta acción recibió la Orden de Servicio Distinguido. Su momento cumbre llegó en otoño de 1943, durante el ataque nocturno a la población italiana de Piegoletti. Dado que la vegetación impedía cualquier posibilidad de avanzar en silencio, organizó a sus hombres en 6 columnas paralelas y los envió en plena oscuridad a la carga al grito de "¡¡Comando!!". De esta forma minimizó el riesgo de que los comandos se dispararan entre ellos, y los alemanes, a pesar de ser superiores en número, quedaron desconcertados ya que en la oscuridad, los gritos parecían venir de todos los lados, con lo que cayeron en la confusión y terminaron rindiéndose. Tras capturar a 136 soldados alemanes, Churchill se adelantó a sus tropas, espada en mano, acompañado de un cabo, y consiguió infiltrase en el pueblo sin ser descubierto por sus defensores. Luego, uno tras otro, intimidando a los enemigos con su espada, se fue haciendo con los puestos de guardia y capturando prisioneros sin disparar una sola bala. Por esta acción recibió una nueva Orden de Servicio Distinguido.


En 1944 fue enviado a Yugoslavia al mando de los comandos que colaboraban con los partisanos de Josip Broz "Tito". Tras ocupar varias islas del Adriático organizó un "pequeño ejército" con 1.500 partisanos y 43 comandos, con los comenzaron a castigar a los alemanes con pequeños golpes de mano y acciones de guerrilla. En mayo de 1944, durante el ataque a una posición alemana, quedó aislado con 6 de sus hombres, con todos sus hombres heridos por la explosión de un proyectil de mortero. Entonces, el "Loco Jack", cuando se quedó sin munición sacó su gaita y comenzó a tocar con su gaita "Will Ye No Come Back Again?" mientras los alemanes se acercaban a ellos, pero una granada cayó a su lado y le dejó inconsciente. Al despertar, estaba rodeado de nazis.

A pesar de las órdenes de Hitler de ejectuar sumariamente a todos los comandos y guerrilleros, el capitán de la Wehrmacth al mando de los alemanes - un tal Thuener - se negó a cumplir las órdenes, siendo entonces enviado al campo de concentración de Sachsenhausen, donde conoció a veteranos que habían participado en el hecho real que inspiró la famosa película "La Gran Evasión". Se unió a ellos y, en su lucha continua, consiguió excavar un túnel por debajo de los muros de la prisión y escapar. Estuvo libre 14 días, hasta que la Gestapo volvió a capturarle antes de llegar a Rostock, cerca del Mar Báltico, por lo que fue enviado a un campo de prisioneros en Niederdorf en el Tirol Austriaco.


En abril de 1945, "Mad Jack" - en la foto de arriba, a la derecha, donde se observa su espada - volvió a fugarse caminando más de 100 kilómetros en dirección al sur, hacia Verona (Italia), hasta que se encontró con una unidad blindada norteamericana. Terminada la guerra en Europa, fue enviado a Birmania para luchar contra los japoneses, pero al lanzarse las bombas atómicas contra Hiroshima y Nagasaki, la guerra terminó y no llegó a entrar de nuevo en acción. Parece ser que Churchill maldijo el repentino final de la guerra, diciendo: "Si no hubiera sido por esos malditos yanquis, podría haber seguido luchando otros 10 años".

Al término de la guerra, cuando tenía 40 años, pudo ingresar en la escuela de saltos, hacerse paracaidista y seguir participando en acciones militares estratégicas en Palestina.Después de la guerra volvió a aparecer en un película, concretamente, "Ivanhoe" (1946), mostrando de nuevo sus habilidades con el arco. Tras servir como instructor de paracaidistas en Australia, se retiró del ejército en 1959. Murió en 1996 en su casa de Surrey (Inglaterra).

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Personajes(4): Erich Von Manstein

Los historiadores coinciden en que el Mariscal de Campo Erich Von Manstein fue uno de los mejores estrategas militares de la Segunda Guerra Mundial y uno de los más competentes de los generales alemanes. El mariscal ruso Malinovski escribió de él: "Teníamos al odiado Von Manstein por nuestro oponente más peligroso. Su maestría técnica en cada situación era incomparable".

Nació como Erich Von Lewinski en Berlín el 24 de noviembre de 1887, siendo uno de los 10 hijos del matrimonio formado por general Eduard von Lewinski, oficial prusiano de artillería, y Helen von Sperling. En 1896, su padre fallece en un accidente militar y es adoptado por su tío Georg von Manstein, de quien heredaría su apellido y alcurnia. Tanto los Lewinski como los Manstein eran antiguas familias militares, pero sobre la primera pesaba cierta sospecha de ascendentes judíos, algo que, obviamente, no caía demasiado bien en algunos círculos nazis. Aunque, como muchos otros militares prusianos se vio seducido por el liderazgo de Hitler, nunca se unió al Partido Nazi, si bien, hizo gala de un marcado anticomunismo y antisemitismo.

Así pues, con 13 años se alista en el 3.° Regimiento de Granaderos de a Pie de la Guardia Prusiana y a los 16 años ingresa en la Academia Militar de Plöen, donde alcanza el grado de Alférez, especializándose en táctica militar. Para cuando empezó la Primera Guerra Mundial era ya Teniente del 2.º Regimiento de Granaderos, tomando parte en el Frente Occidental en la Batalla del Marne, donde fue herido de gravedad. Restablecido de sus heridas, en mayo de 1915 fue ascendido a Capitán, sirviendo durante el resto de la contienda como Oficial de Estado Mayor. En 1936 fue ascendido a Generalmajor (Mayor) y se dedicó al desarrollo de carros y cañones de asalto, pero el Ejército fue depurado en 1938 y el fue enviado a mandar una división de infantería en provincias, con el empleo de Generalleutnant (Teniente Coronel).

Al estallar la Segunda Guerra Mundial era el Jefe de Estado Mayor del grupo de ejército de Von Rundstedt y con él tomó parte en la Invasión de Polonia, tras la cual se trasladó al oeste. Al mando del XXXVIII Cuerpo de ejército (4 divisiones) en 1940 participa en la Invasión de Francia, donde adopta y perfecciona las tácticas de la "Guerra Relámpago" (Blitzkrieg) del General Heinz Guderian. Propone bajo este concepto una audaz acción en el bosque de las Ardenas, para romper las débiles defensas francesas y sortear la Línea Maginot. Esta idea no gustó en el alto mando del Ejército, que decidió desembarazarse de ese molesto oficial dándole el mando de un cuerpo en el este. Sin embargo, de camino a hacerse cargo de su nuevo destino, pudo cenar con Hitler y exponerle sus planes, que el dictador aceptó. Von Manstein logró un brillante triunfo en la campaña de Francia, lo que en junio de 1940 le vale el ascenso a General de Infantería y la Cruz de Caballero.

En 1941 recibe el mando de 56° Cuerpo Panzer asignado al Grupo Panzer de Hoepner como parte del Grupo de Ejército Norte en la Operacion Barbarroja. Mediante hábiles movimientos, avanza rápida y profundamente en el territorio enemigo y en 5 días recorrre 340 km y llega a las puertas de la ciudad de Leningrado. En septiembre de 1941 recibe el mando del 11° Ejercito y mediante un avance relámpago conquista la Península de Crimea, sin lograr rendir a Sebastopol que resiste el embate alemán, pero capturando 430.000 soldados rusos. La resistencia es tan feroz por parte de los rusos que se emplean medios nunca vistos y cantidades ingentes de piezas de artillería para ablandar la plaza. En 1942 por fin conquista Sebastopol y recibe el grado de Mariscal de Campo.

En noviembre de 1942 se le encomienda el mando del recién creado (Grupo de Ejércitos del Don), situado en la margen derecha del río Don. Von Manstein era ahora responsable de defender un frente de unos 1.000 kms con una media de 60 divisiones, por lo que controlaba muchos más hombres que cualquier jefe de grupo de ejército aliado durante toda la guerra. Este nombramiento, sin embargo, fue el principio de su declive pues por entonces Hitler había asumido todo el mando militar y Von Manstein no era de los que se limitaban a obedecer órdenes sin rechistar.

Su problema inmediato fue Stalingrado, ya que se le encomendó la tarea de liberar al VI Ejército de Friedrich Paulus cercado en dicha ciudad. La intención de Manstein iba más allá que la mera función de llevar suministros a los cercados; defendía que Hitler diese la orden de retirada al VI Ejército de Stalingrado. Hitler sólo accedió a que se abriese un pasillo para llevar suministros y que un grupo de combate del VI Ejército saliese al encuentro del IV Ejército Panzer (General Hermann Hoth), el cual se había estancado en su progreso. Hoth logra acercarse a 50 km, pero Paulus no inicia la ruptura argumentando una aguda falta de suministros (según Paulus, el VI Ejército sólo tenía combustible para avanzar 35 km con los cerca de cien tanques que quedaban operativos en la plaza) por lo que se frustra la unión con las tropas de socorro. La contraofensiva rusa (Operación Urano) hace replegarse al IV Ejército Panzer a más de 200 km de la ciudad.

En esta primera fase de Manstein como jefe del Grupo de Ejércitos del Don, su actividad se vio frenada por continuas interferencias del Alto Mando Alemán: se desestimó y atrasó el repliegue del ejército del Cáucaso y se impidió la salida del grueso de los soldados de Stalingrado. A partir del desastre de Stalingrado, Von Manstein insistió a Hitler en que acortase el frente para conservar recursos humanos, pero ello iba contra el obstinado rechazo del Führer a abandonar territorio. Hitler le criticaba que era un general operacional, incapaz de llevar a cabo una retirada y aún menos una defensa, lo que era una simplificación injusta. La verdad es que las continuas interferencias desde arriba le habían impedido demostrar sus cualidades.

En febrero de 1943 recibe el comando del Grupo de Ejercitos Sur (unión del Grupo de Ejército del Don y el Grupo de Ejércitos A) y recaptura la ciudad de Jarkov el 15 marzo de 1943, seguida de Belgorod, ejecutando una de las mas brillantes ofensivas de la guerra. Participa en la Operacion Zitadelle (también conocida como Batalla de Kursk) donde se suscita la mas grande batalla de tanques en la historia, en el area de Prochorovka; en ella se encuentran el II Cuerpo Panzer SS del General Paul Hausser y el 5° Ejercito de Tanques de la Guardia del Teniente General Pavel Rotmistrov, la cual termina con enormes pérdidas para ambos bandos, pero termina en una larga retirada de la Wehrmacht, que ya no se recuperaría del enorme golpe sufrido. A mediados de 1944 von Manstein desobedeciendo una orden directa de Hitler ordena a los Cuerpos de Ejercito 11° y 42° retirarse de la Bolsa de Cherkassy. En marzo de 1944 es relevado del mando después de agrias discusiones con Hitler, quien, a pesar de todo, le confiere las Hojas de Roble para su Cruz de Caballero.

En esos días una severa oftalmopatía contraída por el frío extremo le obliga a pasar al retiro, donde es internado en un hospital. A principios de 1945 evacuó a su familia desde la Prusia Oriental ante la ofensiva rusa hacia el Oeste para evitar que fuera capturada por los rusos, pero fue hecho prisionero por los británicos en mayo de 1945, siendo transferido en el otoño de 1946 a un campo especial para prisioneros de alto rango en Gran Bretaña y transferido de nuevo a Alemania en 1948.

En 1949 fue juzgado por un tribunal británico en Hamburgo por crímenes de guerra y sentenciado a 18 años de prisión. Los cargos eran complicidad en los asesinatos cometidos tras las líneas del frente por pelotones de exterminio de las SS (Einsatzgruppen). Lo curioso del caso es que su defensa fue costeada por un grupo de oficiales británicos que no estaban de acuerdo en que se juzgase al mariscal. Tras una delicada operación ocular, fue puesto en libertad 4 años después. En 1956 ocupó el cargo de Consejero de la Bundeswehr, reconstruyendo el ejército alemán de la posguerra, siendo el único de Mariscales de Campo de Hitler llamado a colaborar en la creacion del nuevo Ejército Alemán.

Durante su retiro escribió sus memorias en dos libros: "Victorias Frustradas" y "Vida de un soldado". Murió a la edad de 85 años el 9 de junio de 1973, siendo enterrado con todos los honores militares en el cementerio de Dorrmark.

jueves, 23 de junio de 2011

Personajes (3): Simo Häyhä

Hoy tenemos por aquí otra historia de francotiradores. Concretamente, os voy a hablar del mejor y más mortífero de la historia. Era un soldado finlandés y se llamaba Simo Häyhä, aunque sus enemigos, los soldados del Ejército Rojo, le apodaban "La Muerte Blanca" ("Belaya Smert" en ruso).

Nacido el 17 de diciembre de 1905 en un pueblecito finlandés cercano a la frontera con Rusia llamado Rautjärvi, este humilde pescador y cazador, inició su servicio militar en 1925 y cuando la URSS invadió Finlandia el 30 de Noviembre de 1939 (tres meses después del inicio de la Segunda Guerra Mundial), sirvió en el 34º Regimiento de Infantería del ejército finlandés luchando como francotirador contra el invasor ruso. Stalin pretendía conquistar Finlandía rápidamente haciendo valer la superioridad de sus fuerzas, pero la enconada resistencia finesa lo impidió. Aunque los rusos consiguieron romper la defensa finlandesa sufrieron enormes bajas y una pérdida de credibilidad internacional por parte del Ejército Rojo, lo que a buen seguro influyó en la decisión de Hitler de lanzar poco después la Operación Barbarroja, invadiendo la URSS.

Finlandia aguantó hasta marzo de 1940, fecha en que un tratado de paz resolvió ceder casi el 10% del territorio finés y el 20% de su capacidad industrial a la Unión Soviética, pero el país nórdico retuvo su soberanía y su resistencia despertó simpatías en todo el mundo. Durante esa contienda, denominada Guerra de Invierno, que duró poco más de 3 meses (entre el 30 de noviembre de 1939 y el 12 de marzo de 1940), Simo Häyhä liquidó a más de 500 soldados soviéticos. Ahí es nada. Menudo hacha el tío...

Actuando a gélidas temperaturas que oscilaban entre los 20º y 40º grados bajo cero, vestido completamente de camuflaje blanco y usando un fusil M28 Pystykorva - una variante finlandesa del fusil soviético Mosin-Nagant - "La Muerte Blanca" abatió a 505 soldados enemigos, aunque datos extraoficiales elevan esta cifra a 542. Además de todas estas bajas causadas con su fusil, Häyhä tiene también acreditados otros 200 enemigos más con un subfusil ametrallador. El recuento diario de los enemigos muertos se llevaba a cabo en el campo de batalla por los propios francotiradores, por lo que deben tomarse esas cifras con cierta cautela.

Häyhä prefería no usar mira telescópica para no aumentar el tamaño del blanco que ofrecía al enemigo durante los combates, y porque con frecuencia, los francotiradores eran delatados por el reflejo del sol en las lentes de estas miras. Además, a temperaturas tan bajas, las miras telescópicas podían empañarse o romperse con facilidad. Otra de sus tácticas consistía en compactar la nieve delante de él, para que al disparar esta no se removiese y delatara su posición. Con igual objetivo, llenaba su boca de nieve a fin de evitar el vaho de su aliento. Su corta estatura (1,52 metros) también le sirvió de gran ayuda a la hora de pasar inadvertido en el combate.

A medida que la leyenda de "La Muerte Blanca" iba creciendo, los rusos pusieron precio a su cabeza y trataron de acabar con Häyhä, planificando multitud de planes para eliminarlo, incluyendo el envío de francotiradores y ataques de artillería, que no consiguieron ningún resultado. Sin embargo, el 6 de marzo de 1940, Häyhä fue herido en la cara por una bala perdida que le atravesó la mandíbula y le destrozó la mejilla izquierda, dejándolo en estado de coma. El pequeño francotirador fue rescatado por sus compañeros, quienes relataron posteriormente que "la mitad de su cara había desaparecido". El 13 de marzo, el mismo día en que se firmó la paz entre la Unión Soviética y Finlandia, Häyhä recuperó la consciencia, aunque tardó varios años en recuperarse de sus heridas y su rostro quedó desfigurado.

Tras la guerra, fue ascendido de Cabo a Teniente Segundo por el mariscal de campo Carl Gustaf Emil Mannerheim, pero se dedicó a la caza, sobre todo de alces, y a la cría de perros, y en varias ocasiones cazó con el presidente finlandés Urho Kekkonen y otras personalidades de su país. Cuando en 1998 se le preguntó cómo llegó a ser tan buen tirador, simplemente contestó que "practicando". Sobre su increíble record de muertes en tan corto lapso de tiempo decía: "Hice lo que se me ordenó lo mejor que pude".

Pasó sus últimos años en una pequeña aldea llamada Ruokolahti, situada en el sudeste de Finlandia, muriendo el 1 de abril de 2002 a los 96 años de edad.

viernes, 3 de junio de 2011

Personajes (2): Erich Hartmann

Erich Alfred Hartmann, también conocido como "El Diablo Negro" por sus adversarios soviéticos, fue un piloto de caza alemán durante la Segunda Guerra Mundial, en la que combatió en el Frente Oriental acumulando un total de 352 victorias en 1.404 misiones durante las cuales entró en combate en 825 ocasiones, siendo por ello, el piloto de caza más laurelado de la historia.

Nacido el 19 de abril de 1922 en Weissach, pasó los primeros años de su vida en China, donde su padre, que era doctor, había emigrado para huir de la depresión económica que asoló a Alemania tras la I Guerra Mundial, hasta que en 1928 la familia regresó a Alemania tras el estallido de la Guerra Civil China. Tomó parte en el programa de entrenamiento de planeadores de la Luftwaffe, que por aquel entonces empezaba a reconstituirse, donde aprendió a volar bajo la tutela de su madre, que era instructora de vuelo. Para el año 1936, con solo 14 años de edad, se había convertido en instructor de vuelo de planeadores. La familia era dueña de su propio planeador, pero debido a la grave crisis económica por la que pasaba Alemania los forzó a venderlo. Cuando los Nazis tomaron el poder en 1933, la aviación se constituyó en una de las actividades civiles apoyadas por el gobierno y así su madre tuvo facilidades para fundar una escuela de vuelo en Weil im Schönbuch.

En 1939 obtuvo su licencia de piloto aviador y comenzó su entrenamiento militar el 1 de octubre de 1940 en varios centros de la Luftwaffe, entre otros el "10° Regimiento de Entrenamiento" en Neukuhren, en Prusia Oriental, y la "Escuela de Guerra Aérea" en Berlín, completando su instrucción avanzada el 31 de enero de 1942 y hasta el 20 de agosto fue entrenado volando el caza Messerschmitt Bf 109, avión con el que obtendría sus victorias, en la escuela para pilotos de caza en Zerbst, siendo ascendido a teniente el 31 de marzo de 1942. Durante el entrenamiento, Hartmann se libró de morir: ocurrió que fue castigado por hacer un vuelo acrobático sin permiso en un Messerschmitt Bf 109 y su compañero de cuarto tomó su lugar en el avión asignado para un vuelo de práctica. El aparato sufrió un desperfecto al despegar y el piloto murió al estrellarse en la vía férrea Hindenburg-Kattowitz.

Al terminar su entrenamiento avanzado, fue asignado en octubre de 1942 a la Jagdgeschwader 52 (JG52), que se convirtió en la unidad de combate aéreo más exitosa de la historia. Bajo el mando del Mayor Hubertus von Bonin, en la JG52 tuvo el beneficio de volar con muchos de los ases del aire más importantes de la guerra, siendo "Paule" Robmann (93 victorias) quien le entrenó en las tácticas de caza . Realizó su primera misión de combate el 14 de octubre, volando con Robmann como compañero de ala. La misión fue un desastre para Hartmann: ansioso por lograr su primer derribo, se separó de su compañero, e ignorando las órdenes de su líder, atacó una formación soviética de 10 cazas enemigos y al fallar sus disparos se encontró rodeado, teniendo que escapar ocultándose entre las nubes, hasta que finalmente su avión se quedó sin gasolina y se vio obligado a hacer un aterrizaje forzoso. Fue castigado por su comandante con 3 días de trabajo junto al personal de tierra. No obstante, 22 días después obtuvo su primera victoria aérea el 5 de noviembre de 1942 al derribar un Ilyushin Il-2 Shturmovik, logrando contabilizar durante el resto del año una victoria más.

El Mayor von Bonin le puso bajo el mando del Oberfeldwebel (Sargento Mayor) Grislawski, un experto en poner al día a los pilotos novatos. En un vuelo de combate, Hartmann trató de dejar a Grislawski para ir detrás de un avión enemigo. La bronca que recibió por radio no terminó hasta que regresaron a la base. En tierra, Grislawski continuó abroncando a Hartmann y volviéndose a Paule Rossmann le dijo "esto es demasiado, mira a los bebes que nos están mandando. Mira su cara como la de un niño bonito". A partir de este momento, Grislawski llamó "Bubi" - "chico" en alemán - a Hartmann y con ese apodo se quedó.

Posteriormente, Hartmann fue asignado al 7./JG52 para servir volar como pareja de Walter Krupinski (197 victorias), quien se convirtió en su mentor y amigo. Krupinski fue quien le enseñó a tener paciencia y esperar hasta que estuviese a corta distancia del enemigo antes de abrir fuego. El 7 de julio de 1943 derribó 7 aviones en un solo día durante los masivos combates aéreos que se dieron durante la Batalla de Kursk. A comienzos de agosto ya totalizaba 50 victorias y durante el mes obtuvo 48 victorias adicionales. En septiembre fue nombrado Staffelkapitän (líder del escuadrón) del 9./JG52

El 19 de agosto de 1943, su escuadrón recibió órdenes de apoyar un contraataque con Stukas liderado por Hans-Ulrich Rudel, otro de los grandes ases de la Luftwaffe. Durante el combate Hartmann derribó 2 aviones enemigos, pero pedazos del fuselaje de una de sus víctimas impactaron a su avión, obligándolo a hacer un aterrizaje forzoso en territorio enemigo. Al ver que soldados soviéticos se acercaban para capturarlo, fingió haber sufrido heridas internas, lo que motivó que lo pusieran en una camilla y lo subieron a un camión para ser transportado. La columna soviética, sin embargo, fue atacada por los Stukas de Rudel, y Hartmann, aprovechó la confusión para escapar, saltando de la parte trasera del camión y ocultándose en un campo de girasoles, logrando eludir a sus seguidores. Se escondió hasta el anochecer y emprendió el regreso hacia las líneas alemanas. Al alcanzar un puesto de centinela alemán, uno de los soldados del puesto le disparó, pero la bala le atravesó los pantalones sin herirlo.

Durante el mes de octubre logró 33 victorias más y el 29 de octubre de 1943, totalizando 148 victorias, fue condecorado con la Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro, finalizando el año con un total de 159 victorias. Durante los meses de enero y febrero de 1944 logró otras 50 victorias más en 60 días. En 1944 reivindicó 172 victorias, un total sólo superado por su amigo Wilhelm Batz. Esta impresionante cifra levantó sospechas entre el alto mando de la Luftwaffe y sus reclamos de victorias fueron cuidadosamente analizados. El 2 de marzo de 1944 alcanzó su victoria 202.

Para esta época, los soviéticos también empezaron a notar los logros de Hartmann. El código de radio de Hartmann, "Karaya 1", constantemente era escuchado alertando a sus compañeros para que verificaran sus derribos, y el alto mando soviético ofreció una recompensa de 10.000 rublos al piloto que lograra acabar con él. El avión Messerschmitt Bf 109 que Hartmann volaba en esta época tenía la punta pintada de negro en forma de tulipán. Junto a la cabina estaba pintado además un corazón atravesado por una flecha con el nombre "Usch" (el apodo de su novia Ursula y futura esposa), y bajo el corazón estaba escrita la palabra "Karaya", el nombre del escuadrón de Hartmann. El fuselaje tenía un número "1", por ser el líder del escuadrón. Todas estas marcas distintivas hacían al avión de Hartmann reconocible a los pilotos soviéticos, quienes le dieron el nombre de Cherniye Chort ("Diablo Negro") por el tulipán negro de la punta. La recompensa ofrecida por la cabeza de Hartmann no logró motivar a los pilotos soviéticos, quienes al ver el avión con punta negra frecuentemente evitaban el combate.

Consecuentemente, el número de victorias propias y las de su unidad empezó a disminuir, lo cual finalmente forzó a Hartmann a quitar el tulipán negro de su avión y pintarlo igual al de sus compañeros de unidad. En los dos meses siguientes al cambio de pintura, logró acumular 50 victorias más. En marzo de 1944 Hartmann fue convocado junto con Gerhard Barkhorn, Walter Krupinski y Johannes Wiese para presentarse en Berchtesgaden y recibir personalmente del Führer las hojas de roble para la Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro.

En mayo de 1944 Hartmann derribó dos P-51 Mustang de las Fuerzas Aéreas del Ejército de los Estados Unidos (USAAF) sobre Bucarest (Rumania), siendo estos dos aviones sus primeras víctimas no soviéticas. El 1 de junio de 1944 derribó otros 4 P-51 Mustang en un solo día sobre los campos petrolíferos de Ploiesti. Ese mismo mes, después de derribar dos P-51 más, su patrulla fue atacada por 8 cazas estadounidenses. Hartmann relata que durante el combate tenía un P-51 alineado en su mira, pero que al apretar el gatillo sólo escuchó que se había quedado sin munición. Para empeorar la situación, su avión se quedó sin gasolina y se vio forzado a saltar en paracaídas. Mientras flotaba lentamente a tierra los aviones americanos volaron en círculos a su alrededor y uno parecía que se estaba alineando para dispararle, lo que naturalmente aterrorizó a Hartmann. Sin embargo, el piloto sólo pasó a su lado saludándolo con la mano.

El 17 de agosto de 1944 alcanzó su victoria 274, lo que lo convirtió en el as más exitoso de la guerra, pasando el número que Gerhard Barkhorn llevaba hasta ese momento. Sobrepasó la marca de 300 victorias el 24 de agosto de 1944 al derribar 11 aviones en dos misiones, con lo que su total llegó a 301 victorias. Por orden de Hermann Göring se le puso una prohibición de vuelo, pues se temían las repercusiones en la moral soviética y alemana si era derribado en combate. Posteriormente esta prohibición fue cancelada gracias a los esfuerzos del propio Hartmann. Por sobrepasar las 300 victorias, fue condecorado con los diamantes para la Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro, nuevamente por el Führer en persona en el Wolfsschanze. Sólo 27 soldados recibieron los diamantes durante toda la guerra.

Hartmann fue llamado para presentarse en Berlín por el "General de Cazas" Adolf Galland, que había dado la orden de que Hartmann fuese transferido al escuadrón de "expertos" que se estaba formando para volar el avión de reacción Messerschmitt Me 262. Hartmann pidió que no lo trasladasen, pues quería permanecer con su unidad. Galland, que siempre apreció la camaraderia entre pilotos y la lealtad a unidades, canceló la orden de transferencia, dándole además un descanso, que aprovecho para casarse el 10 de septiembre de 1944 con su novia desde la niñez, Ursula "Usch" Paetsch.

Entre el 1 y el 14 de febrero de 1945 fue comandante del I/JG53 hasta que fue reemplazado, y en marzo nuevamente se le pidió por segunda vez que se uniera a las unidades que volaban el Messerschmitt Me 262. Galland quería que se incorporara a la legendaria unidad JV 44 que él mismo mandaba. Algunas fuentes indican que la decisión final de permanecer con el JG52 se debió a una solicitud por telegrama de Hermann Graf. La decisión de permancer con el JG52, una unidad apostada en el Frente Oriental toda la guerra, tendría consecuencias graves para la vida de Hartmann. Fue hecho comandante del I/JG52 y el 17 de abril de 1945 consiguió su victoria 350.

Hartmann desobedeció una orden directa del general Hans Seidemann de que Graf y él volaran al sector británico para evitar ser capturados por los rusos, dejando al resto de la unidad a su suerte. Permaneció con su unidad, y el último día de la guerra, el 8 de mayo de 1945, alcanzó su última victoria, la 352, cuando derribó un Yak-9 cerca de Brno (República Checa). Posteriormente, ordenó que se destruyeran los 25 aviones del escuadrón y toda la munición. y el I/JG52 se rindió a la 90ª División de Infantería del Ejército de los EE UU que se encontraba en el área.

El 24 de mayo de 1945 el ejército de los Estados Unidos entregó a Hartmann a los soviéticos, siguiendo los acuerdos de la Conferencia de Yalta, que especificaba que los soldados alemanes que pelearon contra los soviéticos tenían que rendirse a ellos. Si se hubiera unido a la JV 44, este acuerdo no se hubiera aplicado a él, pues dicha unidad luchó exclusivamente contra los aliados occidentales. Los soviéticos trataron de convencer a Hartmann de que colaborara y que espiara a otros oficiales que estaban prisioneros con él. Al rehusar, recibió malos tratos y fue puesto en confinamiento solitario. Fue interrogado repetidas veces acerca de sus conocimientos del Messerschmitt Me 262, incluso amenazando la vida de su esposa. También hubo intentos sutiles de convertirlo al comunismo y ofertas de un puesto en la Fuerza Aérea de Alemania Oriental.

Al no poder convertirlo en un colaborador, los soviéticos optaron por acusarlo de crímenes de guerra, en concreto de matar a 780 civiles en el pueblo de Brjansk, atacar una fábrica de pan y de destruir 352 "costosos" aviones del pueblo soviético (en realidad eran sólo 345, ya que 7 victorias fueron contra la USAF). Hartmann rehusó aceptar ninguna culpa y fue condenado a 25 años de trabajos forzados. Como se negó a trabajar, fue puesto en confinamiento solitario. Varios prisioneros se rebelaron y lo liberaron, pero una vez sofocada la rebelión, pasó 5 meses más en solitario. Durante su cautividad murió su hijo, a los 3 años de edad, en 1948, sin que nunca llegara a conocerlo. Después de 10 años y medio de cautiverio en gulags rusos, fue liberado finalmente en 1955 cuando el gobierno de Alemania Occidental y la URSS alcanzaron un acuerdo de intercambio comercial que incluía cláusulas para la liberación de los últimos prisioneros de guerra alemanes en la Unión Soviética.

Se alistó a la Luftwaffe (Bundeswehr) de Alemania Occidental, donde se le dio el mando de la primera unidad de aviones de reacción de la postguerra, el Jagdgeschwader 71 "Richthofen". La unidad fue equipada con aviones Canadair Sabre, una versión canadiense del F-86 Sabre, que fueron pintados con la punta en el diseño de tulipán negro usado por Hartmann durante la guerra. Posteriormente el JG71 "Richthofen" fue equipado con aviones Lockheed F-104 Starfighter. Hartmann se opuso fuertemente y de forma pública a que se adoptara este avión por considerarlo inseguro y mal diseñado. Su oposición al avión le trajo serias dificultades con sus superiores, que hicieron imposible que continuara como comandante de la unidad. Se retiró de la vida militar en 1970. El tiempo le dio la razón, pues dicho aparato sufrió un total de 282 accidentes y costó la vida de 115 pilotos mientras estuvo en servicio con la Luftwaffe (Bundeswehr).

Trabajó como instructor de vuelo antes de unirse a un equipo de vuelo acrobático liderado por Adolf Galland. Luego de una enfermedad, abandonó el equipo y se dedicó nuevamente a la instrucción de vuelo. Murió el 20 de septiembre de 1993 a los 71 años de edad. En 1997 el gobierno de Rusia, le exoneró de todos los cargos contra él, admitiendo que su condena había sido ilegal.

A diferencia de Hans-Joachim Marseille, que era un gran tirador y maestro del tiro de deflexión, Hartmann era un cazador nato, que acechaba y sorprendía a su presa. Según él mismo admite, el 80% de sus víctimas cayeron derribadas sin tener tiempo de reaccionar. Aprovechaba el poder del motor de su Messerschmitt Bf 109 y su velocidad en picado, para acortar distancia rápidamente, abriendo fuego solamente cuando estaba a menos de 20 m de distancia del avión enemigo para causar el máximo daño posible. Luego aprovechaba la confusión que causaba la sorpresa del ataque para romper el contacto, antes de que sus enemigos se organizaran.

Esta táctica de combate - que aprendió volando como pareja de Walter Krupinski - era efectiva, pero tenía ciertos riesgos. En varias ocasiones las piezas que se desprendían de los aviones enemigos bajo fuego, impactaron contra el avión de Hartmann, dañándolo y obligándolo a hacer aterrizajes forzosos. Sin embargo, no era un temerario, sino muy cuidadoso y prefería obtener una sola victoria a tomar riesgos innecesarios. Toda su vida estuvo muy orgulloso de que ninguno de sus escoltas o compañeros de ala murió mientras volaron junto a él. Su credo de combate era: "Ver - Decidir - Atacar - Romper contacto". Creía que los combates de piruetas ("dogfight" en inglés; "Kurvenkampf" en alemán) eran "una pérdida de tiempo"

El hecho más asombroso de su carrera no es su número de victorias, sino que durante la guerra y el curso de 825 combates aéreos no fue herido ni una sola vez, a pesar de tener que hacer 14 aterrizajes forzosos. Muchos de los mejores y más talentosos pilotos alemanes de la Segunda Guerra Mundial murieron o fueron heridos y puestos fuera de combate durante meses y años, teniendo una proporción de victorias/combates mucho mayor a la de Hartmann. Los pilotos aliados anglosajones más exitosos nunca acumularon, ni siquiera remotamente, el número de combates aéreos en los que Hartmann participó, y tenían el lujo de contar con un sistema de rotación que los libraba de tener que hacer misiones de combate después de alcanzar cierto número de misiones. Los pilotos alemanes, en cambio, tenían que volar, literalmente, hasta que murieran en combate, por lo que sus victorias sólo estaban limitadas por su longevidad.

No obstante, a la hora de valorar la increíble marca de Hartmann, también debe de tenerse en cuenta que los aviones y pilotos soviéticos (contra los que luchó, mayoritariamente, durante la guerra), desde luego no tenían, respectivamente, ni la pericia ni las prestaciones y cualidades técnicas de los británicos o norteamericanos.