Mostrando entradas con la etiqueta Benito Mussolini. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Benito Mussolini. Mostrar todas las entradas

viernes, 9 de noviembre de 2012

Citas Célebres de la 2ª Guerra Mundial (54)

"¡Camisas Negras! ¡Italianos e italianas! Después de un largo silencio, he aquí que nuevamente os llega mi voz y estoy seguro de que la reconoceréis. Es la voz que os ha convocado en los momentos difíciles y que ha celebrado con vosotros las jornadas triunfales de la patria."

Benito Mussolini - Parte inicial del largo discurso emitido por radio el 18 de septiembre de 1943, días después de ser liberado por paracaidistas alemanes del hotel en el macizo del Gran Sasso (Montes Apeninos) donde permanecía arrestado.

miércoles, 27 de junio de 2012

Las dos Italias de 1943

La derrota de las fuerzas del Eje en Túnez, en mayo de 1943, y la subsiguiente invasión aliada de Sicilia, en julio, acabaron con la fe del pueblo italiano en Benito Mussolini y su régimen fascista. El apoyo a ambos había ido menguando con los años, y los reveses sufridos en la URSS y el Norte de África por las Fuerzas Armadas Italianas habían desilusionado a la mayoría, salvo a los más fanáticos seguidores de Il Duce. Ahora, ante la perspectiva inminente de una invasión anglo-americana de la península italiana, varias facciones en Roma empezaron a trabajar en el derrocamiento de esa dictadura que llevaba 21 años en el poder. 


El Commando Supremo italiano sabía que los Aliados iban a hacer su siguiente movimiento ofensivo contra Sicilia, Cerdeña o la Grecia continental ocupada, y Mussolini sospechó acertadamente que Sicilia iba a ser finalmente el objetivo del primer intento aliado de capturar territorio europeo en manos del Eje. Las fuerzas del Eje que defendían la isla, nominalmente al mando del general Guzzoni, consistían en unos 230.000 hombres, 40.000 de ellos alemanes; estos tenían unidades de élite como la División Panzer Hermann Göring del general Paul Conrath (en la foto inferior junto al orondo Reichsmarschall), al norte de Gela, y la 15ª División de Granaderos Panzer. La guarnición italiana estaba formada por 4 divisiones de infantería y 7 de infantería de defensa de costa, así como 2 brigadas costeras, con un total de 1.500 piezas de artillería. Los accesos a Sicilia estaban protegidos por la isla de Pantelaria, a medio camino entre las costa norteafricana y la isla italiana, muy fortificada y con una guarnición de 12.000 soldados.


Las divisiones costeras italianas y otras formaciones de infantería tenían muy poco equipo pesado. Un gran número de las fuerzas defensoras era voluntarios de la Milizia Volontaria per la Sicurezza Nazionale (Milicia Voluntaria para la Seguridad Nacional o MSVN), y muchos eran personal de cierta edad. Los pocos medios acorazados de qeu disponíoan eran carros franceses Renault R-35 y unos cuantos vetustos Renault FT-17, así como un puñado de arcaicos Fiat 3000 italianos. El mejor material se había perdido en Rusia y el Norte de África, y de las fábricas salían muy pocos carros y cañones para sustituirlo. La artillería contracarro era casi inexistente, con sólo un puñado de desfasados cañones de 47 mm que no representaban ningún peligro para los carros M-4 Sherman de los aliados.


La invasión aliada estuvo precedida, el 10 de junio de 1943, por la captura de la isla fortaleza de Pantelaria (Operación Corkscrew); tras su caída, no quedaba ningún otro obstáculo para la invasión principal. La Operación Husky empezó el 10 de julio. Pese al costoso fracaso de una gran parte de las fuerzas aerotransportadas, debida a la inexperiencia del personal de vuelo aliado y a que los paracaidistas fueron tiroteados por la artillería antiaérea de sus propios buques, unos 3.000 barcos desembarcaron 160.000 soldados estadounidenses, británicos y canadienses, así como 600 carros de combate, en las costas del sur y el este de Sicilia. Durante los primeros días de la invasión, las cabezas de playa aliadas fueron objeto de varios contraataques desesperados. El principal de ellos tuvo lugar en la zona de Gela, en el sur, donde había desembarcado la 1ª División de Infantería norteamericana (la "Big Red One") con los Rangers  y elementos de la 2ª División Acorazada (conocida como "Hell on Wheels", "el infierno sobre ruedas"); la fuerza italiana incluía una unidad de vetustos carros de combate, y aunque el ataque fue enérgico, acabó detenido por causa de las muchas bajas sufridas por los italianos, y la División Herman Göring, que sufrió graves pérdidas a causa de la artillería naval de los buques aliados.


Como en todas las campañas que libraron, la capacidad combativa de las fuerzas italianas varió grandemente de una unidad a otra. Por lo general, las divisiones de costa se entregaron sin pegar un tiro, pero la Livorno y la Napoli  pelearon duro durante las acciones iniciales y elementos de otras unidades siguieron luchando junto a los alemanes. Las fuerzas del Eje se retiraron combatiendo hacia Messina; cuando concluyó el repliegue, el 11 de agosto, los italianos habían logrado evacuar 59.000 hombres, 227 vehículos  41 piezas de artillería a la Italia continental a través del estrecho de Messina. La retirada alemana, la Operación Lehrgang, fue también ejecutada brillantemente, pues para el 17 de agosto había conseguida extraer de Sicilia un total de 40.000 hombres, 9.600 vehículos, 47 carros de combate, 94 cañones y 17.000 toneladas de munición.


La derrota en Sicilia fue la puntilla que faltaba para la caída de Mussolini, quien no fue derrocado por sus enemigos de fuera de su gobierno, sino por una conspiración desde su propio partido fascista. Hacía meses que varios grupos de la jerarquía fascista conspiraban contra el dictador, un proceso que culminó en una reunión del Gran Consejo Fascista celebrada el 24 de julio de 1943. Dicho consejo era la mayor autoridad constitucional del Estado, por debajo de Il Duce, pero en la práctica se reunía pocas veces y su función era más bien simbólica. Tras un largo debate, la propuesta del Conde Grandi de desposeer a Mussolini de sus poderes fue secundada por 19 de los 26 miembros del consejo. Irónicamente, tras 21 años de dictadura, Mussolini había sido apartado del poder por votación. Al día siguiente, el dictador italiano presentó su dimisión al rey Víctor Manuel III, que la aceptó y puso a Mussolini bajo arresto. El nuevo gobierno, dirigido por el mariscal Pietro Badoglio - en la imagen inferior, antiguo jefe del Estado Mayor que había dimitido a raíz de las derrotas en Grecia en diciembre de 1940 -, declaró públicamente que iba a continuar la guerra contra los Aliados, pero al mismo tiempo estaba negociando secretamente con británicos y estadounidenses. En agosto, el régimen de Badoglio fue trasladando a Mussolini de un sitio a otro para frustrar cualquier intento de liberarlo, y al final lo confinó en un hotel de montaña en el Gran Sasso, en los Montes Abruzzos, cerca de Roma.


El 8 de septiembre de 1943, Italia se rindió sin condiciones a las potencias aliadas, y las tropas alemanas se apresuraron a tomar el control del país y desarmar sus fuerzas militares. El día 10 ocuparon Roma, y Badoglio y el rey se vieron obligados a huir al sur, a Brindisi, en buques de la Royal Navy. El 12 de septiembre, 90 hombres de una unidad especial de paracaidistas alemanes (2.Fallschirmjägerdivision) y de tropas de montaña de las SS (SS-Jäger-Bataillon 502) mandada por Otto Skorzeny aterrizó en planeadores en el Gran Sasso y liberó a Mussolini (imagen de aquí abajo). Llevado al cuartel general de Hitler, en Rastenburg, el día 15, el desmoralizado ex dictador se dejó convencer para proseguir la guerra contra los Aliados; en sus circunstancias, no tenía demasiadas opciones. El 23 de septiembre fue escoltado de regreso a Italia, donde proclamó la fundación de la República Social Italiana (RSI), con capital en la ciudad de Saló, orillas del lago Garda, en el norte del país. El 13 de octubre, el Reino de Italia declaró la guerra a Alemania.


La firma de un tratado de paz entre el nuevo gobierno italiano y los Aliados fue visto por los alemanes como una gran traición, pero no les pilló totalmente por sorpresa. De hecho, pusieron en práctica planes de contigencia elaborados tiempos atrás para desarmar a las fuerzas italianas y asumir el gobierno en el norte y el centro de Italia, adonde las tropas alemanas se habían ido trasladando en previsión de esa eventualidad. Con 22 divisiones sobre el terreno, los alemanes actuaron de forma rápida y expeditiva para tomar las guarniciones italianas tanto en el país alpino, como en Grecia y Yugoslavia. Si los italianos se resistían, eran aplastados con particular brutalidad: los alemanes estaban convencidos de que, si no daban ejemplo ante el menor atisbo de oposición, podían verse ante una insurrección general.


Algunas unidades italianas resistieron, y miles de soldados perdieron la vida. Uno de los casos más terribles es la masacre de la isla griega de Cefalonia (creo que se cuenta en la novela y película "La Mandolina del Capitán Corelli", y digo creo porque ni he leido la novela ni he visto el film). Las ambigüas instrucciones dadas a las fuerzas italianas por Badoglio cuando anunció el armisticio con los Aliados decían que no debían emprender acciones ofensivas contra los alemanes pero si debían defenderse en caso de ser atacadas, con lo que demostraba no haber entendido la actitud alemana hacia el concepto de guerra total. El comandante de la División Acqui en Cefalonia, el general Antonio Gandin, estaba dispuesto a rendir sus fuerzas a los alemanes, pero no si sus hombres corrían cualquier clase de peligro. Al final, las conversaciones para una rendición pacífica se rompieron y las fuerzas italianas abrieron fuego contra 2 buques de la Kriegsmarine; los alemanes llevaron refuerzos a la isla para someter a los italianos, que se rindieron el 21 de septiembre tras haber combatido bravamente y haber sufrido 1.250 muertos. Unos 4.750 soldados de la división italiana, ya desarmados, fueron asesinados a sangre fría, empezando por los mandos - incluido el propio general Gandin - y continuando por la tropa. Los cerca de 4.000 supervivientes de la guarnición italiana fueron embarcados para ser enviados a campos de trabajo en Alemania, pero los buques dieron con minas y murieron alrededor de 3.000 hombres. En total, estos incidentes costaron la vida a 10.030 soldados de la guarnicion de Cefalonia.


Ejemplos tan brutales como éste permitieron a los alemanes someter a sus antiguos aliados. Alrededor de 615.000 soldados italianos fueron hacinados en vagones de ganado y transportados a centros de trabajo en Alemania. Tanto el trato como las condiciones en aquellos campos fueron realmente malos, y más de 30.000 italianos perecieron durante el cautiverio. Una forma de escapar a las privaciones era presentándose voluntario para el nuevo ejército de la República Social Italiana. Muchos optaron por esa salida: algunos de ellos lo hicieron porque deseaban luchar de nuevo por el fascismo, pero otros lo que buscaban era librarse de las penurias de los campos de internamiento.


Italia se convirtió en un campo de batalla permanente desde los primeros desembarcos aliados en el sur del país, el 3 de septiembre de 1943, hasta la rendición de las fuerzas alemanas, el 29 de abril de 1945. El 10ª y 14ª Ejércitos alemanes del mariscal Albert Kesselring libraron una tenaz y brillante campaña defensiva en una sucesión de líneas montañosas y fluviales, obligando a las fuerzas aliadas a pagar un alto precio por cada metro de terreno que avanzaban. Mientras tanto, los italianos estaban terriblemente divididos. Muchos miles permanecieron leales al gobierno fascista y lucharon en las diversas fuerzas de la República Social Italiana, como el Esercito Nazionale Repubblicano (ENR), la Guardia Nazionale Repubblicana (GNR) o las Brigadas Negras (Brigate Nere), o incluso enrolándose como voluntarios en las Waffen-SS italianas (29. Waffen-Grenadier Division der SS - Italienische Nr.1) . Al mismo tiempo, otros muchos miles pelearon contra ellos, junto a los Aliados en el Esercito Cobelligerante Italiano - el llamado "Ejército del Sur" -, bien en los diversos grupos partisanos que operaban tras las líneas alemanas.  

Fuente:
Osprey: Soldados de la II Guerra Mundial: "El Ejército Italiano en la defensa de Sicilia y la península" de Philip Jowett

domingo, 18 de septiembre de 2011

Noticias sobre la 2ª Guerra Mundial (11)

Regresamos de nuevo con una nueva entrega de esta sección, para repasar las últimas noticias aparecidas en la prensa internacional relacionadas con la mayor contienda bélica de todos los tiempos. Allá van:

--- Este pasado viernes, un caza P-51 Mustang de la Segunda Guerra Mundial se estrelló cerca de una grada de espectadores durante una exhibición aérea celebrada en Reno (Nevada), causando 9 muertos y más de 50 heridos.

Cientos de personas se agolpaban el viernes en las tribunas del Campeonato de Carreras Aéreas de Reno, una cita anual para amantes de la aviación y las piruetas aéreas, cuando el avión de combate sorprendió a todos los presentes con una violenta maniobra de elevación. Lo que sucedió fue una inevitable y brusca caída, que mató a 7 personas en el acto (incluido el piloto, Jimmy Leward) y dejó a decenas de otras heridas. El sábado, y después de varias intervenciones quirúrgicas, 24 pacientes habían sido dados de alta de los centros médicos de urgencia, y otros 17 permanecían hospitalizados.

Un equipo de la Oficina Nacional de Seguridad en el Transporte acudió hoy a Reno para asistir a la Policía estatal y a la Administración Federal de Aviación en la investigación de las causas del accidente. Las imágenes de vídeo y fotografías tomadas en el momento del accidente se presentaban como una pieza clave para determinar qué había fallado en la maniobra.

Las autoridades aislaron hoy el área y comenzaron a examinar las piezas de fuselaje del avión esparcidas por la misma, en busca de pistas que apuntaran si se trató de un fallo técnico. En esta fase de la investigación, aún trataban de determinar si el antiguo avión contaba con algún tipo de mecanismo de grabación o caja negra que les ayudara en el proceso, mientras algunos testigos y expertos en la materia apuntaban a que se trató de una deficiencia en la cola del avión, que impidió al avión mantener el equilibrio.

Mientras, quienes conocían al piloto, un agente inmobiliario de 74 años, lo describían como un hombre "muy experimentado" en el vuelo de aviones antiguos, que había pilotado durante más de 30 años. Muchos de los testigos coincidían hoy en presentarlo como un héroe que evitó muchas muertes entre quienes contemplaban el espectáculo desde las gradas, con una última maniobra tras perder el control del aparato. "Creo que el piloto trató de llevar el avión hacia arriba en los últimos segundos porque vio las gradas descubiertas, y salvó así a unas 200 o 300 personas", dijo un testigo que se encontraba a unos 30 metros de distancia del área de impacto. "No quiero ofender a los heridos, pero ese piloto es un héroe. Ha salvado un montón de vidas. Podría haber sido mucho peor", añadió el espectador.

--- Veinticuatro horas después de el accidente que arriba os comentó, se produjo otro, también en los Estados Unidos, que involucró a un avión T-28 Trojan que se estrelló este sábado durante un festival aéreo en el estado norteamericano de West Virginia.

El T-28 Trojan, que la Marina de Estados Unidos utilizaba en los años '40 y '50 para entrenamiento de pilotos, estaba participando del festival Thunder Over the Blue Ridge, en Martinsburg (West Virginia). Según los informes de las televisiones locales, ningún miembro del público resultó afectado por el accidente, pero el impacto contra el suelo y la posterior explosión causó la muerte del piloto.

--- Un cabo del ejército estadounidense en Italia en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial adquirió una maleta y la guardó 65 años. Aparentemente contenía las últimas prendas de Benito Mussolini.

La valija de cuero café presuntamente le fue quitada al Duce cuando la Resistencia italiana capturó y ejecutó al dictador fascista y a su amante, Claretta Petacci, en abril de 1945 mientras intentaban huir del norte de Italia junto con las fuerzas alemanas en retirada.

La familia de Paul Moriconi, un médico de Rochester que murió el año pasado a los 87 años, dijo que él adquirió la maleta de su supervisor, el coronel Charles Poletti, comisionado regional del gobierno militar de los Aliados en Italia y que también ejerció brevemente como gobernador de New York en 1942.

El conjunto - una gabardina militar gris, pantalones de equitación que hacen juego, una camisa militar italiana color kaki y un vestido de lana color rojizo - será subastado en Dallas el domingo por Greg Martin Auctions/Heritage Auctions, que calcula podría alcanzar un precio de entre 10.000 y 15.000 dólares.

Martin, especialista en armas antiguas, armaduras y artículos históricos, dijo que "el origen de este material es impecable''. El uniforme no trae marcas de identificación que indiquen que pertenecía a Mussolini, y el saco no traía medallas. Pero la narración sobre cómo llegaron los artículos a manos de Moriconi fue plasmada en una carta formal que Poletti le envió a su ex secretario personal en el 2001, a solicitud de éste.

Poletti, que murió al año siguiente, señaló que los partisanos de la Resistencia le entregaron la maleta y su contenido en su oficina de Milán a fines de abril de 1945. El giró instrucciones a su secretario, agregó, "para que dispusiera de estos artículos como creyera conveniente''. Moriconi, hijo de inmigrantes italianos nacido en Rochester, le envió la maleta por correo a su madre y posteriormente la guardó en su casa de New York.

Christopher Duggan, profesor de historia italiana moderna en la Universidad de Reading en Inglaterra, dijo que Mussolini fue capturado durante el caos de los últimos días de la guerra. "La situación en el terreno era muy confusa, sin una cadena de mando clara y fuerte, y había muchos grupos de partisanos que operaban unos contra otros, por lo que es muy difícil verificar qué es realmente genuino'' entre los artefactos de guerra, señaló Duggan. "Me gustaría saber mucho más antes de arriesgar mi dinero'', agregó.