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lunes, 16 de enero de 2012

Personajes (5): Jack Churchill

Hoy visita esta sección un personaje de lo más extravagante y estrafalario. Se trata del sinpar Jack Churchill, un oficial británico de lo más pintoresco, conocido por sus hombres como "Mad Jack" o "Fighting Jack Churchill". Cuando os cuente más cosas sobre este tipo, vosotros mismos podréis juzgar si nos encontramos ante un héroe o un jodido loco (o quizás ambas cosas). Vamos allá:

Nacido en Hong Kong en 1906 con el nombre de John Malcolm Thorpe Fleming Churchill, este fulano obsesionado con la historia de Inglaterra, era algo así como un guerrero anacrónico sacado de otra época ya que combatió en la Segunda Guerra Mundial armado con un arco, flechas y una espada Claymore de doble filo, originaria de la Edad Media, que no dudaba en utilizar cuando tomaba al asalto posiciones enemigas ante el asombro de los soldados que comandaba. Fue, de hecho, el único soldado británico que abatió un enemigo con una flecha durante la Segunda Guerra Mundial. Solía decir que "cualquier oficial que entre en acción sin su espada no está bien vestido."


Estudió en el King William's College de la Isla de Man, graduándose en la Academia Militar de Sandhurst en 1926 y sirvió en Birmania con el Manchester Regiment. Durante esa época se pasó la mayor parte del tiempo aprendiendo a tocar la gaita y tirar con arco, viajando además en moto por todo el subcontinente indio e incluso a llegando a representar a Inglaterra en el Campeonato Mundial de Tiro con Arco, celebrado en Oslo en 1939. Poco antes, sus excentricidades, "como hacer sonar la gaita en la sala de guardia a las tres de la mañana, presentarse a formar con un paraguas o estudiar la campaña incorrecta en el examen para su promoción", escribe su biógrafo, le llevaron a hacer una pausa en el Ejército en 1936, trabajando como editor en un periódico.

Aunque su dominio con el arco le proporcionó pequeños papeles en el cine, como por ejemplo en los films "El Ladrón de Bagdad" (1924) y "Sabu" (1937), nunca tuvo la oportunidad de demostrar al mundo que era un oficial y, sobre todo, un soldado dispuesto a desempeñar las misiones más peligrosas, así que, cuando la sombra de la guerra se cernió sobre Europa, se alistó esa segunda vez al Ejército, no sin antes pasarse por un tienda de Londres a adquirir un buen arco de madera de tejo español de 100 libras, construido al estilo medieval, junto con un buen número de flechas de caza de madera y otros dos arcos de acero. Así de esta guisa, con sus arcos y su espada claymore, se unió al Manchester Regiment, justo a tiempo de embarcar con la British Expeditionary Force que fue enviada a Francia.


Fue en sus actuaciones durante la guerra donde se ganó su fama de "luchador" intrépido y soldado "loco". En diciembre de 1939, mientras los alemanes destrozaban a los pobres polacos, y los ingleses y franceses permanecían impasibles atrincherados en la Linea Maginot, Churchill cansado de tanta inactividad, decidió por su cuenta tener un poco de acción y animar algo el cotarro. Mientras estaba de patrulla en tierra de nadie, frente a las líneas alemanas, sorprendió a todos deslizándose sigilosamente hasta unos 50 metros de las trincheras enemigas y disparando un par flechas hasta que escuchó voces y agitación en las líneas alemanas, aunque no supo si había acertado sus disparos.

Poco después, en mayo de 1940, cuando las tropas aliadas quedaron cercadas en Dunkerque, Churchill que estaba al mando de una compañía de infantería que debía defender el pueblo de L´Epinette, fue capaz de acercarse hasta un granero sin ser visto por los nazis, y atravesar con una flecha desde 30 metros de distancia a un sargento alemán, antes de que comenzaran los disparos de sus hombres contra el resto de enemigos. "Una de las incidencias más celebradas de la evacuación de Dunkerque – podía leerse en el diario de guerra de la 4ª Brigada de Infantería - fue la visión del capitán Churchill, marchando por la playa con su arco y sus flechas. Sus acciones en el Saar con sus flechas son conocidas por muchos y su disgusto por no haber podido practicar con ellas tanto como le habría gustado, ha sido notable. Su ejemplo y buen trabajo con su grupo de ametralladoras han sido una gran ayuda para la cuarta brigada de infantería".


Sus conquistas y el asombró de sus compañeros y superiores no se detuvieron ahí. Ingresó en el Comando nº 3 - sin saber exactamente en que consistía pero "porque parecía peligroso" -, y el 27 diciembre de 1941, en la Noruega ocupada por Hitler, durante la Operación Archery lanzada contra la guarnición alemana de Vaagsoy, fue el primer hombre que, espada en mano (como se observa en la foto tomada durante unas maniobras) puso su pie en la playa, al frente de dos compañías. Antes de iniciar un ataque contra una batería costera enemiga en Malooy - en la orilla opuesta del fiordo de la población de Vaagsoy - tocó una canción con su gaita, lanzó una granada y mientras animaba con gritos a sus soldados, cargó con su espada a lo largo de la playa tomando la posición alemana y destruyendo la batería con cargas explosivas. Por sus acciones en Dunkerque y Noruega, obtuvo la Military Cross.

En julio de 1943, ya como Coronel al mando del Comando nº 2, desembarcó en Catania (Sicilia), de nuevo con su espada, su arco, sus flechas y su gaita, escena que se repitió de nuevo en el desembarco en Salerno (Italia). Liderando de nuevo el Comando Nº 2, tomó un puesto de observación en La Molina, el cual, controlaba una de las salidas de la cabeza de playa de Salerno, capturando 42 prisioneros, incluyendo una dotación de morteros. Por esta acción recibió la Orden de Servicio Distinguido. Su momento cumbre llegó en otoño de 1943, durante el ataque nocturno a la población italiana de Piegoletti. Dado que la vegetación impedía cualquier posibilidad de avanzar en silencio, organizó a sus hombres en 6 columnas paralelas y los envió en plena oscuridad a la carga al grito de "¡¡Comando!!". De esta forma minimizó el riesgo de que los comandos se dispararan entre ellos, y los alemanes, a pesar de ser superiores en número, quedaron desconcertados ya que en la oscuridad, los gritos parecían venir de todos los lados, con lo que cayeron en la confusión y terminaron rindiéndose. Tras capturar a 136 soldados alemanes, Churchill se adelantó a sus tropas, espada en mano, acompañado de un cabo, y consiguió infiltrase en el pueblo sin ser descubierto por sus defensores. Luego, uno tras otro, intimidando a los enemigos con su espada, se fue haciendo con los puestos de guardia y capturando prisioneros sin disparar una sola bala. Por esta acción recibió una nueva Orden de Servicio Distinguido.


En 1944 fue enviado a Yugoslavia al mando de los comandos que colaboraban con los partisanos de Josip Broz "Tito". Tras ocupar varias islas del Adriático organizó un "pequeño ejército" con 1.500 partisanos y 43 comandos, con los comenzaron a castigar a los alemanes con pequeños golpes de mano y acciones de guerrilla. En mayo de 1944, durante el ataque a una posición alemana, quedó aislado con 6 de sus hombres, con todos sus hombres heridos por la explosión de un proyectil de mortero. Entonces, el "Loco Jack", cuando se quedó sin munición sacó su gaita y comenzó a tocar con su gaita "Will Ye No Come Back Again?" mientras los alemanes se acercaban a ellos, pero una granada cayó a su lado y le dejó inconsciente. Al despertar, estaba rodeado de nazis.

A pesar de las órdenes de Hitler de ejectuar sumariamente a todos los comandos y guerrilleros, el capitán de la Wehrmacth al mando de los alemanes - un tal Thuener - se negó a cumplir las órdenes, siendo entonces enviado al campo de concentración de Sachsenhausen, donde conoció a veteranos que habían participado en el hecho real que inspiró la famosa película "La Gran Evasión". Se unió a ellos y, en su lucha continua, consiguió excavar un túnel por debajo de los muros de la prisión y escapar. Estuvo libre 14 días, hasta que la Gestapo volvió a capturarle antes de llegar a Rostock, cerca del Mar Báltico, por lo que fue enviado a un campo de prisioneros en Niederdorf en el Tirol Austriaco.


En abril de 1945, "Mad Jack" - en la foto de arriba, a la derecha, donde se observa su espada - volvió a fugarse caminando más de 100 kilómetros en dirección al sur, hacia Verona (Italia), hasta que se encontró con una unidad blindada norteamericana. Terminada la guerra en Europa, fue enviado a Birmania para luchar contra los japoneses, pero al lanzarse las bombas atómicas contra Hiroshima y Nagasaki, la guerra terminó y no llegó a entrar de nuevo en acción. Parece ser que Churchill maldijo el repentino final de la guerra, diciendo: "Si no hubiera sido por esos malditos yanquis, podría haber seguido luchando otros 10 años".

Al término de la guerra, cuando tenía 40 años, pudo ingresar en la escuela de saltos, hacerse paracaidista y seguir participando en acciones militares estratégicas en Palestina.Después de la guerra volvió a aparecer en un película, concretamente, "Ivanhoe" (1946), mostrando de nuevo sus habilidades con el arco. Tras servir como instructor de paracaidistas en Australia, se retiró del ejército en 1959. Murió en 1996 en su casa de Surrey (Inglaterra).

miércoles, 21 de diciembre de 2011

El Hundimiento del Lancastria

La evacuación de las tropas de la Fuerza Expedicionaria Británica (BEF: British Expeditionary Force) en Francia, no terminó con "el bendito milagro de Dunkerque". Dos semanas después de iniciada la Operación Dynamo, todavía se seguían evacuando los restos de la BEF, fuerzas polacas, checoslovacas y francesas en el marco de la Operación Ariel


El 17 de junio de 1940, el trasatlántico británico RMS Lancastria (en la foto superior), barco de pasajeros de la Línea Cunard de 16.243 toneladas, que para entonces era usado como transporte de tropas, había rescatado a más de 6.000 soldados y civiles de las playas francesas. En esos momentos la RAF estaba prácticamente fuera de combate y la superioridad aérea de la Luftwaffe era casi insultante. 

Mientras el Lancastria esperaba frente a las costas francesas de Saint Nazarie la llegada de más efectivos para evacuar, a las 15:48 horas, fue bombardeado por la aviación alemana. Un sólo bombardero Junkers 88 lanzó cuatro bombas: una entró en la escotilla de carga #2, otra bomba probablemente se coló por la chimenea hasta las entrañas del buque, una tercera cayó en la escotilla #3 destrozando los tanques de petróleo y la cuarta bomba hizo explosión en el agua pero abrió un enorme boquete en el costado. El pánico y la confusión en la nave fue indescriptible, y muchos de arrojaron al mar en busca de la salvación, mientras las llamas de apoderaban del barco. Los tres impactos directos fueron suficientes para que el buque comenzara a escorarse y finalmente se fuera a pique en tan solo 20 minutos. 


Los destructores británicos HMS Highlander y HMS Havelock, que se utilizaban como ferry para evacuar las tropas rescatadas en Saint Nazarie y transbordarlas al Lancastria anclado mar adentro, debido a que por su calado no podía acercarse a la playa, fueron los únicos testigos del desastre. No es posible saber con exactitud cuántas personas murieron - aunque cabe la posibilidad de que hubieran subido a bordo del transatlántico hasta 9.000 personas o más - y menos aún conocer su identidad. En cualquier caso, de las más de 6.000 personas a bordo del RMS Lancastria en el momento del ataque, lograron salvar la vida 2.477.


La noticia se supo varios días después de la tragedia, el 26 de julio de 1940. El periódico New York Times mostró las fotografías que fueron tomadas por un fotógrafo aficionado llamado Frank Clements que se encontraba a bordo del HMS Highlander como rescatista voluntario. Días después la prensa londinense reproducía el artículo del New York Times. Por orden expresa del Almirantazgo Británico, el personal naval no podía llevar consigo cámaras fotográficas, pero Clements, como civil, se las arregló para portar una que escapó a la inspección. Una vez en Inglaterra le dio las fotos a una persona que luego las vendió a la prensa estadounidense. De no haber sido por esas fotografías, lo ocurrido con el RMS Lancastria quizás no se hubiera hecho público nunca. 


No se sabe, por qué el Capitán Rudolph Sharp - comandante del navío, que se salvó de morir en el naufragio - un hombre con amplia experiencia aceptó la orden de cargar el mayor número de rescatados que fuera posible, contraviniendo las normas de la marina mercante (su barco no podía exceder los 3.000). Tampoco se sabe, quién le dio la orden, ni por qué no zarpó antes, por qué no recibió cobertura de uno de los destructores o protección aérea cuando triplicaba la capacidad de personas embarcadas, ni tampoco por qué el Lancastria se hundió tan rápidamente. El hecho es que ese día miles de personas murieron y la catástrofe fue mantenida en secreto por el Almirantazgo Británico, siguiendo una orden expresa de Winston Churchill de no mencionar nada sobre la catástrofe "para no mellar la moral británica". Dos años después, el Gabinete de Guerra británico ordenó archivar toda la documentación sobre el RMS Lancastria prohibiendo que se hicieran públicos los pormenores de la tragedia hasta el año 2042. 


El Capitán Sharp (en la foto de aquí arriba) fue interrogado sobre los hechos en el cuartel general londinense del Almirantazgo, pero nunca se supo qué es lo que declaró ni cuáles fueron las circunstancias de la tragedia. Al comandante del buque le ordenaron no mencionar absolutamente nada sobre el hundimiento del transatlántico y continuó siendo apto para el servicio. De hecho, la naviera Cunard le dio el mando de otra nave, el RMS Antonia y posteriormente fue transferido a otro buque de la misma compañía, el RMS Laconia. El 12 de septiembre de 1942, el RMS Laconia fue torpedeado por el submarino alemán U-156 y el Capitán Sharp, murió hundiéndose con su barco. 


En el libro “Forgotten Voices of the Second World War”, publicado en el 2004 por el Imperial War Museum, hay varios testimonios de supervivientes como Dick Copperhead que dijo que “recibieron órdenes de cargar tantas personas como fuera posible.” Donald Draycott por su parte dijo: “Fuimos los últimos en embarcar en el Lancastria. En esos momentos ya habían unas 6000 tropas del ejército, más personal de la RAF a bordo”. Otro superviviente, Peter Vinicombe manifestó que ”el barco se inclinó a un lado, entonces desde el puente nos ordenaron movernos hacia la otra banda y se enderezó, pero luego se volvió a inclinar hacia el otro lado, por el peso de todos los que ibamos de un lado a otro. Los vehículos y demás material se deslizaban en la cubierta y arrastraban con ellos gente al mar. Por último recuerdo ver el mastil del barco paralelo al agua”. Frank Brogden recordaba que “Había miles de miles de personas en el agua cubierta de petróleo y estuvimos flotando durante cinco horas.”

lunes, 12 de diciembre de 2011

¿Que hubiera pasado si...?: Operación León Marino (1ª Parte)

Nueva sección habemus. Además, "Bliztkrieg!!" se complace en anunciar de manera oficial su primera colaboración externa. Si el bando Aliado lo formaban los ingleses, norteamericanos, soviéticos y demás países, y el Eje lo componían los alemanes, italianos y japoneses, vuestro tito Furi también tiene un nuevo aliado en esta contienda.

Desde la margen izquierda del Ebro, aquí llega mi paisano Jesús, fiel seguidor del blog y activo comentarista, de quien nace la idea de esta sección (y de la que, si así lo desea, y salvo me apetezca algún día hacer alguna "aparición estelar", se encargará con la periocidad que él estime conveniente) en la que haremos un ejercicio de ucronía, historia contrafáctica, alternativa o virtual, como Vds. prefieran. Es decir, en términología anglosajona, un "What if..." en toda regla. Así que en esta sección nos dedicaremos a conjeturar o elucubrar las consecuencias de que los hechos y acontecimientos de la WW II no hubieran ocurrido tal y como los conocemos hoy.

Para abrir el fuego, Jesús nos plantea en el post que a continuación os reproduzco que hubiera ocurrido si los alemanes hubieran aplastado la bolsa aliada de Dunkerque, frustrando el milagro de la evacuación de la British Expeditionary Force (BEF), y se hubiera producido la proyectada invasión de las islas británicas con la denominada Operación León Marino. Allá va la primera parte. Espero que os guste:

"El 28 de Mayo, Hitler que había ordenado el día anterior detener el avance sobre Dunkerque, decidirá cambiar de opinión, recordando una frase de Hanussen su profesor de oratoria en Viena, - un personaje misterioso, que le había ayudado hace muchos años-, viendo a su ejército frente a las playas, recordó: "el león que por el mar escapa, volverá de nuevo".

Así ese día se dará la orden a Von Rundstedt para que reinicie las operaciones de cerco en Dunkerque sobre el ejército francés e ingles.

Los ingleses defenderán Dunkerque con la esperanza de poder evacuar al mayor número posible de soldados, pero solo lograrán tener grandes pérdidas de barcos, y aviones. Como diría Churchill el 4 de Junio, viendo la batalla perdida "Con retiradas no se ganan las guerras".

A pesar de la fuerte resistencia aliada, Dunkerque caería en manos alemanas el 3 de Junio.

Más de 500.000 soldados aliados fueron hechos prisioneros, 10 destructores hundidos, y un gran número de cazas ingleses destruidos, empeñados en apoyar una evacuación imposible.

El 6 de Junio, los alemanes ocuparían Dunkerque finalizando prácticamente la campaña de Francia.

Prisioneros del Cuerpo Expedicionario Británico. 2 de Junio.

Tras el fracaso de Dunkerque la opinión pública inglesa arreció contra Churchill, con la derrota en Francia y el cuerpo expedicionario perdido casi al completo, muchos abogaban por llegar a un acuerdo de paz con los alemanes, el mismo Hitler lo había solicitado, ofreciendo una Francia libre, y la repatriación inmediata de prisioneros, eso sí, forzando una devolución del peñón de Gibraltar al régimen de Franco, Malta a los italianos de Mussolini y la composición de un nuevo gobierno.

Ante la negativa del primer ministro, los alemanes comienzan tímidamente a preparar la invasión de las islas con la Operación "León Marino", en la que el alto mando alemán no tenía demasiada confianza.

Pero un hecho inesperado impulsaría los preparativos. …

Churchill que desea mantener en alto el espíritu de lucha, y el apoyo a su gobierno, da la orden de formar los "comandos". La propuesta para la constitución de la nueva unidad especial fue presentada el día 10 de junio de 1940, por el Teniente Coronel Dudley S. Clarke de la Royal Artillery, al que se le asignó una misión inmediata, la captura de un alto oficial nazi.

Con información del servicio secreto la noche del 15 de Junio, la Operación "Ironcross" tiene lugar, y uno de los cuarteles generales del 16º ejército en Ostende es atacado por comandos británicos. Para desgracia de los alemanes, el general Ernst Busch estaba esa noche en visita de inspección y resulto mortalmente herido.

Voladura de un depósito de municiones alemán del 16º ejército. Noche del 15 de Junio

Comandos británicos prisioneros, 17 de Junio.

Hitler entra en cólera, y anuncia en público la consecución de la invasión: la operación "León Marino" empieza a tomar forma, y se hace pública la Directiva 17.

A principios de Julio dragaminas alemanes, comienzan a colocar minas a lo largo de todo el Canal de la Mancha, concentrándose en el paso de Calais, mientras la Kriegsmarine traslada a la mayor parte de sus fuerzas submarinas a Brest, y escogidos puertos holandeses.

La Luftwaffe bombardea continuamente las estaciones de radar, aeropuertos, y puertos británicos, tratando de expulsar a la Marina de la zona de desembarco.

Se aceleran toda clase de pruebas sobre vehículos anfibios…

Primeras unidades anfibias, llegan a Calais. 1 de Agosto.

Los puertos franceses, se llenan de gabarras, y barcazas improvisadas, para atravesar el canal, y comienzan maniobras anfibias de ataque.

Ensayo de desembarco, Agosto de 1940.

Paracaidistas alemanes se entrenan para tomar el vital puerto de Dover, uno de los más protegidos; las mismas unidades que tomaron el fuerte Eben Mael practican ahora operaciones de asalto en una reproducción parcial de Dover construida a tal efecto en una zona reservada de Dinamarca.

Los británicos veían inútil continuar la guerra, su espíritu de lucha languidecía cada día, pues los alemanes en todo momento evitaron bombardear núcleos habitados: la mayoría de la población se limitaba a escuchar noticias sobre derribos y destrucción de instalaciones militares.

Aeródromo de Biggin Hill destruido en el raid del 10 de Agosto.

Se termina el verano, con las unidades de Caza británicas exhaustas, y una Luftwaffe mermada, Von Rundstedt se da cuenta, de que el factor tiempo es importante: no se puede retrasar un año la invasión, las unidades de tierra inglesas están desorganizadas, sin apenas defensas costeras... y el buen tiempo en el canal podría finalizar muy pronto, por no hablar de las mareas, y las dificultades logísticas….

Llega el vital, agosto: Las grandes unidades de la Royal Navy hostigadas desde aire y mar, se habían retirado muy al norte.

El Crucero Hood en Scapa Flow (Escocia), amarrado por reparaciones, junto a otras grandes unidades

El 18 de Agosto la estación de meteorología en Narvik (norte de Noruega), transmitiría el siguiente mensaje "Tormentas en Escocia, y Mar del Norte, duración 48 horas".

Minutos después comenzaba la Operación "León Marino":"

lunes, 27 de junio de 2011

Noticias sobre la 2ª Guerra Mundial (7)

Tras unos días de ausencia, vuelvo por aquí con otra tanda de noticias sobre la WWII aparecidas en la prensa mundial en los últimos días:

--- Bill Lacey, el veterano de la Segunda Guerra Mundial conocido como “el último hombre de Dunkerque”, falleció el pasado 10 de Junio a los 91 años de edad.

Soldado con el 2º Batallón del Regimiento de Gloucestershire, Lacey fue uno de los 400.000 soldados aliados abandonados a su suerte en las playas de Dunkerque (Norte de Francia) en Mayo de 1940 cuando las tropas anglo-británicas se vieron acorraladas ante el imparable avance de las superiores fuerzas alemanas. Más de 300.000 soldados pudieron ser rescatados por embarcaciones de todo tipo gracias a una inexplicable decisión de los alemanes de detener el avance de los blindados a escasos kilómetros de Dunkerque y tratar de aniquilar la bolsa aliada mediante los bombardeos y ataques de la Lutfwaffe. El resto de los soldados aliados que quedaron en Dunkerque, unos 22.000, tuvieron que rendirse o ser capturados por los alemanes. Pero no todos fueron capturados.

Durante la milagrosa evacuación, Bill Lacey dejó su sitio a un compañero herido: “Ví al último de los barquitos zarpar sin mí y supe que no había ninguna esperanza de que hubiera alguno más que regresara” dijo Lacey en una entrevista el año pasado. Sin medio de transporte el soldado de 20 años robó ropas de civiles y se internó en la Francia ocupada por los nazis donde sin uniforme se exponía a ser capturado y tratado como espía. "Tuve que aprender a permanecer vivo de la misma forma en que lo haría un animal salvaje. Mi único pensamiento era sobrevivir de un día a otro.” Lacey robaba comida y comía vegetales crudos e incluso ruibarbo. “Cada vez que veía salir el Sol me decía que estaba ganando”.

Tras cuatro meses de supervivencia durante los que Lacey llegó a pesar 42 kilos, el soldado británico tuvo la gran fortuna de poder robar una barca y atravesar el Canal de la Mancha hasta Dover. Pero una vez en suelo británico nadie creyó su historia y fue encarcelado acusado de ser un espía alemán. Sin embargo la diosa Fortuna seguía de su parte y el soldado británico fue liberado después de que un periódico francés confirmara su historia. Había nacido la leyenda del último soldado de Dunkerque en regresar a casa pero el gobierno británico le prohibió contarle su historia a nadie.

Tras su periplo francés Lacey fue admitido en las Fuerzas Especiales y durante los años siguientes siguientes dió la vuelta al mundo en innumerables misiones para el Gobierno de Su Majestad, como la que le llevó a Jersey en pos de un general alemán. En 1964 se retiró como Sargento y empezó a trabajar com cartero en la localidad de Portchester.

Nadie conocía su heroicas experiencias durante la guerra hasta que un documental en el año 2000 desveló su pasado. “Realmente nuestro abuelo nunca habló mucho sobre la guerra” declaró Dan, su orgulloso nieto de 39 años. “Era un hombre muy reservado y consideraba sus experiencias bélicas como secretas. Estuvo involucrado en un montón de operaciones encubiertas. Ocasionalmente mencionaba cosas que había hecho y siempre eran sorprendentes. Sabíamos que tenía una historia que contar (…) Estamos muy orgullosos de él. Sus experiencias en Dunkerque marcaron su vida y su historia de supervivencia es una inspiración para toda la familia. Para nosotros siempre será un auténtico héroe.”

--- El criminal de guerra croata Milivoj Asner, acusado en su país de origen de ser cómplice de la muerte violenta de cientos de serbios, judíos y gitanos durante la Segunda Guerra Mundial, murió el pasado 14 de junio a los 98 años de edad en Austria, en la residencia de ancianos donde vivía.

Asner formó parte de las fuerzas del movimiento fascista croata Ustasha, no llegó a ser extraditado a Croacia, donde habría sido juzgado por una serie de asesinatos y deportaciones en la ciudad de Pozega, porque los médicos decían que su estado de salud (tenía demencia senil) no lo permitía.

El Centro Simon Wiesenthal, una organización con sede en Los Ángeles (Estados Unidos) que defiende los derechos de los judíos, ha criticado la forma en que las autoridades austriacas han gestionado el caso: "Austria es un paraíso para los nazis. El caso de Asner lo pone de manifiesto una vez más y confirma el total fracaso de las autoridades judiciales austriacas a la hora de abordar adecuadamente el tema de los crímenes de guerra cometidos por los nazis durante las tres últimas décadas".

En Austria existe desde hace tiempo un debate sobre si los austriacos fueron víctimas o cómplices del nazismo. Esta cuestión sigue siendo muy delicada en el país, que fue anexionado por la Alemania nazi en 1938.

--- El Parlamento de Lituania ha aprobado este martes 21 de Junio una ley por la que se compensa a la comunidad judía por la apropiación de sus bienes durante las ocupaciones de los nazis y los soviéticos.

Estados Unidos y organizaciones judías de todo el mundo han pedido en varias ocasiones que el gobierno de Lituania llegue a un acuerdo sobre las compensaciones a este colectivo, aunque algunas propiedades ya habían sido devueltas a sus legítimos dueños. "Con esta ley demostramos buena voluntad y comprendemos la tragedia de la comunidad judía sufrida durante el Holocausto", declaró el primer ministro lituano, Andrius Kubilius.

Más del 90 por ciento de los 220.000 judíos que vivían en el país antes de la Segunda Guerra Mundial fueron exterminados durante el Holocausto en Lituania. Gracias a esta ley, que todavía tiene que ser firmada por el presidente, el gobierno destinará 125 millones de litas (unos 36 millones de euros) entre 2013 y 2023 a un fondo especial. Además, el ejecutivo pagará en 2012 unos 870.000 euros a los supervivientes del Holocausto. Esta ley, que pretende "restaurar la justicia histórica", según reza en su propio texto, fue aprobada por 82 votos a favor de un total de 141 parlamentarios y con 18 abstenciones.

La Comunidad Judía de Lituania, la mayor organización judía del país, se mostró feliz con la aprobación de la norma, pero con reservas. "Hemos aprobado la ley (...) es lo que se puede permitir el Estado por el momento", expresó Faina Kukliansky, subdirectora de la organización, que cuenta con 3.000 miembros. Kukliansky explicó que llevan negociando con el gobierno desde 2002. "El dinero no es lo único importante, aunque el principal problema se ha solucionado", añadió.

jueves, 5 de mayo de 2011

El Milagro de Dunkerque

La milagrosa evacuación de las tropas aliadas en Dunkerque - una ciudad portuaria francesa cercana a la frontera con Bélgica - llevada a cabo entre el 26 de Mayo y el 4 de Junio de 1940, puede considerarse no sólo la primera victoria moral de los Aliados durante la Segunda Guerra Mundial, sino también uno de los mayores errores estratégicos por parte del bando alemán durante el conflicto.

Aunque puede parecer un poco aventurado calificar una retirada como una victoria - el propio Churchill, pese a congratularse del éxito obtenido, dijo en un discurso ante la Cámara de los Comunes que "las guerras no se ganan con evacuaciones" -, lo cierto es que la proeza de conseguir evacuar más de 300.000 soldados, la mayoría de ellos británicos, supuso un evidente alivio para los Aliados, levantando la moral de las tropas. No en vano, muchos de los soldados evacuados en Dunkerque, regresarían 4 años más tarde a Francia, iniciando la liberación del país y del resto de Europa Occidental.

Tras el irresistible empuje alemán en Bélgica, y previendo las dificultades de un posible repliegue hacia Francia, el comandante en jefe de la Fuerza Expedicionaria Británica, el mariscal John Gort esbozó un plan para evacuar sus tropas de regreso hacia su patria. Los preparativos de la citada evacuación comenzaron el día 19 de Mayo de 1940, pero los británicos quedaron a la espera del resultado del proyectado contraataque francés contra el flanco norte de las tropas alemanas. El contraataque nunca se produjo, y el día 24 de Mayo se dio desde Londres la autorización para dar comienzo a la Operación Dynamo, que es el nombre que recibiría el plan ideado por Gort.

Un día antes, el 23 de Mayo, los blindados del Grupo de Ejércitos A de la Wehrmacht al mando del general Gerd von Rundstedt, recibieron de Hitler la orden de detenerse a escasos 30 kms. de Dunkerque. Rundstedt protestó formalmente contra dicha orden, por considerarla totalmente inconcebible militar y estratégicamente hablando, pero fue confirmada por telegrama, ordenando el Führer que se cumpliese al pie de la letra. Esta decisión sería crucial para el éxito de la evacuación aliada, ya que concedió un respiro de tres días a las exhaustas tropas aliadas para fortificar las últimas líneas de defensa destinadas a contener a los alemanes mientras se producía la evacuación.

No sólo von Rundstedt expresó su enfado, otros generales como Von Kluge, Von Kleist o Guderian, lamentaron que se les ordenase detenerse cuando estaba tan cerca la posibilidad de aplastar a los Aliados, que se encontraban en una precaria situación. El Führer para justificar su decisión argumentó que el terreno que rodeaba a Dunkerque, al ser húmedo, blando y con numerosos setos en los campos, era desfavorable para el uso de blindados, que además no podían contar con el adecuado apoyo de la infantería que en aquel momento se encontraba algo más retrasada. Por otra parte, afirmaba que el número de unidades panzer había disminuido en el curso de la campaña, de manera que continuar el avance podría perjudicar la segunda fase de la operación, hacia el sur de Francia.

Sin embargo, estas razones no convencieron en modo alguno a los generales de las divisiones blindadas, pues aunque coincidían en que los alrededores de Dunkerque no eran los más favorables para los tanques, terrenos mucho más difíciles no habían supuesto ningún obstáculo para los panzer durante la invasión de Polonia. Y en cuanto a la disminución de efectivos debido al vertiginoso avance, la mayoría de bajas se debían tan sólo a contratiempos de carácter técnico que podían ser reparados en un plazo máximo de 24 horas.

Por eso se barajan otros motivos para que Hitler adoptara esa inexplicable decisión. En primer lugar se especula con que el dictador germano no quiso humillar excesivamente a los británicos, con vistas a obtener un futuro tratado de paz con esta nación, con la que no deseaba la guerra. Esta explicación fue ofrecida por el propio von Rundstedt en los Juicios de Nuremberg. Otros generales alemanes indicaron que la causa final de la decisión de Hitler estuvo en que, Hermann Göring, el comandante en jefe de la Luftwaffe aseguró que podía aniquilar completamente a las fuerzas aliadas que se habían concentrado en la costa a la espera de ser evacuados con el empleo de la aviación. Así, el general Warlimont, jefe de operaciones del Cuartel General de la Wehrmacht comentó: "A mi me comentaron otra razón, según la cual Hermann Göring dio seguridad al Führer de que sus fuerzas aéreas completarían el cerco". El general Heinz Guderian también coincidiría con esta apreciación al estimar que "fue la vanidad de Göring la causa de la fatal decisión de Hitler."

Otra opción barajada, aunque nunca confirmada, es el hipotético deseo de Hitler de esperar a su división favorita, la SS Leibstandarte Adolf Hitler, para evitar que la Wehrmacht acaparase todos los honores de la captura. Pero la más reciente investigación histórica sostiene que el avance no prosiguió por razones exclusivamente militares y no políticas.

A las 23:30 horas del 26 de Mayo comenzó oficialmente la Operación Dynamo. Bajo un intenso fuego de artillería de las baterías alemanas y bombardeos de los aviones Luftwaffe - entre los que se encontraban los temibles bombarderos en picado Stuka - miles de soldados ingleses, franceses y belgas aguardaban su turno en la playa de Dunkerque para embarcar, mientras 7 divisiones francesas ofrecían resistencia en los 80 km del frente y un batallón de infantería británico resistía en las paredes de la bolsa.

La Royal Navy había preparado una flota con 40 destructores y 130 barcos mercantes y de pasajeros, que debían embarcar las tropas en condiciones muy precarias: el puerto de Dunkerque había sido devastado por la Luftwaffe y las aguas de la zona son muy bajas, por lo que sólo estaba practicable la zona exterior durante la marea alta. Así que durante la operación se utilizó un gran número de barcos de poco calado - lanchas, pesqueros o barcas de recreo - para transportar a los soldados desde la playa hasta los barcos de la Marina Inglesa, que permanecían en alta mar defendiéndose de los bombardeos de la aviación alemana con sus propias baterías antiaéreas. Las pequeñas embarcaciones atracaban en improvisados muelles y espigones formados por vehículos y chatarra de todo tipo, que era colocada en fila, adentrándose en el mar. En sus viajes desde la playa a los barcos y viceversa, estos little ships debían sortear todo tipo de desperdicios, equipamientos, chatarra y barcos hundidos, así como cadáveres y restos humanos, todo ello bajo el constante hostigamiento de la artillería y aviación nazis (sin olvidar las minas alemanas y los submarinos y lanchas torpedera enemigas).

En las playas se vivieron escenas dramáticas, cundiendo el pánico y la desesperación entre los soldados aliados, produciéndose incluso discusiones entre los mandos británico y francés sobre la preferencia de unas tropas sobre otras a la hora de embarcar. El mariscal Gort, dado que los barcos eran fundamentalmente británicos, consideró que sus soldados debían ser embarcados primero, mientras que los franceses debían luchar para mantener el perímetro defensivo. Ello dio lugar a que se acuñara la célebre frase: "los ingleses resistirán hasta el último francés".

El 1 de Junio, el intenso castigo al que estaban siendo sometidos los puntos de embarque de las tropas aliadas marcaron el final de la Operación Dynamo, que concluyó oficialmente en la noche del 2 de Junio. No obstante, las labores de evacuación continuarían hasta las 15:00 horas del día 4, cuando el destructor Shikari partió de Dunkerque con los últimos evacuados que habían estado encargados de resistir frente a los alemanes.

La operación, que en un principio estaba ideada para evacuar 50.000 hombres en 5 días, había superado las expectativas. Las cifras de evacuados fueron realmente espectaculares: un total de 338.872 soldados, de los cuales 215.787 eran británicos de la Fuerza Expedicionaria y el resto franceses y belgas. El resto de las tropas británicas que quedaron en Dunkerque decidieron rendirse a los alemanes, mientras que las tropas francesas optaron por abrirse paso hacia el Sur, pero finalmente tuvieron que rendirse. En total, los alemanes capturaron unos 22.000 prisioneros.

No obstante, pese al éxito de la evacuación, las pérdidas materiales de los Aliados fueron cuantiosas: 700 tanques - incluyendo 100 de los nuevos tanques británicos Mathilda Mk I -, 2.400 cañones y 50.000 vehículos de todo tipo, quedaron abandonados o destruidos en Dunkerque. Por lo que respecta a la flota aliada, los británicos perdieron en la Operación Dynamo 5 destructores, 30 buques diversos y 170 embarcaciones menores, mientras que los franceses perdieron otros 5 destructores y 60 barcos de todo tipo.

La operación, bautizada por la prensa británica como "El Bendito Milagro de Dunkerque", supuso una luz de esperanza en medio del estrepitoso fracaso en la defensa de Francia y permitió a los británicos mantenerse vivos en el conflicto. La decisión alemana de destruir a los Aliados mediante la aviación fue un grave error de cálculo. Aunque el blanco del ataque parecía fácil (un número ingente de soldados, agrupados o en largas filas aguardando para embarcar en una superficie reducida) lo cierto es que las profundas arenas de las playas, capaces de engullir las bombas y absorber tanto la metralla como la onda expansiva, fueron fundamentales para minimizar los muertos y heridos. Por otra parte los aviones alemanes no disponían de bombas precisas para llevar a cabo un ataque efectivo contra los buques de rescate.

viernes, 29 de abril de 2011

Citas Célebres de la 2ª Guerra Mundial (1)

“Llegaremos hasta el final, lucharemos en Francia, lucharemos en los mares y océanos, lucharemos con confianza creciente y fuerza creciente en el aire, defenderemos nuestra Isla, al precio que sea, lucharemos en las playas, lucharemos en los aeródromos, lucharemos en los campos y en las calles, lucharemos en las colinas, no nos rendiremos jamás.”

Winston Churchill - Discurso ante la Cámara de los Comunes en el Parlamento el día 4 de junio de 1940, días después de la evacuación de la Fuerza Expedicionaria Británica en Dunkerque.