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viernes, 30 de noviembre de 2012

Combates Dialécticos (6): Goering Vs Galland


- Hermann Goering: "¿Qué necesitan para conseguir acabar de una vez con esos malditos aviones ingleses?

- Adolf Galland: "Herr Reichsmarschall, quisiera unos cuantos Spitfires para mi escuadrón"

jueves, 1 de noviembre de 2012

Las "Otras Víctimas" del Blitz

Cuando el 25 de agosto de 1939 los Ministros de Exteriores soviético, Molotov, y alemán, Von Ribbentrop, firmaron el pacto de no agresión, la sentencia de Polonia y el comienzo de la Segunda Guerra Mundial estaban firmados. El 1 de septiembre, Alemania invadió Polonia y dos días más tarde el Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda, Francia, Sudáfrica y Canadá le declararon la guerra. A pesar de esta declaración, Hitler seguirá avanzando. El Reino Unido está en guerra y aunque no ha intervenido activamente se comienzan a tomar medidas desde Londres.


Temiendo los bombardeos de la Luftwaffe se establecen restricciones respecto al alumbrado; se prohíbe encender cualquier tipo de luz por las noches, incluso llegando al extremo de ser arrestados por encender un cigarrillo en la calle. Al caer la noche la oscuridad invade las calles británicas y la única que se atreve a romper la prohibición es la luna. A pesar de ello, la gente trata de llevar una vida “normal” con las limitaciones propias de la oscuridad. Caminar por las calles de convierte en una carrera de obstáculos (coches, farolas, bordillos, árboles…), los coches sin luces – incluso las del salpicadero – se esquivan unos a otros, los tranvías pasan a ser “el peligro silencioso", los accidentes de tráfico se incrementaron un 100% respecto al año anterior…


La Batalla de Inglaterra no comenzaría hasta el mes de julio de 1940 y el posterior "Blitz" (o bombardeo sostenido del Reino Unido por la aviación germana) no llegaría hasta septiembre de ese mismo año (prolongándose hasta el mes de mayo de 1941 y causando alrededor de 43.000 muertos). Sin embargo, en esas estrictas condiciones de seguridad y con las restricciones antes relatadas, más el creciente miedo en la población civil a las incursiones de los bombarderos alemanes, se dio la circunstancia que durante los primeros 4 meses de “guerra” (septiembre a diciembre de 1939), habían muerto 4.133 personas en suelo británico (tres cuartas partes de ellos, peatones) y la Luftwaffe todavía no había lanzado ni una sola bomba.


La primera víctima en fallecer a consecuencia de la Segunda Guerra Mundial en Gran Bretaña fue un policía llamado George Southworth, la noche del 3 de septiembre de 1939, cuando aún no se habían cumplido las primeras 24 horas desde que su país había entrado oficialmente en la contienda. Las autoridades habían ordenado el oscurecimiento total de las ciudades en caso de alarma aérea. Sin embargo, en una casa de Harley Street, en Londres, la luz continuaba inexplicablemente encendida después de sonar la sirena que alertaba de un posible ataque aéreo.

 El agente Southworth, que estaba encargado de que se cumpliesen a rajatabla las órdenes de oscurecimiento, llamó al timbre para instar a su propietario a que apagase la luz inmediatamente, pero nadie contestó a su llamada. Como la ventana estaba abierta, el policía no tuvo otra ocurrencia que encaramarse por la fachada para entrar por aquella y apagar él mismo la luz. Para ello se sirvió de un tubo de desagüe, por el que comenzo a trepar. Cuando seguramente estaba a punto de llegar arriba, algún mal gesto le hizo perder el apoyo en la cañería, lo que le hizo precipitarse contra el suelo, muriendo de forma instantánea al impactar su cabeza contra un bloque de piedra. Por desgracia para él, su encomiable decisión de cumplir con su deber aún a riesgo de su propia vida no hubiera servido para nada, pues finalmente resultó ser una falsa alarma, causada por un avión francés que había perdido el rumbo.

Fuentes:
 http://historiasdelahistoria.com/2011/09/15/el-miedo-a-los-nazis-mato-a-mas-de-4000-britanicos/
"Hechos Insólitos de la Segunda Guerra Mundial" de Jesús Hernández

jueves, 20 de septiembre de 2012

Testimonios de la 2ª Guerra Mundial (24)


"Cuando vino de visita, los londinenses de esta zona no habrían dado un penique por Winston Churchill, ni como hombre ni como político. Pero el hombre que ocupó la plaza de Chamberlain, ése era un líder, de eso no hay duda; era un líder y creo que cada vez que abría la boca, inspiraba confianza a la gente. Si lo aceptaban o no como conservador, allá ellos, pero él estaba con ellos y estaba en contra del enemigo común. Sólo tenía que abrir la boca y decir que lo negro era blanco y le habrían creído, tal era su fe en él y de tal manera les inspiraba confianza. Sólo había que escuchar sus discursos radiados, sobre combatirlos en los campos y en las playas, y ya veías a la gente subiéndose las mangas."

Parroquiano anónimo de un pub de Canning Town, East End, Londres


Fuente: "Un Mundo en Guerra: Historia Oral de la Segunda Guerra Mundial" de Richard Holmes

viernes, 15 de junio de 2012

La Invasión Fantasma

La Operación León Marino, la proyectada invasión de Gran Bretaña por parte de las tropas de la Alemania Nazi, nunca llegó a ejecutarse, pese a que sus preparativos fueron muy intensos y la amenaza de invasión se mantuvo durante bastante tiempo, primero para mantener una presión psicológica sobre el pueblo y el gobierno inglés, y posteriormente para encubrir los planes alemanes de ataque contra la URSS.

Esa es al menos la versión oficial, ya que según algunas informaciones, supuestamente, el 16 de septiembre de 1940 se habría producido un intento alemán de atravesar el Canal de la Mancha en dirección a las playas inglesas con la intención de invadir Gran Bretaña. La prensa de los países aliados se hizo eco de una confusa noticia que afirmaba que ese día los alemanes habían lanzado la Operación León Marino, pero que el intento de invasión de las islas británicas había tenido que cancelarse al haber sido atacada la fuerza de desembarco por aviones de la Royal Air Force (RAF), cuando todavía se encontraba anclada en puertos franceses.


En EE.UU., la revista War Illustrated y el diario New York Sun se atrevían incluso a narrar con todo lujo de detalles la frustrada invasión, remitiendo al testimonio de "observadores neutrales", según los cuales "la matanza fue terrible; los muertos, ahogados y heridos se podían contar por decenas de miles". Además, estas publicaciones aseguraban que los hospitales franceses próximos a la costa habían quedado saturados por la llegada de soldados alemanes que presentaban graves quemaduras por todo el cuerpo.

Según el informe de un anónimo médico galo, el 16 de septiembre, cuando los barcos estaban dispuestos ya a atravesar el Canal de la Mancha con la fuerza de invasión a bordo, fueron atacados por la aviación británica arrojando bombas incendiarias. El petróleo de los barcos derramado sobre la superficie del agua también ardió, abrasando a los soldados que saltaban de los barcos tratando de escapar de las llamas. Aunque estas informaciones no hablaban del número total de bajas producidas por el ataque, un mes más tarde, basándose en testimonios procedente de Francia - carentes de toda credibilidad - se calculó que podrían ascender a 350.000 (¡ahí es nada!).


Para entonces, los esfuerzos del Reich por desmentir esta historia habían resultado totalmente inútiles. En la prensa continuaron apareciendo supuestos testigos de la masacre que se había producido aquel 16 de septiembre de 1940 en las costas francesas del Canal de la Mancha. Algunos ciudadanos estadounidenses que vivían en la costa belga confirmaron que durante días habían ido llegando a las playas cadáveres de soldados alemanes calcinados o con graves quemaduras.

Incluso un periodista de la cadena norteamericana CBS, William Shireer, dijo observar el 18 de septiembre - es decir, 2 días después del supuesto intento de invasión - la llegada a una estación cercana de Berlín de un tren de la Cruz Roja con un gran número de heridos, la gran mayoría con graves quemaduras. Al citado periodista le sorprendió tal cantidad de bajas, dado que las operaciones militares en el oeste habían cesado 3 meses antes, y por ello atribuyó las mismas al frustrado cruce del Canal de la Mancha. Otro periodista, Charles Barbe, afirmó haber visto con sus propios ojos cuerpos de soldados alemanes prácticamente carbonizados en los alrededores de la ciudad costera de Dieppe, y que según sus investigaciones, un total de 33.000 hombres podrían haber perecido durante el ataque de la RAF a la flota de invasión.


Los relatos y descripciones de ese frustada invasión de las islas británicas fueron desapareciendo paulatinamente de la prensa, pero en 1944 volvieron de nuevo a surgir nuevas informaciones. Gracias al avance de las tropas aliadas por Francia tras el desembarco de Normandía, los corresponsales de guerra lograron localizar a supuestos testigos que podían confirmar la veracidad de lo ocurrido el 16 de septiembre de 1940. Así, un buen número de enfermeras afirmaron haber visto llegar el 17 de septiembre un importante número de soldados alemanes heridos a la estación de Bruselas, la mayoría de ellos con quemaduras en todo el cuerpo, muchos de los cuales - al menos 500 - pese a ser trasladados a hospitales de la capital belga, morirían a causa de la gravedad de sus heridas. 


Como el gobierno británico nunca confirmó ni desmintió el ataque con bombas incendiarias a la flota alemana de invasión, en junio de 1945, cuando la guerra hacía un mes que había terminado en Europa, la presión de la prensa para conocer la verdad forzó a llevar el asunto a la Cámara de los Comunes. Allí, las explicaciones del Ministro de Información, Geoffrey Lloyd, no arrojaron ninguna luz sobre el caso, ya que, el ministro aseguró que no hubo ataque alguno de la RAF, sino que lo ocurrido fue un fallido experimento alemán que trataba de comprobar la fiabilidad de unos trajes de amianto que se habían fabricado para las tropas alemanas a fin de protegerse del fuego en el supuesto de que en las costas ingleses se hubiera dispuesto una barrera de petróleo ardiendo, tal y como los ingleses llegaron a planear en su día como medio de defensa ante la esperada invasión. Según Lloyd, los uniformes de amianto eran defectuosos, y los soldados participantes en el experimento habían perecido o sido gravemente heridos durante la prueba a consecuencia de las llamas.


Estas inverosímiles explicaciones de Lloyd no convencieron a nadie, pero tras la guerra, la historia de esa supuesta invasión se fue desinflando poco a poco. Únicamente, pareció confirmarse la llegada de cuerpos de soldados alemanes quemados a la costa británica, tal y como señaló el Primer Ministro Clement Attlee en noviembre de 1946, pero que, en todo caso, el número de cadáveres no superó la treintena. Años más tarde, fueron apareciendo algunos de los soldados británicos que ayudaron a recuperar estos cuerpos del agua, lo que presupone que, al menos esta parte de la historia, tendría visos de verosimilitud. En cualquier caso, el escaso número de cadáveres recuperados hace pensar que más bien podrían tratarse de miembros de las tripulaciones de los bombarderos y cazas de la Luftwaffe, que de una gran fuerza anfibia de invasión.

Para añadir todavía más confusión al asunto, tras la guerra, apareció un plan de los servicios secretos británicos para simular una falsa invasión de Gran Bretaña, consistente en recuperar cadáveres de pilotos alemanes derribados y vestirlos con uniformes de infantería, que serían abandonados en el mar para que las mareas los arrojasen a las playas inglesas. No hay constancia de que tal proyecto se llevase a cabo, pero no hay que descartar tal posibilidad, que podría proporcionar una explicación a los cuerpos encontrados en la costa a los que se refirió Attlee.


¿Qué ocurrió entonces, si es que ocurrió algo, ese 16 de septiembre de 1940? Aunque no hay ninguna prueba concluyente de que se produjese una matanza de soldados alemanes en aguas del Canal de la Mancha, ya fuera a consecuencia de ese ataque de la aviación británica a la flota de invasión alemana, ya fuera debido a ese fallido experimento para comprobar la eficacia de los uniformes ignífugos, la existencia de abundantes testimonios que revelan una inusual llegada de heridos por graves quemaduras a los hospitales o de cadáveres quemados a las costas, puede indicar que ocurriera un accidente de grandes dimensiones que los alemanes prefiriesen mantener oculto.

Hay que recordar que la flota de invasión, que estaba lista para emprender el cruce del Canal de la Mancha, constaba de un importante número de lanchas de desembarco: las fotos de reconocimiento realizadas por la RAF identificaron unas 600 barcazas en Amberes, 230 en Boulogne, 266 en Calais, 220 en Dunkerque, 205 en Le Havre y 200 en Ostende. No es descabellado pensar que algunas de esas embarcaciones fueran pasto de las llamas debido a alguna incursión aérea británcia o incluso a un accidente fortuito, dando como resultado una tragedia que se saldase con la muerte de varios centenares de soldados alemanes.


Esto no sería de extrañar, puesto que a lo largo de la Segunda Guerra Mundial, tanto británicos como norteamericanos, silenciaron numerosos accidentes (como por ejemplo, este que os conté por aquí), que provocaron víctimas en sus propias filas, para evitar así que se resintiera la moral de las tropas o de la población civil, y no hay ningún motivo para pensar que los dirigentes alemanes no optasen también por encubrir sus propios errores. Tampoco puede descartarse que el gran número de heridos y muertos del 16 de septiembre de 1940 fuera simplemente el resultado de alguna incursión aérea especialmente desastrosa para la Luftwaffe, que causara un gran número de bajas entre sus pilotos y tripulaciones, y que los nazis prefiriesen mantener oculta.

Pero también hay que tener en cuenta el papel de la propaganda británica que quizás fue capaz por sí sola de urdir este gran engaño para espolear la moral de la población civil, que en esos momentos sufría los constantes ataques aéreos de la aviación alemana y vivía en pleno estado de psicosis y terror ante la temida invasión de las islas. A favor de la tesis del montaje figuraría la gran capacidad demostrada por los servicios secretos aliados para diseñar y llevar a cabo con éxito complicadas operaciones de contrainformación - como por ejemplo, la Operación Fortitude, previa al desembarco de Normandía -, que a la postre resultarían decisivas para el resultado final de la contienda.

 
Fuente: 
"Enigmas y Misterios de la Segunda Guerra Mundial" de Jesús Hernández

viernes, 25 de mayo de 2012

Testimonios de la 2ª Guerra Mundial (18)


"Había un Refugio Anderson en el que al parecer había una muchacha. Sus padres habían ido a la calle de al lado a visitar a unos amigos, o parientes o algo asi, y el refugio estaba más o menos cavado y cubierto con tierra. Entré en el refugio y allí estaba la chica, de unos 15 o 16 añios, y tenía la boca llena de tierra. Naturalmente, la cogí de la mano, pues nuestra misión era consolar y estar personas y calmarlas. Se encontraba en un estado lamentable y le limpié la boca; estaba tendida boca arriba y contenía la respiración, casi jadeaba, y un imbécil pasó encima del refugio, cayó arena y fue a parar a la garganta de la muchacha, que me apretó la mano como si acabara de fallecer.  Bueno, sentí el apretón de su mano durante mucho tiempo. Nunca lo he olvidado y todavía lo recuerdo."

Encargado de un refugio antiaéreo en Londres durante el Blitz (7-9-1940 / 16-5-1941)


Fuente: "Un Mundo en Guerra: Historia Oral de la Segunda Guerra Mundial" de Richard Holmes

lunes, 12 de diciembre de 2011

¿Que hubiera pasado si...?: Operación León Marino (1ª Parte)

Nueva sección habemus. Además, "Bliztkrieg!!" se complace en anunciar de manera oficial su primera colaboración externa. Si el bando Aliado lo formaban los ingleses, norteamericanos, soviéticos y demás países, y el Eje lo componían los alemanes, italianos y japoneses, vuestro tito Furi también tiene un nuevo aliado en esta contienda.

Desde la margen izquierda del Ebro, aquí llega mi paisano Jesús, fiel seguidor del blog y activo comentarista, de quien nace la idea de esta sección (y de la que, si así lo desea, y salvo me apetezca algún día hacer alguna "aparición estelar", se encargará con la periocidad que él estime conveniente) en la que haremos un ejercicio de ucronía, historia contrafáctica, alternativa o virtual, como Vds. prefieran. Es decir, en términología anglosajona, un "What if..." en toda regla. Así que en esta sección nos dedicaremos a conjeturar o elucubrar las consecuencias de que los hechos y acontecimientos de la WW II no hubieran ocurrido tal y como los conocemos hoy.

Para abrir el fuego, Jesús nos plantea en el post que a continuación os reproduzco que hubiera ocurrido si los alemanes hubieran aplastado la bolsa aliada de Dunkerque, frustrando el milagro de la evacuación de la British Expeditionary Force (BEF), y se hubiera producido la proyectada invasión de las islas británicas con la denominada Operación León Marino. Allá va la primera parte. Espero que os guste:

"El 28 de Mayo, Hitler que había ordenado el día anterior detener el avance sobre Dunkerque, decidirá cambiar de opinión, recordando una frase de Hanussen su profesor de oratoria en Viena, - un personaje misterioso, que le había ayudado hace muchos años-, viendo a su ejército frente a las playas, recordó: "el león que por el mar escapa, volverá de nuevo".

Así ese día se dará la orden a Von Rundstedt para que reinicie las operaciones de cerco en Dunkerque sobre el ejército francés e ingles.

Los ingleses defenderán Dunkerque con la esperanza de poder evacuar al mayor número posible de soldados, pero solo lograrán tener grandes pérdidas de barcos, y aviones. Como diría Churchill el 4 de Junio, viendo la batalla perdida "Con retiradas no se ganan las guerras".

A pesar de la fuerte resistencia aliada, Dunkerque caería en manos alemanas el 3 de Junio.

Más de 500.000 soldados aliados fueron hechos prisioneros, 10 destructores hundidos, y un gran número de cazas ingleses destruidos, empeñados en apoyar una evacuación imposible.

El 6 de Junio, los alemanes ocuparían Dunkerque finalizando prácticamente la campaña de Francia.

Prisioneros del Cuerpo Expedicionario Británico. 2 de Junio.

Tras el fracaso de Dunkerque la opinión pública inglesa arreció contra Churchill, con la derrota en Francia y el cuerpo expedicionario perdido casi al completo, muchos abogaban por llegar a un acuerdo de paz con los alemanes, el mismo Hitler lo había solicitado, ofreciendo una Francia libre, y la repatriación inmediata de prisioneros, eso sí, forzando una devolución del peñón de Gibraltar al régimen de Franco, Malta a los italianos de Mussolini y la composición de un nuevo gobierno.

Ante la negativa del primer ministro, los alemanes comienzan tímidamente a preparar la invasión de las islas con la Operación "León Marino", en la que el alto mando alemán no tenía demasiada confianza.

Pero un hecho inesperado impulsaría los preparativos. …

Churchill que desea mantener en alto el espíritu de lucha, y el apoyo a su gobierno, da la orden de formar los "comandos". La propuesta para la constitución de la nueva unidad especial fue presentada el día 10 de junio de 1940, por el Teniente Coronel Dudley S. Clarke de la Royal Artillery, al que se le asignó una misión inmediata, la captura de un alto oficial nazi.

Con información del servicio secreto la noche del 15 de Junio, la Operación "Ironcross" tiene lugar, y uno de los cuarteles generales del 16º ejército en Ostende es atacado por comandos británicos. Para desgracia de los alemanes, el general Ernst Busch estaba esa noche en visita de inspección y resulto mortalmente herido.

Voladura de un depósito de municiones alemán del 16º ejército. Noche del 15 de Junio

Comandos británicos prisioneros, 17 de Junio.

Hitler entra en cólera, y anuncia en público la consecución de la invasión: la operación "León Marino" empieza a tomar forma, y se hace pública la Directiva 17.

A principios de Julio dragaminas alemanes, comienzan a colocar minas a lo largo de todo el Canal de la Mancha, concentrándose en el paso de Calais, mientras la Kriegsmarine traslada a la mayor parte de sus fuerzas submarinas a Brest, y escogidos puertos holandeses.

La Luftwaffe bombardea continuamente las estaciones de radar, aeropuertos, y puertos británicos, tratando de expulsar a la Marina de la zona de desembarco.

Se aceleran toda clase de pruebas sobre vehículos anfibios…

Primeras unidades anfibias, llegan a Calais. 1 de Agosto.

Los puertos franceses, se llenan de gabarras, y barcazas improvisadas, para atravesar el canal, y comienzan maniobras anfibias de ataque.

Ensayo de desembarco, Agosto de 1940.

Paracaidistas alemanes se entrenan para tomar el vital puerto de Dover, uno de los más protegidos; las mismas unidades que tomaron el fuerte Eben Mael practican ahora operaciones de asalto en una reproducción parcial de Dover construida a tal efecto en una zona reservada de Dinamarca.

Los británicos veían inútil continuar la guerra, su espíritu de lucha languidecía cada día, pues los alemanes en todo momento evitaron bombardear núcleos habitados: la mayoría de la población se limitaba a escuchar noticias sobre derribos y destrucción de instalaciones militares.

Aeródromo de Biggin Hill destruido en el raid del 10 de Agosto.

Se termina el verano, con las unidades de Caza británicas exhaustas, y una Luftwaffe mermada, Von Rundstedt se da cuenta, de que el factor tiempo es importante: no se puede retrasar un año la invasión, las unidades de tierra inglesas están desorganizadas, sin apenas defensas costeras... y el buen tiempo en el canal podría finalizar muy pronto, por no hablar de las mareas, y las dificultades logísticas….

Llega el vital, agosto: Las grandes unidades de la Royal Navy hostigadas desde aire y mar, se habían retirado muy al norte.

El Crucero Hood en Scapa Flow (Escocia), amarrado por reparaciones, junto a otras grandes unidades

El 18 de Agosto la estación de meteorología en Narvik (norte de Noruega), transmitiría el siguiente mensaje "Tormentas en Escocia, y Mar del Norte, duración 48 horas".

Minutos después comenzaba la Operación "León Marino":"

lunes, 28 de noviembre de 2011

Citas Célebres de la 2ª Guerra Mundial (27)

"La gratitud de todos los hogares, en nuestra isla, en nuestro Imperio, y hasta en el mundo - con excepción de los culpables -, va a los pilotos británicos que, intrépidos por la desproporción de las fuerzas en acción e infatigables en sus incesantes combates en lo peor del peligro, están en vías de ganar la guerra a cuenta de proezas y abnegación.

Nunca en el ámbito de los conflictos humanos, tantos debieron tanto a tan pocos".

Winston Churchill - Discurso pronunciado el 20 de agosto de 1940, en alusión a la labor de los pilotos de la RAF (Royal Air Force) durante la Batalla de Inglaterra (julio-octubre 1940)

jueves, 24 de noviembre de 2011

Canciones sobre la 2ª Guerra Mundial (1)

Inauguro una nueva sección del blog en la que iré haciendo un repaso a canciones cuyo contenido haga referencia a personajes o hechos acaecidos durante la contienda. No me refiero a canciones que se hicieron populares en la guerra o que fueran cantadas por los soldados, como "Lili Marleen"o "Katiusha" (eso quizás tendrá su propio sitio en el blog con un post o a través de su propia sección), sino a temas musicales posteriores al conflicto que de una manera u otra hablen de la WW II.

Protagoniza esta primera entrega, creo una de las canciones más conocidas sobre el tema: "Aces High", el mítico himno de la banda británica de heavy metal Iron Maiden, incluido en su album "Powerslave" (1984).

Escrita por el bajista y alma mater del grupo, Steve Harris, la canción cuenta la historia de un piloto de un Spitfire de la Royal Air Force (RAF) luchando contra los aviones de la Luftwaffe alemana (bombarderos y cazas Messerschmitt Bf-109) durante la Batalla de Inglaterra (1940). Es la segunda pista del disco, y va precedida de un extracto del discurso que Winston Churchill dio el 4 de junio de 1940, dos días después de la derrota de Francia.

Aquí os dejo la letra:

"There goes the siren that warns of the air raid,
Then comes the sound of the guns sending flak.
Out for the scramble we've got to get airborne,
Got to get up for the coming attack.

Jump in the cockpit and start up the engines,
Remove all the wheelblocks there's no time to waste.
Gathering speed as we head down the runway,
Got to get airborne before it's too late.

Running, scrambling, fire,
Rolling, turning, diving, going in again.
Running, scrambling, fire, Rolling, turning, diving,
Run, live to fly, fly to live, do or die.
Won't you run, live to fly, fly to live, Aces high!

Move in to fire at the mainstream of bombers,
Let off a sharp burst and then turn away.
Roll over, spin round to come in behind them,
Move to their blindsides and firing again.

Bandits at 8 O'clock move in behind us,
Ten ME-109's out of the sun.
Ascending and turning our Spitfires to face them,
Heading straight for them I press down my guns.

Rolling, turning, diving,
Rolling, turning, diving, going in again.
Rolling, turning, diving, Rolling, turning, diving,
Run, live to fly, fly to live, do or die.
Won't you run, live to fly, fly to live, Aces high!!!"

Y aquí os dejo el vídeo oficial de la canción, que incluye imágenes reales de la Batalla de Inglaterra:

martes, 4 de octubre de 2011

Citas de Cómic (10)

"Voy a morir de verdad. Jaime Kilmartin, 1922-1940. Nunca durmió con una mujer, y se cargó 2 cazas...RIP

¿Cómo he podido ser tan estúpido? Me lo dijeron un millón de veces. Vigila tu espalda, siempre tu espalda. Y voy a por un Stuka con aquella alegría, sin pensar en nada más que ese bastardo en el punto de mira... y el espejo se me llena de Messerschmitts. Y el Hurricane queda hecho pedazos..."

Jaime Kilmartin - "Hellblazer #71" de Garth Ennis y Steve Dillon

jueves, 28 de julio de 2011

Noticias sobre la 2ª Guerra Mundial (9)

Vamos con una nueva tanda de noticias - nada menos que cuatro - sobre la WW II:

--- Los restos de un bombardero alemán Heinkel He 111, derribado en 1940 durante la Batalla de Inglaterra sobre Somerset, han sido descubiertos a dos metros de profundidad en un jardín de Puriton al sudoeste de Gran Bretaña.

El hallazgo ha sido posible gracias a relatos del accidente y a fotografías originales de la época.“No ocurre todos los días que alguien llama a la puerta y dice que hay un bombardero alemán en tu jardín trasero” dijo Alan Jennings, dueño del jardín donde se han localizado los restos del bombardero. “Hemos quitado la superficie y encontrado tiras de metal con palabras en alemán en ellas (…) Creo que será fascinante”. Jennings se ofreció voluntario para la recuperación de las piezas enterradas y dijo que tras los trabajos arqueológicos su jardín volvería a su aspecto original.

El arqueólogo Gareth Jones ha afirmado que se sabía que un bombardero se había estrellado en la zona. Durante la guerra el cuerpo principal de la aeronave fue recuperada por la RAF pero la explosión del aparato hizo que algunas partes se diseminaran y acabaran enterradas a poca profundidad. Los expertos que ahora las han desenterrado esperan poder mostrarlas dentro de poco en un museo que ofrezca una nueva visión de la Batalla de Inglaterra: “Durante años todos los vecinos habían dicho que habían quedado enterradas bajo el bungalow cuando se construyó en 1955. Pero teníamos fotografías aéreas del emplazamiento y supimos que la casa no podía haber sido el lugar del Heinkel”.

El bombardero alemán formaba parte de un raid sobre los muelles de Cardiff y fue derribado por un escuadrón de Spitfires que habían salido del aeródromo de Pembrey, Gales.“Interceptaron el raid y se cargaron a dos de los Heinkels. Éste se estrelló en Puriton y el otro hizo un aterrizaje de emergencia en Mendip Hills” relató Jones. “Éste tenía una tripulación de cinco y cuando fueron interceptados la tripulación dejó caer todas sus bombas sobre Somerset y luego saltaron”.

El 14 de Agosto de 1940, el día que se estrelló el bombardero, era también el 16º cumpleaños de Len Carp: “Estaba en el jardín de atrás porque había escuchado disparos de ametralladora y mirando hacia arriba podía ver que era un alemán y a un Spitfire tras él. Se dirigió directo hacia ésta zona del pueblo y en realidad lo ví caer. Fuimos a echar un vistazo pero por supuesto allí había policía y no nos dejaron acercarnos, mantenían a todo el mundo atrás porque podías oír las balas explotando por el calor.” Vera Frost estaba jugando con un amigo cuando el bombardero alemán volaba tan bajo dijo “que golpeó a la chimenea de alguien (…) Descendió muy lentamente y podías ver que allí no había ningún piloto y estalló en una gran explosión. Fue aterrador”.

--- Los restos del ayudante de Hitler, Rudolf Hess, fueron exhumados y su tumba destruida para impedir que ésta continuara congregando cientos de neonazis cada año durante el aniversario de su muerte y visitas de turistas simpatizantes con el movimiento nazi.

La operación se realizó en una ceremonia “no abierta al público”, según el ayudante del alcalde de Wunsiedel, población al sur de Alemania donde el famoso nazi fue enterrado en 1987 siguiendo las instrucciones de su testamento y donde también están enterrados sus padres. La gran tumba que le recordaba, y que llevaba grabada la frase “Ich habs gewagt” (me atrevo) será totalmente destruida y los restos de Hess incinerados y esparcidos en un lago que permanecerá secreto.

Rudolf Hess fue uno de los más antiguos compañeros y amigos de Hitler. Estuvo con él durante el Putsch de Munich de 1923 y en prisión le ayudó a escribir “Mein Kampf”. Sin embargo en 1941 emprendió un vuelo en solitario hacia Escocia para negociar la paz con los aliados a espaldas del Führer. Hess cayó en paracaídas cerca de Glasgow y fue inmediatamente arrestado pero ningun líder se interesó por sus fantasiosas ofertas de paz. Pasó el resto de la guerra en prisión mientras en Alemania todos renegaban de él, incluído su viejo amigo. Al acabar la guerra fue juzgado en Nuremberg junto con el resto de jerifaltes nazis y sentenciado a cadena perpetua. El 17 de Agosto de 1987 se ahorcó en la prisión de Spandau (Alemania) a los 93 años.

Desde su entierro la tumba se había convertido en lugar de peregrinación para neonazis, curiosos y simpatizantes del nacionalsocialismo. Pero éste año finalizaba su alquiler y la iglesia Luterana aprovechó para comunicarle a sus descendientes, quienes estaban dispuestos a renovar el alquiler durante otros 20 años, que querían eliminarla del cementerio. Tras las primeras objecciones de la familia las autoridades de Wunsiedel les escribieron varias cartas en las que les explicaban que su tumba se había convertido en un símbolo nazi y los diversos problemas cívicos y políticos que conllevaba tenerla en el cementerio. Hasta que se prohibió por ley en el 2005, una marcha neonazi recorría las calles de la ciudad hasta la tumba de Hess en el aniversario de su muerte.

La nieta de Hess viajó hasta la pequeña ciudad bávara, habló con el Consejo y accedió a la exhumación de los restos de su abuelo y a la destrucción de su tumba.“Dijo que no quería hacer nada más con él” explicó Peter Seisser, miembro del Consejo eclesiástico. “Estamos muy aliviados”. Charlotte Knobloch, líder de la Comunidad Judía de Munich y de la Alta Baviera se alegró de la noticia: “Durante décadas éste pueblo y sus habitantes han sido aterrorizados por miembros de la extrema derecha de todo el mundo.” Sin embargo Monika Lazar, experta en la extrema derecha para el Partido Verde, dijo que dudaba de que Wunsiedel hubiera visto al último visitante neonazi: “Ya se están discutiendo estrategias para futuras marchas” añadió.“A la familia de Hess le gustaría que la dejaran en paz” declaró el diácono luterano de Wunsiedel, Hans-Juergen Buchta. “Y en la congregación hemos dicho que nos gustaría que Rudolf Hess descansara en paz.”

---Los restos del submarino alemán U-513, hundido por un avión estadounidense en aguas territoriales de Brasil durante la Segunda Guerra Mundial, han sido encontrados a 75 metros de profundidad en el Océano Atlántico cerca de las playas de San Francisco do Sul, municipio del sureño estado de Santa Catarina.

Por ahora sólo podemos confirmar que el submarino fue encontrado en la noche del Jueves. Fue lo que nos informó en comunicación por satélite desde alta mar Vilfredo Schurmann, que comanda la operación”, declaró el oceanógrafo Rafael Medeiros, investigador de la Universidad do Vale do Itajaí (Univali). El submarino fue descubierto por un equipo de investigadores y arqueólogos submarinos de la Univali y del Instituto Kat Schurmann tras una intensa búsqueda que ya llevaba dos años y cuyo trabajo está siendo filmado para un nuevo documental que se llamará “El Lobo Solitario”.

El sumergible fue hundido el 19 de Julio de 1943 por un avión Martin PBM de la Marina de Estados Unidos en un bombardeo que dejó 46 tripulantes muertos y siete heridos, incluido su comandante, Friedrich Guggenberger, un héroe de guerra condecorado con la cruz de caballero por Adolf Hitler. Hasta su destrucción el U-513 había hundido 6 navíos sumando un total de 29.940 toneladas, entre ellos el S.S. Tutoia, un carguero de 1.125 toneladas de propiedad de la Compañía de Navegación Lloyd Brasileño frente al litoral del estado de Sao Paulo. Los siete alemanes que sobrevivieron gracias a los botes salvavidas lanzados por aviones estadounidenses fueron rescatados un día después por el navío Tender USS Barnegat de la Marina de Estados Unidos.

Las búsquedas de los restos del submarino fueron realizadas con el velero Aysso por integrantes de la familia Schurmann, famosa en Brasil por sus viajes alrededor del mundo en veleros. Las exploraciones finales que permitieron encontrarlo se iniciaron el pasado sábado después de que las prospecciones oceanográficas realizadas por especialistas de la Univali confirmaran la posible ubicación del submarino.

Durante la Segunda Guerra Mundial once submarinos alemanes fueron hundidos en aguas brasileñas. Brasil se alió con Estados Unidos durante la guerra principalmente por los ataques de submarinos alemanes a navíos mercantes y pescadores del país en aguas territoriales brasileñas. Sus aguas aún siguen guardando secretos de la Segunda Guerra Mundial que tarde o temprano saldrán a la superficie."Varios grupos de arqueología submarina desarrollan trabajos de investigación documental para intentar hallarlos, pero el U513 es el primero en ser encontrado”, aseguró la Univali.

---La casa de subastas norteamericana Alexander Autographs, especializada en autógrafos y manuscritos históricos, ha desvelado que entre los lotes militares que se subastarán el próximo 21 de julio se encuentran varios diarios inéditos del infame doctor de las SS Josef Mengele, médico en el campo de concentración de Auschwitz. Se espera que los diarios alcancen un precio de venta de entre 300.000 y 400.000 dólares.

Los diarios, escritos “en tinta de forma legible”, fueron escritos durante su fuga a Sudamérica al finalizar la guerra e incluyen poemas, dibujos, planos, recuerdos de la guerra, sus visicitudes al escapar de los aliados y comentarios y pensamientos sobre temas varios. En uno de los diarios Mengele expresa que la promiscuidad sexual ha llevado “a una espantosa mezcla de razas con los europeos del Norte… Cuando empiezas a mezclar razas, hay un declive en la civilización”.

Establecido en Auschwitz en 1943, Mengele fue uno de los doctores encargados de supervisar las selecciones de quién debía morir o acabar en el campo para ser usado como mano de obra esclava. Sus terribles experimentos médicos con internos y especialmente con gemelos le granjearon el apodo de “Ángel de la Muerte”, llevando a cabo experimentos mortales únicamente para satisfacer sus ánsias por conocer y modificar el funcionamiento del cuerpo humano. Tras la guerra Mengele logró escapar del cerco de los aliados y huyó a Paraguay, Argentina y Brasil donde murió libre en 1979.

“Éste archivo, la mayoría del cual nunca ha sido publicado e incluso visto, ofrece una exhaustiva visión de la mente más cruel del siglo XX (…) Son intensos escritos personales de un hombre desesperado escritos no sólo un día sino durante quince años mientras escapaba de sus perseguidores. Ilustran a un asesino despiadado, enfadado, narcisista, vanidoso y pseudo-intelectual buscando dejar su huella en el mundo.”