"El joven tiene la cabeza afeitada y los típicos pómulos mongoles. Está tumbado boca arriba. Sólo mueve sus labios. Le faltan los brazos y las piernas. Los muñones están cubiertos de una espesa capa de barro mezclado con sangre y materia orgánica en descomposición. Me agacho a su lado. "Budapest, Budapest...", susurra en los estertores de la muerte. Una sola idea ronda por mi cabeza: quizá esté teniendo una visión de Budapest como una ciudad de ricos despojos y mujeres hermosas. Luego, sorprendiéndome a mí mismo, saco mi pistola, la cargo, la aprieto contra la sien del moribundo y disparo".
Oficial húngaro, durante la Batalla de Budapest (oct. 1944 - feb. 1945)
Fuente:
"La Segunda Guerra Mundial" de Antony Beevor
