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martes, 2 de julio de 2013

Testimonios de la 2ª Guerra Mundial (38)


"El joven tiene la cabeza afeitada y los típicos pómulos mongoles. Está tumbado boca arriba. Sólo mueve sus labios. Le faltan los brazos y las piernas. Los muñones están cubiertos de una espesa capa de barro mezclado con sangre y materia orgánica en descomposición. Me agacho a su lado. "Budapest, Budapest...", susurra en los estertores de la muerte. Una sola idea ronda por mi cabeza: quizá esté teniendo una visión de Budapest como una ciudad de ricos despojos y mujeres hermosas. Luego, sorprendiéndome a mí mismo, saco mi pistola, la cargo, la aprieto contra la sien del moribundo y disparo".

Oficial húngaro, durante la Batalla de Budapest (oct. 1944 - feb. 1945)


Fuente:
"La Segunda Guerra Mundial" de Antony Beevor

jueves, 13 de junio de 2013

Testimonios de la 2ª Guerra Mundial (37)


"Todas las carreteras estaban llenas de ancianos, mujeres y niños, grandes familias, avanzando lentamente hacia el oeste en carros, en automóviles o a pie. Nuestras tropas de tanques, de infantería, de artillería y de transmisiones los alcanzaron y despejaron el camino para poder pasar echando a la cuneta o a uno y otro lado del camino sus caballos, carretas y en general todas sus pertenencias. Luego miles de ellos obligaron a los ancianos y a los niños a echarse a un lado. Olvidando su honor y lo que era su deber y olvidándose también de las unidades alemanas en retirada, se abalanzaron sobre las mujeres y las niñas (...)

Las mujeres, las madres y sus hijas, están tumbadas a derecha e izquierda de la carretera, y delante de ellas hay una pandilla de hombres riendo con los pantalones bajados. A las que ya están cubiertas de sangre y han perdido el conocimiento se las llevan a rastras a un lado. A los niños que han intentado ayudarlas les han pegado un tiro. Se oyen risas, bramidos y burlas, gritos y gemidos. Y los mandos de los soldados - comandantes y tenientes coroneles - están ahí, de pie en medio de la carretera. Algunos ríen, pero otros dirigen las operaciones de modo que todos sus soldados sin excepción puedan tomar parte en ellas. 

No es un rito de iniciación, y no tiene nada que ver con la venganza contra los malditos ocupantes, es simplemente una diabólica manifestación de sexo en grupo. Pone de manifiesto una absoluta falta de control y la lógica brutal de una multitud enloquecida. Yo estaba aturdido en la cabina de nuestro camión de tonelada y media de capacidad, mientras mi chófer, Demidov, estaba en una de las colas. Pensé en la Cartago de Flaubert. El coronel, que se había limitado a dirigir las operaciones, no pudo resistir la tentación y se puso en una de las colas, mientras que el comandante mataba a tiros a los testigos, niños y ancianos que estaban histéricos."

Leonid Radichev, teniente radiotelegrafista del XXXI Ejército soviético, describe las atrocidades cometidas por el Ejército Rojo en Prusia Oriental (enero 1945)


Fuente:
"La Segunda Guerra Mundial" de Antony Beevor

miércoles, 20 de febrero de 2013

Citas Literarias (7)

"Cualquier soldado alemán que mostrara compasión por los sufrimientos de los prisioneros soviéticos era objeto de burla por parte de sus compañeros. La inmensa mayoría de ellos consideraba a los cientos de miles de prisioneros poco más que alimañas. Las lamentables condiciones de suciedad en las que se hallaban, como consecuencia del trato recibido, no hacían más que reforzar los prejuicios inspirados por la propaganda de los últimos ocho años. De ese modo, las víctimas eran deshumanizadas como si aquello fuera el cumplimiento de un profecía. Un soldado encargado de la vigilancia de una columna de prisioneros soviéticos escribía a su casa que estos comían "hierba como si fueran ganado". Y cuando pasaban por delante de un campo de patatas, "se tiran al suelo, cavan con las uñas y se las comen crudas". A pesar de que el elemento fundamental de la Operación Barbarroja según los encargados de su planificación habían sido las batallas de envolvimiento, las autoridades militares alemanas habían hecho deliberadamente muy poco para prepararse para la captura masiva de prisioneros. Cuantos más murieran por abandono, menos bocas habría que alimentar.

Un prisionero de guerra francés describía la llegada de un grupo de soldados soviéticos a un campo de la Wehrmacht en territorio del Gobierno General en los siguientes términos: "Los rusos llegaban en filas, de cinco en cinco, cogidos del brazo, pues ninguno podía caminar por sí solo; 'esqueletos ambulantes' es la única descripción que les habría cuadrado. El color de su rostro no era ni siquiera amarillo, sino verdoso. Casi todos llevaban los ojos semicerrados, como si no tuvieran fuerza para fijar la vista en nada. Caían por filas, cinco hombres a la vez. Los alemanes se precipitaban sobre ellos y los golpeaban con las culatas de sus fusiles y con látigos".

Posteriormente los oficiales alemanes intentaron atribuir el trato dispensado a los tres millones de prisioneros de guerra capturados en el mes de octubre a la falta de tropas para vigilarlos y a la escasez de medios de transporte para asegurar su alimentación. Sin embargo, miles de prisioneros del Ejército Rojo murieron durante las marchas forzadas simplemente porque la Wehrmacht no quiso que ni sus vehículos ni sus trenes se "infectaran" con la presencia de aquella masa de hombres "malolientes". No habían sido preparados campos de prisioneros de ningún tipo, de modo que decenas de millares de ellos fueron amontonados como ganado a la intemperie en recintos vallados con alambre de espino. Apenas se les daba de comer y de beber. Todo ello formaba parte del Plan Hambre diseñado por los nazis para exterminar a treinta millones de ciudadanos soviéticos y acabar así con el problema de "superpoblación" de los territorios ocupados. Los heridos eran dejados al cuidado de los doctores del Ejército Rojo, a quienes por lo demás se privaba de todo tipo de suministros médicos. Cuando los guardias alemanes arrojaban por encima de las alambradas cantidades totalmente insuficientes de pan, se divertían mirando cómo los hombres se peleaban por él. Solo en 1941 murieron de hambre, de enfermedad o de exposición a la intemperie más de dos millones de prisioneros soviéticos".

Antony Beevor - "La Segunda Guerra Mundial" (págs.295-297)

miércoles, 3 de octubre de 2012

Testimonios de la 2ª Guerra Mundial (25)


"11 de septiembre: nuestro batallón combate en las afueras de Stalingrado. El fuego no cesa. Mires donde mires hay fuego y llamas. El cañón y las ametralladoras rusas disparan desde la ciudad en llamas: ¡qué fanáticos! 16 de septiembre: nuestro batallón y los tanques atacan el elevador de grano. El batallón sufre muchas bajas. El elevador está ocupado, no por hombres, sino por diablos que ni las balas ni las llamas pueden destruir. 18 de septiembre: prosigue el combate dentro del elevador. Si todos los edificios de Stalingrado son defendidos así, ninguno de nuestros soldados regresará a Alemania. 22 de septiembre: hemos vencido la resistencia rusa en el elevador. Nuestras tropas avanzan hacia el Volga. En el elevador sólo encontramos unos 40 rusos muertos. 26 de octubre: quién hubiera creído, hace 3 meses, que en lugar de la alegría de la victoria tendríamos que soportar semejantes sacrificios y torturas, cuyo final no está a la vista. Los soldados dicen que Stalingrado es la fosa común del ejército alemán".

Apuntes del diario personal de un soldado del 6º Ejército Alemán en Stalingrado


Fuente: "Un Mundo en Guerra: Historia Oral de la Segunda Guerra Mundial" de Richard Holmes

jueves, 27 de septiembre de 2012

Voluntarios Cosacos en la Wehrmacht

Los cosacos son un pueblo nómada que se estableció de forma permanente en las estepas del sur de lo que es actualmente Rusia y Ucrania aproximadamente en el siglo X. Desde siempre destacaron por su ardor guerrero, su destreza militar y la confianza que tenían en sí mismos. El nombre deriva posiblemente de la palabra turca quzzaq ("aventurero", "hombre libre"). El grupo principal y más numeroso es el de los cosacos ucranianos y los cosacos rusos de los ríos Don, Kubán, Terek y Ural, respectivamente. Algo menos conocidos son los cosacos polacos y los cosacos tártaros.


Las comunidades cosacas o "huestes", que históricamente habían proporcionado leal caballería ligera a los ejércitos de los Zares rusos (y que mayoritariamente apoyaron al Ejército Blanco durante la Guerra Civil Rusa), habían sido brutalmente reprimidas por el régimen de Stalin, que no sólo llevó a cabo persecuciones, deportaciones en masa y ejecuciones, sino que incluso prohibió la tradición y cultura cosaca. Por eso, muchos cosacos dieron la bienvenida a los invasores alemanes como libertadores, viendo la oportunidad de culminar sus ansias nacionalistas e independentistas. No obstante, en vísperas de la Segunda Guerra Mundial, el dictador soviético  no tuvo escrúpulos en reactivar a unidades cosacas bajo estricta vigilancia de la NKVD, cuando se dio cuenta que en tiempos de guerra necesitaba tropas expertas y preparadas como las cosacas. Se dio así la situación extraña y fraticida de que hubo cosacos combatiendo en ambos lados del conflicto, como integrantes de las tropas alemanas y del Ejército Rojo de la URSS.


Desde el principio de la campaña de Rusia, las unidades alemanas comenzaron a reclutar voluntarios cosacos en pequeños escuadrones independientes agregados como auxiliares, pero más pronto en números significativos, que fueron creciendo a medida que la guerra progresaba (regimientos, brigadas y finalmente divisiones). Las unidades de caballería que operaban contra los partisanos agregaron pronto una sotnia (escuadrón) de cosacos a sus efectivos. Su potencial se puso en evidencia ya en agosto de 1941, cuando una unidad completa de cosacos del Ejército Rojo, bajo el mando del comandante Ivan Kononov, se pasó a la Wehrmacht en Bielorrusia. Fue designada primero Kosaken Abteilung 102, después Ost Kosacken Abt 600 y finalmente, 5º Regimiento Cosaco del Don.


Inicialmente suspicaz y reticente, Hitler autorizó el reclutamiento de voluntarios cosacos en abril de 1942. Los grupos más importantes que se crearon ese año fueron los Regimientos "Lehman" y "Von Jungschulz" del Grupo de Ejércitos Sur, y los Regimientos "Platov" y "Von Wolff" del Grupo de Ejércitos Centro. Un ejemplo de una unidad reducida y más oscura lo proporcionó el XL Grupo Panzer. En el verano de 1942, este cuerpo se vió desbordado por el número de prisioneros soviéticos capturados que requerían un número importante de vigilantes armados para enviarlos a retaguardia, privándose, de ese modo, de un recurso, soldados alemanes, de los que no podía prescindir. Alguien sugirió que podrían suministrarse caballos a los prisioneros cosacos y ponerlos como guardianes de la columna de prisioneros. Un tal capitán Zagorodniy fue puesto al mando y él su grupo regresaron en otoño, pidiendo que se les asignara otra misión. Que los cosacos hubiesen regresado fue toda una  sorpresa pero, no obstante, recibieron instrucción formal y se les designó como Escuadrón Cosaco 1/82, prestando servicios en la Wehrmacht hasta que fueron aniquilados en ¡Saint-Lô, Normandía, en 1944!


En septiembre de 1942, el Oberstleutnant Helmuth von Pannwitz (en la imagen superior), un oficial alemán de caballería que había mandado una unidad de cosacos con cierto éxito, agregado a la caballería rumana y que mantenía una buena relación con el atamán (líder) de la hueste Terek, promovió la idea de formar una división completa de cosacos. El proyecto recibió la aprobación y se le nombró Comandante de Unidades Cosacas (con eventual ascenso a teniente general), organizando la evacuación de muchas familias de cosacos que huían del avance del Ejército Rojo, y establecer un stan o asentamiento permanente de cosacos, primero en Polonia y, más tarde, al norte de Italia.


La 1ª División Cosaca fue creada de forma oficial el 4 de agosto de 1943 bajo el mando de Von Pannwitz, incorporándose a ella los Regimientos "Platov", "Von Jungschultz", "Lehman", "Kononov" y "Von Wolff". Pronto se les agregaron muchas unidades menores, aunque algunas siguieron siendo independientes proporcionando servicios de reconocimiento, seguridad y escolta a las unidades alemanas que las habían reclutado. La división se instruyó en Mlawa, Polonia, organizada en 2 brigadas:

1ª Brigada Cosaca: 1er Regimiento Don, 4º Kuban, 2º Siberiano; Batallón de Artillería de Montaña Caúcaso.
2º Brigada Cosaca: 3er Regimiento Kuban, 5º Don, 6º Terek;  Batallón de Artillería de Montaña Caúcaso. 


Cada regimiento a caballo tenía 6 escuadrones, divididos en Gruppen de 12 hombres. Cada brigada tenía también un escuadrón pesado con 4 morteros de 81 mm y 4 ametralladoras. La división dispuso de un escuadrón contracarro con 5 cañones de 5,0 cm. Se le entregaron armas y uniformes alemanes así como material soviético capturado. Mlawa era una gran instalación del anterior Ejército Polaco que proporcionó acomodo para los 10.000 o 15.000 hombres y caballos que pasaron por ella. Se crearon unidades de apoyo divisional; un Regimiento de Reemplazo y Adiestramiento de Voluntarios con cuartel general en Mochovo dirigió una escuela para muchachos cosacos y un curso de entrenamiento para oficiales; incluso editaron un periódico. La división era rusa, y utilizaba esa lengua, aunque los técnicos como los herradores y veterinarios eran en su mayoría alemanes. Cada regimiento de 2.000 hombres tenía 160 cuadros de oficiales y técnicos alemanes.


En septiembre de 1943, de acuerdo con la nueva política de despliegue de las Osttruppen, la división fue transferida a Croacia para luchar contra los guerrilleros partisanos de Josip Broz "Tito". Ahora sería la policía alemana la que empleara a las Osttruppen en frentes muy alejados de sus patrias. La alta moral de la división y el hecho de que por lo menos los partisanos eran comunistas ayudaban a compensar la decepción sentida por los cosacos al no tener la oportunidad de combatir contra los soviéticos. A finales de 1943 las dos brigadas de la división fueron segregadas y reforzadas para convertirlas en las 1ª y 2ª Divisiones Cosacas, que junto a tropas adicionales, formaron el XIV Cuerpo de Ejército Cosaco. Los cosacos lucharon duramente y por mucho tiempo contra los partisanos, obteniendo más exitos que los alemanes en este tipo de guerra. Sus caballos les daban flexibilidad táctica en el abrupto terreno de las montañas balcánicas. Cuando el Ejército Rojo avanzó por Yugoslavia con su nuevo aliado, el Ejército Búlgaro, los cosacos consiguieron finalmente su oportunidad para combatir contra los soldados regulares soviéticos.


A finales de 1944, el cuerpo fue redesignado XV Cuerpo de Caballería Cosaca SS, pero su reasignación del control del Ejército al de las Waffen-SS fue sólo administrativa y sobre el papel, conservando la unidad sus viejos títulos y uniformes. El cuerpo - la formación más grande dentro de las Osttruppen - continuó creciendo. Una brigada sin numeración de plastum o infantería cosaca, de dos regimientos, fue creada alrededor del núcleo del antiguo 5º Regimiento de Cosacos del Don, y, con la adición de varias unidades más pequeñas formó una nueva 3ª División de Cosacos. Un poco antes del fin de la guerra, una unidad de infantería cosaca que había servido en el Muro del Atlántico, el 630º Regimiento de Infantería, fue incorporada también a la 3ª División. Sin embargo, es importante mencionar que otras unidades de cosacos continuaron dispersas por todo el ejército alemán.


Von Pannwitz estimulaba mucho el uso de las prendas tradicionales cosacas entre sus voluntarios: ésa fue una muestra típica de afinidad y comprensión que lo hizo muy popular entre ellos, y como resultado fue elegido Feldataman, el empleo más alto en la jerarquía cosaca, que tradicionalmente estaba reservado en exclusiva para el Zar. En su uniformidad se incluían dos tipos de gorro de piel y lana de oveja: el papaja de tradición zarista, de color negro con la corona en rojo para los cosacos del Don, y en blanco con la corona en amarillo para los cosacos de Siberia; y la más corta kubanka, introducida por los soviéticos en 1936, en negro con la corona en rojo y azul claro respectivamente para los cosacos del Kuban y del Terek. Todos tenían una cruz de trencilla en la corona. También fueron usadas otras prendas de cabeza de origen soviético y alemán. También se usó la burka, la pesada y rígida capa de montar de hombreras cuadradas, confeccionada con pelo negro de cabra o camello, la baschlyk (capucha con dos largas bufandas sujeta al cuello con un cordón), la tcherkesska (abrigo largo, hasta los tobillos, decorado con gaziri (cartuchos falsos) en el pecho) y las shaskas (sables tradicionales cosacos).


La suerte de los cosacos que combatían en las fuerzas alemanes iba a ser sombría. Los restos del XV Cuerpo de Caballería Cosaca se rindieron al Ejército Británico el 9 de mayo de 1945, cerca de Lienz (Austria). Pero los aliados habían acordado el traspaso de ciudadanos soviéticos capturados con uniforme alemán a la URSS, y los miles de prisioneros de guerra británicos liberados por el Ejército Rojo de los campos alemanes eran una importante baza de negociación. Los británicos entregaron a los cosacos a los vengativos soviéticos: la mayoría fue sentenciada a trabajos forzados en los gulags siberianos (donde miles morirían a causa del frío, el hambre y las enfermedades), y sus líderes fueron ejecutados, incluyendo al general Von Pannwitz, que eligió compartir la suerte de sus hombres y fue ejecutado en Moscú el 16 de enero 1947, tras ser condenado a muerte por un tribunal soviético por cometer crímenes de guerra en Yugoslavia.

 Fuentes:
Osprey: Soldados de la II Guerra Mundial: "La Legión Valona y otras unidades alemanas de voluntarios" de Carlos Caballero Jurado
Osprey: Soldados de la II Guerra Mundial: "La Caballería Alemana" de Jeffrey T. Fowler

viernes, 21 de septiembre de 2012

Uniformes de la 2ª Guerra Mundial (1)

¡¡Saludos!! "Blitzkrieg!!" y un servidor se complacen en presentar una nueva sección del blog que, como su propio nombre indica, estará dedicada a los uniformes de los soldados y oficiales de los diferentes ejércitos que participaron en la Segunda Guerra Mundial. En este post inagural os dejo por aquí unas láminas de uniformes del Ejército Rojo. Que Vds. las disfruten: 

 
 
 
 
 

Fuente:
Osprey: Soldados de la II Guerra Mundial: "El Ejército Rojo en la Gran Guerra Patriótica 1941-1945" de Steven J. Zaloga

jueves, 5 de julio de 2012

Citas Literarias (1)

"Extraordinaria es la impresión que la guerra deja en el alma del hombre. La eterna paz de la naturaleza es eclipsada por las imágenes a las que da vida la guerra. Por eso, a los hombres que se hallaban en la cota les parecía que las ligeras nubecillas en el cielo eran huellas de explosiones de proyectiles antiaéreos; que los lejanos álamos eran altas columnas de humo negro y tierra, levantadas por las pesadas bombas de aviación; que las bandadas de cigüeñas en vuelo eran escuadrillas de aviones de guerra en riguroso orden de formación; que la niebla del valle era el humo de las aldeas en llamas, que los matorrales a lo largo del camino eran una columna de camiones camuflada con ramas en espera de la señal de partida. Más de una vez Bogariov había oído decir a la hora del crepúsculo durante los ataques aéreos: "Fíjese, los alemanes han lanzado una bengala roja". Y la burlona respuesta: "¡Qué va a ser una bengala, es el lucero vespertino". Más de una vez los lejanos relámpagos de las tardes calurosas de verano eran tomados por fogonazos de la artillería. Y cuando en el bosque enclavado al este unos grajos negros alzaron su rápido vuelo, a Bogariov y a sus camaradas les pareció que eran aviones que volaban en orden disperso."

Vasili Grossman "Años de Guerra" (1941: "El Pueblo es Inmortal"), pág. 102

martes, 3 de julio de 2012

Citas Célebres de la 2ª Guerra Mundial (48)



"No existen prisioneros de guerra rusos porque nuestros soldados combaten hasta morir y, si optan por entregarse al enemigo, dejan de pertenecer a nuestra comunidad"

Iosif Stalin - Rechazando una oferta alemana de establecer un servicio postal que permitiese la llegada de paquetes de la Cruz Roja a los respectivos campos de prisioneros

lunes, 18 de junio de 2012

Testimonios de la 2ª Guerra Mundial (20)


"El soldado ruso era muy resistente y estaba muy endurecido, estaba habituado a aquellas condiciones climáticas. A veces nos enfadábamos mucho, porque, por ejemplo, teníamos que abandonar o sencillamente tirar nuestras armas, ametralladoras o lo que lleváramos, porque ya no funcionaban, y los rusos las recogían, les ponían algún anticongelante y las utilizaban contra nosotros. El soldado ruso también estaba probablemente más preparado para la lucha cuerpo a cuerpo; muchas de sus divisiones estaban compuestas en realidad por asiáticos. A nuestro soldados, europeos occidentales, no les gustaba mucho esta lucha cuerpo a cuerpo, confiaban más en las armas automáticas o en su cerebro."

Capitán de Infantería de la Wehrmacht en el Frente del Este

Fuente: "Un Mundo en Guerra: Historia Oral de la Segunda Guerra Mundial" de Richard Holmes

domingo, 13 de mayo de 2012

Noticias sobre la 2ª Guerra Mundial (32)

Sí, vale, lo se. Hoy no es viernes (día que regularmente va destinado a esta sección) pero bueno, me apetece adjuntarles, querido amigos y lectores - en este feliz día en que se ha consumado el milagro de la salvación del Real Zaragoza -, unas cuantas noticias sobre la WW II (además, que coño, el blog es mío y me lo follo cuando quiero...):


--- Gracias al excelente blog de Nonsei he tenido conocimiento de esta increíble noticia, que a continuación reproduzco. El pasado 10 de mayo se supo que un empleado de una empresa petrolífera polaca se topó por casualidad con los restos de un caza británico de la Segunda Guerra Mundial en una remota zona del desierto occidental egipcio, a más de 200 kms de distancia de la población más cercana. El avión, un Kittyhawk (la denominación británica del caza Curtiss P-40), se encontró casi intacto en el mismo lugar en el que se estrelló hace 70 años. La hélice, retorcida, permanecía a unos metros del aparato, y el fuselaje presentaba algunos impactos de bala, pero aparte de eso se ha conservado sorprendentemente bien para el tiempo transcurrido. La mayor parte de los instrumentos de la cabina están en buen estado, e incluso el caza mantiene aún sus armas con la munición. También se han conservado las placas de identificación del avión, lo que ha permitido a los historiadores rastrear su procedencia y reconstruir su historia.  Podéis ver más fotos del aparato aquí.


El caza formaba parte de una unidad de la RAF con base en Egipto. Su último vuelo fue en junio de 1942, cuando pilotado por el sargento Dennis Copping, de 24 años de edad, se dirigía de una base aérea egipcia a otra para que le fuesen efectuadas unas reparaciones. Por motivos desconocidos el avión se salió del rumbo y se perdió en el desierto. Nada se supo de él hasta ahora. Por lo que puede verse en el lugar del accidente, se deduce que el piloto sobrevivió, pues utilizó el paracaídas para hacer un toldo bajo el que refugiarse del sol mientras esperaba el rescate. También había desmontado las baterías y la radio del caza para tratar de hacerla funcionar.

Sin embargo, los restos del piloto no han aparecido y al no hallarse en las proximidades del avión, hay que suponer que cuando perdió la esperanza de que acudiese alguien a rescatarle, decidió abandonar su refugio improvisado y comenzó a andar por el desierto tratando de encontrar una salvación, algo que evidentemente no logró. Según parece la Embajada Británica en Egipto va a iniciar la búsqueda de los restos del piloto, aunque las posibilidades de encontrarlos son más bien remotas. También en Inglaterra se ha comenzado la búsqueda de los familiares del sargento Copping, aunque parece que no existe ningún familiar directo con vida. 

--- El acorazado USS Iowa será museo naval en California. Unos 25 años más tarde de su retirada del servicio activo, tras años de envejecer en el área de buques de reserva en la Bahía de San Francisco, la nave de la Segunda Guerra Mundial de 270 metros de eslora, se prepara para el que será probablemente su último viaje. No lejos de donde personal femenino construía barcos en el puerto de Richmond en la década de 1940, el buque de 58.000 toneladas está siendo restaurado para ser remolcado el 20 de mayo a través del Golden Gate, y navegar después varios cientos de kilómetros al sur hacia San Pedro en el puerto de Los Ángeles, donde será convertido en un museo naval interactivo. El 1 de mayo, la propiedad del USS Iowa fue oficialmente transferida de la US Navy al Centro de Acorazados del Pacífico, organización sin ánimo de lucro que ha estado restaurando el barco para su nueva misión.


Durante la década pasada, el acorazado, primer buque de su clase, conocido como "The Big Stick" ha permanecido anclado junto con buques de carga en la cercana bahía de Suisun. Esta primavera, los trabajadores comenzaron la limpieza y pintura del exterior del buque reemplazando la cubierta de teca y reimplantando el mástil en preparación para su presentación como museo el 4 de julio. Jonathan Williams ha sido el supervisor del proyecto, que superará los 4 millones de dólares cuando concluya, quien atribuye a la dedicación personal de los voluntarios, junto con las contribuciones financieras desde el estado de Iowa, el hacer posible la restauración. "La US Navy, MARAD (Administración Marítima de Estados Unidos) y la tripulación que mantuvo el acorazado en los últimos 22 años hicieron un excelente trabajo preservando el corazón y el alma de Iowa. Las cosas están en camino y estamos cumpliendo el calendario como estaba previsto. Estamos tratando de asegurarnos que nada falle porque el proceso es muy complejo".


Los veloces acorazados de la Clase Iowa, ordenados por la Marina en 1939 y 1940, podían navegar a una velocidad de 33 nudos. El USS Iowa, fue comisionado en 1943 y de nuevo en 1951 y en 1984, sirvió en la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Corea. Tomó parte en la escolta de petroleros en el Golfo Pérsico durante la guerra Irán-Irak, antes de ser dado de baja en 1990. Durante la Segunda Guerra Mundial transportó al presidente Franklin D. Roosevelt a través del Atlántico hasta el norte de África para un importante encuentro en 1943 con Churchill y Stalin (por cierto, durante ese viaje estuvo a punto de irse a pique por un torpedo disparado por error por el gafado buque "Willie Dee"). Después fue transferido a la Flota del Pacífico en 1944, donde bombardeó las playas de Kwajalein y Eniwetok antes de los desembarcos anfibios aliados en las Islas Marshall y protegió a portaaviones que operaban en esa zona. Fue uno de los dos barcos de su clase durante la Segunda Guerra Mundial — y también fue el único que fue equipado con una bañera, instalada para el Presidente Roosevelt -. También sirvió como buque insignia de la Tercera Flota, al mando del Almirante William F. Halsey acompañando al USS Missouri en la ceremonia de rendición japonesa en la Bahía de Tokio

--- El pasado 9 de mayo se celebró el 67º Aniversario del Día de la Victoria del Ejército Rojo sobre Alemania en 1945 con un espectacular desfile en Moscú en el que participaron 14.000 efectivos militares y más de 100 vehículos de combate.


En la tribuna de honor estuvo presente el presidente ruso, Vladímir Putin, que resaltó que sólo "respetando los tratados internacionales, la soberanía de los estados y su derecho a la libre elección podremos evitar una nueva guerra",  concluyendo su discurso diciendo "¡Gloria al pueblo vencedor! ¡Feliz Día de la Gran Victoria! ¡Qué viva Rusia! ¡Hurra!".

--- El reportero de Associated Press, Edward Kennedy, recibió disculpas por haber sido despedido al dar la primicia de la rendición de Alemania. El corresponsal de AP, informó a su agencia un día antes de hacerse pública la noticia, que los alemanes se habían rendido sin condiciones en Reims (Francia). Por ello, Kennedy fue reprendido públicamente por la AP, y luego sin mayor trámite lo despidieron. ¿Por qué? El reportero había desafiado a los censores militares al publicar la historia. Winston Churchill y Harry Truman habían acordado retrasar las noticias de la capitulación por un día, con el fin de permitirle a Stalin organizar una segunda ceremonia de rendición en Berlín. El corresponsal  también fue acusado de romper un juramento que él y otros 16 periodistas habían hecho para mantener la rendición en secreto durante un tiempo, como condición para que se les permitiera publicarlas de primera mano.


77 años más tarde, la AP se disculpa ahora por la manera en que la empresa trató al reportero: "Fue un día terrible para la AP. Todo fue manejado en la peor forma posible", dijo su presidente, Tom Curley, quien dijo además que  Kennedy "lo hizo todo bien",  rechazando además la idea de que la AP tenía el deber de obedecer la orden de retener la noticia dado que estaba claro que la orden fue dada por razones políticas y no para proteger a las tropas. "Una vez que la guerra termina, no se puede ocultar una información como esa. El mundo necesita conocerla", dijo. Kennedy, quien murió en un accidente de tráfico en 1963, buscó durante mucho tiempo una reivindicación pública de su antiguo empleador sin conseguirlo. Su hija, Julia Kennedy Cochran (en la imagen inferior), manifestó que estaba "muy contenta" por la disculpa, creyendo "que hubiera significado mucho para él"

La rendición alemana ocurrió el 7 de mayo de 1945 a las 2:41 am. Kennedy fue uno de los 17 periodistas designados para presenciar la ceremonia. Él y los demás fueron reunidos a toda prisa por los comandantes militares, y luego obligados, por un general de EE.UU., a guardar el secreto mientras el grupo volaba sobre Francia. Como condición para que se les permita ver la rendición en persona, a los corresponsales se les prohibió informar sobre lo que habían visto hasta que fueran autorizados por el Cuartel General Aliado. Inicialmente, a los periodistas se le dijo que la noticia debía ser mantenida en secreto sólo durante unas pocas horas. Pero después de la rendición, el tiempo del secreto se extendió otras 36 horas. Kennedy quedó estupefacto: "lo absurdo de ocultar una noticia de tal magnitud era inconcebible", escribió más tarde. Sin embargo, en un principio se quedó tranquilo.


Luego, la rendición fue anunciada por las autoridades de Alemania, a través de una emisión de radio en Flensburg, una ciudad ya en manos de los Aliados. Eso significaba que la transmisión había sido autorizada por los censores militares, los mismos que amordazaron a la prensa, por lo que el reportero, furioso, fue a ver al jefe de la censura estadounidense y le dijo que no había manera de que pudiera continuar ocultando la noticia. La promesa estaba rota. El ejército había faltado a su parte del acuerdo, al permitir a los alemanes anunciar la rendición. Y además no había secretos militares en juego. El censor le indicó que se retirara. Kennedy pensó el asunto durante 15 minutos, y luego actuó. Usó un teléfono militar, no sometido al control de la censura, para enviar su nota de prensa a la oficina de AP en Londres, que puso la historia en el cable en cuestión de minutos.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Carteles Propagandísticos de la Segunda Guerra Mundial (9)

Seguimos con una nueva andanada de esta sección dedicada a los carteles propagandísticos de la Segunda Guerra Mundial, y lo hacemos con otra pequeña muestra de la propaganda soviética (la anterior la podéis ver aquí). Sin más rodeos, allá va:

"¡Europa será liberada!"

  "¡Camino a la victoria!"

"¡Adelante! Hacia el Oeste!"

"¡Sangre por sangre!¡Muerte por muerte!"

"¡Soldado! ¡La Madre Rusia ha esperado este día!"

"Mi padre es un héroe ¿y el tuyo?"

 "¡Cualquier posición es decisiva!"

lunes, 12 de marzo de 2012

Testimonios de la 2ª Guerra Mundial (12)


"Una compañía soviética nos atacó por la mañana temprano, a unos 35 grados bajo cero. El ataque de esta compañía fue repelido y los soldados soviéticos se quedaron inmóviles unas 10 horas, tendidos en la nieve y por la noche atacaron de nuevo con el mismo coraje."

Oficial del Cuerpo de Ingenieros de la Wehrmacht en el Frente del Este


Fuente: "Un Mundo en Guerra: Historia Oral de la Segunda Guerra Mundial" de Richard Holmes

jueves, 19 de enero de 2012

Citas Célebres de la 2ª Guerra Mundial (31)



"Uno ya puede decir que la tarea de destruir la masa del Ejército Rojo se ha cumplido. Por tanto, no exagero al afirmar que la campaña contra Rusia se ha ganado en 14 días."

General Franz Halder - Jefe de Estado Mayor del OKH, en un parte de guerra emitido el 3 de julio de 1941, durante los primeros días de la invasión de la URSS (Operación Barbarroja)

martes, 15 de noviembre de 2011

Trailer de "Silencio en la Nieve"


¿Una película española ambientada en la Segunda Guerra Mundial? Pues sí, es una rara avis en nuestro cine, pero es cierto.

Se trata de "Silencio en la Nieve", un thriller dirigido por Gerardo Herrero y ambientado en la Segunda Guerra Mundial, que adapta a la gran pantalla la novela "El Tiempo de los Emperadores’" de Ignacio del Valle, en la que se cuenta cómo un soldado (Juan Diego Botto), ex policía que había permanecido en la zona republicana durante la Guerra Civil, y su superior interpretado por Carmelo Gómez, un falangista, investigan unos brutales asesinatos en serie que suceden en el Frente del Este, concretamente en el seno de la División Azul (250. Einheit Spanischer Freiwilliger) la unidad de voluntarios españoles enviadas por Franco para luchar contra el Ejército Rojo integrada en la Wehrmacht de la Alemania Nazi.

Aunque apunta buenas maneras, no se cual será el resultado final, pero en cualquier caso, se agradece que se intenten hacer cosas distintas en nuestro cine. Se estrena el 20 de enero de 2012.

viernes, 14 de octubre de 2011

Los Perros-Bomba del Ejército Rojo

En los comienzos de la Operación Barbarroja, con el Ejército Rojo en progresivo desmoronamiento, diezmado e incapaz de frenar el avance de las tropas alemanas, los soviéticos recurrieron a una curiosa, inverosímil y macabra arma: atacar los blindados y carros de combate germanos con "perros-bomba".

Se trataba de perros a los que se les había adiestrado dejándoles pasar hambre durante días para luego alimentarlos debajo de los vehículos acorazados. Una vez en el frente, se les ataba unos explosivos en el lomo y se soltaba a los pobres canes cerca de los blindados alemanes; los "perros antitanque" (o "perros mina", como también se les conocía) se lanzaban rápidamente a buscar su comida bajo los tanques, y era en ese momento, cuando un palo vertical atado al explosivo chocaba con los bajos del vehículo - donde el blindaje es más débil - y provocaba la detonación, destruyendo o inmovilizando al blindado.


Al parecer esta táctica sólo fue útil al principio porque los alemanes pensaban que se trataban de perros empleados por las unidades sanitarias y no sospechaban de la trampa. Más tarde, cuando comprobaron que los animales iban cargados de explosivos, la mayoría de los perros que aparecían cerca de las tropas teutonas eran acribillados a balazos antes de que pudieran ni siquiera acercarse a los carros de combate. Incluso, los alemanes instalaron lanzallamas en sus tanques para disuadir o asustar a los "perros-bomba".

Por lo tanto, aunque es innegable que esta táctica hubo de tener un considerable efecto psicológico en las fuerzas alemanas que debían permanecer en alerta para evitar la presencia de estos perros antitanque, lo cierto es que la efectividad del empleo de estos animales es más que discutible (por mucho que el Ejército Rojo afirmara haber destruido 300 carros de combate enemigos), entre otras cosas, porque en ocasiones en el fragor del combate y con los blindados en movimiento, los perros se asustaban y se volvían contra los propios tanques rusos (que no olvidemos eran con los que se habían entrenado y no tenían nada que ver con los carros alemanes) causando destrozos en los mismos, lo que llevó finalmente a terminar con su utilización.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Citas Célebres de la 2ª Guerra Mundial (19)

"Camaradas combatientes, comandantes y funcionarios políticos, heroicos defensores de Stalingrado:

El encarnizado combate por la ciudad de Stalingrado se ha extendido por meses. Los alemanes han perdido cientos de tanques y aviones. Las bestiales hordas de Hitler están avanzando hacia Stalingrado y el Volga, sobre montañas de cadáveres de soldados y oficiales alemanes.

Nuestro Partido Bolchevique, nuestra nación, nuestro gran país, nos han dado la tarea de no permitir que el enemigo llegue al Volga y que defendamos a la ciudad de Stalingrado. La defensa de Stalingrado es de importancia decisiva para todo el frente soviético.

Sin desperdiciar nuestras fuerzas y con desprecio por la muerte, desafiaremos a los alemanes en el camino al Volga y no rendiremos a Stalingrado. Cada uno de nosotros debemos tener en la mente, que la captura de Stalingrado por los alemanes y su avance hacia el Volga les daría a nuestros enemigos nuevas fuerzas y debilitarían a las nuestras.

¡Ni un paso atrás!

El Consejo de Guerra espera de los combatientes, comandantes y funcionarios políticos, una valentía ilimitada, tenacidad y heroísmo en la lucha contra la arremetida enemiga. El enemigo debe y será destrozado antes de llegar a Stalingrado. ¡Avancemos contra el enemigo! ¡Camaradas, por nuestro gran país, vayamos sin tregua a la batalla por Stalingrado!

¡Muerte al invasor alemán!"

General Andrei Yeremenko.- Orden nº 4 a las fuerzas de Stalingrado y del Frente Suroeste, de las que era Comandante en Jefe. 1 de septiembre de 1942

lunes, 19 de septiembre de 2011

Carteles Propagandísticos de la Segunda Guerra Mundial (2)

Seguimos con una nueva andanada de esta sección de reciente nacimiento dedicada a los carteles propagandísticos de la Segunda Guerra Mundial.

Hoy está dedicada a la Propaganda Soviética, sin duda alguna, una de las más perfectas, concienzudas, efectivas y mejor engrasadas maquinarias bélicas de todos los tiempos. Ahí van unos cuantos carteles - hay tropecientos mil, así que no temáis que tendremos más - que he encontrado con lo que se supone son las traducciones de los texto (no tengo ni repajolera idea de ruso, así que no puedo decir si son correctas o no):

"¡Muerte a los invasores fascistas Alemanes!"

"¡Gloria a los héroes de la guerra patriótica, Gloria a los halcones de Stalin!"

"¡Nuestra causa es justa, el enemigo será destruido!

"¡La Madre Rusia te llama!"

"¡Por la Salvación de la patria, Adelante los heróes!"

"¿Y tú que haces para ayudar en el frente?"

"¡Avancemos, y destruyamos a los invasores Alemanes, expulsémoslos fuera de la patria"

"¡Adelante, al oeste! ¡Muerte a los opresores fascistas!"