Hoy toca hablar un poco sobre cine. La película en cuestión, aunque no está ambientada en la Segunda Guerra Mundial, si que tiene mucho que ver con dicho conflicto. Eso sí, os aviso que su argumento es de lo más bizarro.
Se trata de "Iron Sky", una producción finlandesa-alemana, dirigida por un tal Timo Vuorensola, - lo conocerán en su casa a la hora de comer, supongo - que cuenta como cerca del final de la guerra, en 1945, un oficial de las SS llamado Hans Kammler hizo un importante avance en la investigación anti-gravedad. Desde una base secreta construida en la Antártida, naves espaciales nazis fueron lanzadas al espacio y fundaron la base militar Schwarze Sonne (Sol Negro) en el lado oscuro de la Luna. El propósito de esta base era construir una poderosa flota de invasión y volver a apoderarse de la Tierra en el momento adecuado. Pero en el año 2018, la base es descubierta accidentalmente por un astronauta norteamericano, y entonces los planes nazis se ven acelerados en su programa original. La presidenta de los USA, una suerte de Sarah Palin, decide entonces responder a la inminente invasión con la fuerza. El reparto, al menos para un servidor, está formado por completo desconocidos.
Calificada como una comedia de ciencia-ficción, se estrenó recientemente en la Berlinale, y visto el trailer (que aquí abajo os dejo) me temo que no dejara de ser una simpática "gansada", con un innegable gancho a nivel técnico y visual, que quizá pueda tener su punto o su encanto para todos los amantes de la WW II. Su estreno está previsto para el próximo 4 de abril.








