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miércoles, 12 de junio de 2013

Citas Célebres de la 2ª Guerra Mundial (63)

"Oficiales, suboficiales y soldados de la Fuerza Imperial Australiana: estos grandes días que vivimos son más un tiempo de hechos que de palabras, pero cuando se han realizado grandes hazañas no hace daño hablar de ellas. Y se han realizado grandes hazañas.

La Batalla de El Alamein ha hecho historia y ustedes están en la envidiable situación de haber tenido una participación muy importante en dicha gran victoria. Su reputación de combatientes se ha hecho famosa, pero no creo que jamás hayan luchado con mayor valentía o distinción que durante esta batalla.....

Hay por delante una lucha dura e implacable antes de que lleguemos a la victoria final y aún se debe combatir sin tregua. En el flujo y el cambio continuo de la guerra, también cambian los individuos. Algunos vendrán; otros se irán. Las formaciones pasarán de uno a otro escenario y no sé dónde estarán ustedes cuando tengan lugar las próximas batallas. Pero estén donde estén, siempre estarán presentes en mi corazón y seguiré con interés su suerte y con admiración sus éxitos. Hay un hecho que recordaré por encima de todo: que bajo mi mando combatió la 9ª División Australiana."

General Harold Alexander - Comandante en Jefe de las tropas británicas en Oriente Medio (Middle East Command), durante el discurso de despedida a la 9ª División de Infantería Australiana, retirada del frente y devuelta a su país tras la victoria en El Alamein (Aeropuerto de Gaza, 22 diciembre 1942)

martes, 7 de mayo de 2013

Uniformes de la 2ª Guerra Mundial (4)

Hola de nuevo, tropa. Aquí os dejo un amplio repaso a los uniformes del Ejército Norteamericano (US Army) durante las campañas del Norte de África (Marruecos, Argelia, Túnez) y Europa (Normandía, Italia, Holanda, Bélgica, Alemania...). Pasen y vean:












martes, 8 de enero de 2013

Testimonios de la 2ª Guerra Mundial (32)


"Creíamos que este personaje, Hitler, no estaba en sus cabales y el espectáculo se estaba poniendo feo, y había que hacer algo al respecto. Éramos de Nueva Zelanda, parece increíble, a 20.000 kms de distancia, pero eso no cambia el hecho de que somos descendientes de ingleses y habíamos estado metidos en la Primera Guerra Mundial para luchar por la democracia. Creíamos que es el mejor estilo de vida, que la gente, todas las cosas, sean iguales, que puedan hacer lo que les plazca mientras no ofendan a nadie. Creíamos que era por eso por lo que luchábamos, para que nos dejaran en paz y no ser dominados como Hitler dominaba a la gente, y pensábamos que era una proposición que valía la pena."

Soldado de la 2ª División Neozelandesa, 8º Ejército Británico. Norte de África (1941-1943)

Fuente: "Un Mundo en Guerra: Historia Oral de la Segunda Guerra Mundial" de Richard Holmes

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Citas Célebres de la 2ª Guerra Mundial (57)




"Esto no es el final. Ni siquiera es el principio del fin. Pero, quizás, sí se trate del fin del comienzo"

Winston Churchill - Primer Ministro británico, en un discurso pronunciado en The Mansion House (Londres) el 10 de noviembre de 1942 tras la victoria británica en El Alamein 

martes, 11 de diciembre de 2012

Testimonios de la 2ª Guerra Mundial (31)


"Yo era jefe de pelotón en el Escuadrón 'A', y contaba con dos tanques Lee y un Grant durante la prolongada retirada hacia El Alamein, tras las batallas de Gazala, en las que casi siempre actuamos como reserva. Libré mi primera batalla al frente de esos tanques cuando frenamos la desbandada junto con la 22ª Brigada Acorazada a unos 65 kms. de Alejandría. Luego me trasladaron al Escuadrón 'B', un escuadrón ligero con tanques Stuart, primero vigilando los campos de minas situados en el extremo sur de la línea de El Alamein, cerca de Himeimat.

Dicho sea de paso, fue allí donde conocí al general Montgomery. Estábamos ocultos tras una colina, de la que sólo sobresalía la torreta, cuando llegó un vehículo de mando del que bajaron nuestro comandante, el general de brigada y un hombrecillo de rodillas muy blancas con un sombrero australiano cubierto de insignias regimentales. Yo no tenía ni idea de quién era y mientras hablaba con el comandante, él se acercó y habló con mi mecánico, pero la conversación dejó mucho que desear. El oficial le preguntó a aquel hombre de Glasgow quién era el mejor general del desierto. El soldado lo miró y le contestó: "Usted no debe llevar mucho tiempo por aquí. El mejor es Rommel. Aquí todo el mundo lo sabe". Al parecer, cuando se fueron, Monty preguntó mi nombre y comentó que a mis hombres les faltaba instrucción. Ninguno de nosotros había oído hablar de Monty hasta entonces, pero eso iba a cambiar."

Teniente del Regimiento de Caballería Royal Scots Greys (8º Ejército Británico) - Norte de África (julio 1942)

Fuente: "El Octavo Ejército" de Robin Neillands

domingo, 18 de noviembre de 2012

El Bombardeo de La Línea y el Incidente de Nador

Aunque, oficialmente, España se mantuvo neutral durante la Segunda Guerra Mundial - y ello pese a que el régimen franquista envió a la División Azul a combatir, junto a la Wehrmacht (y sus demás aliados), contra el Ejército Rojo -, ya os conté en su momento, que el territorio nacional sufrió una pequeña invasión en el valle pirenaico de Bujaruelo (Huesca). Pues bien, resulta que el espacio aéreo español también fue violado durante la contienda, tal y como os paso a relatar.


La madrugada del sábado 12 de julio de 1940, un bombardero italiano Savoia-Marchetti SM-82 (en la imagen sobre estas líneas) dejó caer por error 3 bombas sobre la La Línea de la Concepción, cuando pretendía lanzarlas sobre el aeropuerto de la colonia británica de Gibraltar. Dos de ellas quedaron medio enterradas en las dunas de la playa de Poniente (en la fotografía inferior una de las bombas recogidas en dicha playa), pero la tercera hizo blanco dentro del casco urbano de la localidad gaditana, en la esquina que forman las calles "Duque de Tetuán" y "López de Ayala", a la altura de los números 10 y 3 respectivamente según la numeración en vigor de entonces, afectando a tres viviendas que quedaron reducidas a escombros. Hubo numerosos heridos y murieron 5 vecinos del municipio, que tuvieron que ser desenterrados de los escombros con ayuda de luces de camiones militares, pues la explosión afectó al tendido eléctrico y dejó a la ciudad a oscuras. La onda expansiva se pudo sentir a cientos de metros de distancia.


Las autoridades españolas interpusieron una protesta ante los representantes de Mussolini, sin embargo, durante las madrugadas de los días 13, 14 y 15 de julio, el SM-82 reapareció en la bahía de Algeciras, siendo recibido con fuego antiaéreo, ante lo cual dejó caer nuevas bombas en la zona de Campamento. Esta vez dos de las bombas estallaron en las cercanías de las antiguas pistas de Polo, mientras que una tercera quedaba encajada en las arenosas riberas del "Rio Cachón". Al finalizar la contienda, el gobierno italiano pagó una indemnización de 250.000 dólares de la época por los daños causados a las personas y bienes de nacionalidad española durante toda la guerra, en los que se incluyó la lamentable falta de puntería demostrada por el bombardero del país transalpino. Esta cantidad serviría para amortizar parte de la deuda contraída por el régimen franquista ante Italia por su ayuda durante la Guerra Civil, haciéndose cargo el estado español del pago de las indemnizaciones, los gastos médicos y la restitución a los afectados de la pérdida de sus bienes. 


Sin embargo, ésta no fue la única huella de la Segunda Guerra Mundial dejada sobre el espacio aéreo español. En los meses posteriores a la invasión del Protectorado francés de Marruecos y la Argelia francesa por parte de los Aliados, en noviembre de 1942 ("Operación Torch"), fueron habituales las pequeñas escaramuzas con los aviones norteamericanos y británicos que sobrevolaban las posesiones españolas en África. El incidente más grave sobre espacio aéreo español se produjo el 3 de marzo de 1943 cuando una formación de 11 cazas norteamericanos Loockheed P-38 "Lightning" pasó sobrevolando Nador, localidad cercana a Melilla. Inmediatamente salió a su encuentro el teniente Miguel Entrena Klett (en la fotografía sobre este párrafo) a los mandos de un caza Heinkel He 112 (imagen inferior). Atacó a uno de ellos, logrando inutilizarle uno de sus dos motores, aunque el "Lightning" consiguió finalmente efectuar un aterrizaje forzoso cerca de la frontera con Argelia.  


Pese a la gravedad del hecho, no hubo consecuencias ni se produjeron represalias por parte de los norteamericanos. Los diplomáticos españoles se encargaron urgentemente de limar asperezas y a los pilotos se les ordenó que no volviesen a interceptar ningún aparato aliado. Al día siguiente otra formación de P-38 volvió a sobrevolar Nador. Pese al gesto desafiante de los estadounidenses, los aviones españoles se quedaron esta vez en tierra y los "Lightning" pudieron atravesar el espacio aéreo español tranquilamente sin ser atacados.

Fuentes:
"Las 100 mejores anécdotas de la Segunda Guerra Mundial" de Jesús Hernández
 http://es.wikipedia.org/wiki/Bombardeo_de_La_L%C3%ADnea_de_la_Concepci%C3%B3n
 http://www.andalucia.cc/adn/1197doc.htm

lunes, 12 de noviembre de 2012

Testimonios de la 2ª Guerra Mundial (28)


"Estábamos de maniobras con un grupo de tanques Valentine en una zona boscosa y  nuestra misión era tenderles una emboscada. Al ser un poco dementes como todos los zapadores, decidimos hacer las cosas más interesantes colocando una pequeña cantidad de explosivo amatol en unas botellas de leche con un detonador y una mecha de seguridad de entre 5 y 10 segundos de demora; cuando aparecieron los Valentine, arrojamos las botellas de leche en su dirección.

A los 30 segundos había 3 tanques fuera de acción, uno con una oruga rota, otro al que la explosión de una pequeña carga en la escotilla del motor le había dejado fuera de combate y el último al que le había explotado una botella por debajo y simplemente se negaba a seguir funcionando. Esas cargas no eran nada comparadas con un proyectil antitanque normal. De cualquier modo, a partir de entonces, los zapadores no gozamos de gran popularidad en aquel regimiento de tanques. Pero si una mera broma durante un ejercicio les podía ocasionar tanto daño, ¿cómo responderían en la acción de verdad? Sólo tuvimos una baja, un trozo de botella en el culo de uno de mis zapadores, por tanto, al menos aprendieron a mantenerse agachados."

Sargento de los Royal Engineers (8º Ejército Británico) durante los inicios de la campaña del Norte de África


Fuente: "El Octavo Ejército" de Robin Neillands 

viernes, 26 de octubre de 2012

Noticias sobre la 2ª Guerra Mundial (39)

Vuelvo a la carga para traeros noticias frescas sobre la WW II. Sin más rodeos, a continuación las tenéis. Buen fin de semana, tropa!!!!

--- Alemania ha inagurado un monumento dedicado al medio millón de gitanos asesinados por los nazis en los campos de exterminio durante la Segunda Guerra Mundial. Está situado en el parque de Tiergarten, de Berlín, no muy lejos de la instalación que recuerda la persecución y asesinato de miles de homosexuales en la dictadura nazi. A tiro de piedra de este se levantan las 2.711 estelas funerarias grises del gran monumento conmemorativo de la Shoa judía. Un estanque redondo, de cuyo centro asoma una estela funeraria, recuerda desde este miércoles el genocidio perpetrado por la Alemania nazi en paralelo al asesinato sistemático de 6 millones de judíos europeos. La conmemoración se realizó después de 20 años de tensiones sobre el proyecto, que estuvo paralizado durante largos periodos por falta de acuerdos y de financiación.


Ante el pequeño lago abierto a pocos metros del Reichstag, la canciller, Angela Merkel, describió su superficie como “un espejo de duelo infinito”. Dijo que el monumento “sitúa el recuerdo de las víctimas en el centro de la sociedad” y “conmina a respetar la dignidad humana”. El superviviente holandés Zoni Weisz habló en el acto del “Holocausto olvidado” y narró su huida de la deportación al campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau. Con siete años vio desde el andén a sus padres y a sus tres hermanos pequeños alemanes alejarse en el “transporte de gitanos” que los llevó a la muerte. Ante la canciller alemana, a Weisz se le quebró la voz al lamentar la persistencia del racismo contra los gitanos en toda Europa: “No puede ser que nuestros seres queridos murieran para nada”.


Las cámaras de gas o los campos de trabajos forzados terminaron con cientos de miles de gitanos en los territorios ocupados por Alemania durante la contienda, pero el genocidio no fue reconocido como tal hasta 1982. Hasta entonces, las autoridades políticas alemanas y diversas sentencias judiciales negaron a los gitanos supervivientes cualquier indemnización por las atrocidades sufridas. La Corte Federal argumentó que las persecuciones se habían debido a las “particularidades sociales” de los gitanos. Alemania negó durante décadas que el asesinato y la esterilización de gitanos tuvieran motivaciones racistas, pero lo cierto es que las deportaciones masivas de gitanos desde las grandes ciudades alemanas ordenadas en 1940 por el jefe de las SS, Heinrich Himmler, fueron una suerte de ensayo general para el Holocausto. La operación sirvió para deportar a casi 3.000 gitanos, el 10% de los que vivían en Alemania. Fueron concentrados en tres puntos de la geografía alemana, desde donde los llevaron en vagones de carga y en condiciones inhumanas a territorio polaco ocupado.


En una carta a Martin Bormann - Jefe de la Cancillería, director del NSDAP desde 1941 y secretario personal de Hitler -, el criminal de guerra y ministro de justicia Otto Georg Thierack  (el siniestro fulano de la fotografía sobre estas líneas) advirtió de que “los jueces solo podrán contribuir de forma limitada a la eliminación de esta etnia”. Le recomendaba que las SS se hicieran cargo, como ya se estaban haciendo cargo de la “solución final de la cuestión judía”. Es decir, en cámaras de gas. Poco después, en 1942, Himmler ordenó transportar a todos los gitanos a campos de exterminio. En Auschwitz, en territorio polaco, fueron objeto de experimentos “raciales”, a menudo dedicados a la búsqueda de métodos de esterilización. No se sabe cuántos murieron a manos de los científicos criminales del citado campo de concentración. En 1943, los directores del campo ordenaron cerrar el llamado “campo de los gitanos”. Todos los internos acabaron en las cámaras de gas. Fue cuestión de horas, pero el genocidio contra los gitanos continuó en otros muchos escenarios hasta 1945.


Durante la inauguración del monumento, el presidente del Consejo Central de los Romaníes y Sintos en Alemania, Romaní Rose, alertó a las principales autoridades del estado y al millar de invitados de que la discriminación no ha acabado.Cuando la canciller Merkel terminó su discurso, uno de los presentes la interpeló en voz alta: “¿Qué hay de los expulsados, señora Merkel? También son romaníes que quieren quedarse”. Se refería a la polémica desatada recientemente por el Ministro de Interior, el socialcristiano bávaro Hans-Peter Friedrich, que ha propuesto denegar las ayudas a los macedonios y serbios que piden asilo en Alemania. Aunque no lo dijo públicamente, se trata de gitanos que, en palabras de Rose, “están siendo perseguidos por razones políticas o raciales”. Denegar el asilo a un grupo, sin valorar cada caso, sería “algo indigno de un Estado de derecho”. Un comentarista del diario berlinés Die Tageszeitung se preguntaba ayer si “el ministro se habría atrevido a proponer algo así contra refugiados políticos judíos”.Según destacan en el Centro de Documentación y Cultura de los Sintos y Romaníes Alemanes, estos grupos siguen siendo objeto de “discriminación cotidiana”. No obstante, también celebran la inauguración del monumento berlinés como “un símbolo de responsabilidad para el presente y el futuro”.

--- El decano de los prisioneros supervivientes del campo de concentración y exterminio nazi de Auschwitz-Birkenau, Antoni Dobrowolski, murió el pasado domingo a los 108 años en Debo (noroeste de Polonia). Dobrowolski, era un maestro polaco que durante la Segunda Guerra Mundial daba clases clandestinas para niños, prohibidas por los nazis en la Polonia ocupada. Fue arrestado en 1942 por la Gestapo y deportado a Auschwitz con el número de prisionero 38081, antes de ser trasladado a los campos de Gross-Rosen y luego de Sachsenhausen en Alemania, donde fue liberado en 1945. Después de la guerra se instaló en Debno, donde dirigió primero una escuela primaria y luego un liceo.


Un millón de judíos europeos fueron asesinados en el campo nazi de Auschwitz-Birkenau, que se convirtió en el símbolo del Holocausto. Entre 70.000 y 75.000 polacos no judíos también murieron allí, así como 21.000 gitanos, 15.000 prisioneros de guerra soviéticos y 10.000 a 15.000 cautivos más, entre los cuales había miembros de la resistencia.

--- El pasado día 18 de octubre, las autoridades húngaras desalojaron a 8.000 personas para desactivar una bomba de la Segunda Guerra Mundial encontrada en Budapest, en el río Danubio. La bomba fue hallada en las cercanías del puente ferroviario del norte de la ciudad, en el barrio Óbuda, y la desactivación se realizó el viernes 19, después de que se produjera la evacuación en un radio de un kilómetro.


Los artificieros se sumergieron en las aguas del Danubio para llegar hasta la bomba y realizar las trabajos necesarios para desactivarla. Mihály Vörös, oficial del Ejército Húngaro, explicó que una eventual explosión de esa bomba "hubiese podido causar daños en los edificios en un círculo de un kilómetro de diámetro e incluso poner en peligro vidas humanas". El artefacto desactivado fue trasladado a un polígono especial del ejército, para su destrucción. La capital húngara se vio afectada severamente por los bombardeos efectuados por los distintos ejércitos en conflicto durante la Segunda Guerra Mundial, y especialmente golpeada en los primeros meses de 1945, durante la Batalla de Budapest. 

--- El sacrificio y heroísmo de 800 soldados indios muertos durante la Batalla de El Alamein, luchada hace 70 años en la costa del norte de Egipto, fue recordado en un acto conmemorativo organizado por la Embajada de India en El Cairo. Navdeep Suri, Embajador de la India en Egipto y un número de altos diplomáticos y funcionarios de defensa de países amigos colocaron coronas de flores en el monumento de la India el pasado sábado.


La Batalla de El Alamein, que comenzó en 1942, selló la victoria aliada en el Norte de África, al derrotar las fuerzas aliadas, dirigidas por el mariscal británico Bernard Montgomery, al Afrika Korps de Erwin Rommel, y supuso junto con la derrota nazi en Stalingrado, el punto de inflexión de la guerra. Como diría Churchill "antes de El Alamein no conocimos la victoria; después de El Alamein ya no conoceríamos la derrota". El papel estelar de los soldados indios en la batalla, dijo el Embajador Suri, fue reconocido por el propio mariscal de campo alemán; el embajador indio llamó la atención sobre el libro ‘Campaña de África del Norte 1940-1943′ de J K W Bingham y Warner Haupt, que dice que la captura de la colina Ruweisat en un ataque combinado de la 5ª División India y 2ª División de Nueva Zelanda el 15 de julio de 1942, fue el punto de inflexión en la batalla.


Casi 25.000 oficiales y soldados del ejército indio habían participado en la campaña del Norte de África y más de 3.000 perdieron sus vidas en las olvidadas arenas del norte del Sáhara. Solamente en la famosa batalla de El Alamein, 800 indios perdieron sus vidas. Suri señaló que la mayoría de los caídos aquí, estaban todavía en su adolescencia. Incluían hindúes, sijs y musulmanes de diferentes partes del subcontinente indio y el servicio conmemorativo anual pretendía recordar que sus sacrificios nunca han sido olvidados.

viernes, 1 de junio de 2012

Testimonios de la 2ª Guerra Mundial (19)


"Un día estaba en la carretera, al lado del sargento de tanques y le pregunté: 'Dígame la verdad, ¿cuántos tanques que funcionen tiene ahora?' y él dijo: 'Ésta mañana hemos comunicado que había 7, pero la verdad es - me susurró al oído - que tenemos 16... pero si Rommel se entera, atacará inmediatamente".

Soldado italiano durante la campaña del Norte de África


Fuente: "Un Mundo en Guerra: Historia Oral de la Segunda Guerra Mundial" de Richard Holmes

jueves, 31 de mayo de 2012

El Ejército Italiano en el Norte de África (1941-1943)

Mussolini tenía puesta su mayor esperanza en un ataque contra los británicos en Egipto, porque una victoria allí garantizaría la decisiva ruta naval a través del Canal de Suez y dejaría abierta la conquista de los pozos petrolíferos de Oriente Medio. Las cosas parecían estar a su favor, porque los 250.000 hombres del 10º Ejército Italiano, a las órdenes del mariscal Rodolfo Graziani, se enfrentaban a sólo 36.000 soldados británicos, que defendían el país de las pirámides. El 13 de septiembre, cuando empezó el ataque italiano, los defensores británicos al mando del general en jefe Archibald Wavell y del de operaciones, general Richard O'Connor, se retiraron detrás de la ciudad egipcia de Sidi Barrani, donde Graziani detuvo su avance. El mando italiano tenía sus razones para ser precavido: el desierto abierto era el reino de los carros de combate, de la guerra de movimiento, y los carros italianos eran muchísimo peores que sus rivales británicos y estaban en una inferioridad numérica de más de dos a uno.


Esperando suministros antes de un avance prudente, Graziani ordenó la construcción de una serie de campos fortificados a lo largo de un frente de 65 km. Pero el 9 de diciembre de 1940, O'Connor atacó por un espacio vulnerable entre dos campos italianos, rodeándolos por detrás y asediándolos. La brillante maniobra, llamada en clave Operación Compass, desorganizó el sistema defensivo italiano y consiguió capturar casi 40.000 prisioneros. El resto de las fuerzas italianas se batieron en retirada, pero O'Connor decidió arriesgar y envió tras ellas a la 6ª División Australiana por la carretera de la costa, mientras la 7ª División Acorazada (los famosos "Ratas del Desierto") atacó por la inmensidad del desierto hacia Bengasi (Libia), confiando en cerrar el círculo por detrás de los italianos para cortar su retirada. El 7 de febrero de 1941, la obra maestra de O'Connor se completó cuando los "Desert Rats" llegaron a Beda Fomm (Libia) a tiempo de bloquear la desbandada italiana, atrapando al resto del infortunado 10º Ejército Italiano. Fue una gran victoria: los británicos habían capturado 130.000 hombres, 845 cañones y 380 carros, con menos de 2.000 bajas, todo ello en el espacio de 10 semanas.


Sin embargo, la situación cambió rápidamente. Churchill retiró fuerzas al mando de Wavell necesarias para la defensa de Grecia, dejando sólo una fuerza de cobertura para defender Libia. Al mismo tiempo, el 12 de febrero de 1941 Hitler envió una tardía ayuda a su socio del Eje para combatir en el Norte de África: la 5ª División Ligera y la 15ª División Panzer. El que llegaría a conocerse como el Deutsches Afrika Korps (DAK), al mando del general - luego mariscal - Erwin Rommel, cambió el papel del Ejército Italiano en la lucha en el Norte de África. Aunque oficialmente estaban subordinados al alto mando italiano, los alemanes se convirtieron hasta el final en el socio dominante, a pesar de que los italianos siguieron proporcionando el grueso de las tropas. Rommel fue adquiriendo un mayor control directo de las divisiones italianas, al principio sólo de las unidades móviles del XX Cuerpo, pero luego de todo el ejército. Además de la incuestionable excelencia y superioridad técnica del material alemán, existía un acuerdo tácito sobre la superioridad del DAK en lo relativo a trabajo y planificación de estado mayor.


Como en todos los demás teatros de operaciones en los que luchó, el Ejército Italiano iba a padecer sobre todo falta de movilidad y un inadecuado sistema de mando y control. La escasez de transporte a motor supuso que las unidades de infantería italianas fuesen formaciones virtualmente estáticas que no podían ser desplegadas con la flexibilidad que era tan importante en la guerra en el desierto. El alto mando italiano (el Commando Supremo) estaba obsesionado con poner en campaña grandes cantidades de tropas incluso cuando era obvio que las unidades grandes e inmóviles eran de bien poca utilidad en el Norte de África. Todavía en julio de 1942, el Commando Supremo planeaba enviar otros 67.000 infantes para reforzar a los 150.000 que había ya en la zona. Por otra parte, en lo que si acertaba el alto mando italiano en ese mismo año, era en presionar a los alemanes, repetidamente, pero en vano, para que se lanzase un ataque a gran escala para eliminar Malta, cuyos aeródromos y base naval eran una constante amenaza para las líneas de suministro por el Mediterráneo. Ese otoño, esa amenaza consiguió dejar desabastecidos a los ejércitos del Eje en el Norte de África.


El Ejército Italiano sufrió una fuerte conmoción con su catastrófica derrota en Libia a manos de una fuerza mucho menor pero mucho mejor entrenada, equipada y dirigida. Como en Grecia, había creído la propaganda de que la victoria fascista estaba hecha. Ahora, enfrentados a la cruda realidad, muchos soldados italianos se sentían totalmente desilusionados, y un sentido de inferioridad respecto de sus enemigos y de sus aliados alemanes iba a afectarles el resto de la campaña. Una carta que un soldado envió a casa es una perfecta muestra del sentir de muchos soldados italianos: "Intentamos librar esta guerra como si fuese una guerra colonial en África. Pero es una guerra europea en África, librada con armas europeas contra un enemigo europeo. No lo tuvimos en cuenta cuando levantamos nuestros fuertes de piedra y nos equipamos con tanto lujo. ¡Ahora no estamos luchando contra los etíopes!".


Obviamente, el coraje individual no entiende de colores, y el soldado italiano protagonizó muchos episodios de gran heroísmo, a menudo contra un enemigo mucho mejor armado. Pero, como en todos los ejércitos, la calidad de una unidad depende en gran medida de la de su mando, y en algunas unidades los oficiales no gozaban de la confianza de sus subordinados, que se adquiere sólo con la camaradería que da compartir el peligro y las penurias del combate. Los alemanes del Afrika Korps, por ejemplo, quedaron atónitos cuando vieron que los oficiales italianos comían mucho mejor que sus soldados y tenían prioridad en la distribución.


Cuando estuvieron bien dirigidas, las unidades italianas acostumbraron a combatir bien y su actuación durante la campaña fue mejorando paulatinamente, pero el mando del DAK las consideraba, en general, tropas de segunda clase, dándoseles a menudo misiones secundarias o estáticas, lo que tenía consecuencias negativas tanto para la moral como para la efectividad de los soldados italianos. La actuación de unidades de élite, como los Bersaglieri o las tropas acorazadas y paracaidistas impresionó a propios y extraños, aunque raramente las unidades de infantería regular estaban a ese nivel. Cuando entraban en acción, algunas unidades pequeñas - como el 31º Batallón de Guastartori (ingenieros de asalto) - eran tan buenas como las mejores, pero su secreto estaban en que tenían oficiales muy profesionales y habían recibido un entrenamiento y un material mejores que el que se daba a la gran mayoría de la infantería italiana.


Durante toda la campaña norteafricana, el Ejército Italiano tuvo que salir adelante con un material que por lo general era mediocre, y cuando el de británicos y alemanes fue mejorando, el de los italianos siguió inalterable, con lo que su situación empeoró. En la guerra del desierto, los carros de combate y los cañones anticarro iban a ser las armas decisivas. Los tanques italianos no estuvieron a la altura ni de los primeros modelos británicos, por no hablar ya de los estadounidenses M-3 Grant y M-4 Sherman que aparecieron en 1942. Los 3 principales medios acorazados italianos fueron la tanqueta CV-35 y los carros medios Fiat M-11/39 y M-13/40. En los primeros combates en Libia, la tanqueta y el M-11/39 demostraron ser virtualmente inútiles, y la mayoría de ellos acabaron destruidos.


El M-13/40 fue una mejora considerable, pero aún así estaba aquejado de numerosos problemas, el principal de los cuales, era su poca fiabilidad mecánica. Sirva como ejemplo la siguiente anécdota: en una ocasión, Rommel organizó una competición de tiro entre 4 Panzer III alemanes y 4 M-13/40, pero sólo se presentó uno de los tanques italianos, pues los otros 3 se averiaron por el camino. Su armamento principal de 47 mm y su blindaje de 25 y 42 mm (en el casco y el frontal de la torre) eran válidos contra carros ligeros y de "crucero" británicos de 1941, pero el hecho de que sólo llevasen radios los carros de mando producía numerosos problemas de control. Una vez comenzaba la batalla había poca posibilidad de introducir cambios dictados por las circunstancias o el devenir de los combates; incluso cuando una compañía alcanzaba su objetivo, tenía que espera nuevas órdenes, que le eran enviadas desde un carro de mando por medio de banderas de señales. Todo esto, y el pobre entrenamiento en las tácticas de fuego y movimiento, ponía a las tripulaciones italianas en clara desventaja, por más que muchas veces combatieran con gran valor.


Durante los dos años y medio de la campaña norteafricana, los italianos recibieron muy poco material moderno. Una excepción fue el cañón autopropulsado Semovente de 75/18 (en la foto de aquí arriba, con Rommel al fondo), un arma excelente que empezó a llegarles a primeros de 1942. Sin embargo, las cantidades recibidas fueron insuficientes para ser significativas, así que la espina dorsal de las divisiones acorazadas italianas siguiendo siendo el M-13/40 y el ligeramente mejorado M-14/41.


El cañón contracarro 47/32 de 47 mm era un diseño de preguerra, capaz de penetrar sólo 43 mm de blindaje a 500 metros, por lo que era totalmente ineficaz contra los 78 mm de la coraza frontal del Matilda II británico de 1940-1941 o los 65 mm del Valentine de 1942. Los carros ligeros y de crucero británicos eran vulnerables, con su protección máxima de 40 mm de blindaje, pero los M-3 Grant y M-4 Sherman que los estadounidenses empezaron a enviar a los británicos en 1942 tenían un blindaje de 65 mm, con 50 y 75 mm en el caso y en la torre, respectivamente. En suma, los italianos tuvieron que apañárselas con lo que tenían. Sus aliados alemanes les proporcionaron un puñado de cañones FlaK de 88 mm, válidos tanto para el fuego antiaéreos como contracarro, y los italianos siguieron esa pauta usando para el tiro terrestre sus propios antiaéreos de 75 mm, pero el número de piezas en servicio siempre fue escaso.


Fuentes:
"Atlas de la II Guerra Mundial" de David Jordan y Andrew Wiest
Osprey: Soldados de la II Guerra Mundial: "El Ejército Italiano en Túnez y Libia" de Philip Jowett

martes, 15 de mayo de 2012

El Ataque a la Base Naval de Tarento

El vaivén de los combates en el Norte de Africa solía depender de las posibilidades del transporte de suministros que llevaban los barcos mercantes surcando las peligrosas aguas del Mediterráneo. Las líneas británicas de suministro hacia la zona ya eran largas y peligrosas, navegando con rumbo sur por el Atlántico y cruzando el estrecho de Gibraltar. Pero fue la entrada de Italia en el conflicto la que hizo la situación aún más peligrosa, porque la Regia Marina italiana tenía una flota más potente y numerosa que la que poseía la Royal Navy en el Mediterráneo con base en Alejandría (Egipto).


Superada numéricamente y en armamento, la Flota del Mediterráneo británica a las órdenes del Almirante Andrew Cunningham (en la foto) - junto con la Fuerza H, con base en Gibraltar -, tenía que proteger las vitales líneas de suministro a África, así como apoyar a la asediada base británica de Malta (de vital importancia, pues la pequeña isla estaba a caballo de las líneas de suministros del Eje al Norte de África y era la única base aérea avanzada británica en el Mediterráneo Central). Esta guarnición, con una minúscula fuerza naval y aérea, solía hacer pagar un gran peaje a los buques mercantes del Eje, pero se enfrentaba a un bombardeo constante y a la amenaza de invasión, convirtiéndose la pequeña isla en uno de los puntos focales del conflicto en el Norte de Africa.


Aunque en inferioridad numérica, los británicos superaban notablemente en tecnología a sus enemigos italianos. La Flota del Mediterráneo tenía mejor información, debido a las interceptaciones "Ultra", el uso del radar daba a los británicos una capacidad para el combate nocturno de la que carecían los italianos y los británicos podían contar con la cobertura aérea que podían prestar los portaviones HMS Illustrious (en la imagen superior) y HMS Formidable. Por su parte, los italianos tenían una potente flota formada por 6 acorazados (en la foto de aquí abajo, podéis ver a dos de ellos, el Vittorio Venetto y el Littorio), 18 cruceros, 60 destructores y más de 100 submarinos. La mayoría eran buques modernos, muy veloces, aunque deficientemente armados, pero lo que más le perjudicaba a la Regia Marina era su concepto de estrategia naval que se basaba en la idea de Mussolini de que Italia era un gran portaaviones y por tanto la flota no los necesitaba, pues la aviación basada en tierra podía cumplir el rol de asistir a la flota.


El principal problema de Gran Bretaña al comenzar la guerra era la necesidad de poder mostrar su presencia en sus aguas territoriales, en el Pacífico, en el Índico, en el Atlántico, y en el Mediterráneo. Sin embargo, sus recursos no eran suficientes para tan enorme labor como lo demuestra el hecho que aceptara el traspaso de 50 viejos destructores americanos. Sin embargo, su experiencia naval de siglos, era más que suficiente para actuar de manera adecuada en función de los recursos que tenía, y para Gran Bretaña, perder influencia en el Mediterráneo hubiera tenido resultados catastróficos. Aun siendo un jefe agresivo, Cunningham vio que estaba en inferioridad numérica para tomar la iniciativa. Por eso, en julio de 1940, temeroso de que lo que quedaba de la flota francesa cayera en manos alemanas,  la hundió en Mers el-Kebir.



Después, en noviembre de 1940, la flota mediterránea lanzó un audaz ataque preventivo - con el nombre clave de Operación Judgement -  sobre la principal base italiana, en Tarento, donde se encontraban los 6 acorazados de la marina italiana. La noche del 11 al 12 de noviembre de 1940, después de aplazar la operación dos veces, el portaaviones británico HMS Illustrious  se acercó sigilosamente a una distancia supuestamente segura de la base de la flota italiana (170 millas), para que despegara una escuadrilla de 21 aviones torpederos Fairey Swordfish (en la fotografía sobre este párrafo).


Volando en la oscuridad de la noche, los osados pilotos de los obsoletos biplanos armados con un torpedo de unos 730 kgs, llegaron en dos oleadas: 10 aviones lanzaron bengalas o efectuaron maniobras de distracción para atraer el fuego antiaéreo, mientras los otros 11 restantes lanzaron otros tantos torpedos sobre la flota italiana anclada en Tarento hundiendo un acorazado y causando graves daños a otros dos, así como a dos cruceros más, además de causar 60 muertos y unos 600 heridos. El ataque tomó tan de sorpresa a los italianos, que apenas pudieron derribar a 2 aviones británicos. Evidentemente la base no se hallaba adecuadamente defendida y el "portaaviones italiano" obviamente no funcionó, pues de haber sido alertada a tiempo, la aviación italiana podría muy bien haber derribado a todos los Swordfish.


Las pérdidas sufridas por la Regia Marina fueron el acorazado Conte di Cavour, que fue alcanzado por un torpedo y se hundió en aguas bajas (en la imagen inferior). Además, los acorazados Littorio y Caio Duilio fueron dañados seriamente, así como otros dos cruceros. El Conte di Cavour fue rescatado y remolcado a Trieste el 1 de julio de 1941, pero quedó fuera de combate para el resto de la guerra. Las reparaciones se detuvieron en 1943 debido al cambio político en la guerra y fue barrenado por los propios italianos. Los alemanes lo rescataron pero finalmente fue hundido por los americanos el 15 de febrero de 1945. De los otros dos acorazados, el potente Littorio recibió tres torpedos y fue embarrancado en la playa para evitar su hundimiento. Debió permanecer en reparaciones durante varios meses, hasta agosto de 1941. El Caio Duilio recibió el impacto de un torpedo y estuvo también en reparaciones durante mucho tiempo.


La flota italiana quedó reducida a 3 acorazados en condiciones operativas, Giulio Cesare, Vittorio Veneto y Andrea Doria. El éxito del raid - en el que se inspiró el almirante Yamamoto para planear el ataque a Pearl Harbor - ayudó a enderezar el equilibrio de poder en el Mediterráneo y obligó al resto de la marina italiana a desplazarse a bases más seguras y lejanas de la costa oeste de Italia, quedando los italianos muy reacios a medirse con la Royal Navy, que volvería golpear con dureza a la Regia Marina el 27-28 de marzo de 1941 en la batalla del Cabo Matapán, en la que los italianos perdieron 5 buques (3 cruceros y 2 destructores), resultando gravemente dañado el acorazado Vittorio Veneto, y con el coste de más de 2.300 vidas (por tan sólo 1 torpedero Swordish, 3 muertos y 4 buques levemente dañados por el lado inglés). Tras esta segunda derrota, la flota italiana nunca más se aventuró en aguas del Mediterráneo Oriental, lo que supuso una importante victoria estratégica a los aliados, que ahora podían concentrar la mayoría de sus limitados recursos contra el Afrika Korps.

Fuentes:
"Atlas de la II Guerra Mundial" de David Jordan y Andrew Wiest
http://www.exordio.com/1939-1945/militaris/batallas/tarento.html

miércoles, 9 de mayo de 2012

La Guerra en Imágenes: Banderas Capturadas


Bandera nazi capturada por paracaidistas de la 101ª División Aerotransportada estadounidense en Saint Marcouf, Normandía (Francia). 8 junio 1944


Enorme bandera de la Armada Imperial Japonesa capturada por los Marines estadounidenses en Saipán (Islas Marianas). 5 julio 1944


Soldados norteamericanos posan con una bandera italiana capturada en Paestum (Italia) durante el desembarco de Salerno (Operación Avalanche). Septiembre 1943


Marines de la 2ª División estadounidense muestran una bandera japonesa capturada en Betio, Atolón de Tarawa (Islas Gilbert). 23 noviembre 1943


Soldados soviéticos observan una bandera finlandesa capturada durante la Guerra de Invierno. Nov-dic 1939


Soldados de la 2ª SS Panzer Division "Das Reich" posan con una bandera soviética capturada


Marines estadounidenses muestran una bandera japonesa capturada junto a un búnker enemigo destruido en Iwo Jima. Febrero 1945

 

Soldados canadienses de los Cameron Highlanders of Ottawa con una bandera nazi capturada en Hautmesnil (Francia). 10 agosto 1944


Soldados nacionalistas chinos (Ejército Nacional Revolucionario) posan con una bandera japonesa durante la Segunda Guerra Chino-japonesa.  Diciembre 1939


Soldados japoneses posan con la bandera norteamericana arriada en Corregidor (Filipinas) tras la caída de la isla. 5 mayo 1942


Soldados indios del 8º Ejército Británico con una bandera capturada al Afrika Korps en Libia durante la Campaña del Norte de Africa. 1941

 

Paracaidistas alemanes del 500º Batallón Paracaidista de las Wafen-SS (SS Fallschirmjäger Bataillon 500) posan con una bandera británica y otra estadounidense


Soldados del Ejército Rojo muestran varias banderas nazis capturadas en Kalinin al final de la Batalla de Moscú. 16 diciembre 1941