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jueves, 4 de julio de 2013

Citas Célebres de la 2ª Guerra Mundial (64)

"Somos una fuerza joven. Nuestras acciones futuras serán nuestra tradición. Depende de nosotros que el símbolo del águila cayendo en picado, la divisa que nos une, entre o no a formar parte de la historia del valor y del honor militar"

Freiherr von der Heydte, Capitán de la Luftwaffe, al hacer entrega a sus hombres del 1er Batallón, 3. Fallschirmjäger Regiment, de la insignia de la 7. Flieger-Division (renombrada posteriormente como 1ª División Paracaidista), poco antes de la Batalla de Creta

viernes, 9 de noviembre de 2012

Citas Célebres de la 2ª Guerra Mundial (54)

"¡Camisas Negras! ¡Italianos e italianas! Después de un largo silencio, he aquí que nuevamente os llega mi voz y estoy seguro de que la reconoceréis. Es la voz que os ha convocado en los momentos difíciles y que ha celebrado con vosotros las jornadas triunfales de la patria."

Benito Mussolini - Parte inicial del largo discurso emitido por radio el 18 de septiembre de 1943, días después de ser liberado por paracaidistas alemanes del hotel en el macizo del Gran Sasso (Montes Apeninos) donde permanecía arrestado.

lunes, 22 de octubre de 2012

La Batalla de Leros

Leros es una pequeña isla griega de 53 km2, situada en el Mar Egeo y que forma parte del Archipiélago del Dodecaneso. En el mes de septiembre de 1943 había en la isla una guarnición formada por unos 8.000 soldados italianos pertenecientes a las tres armas: marineros de la Regia Marina - unos 2.000 que trabajaban en los talleres y servicios de la base naval - aviadores y soldados del 10º Regimiento de Infantería de la 50ª División Regina. La isla había sido ocupada por los italianos en mayo de 1912 durante la Guerra Italo-turca, quedando desde entonces bajo el dominio de Italia desde hacia casi 30 años.


Después del armisticio de Italia con los aliados del 8 de septiembre de 1943, la isla era un peligro potencial para los alemanes porque podía servir como base aérea para que los bombarderos aliados realizaran incursiones sobre los pozos petrolíferos de Rumanía. La isla de Rodas, sede del mando de la Regia Marina en el Egeo (almirante Inigo Campioni) capituló el día 12 de septiembre y cuando la noticia llego a Leros, el capitán de navío Luigi Mascherpa (en la fotografía de aquí abajo), asumió por propia iniciativa el título de almirante jefe de la marina italiana en el Egeo. El 13 de septiembre los alemanes ofrecieron, por radio, a las demás islas condiciones para una rendición honrosa. Mascherpa rehusó y se preparó para la defensa. Mientras tanto, ese mismo día llegó a Leros una misión británica, con un mensaje de Henry Maitland Wilson, comandante en jefe aliado para el Oriente Medio, en el que se informaba al almirante italiano que los aliados contaban con la guarnición italiana para la defensa de la isla contra eventuales intentos alemanes de desembarco, y se prometía como ayuda el envío de tropas y material. De este modo, los días 16, 17 y 20 de septiembre casi un millar de soldados británicos, a las órdenes del mayor general F.G.R. Brittorous, desembarcaron en Leros y establecido su puesto de mando en Alinda,  en la zona central de la isla.


Previamente, el 14 de septiembre, en una comunicación al comandante de las fuerzas navales alemanas del Sudeste, almirante Kurt Fricke, el comandante del Egeo, almirante Werner Lange, había anunciado que "la seria situación de Corfú y Cefalonia requiere la concentración de medios para actuar en Grecia Occidental. Todas las fuerzas navales disponibles serán necesarias para tal fin, y por es hay que retrasar, de momento, las otras operaciones como la de Leros. Este retraso ofrece un fuerte riesgo, porque es de esperar un refuerzo de las defensas de Leros, incrementadas también por la probable llegada de tropas enemigas". Los soldados italianos destacados en la isla de Cefalonia resistieron el ataque alemán hasta el 22 de septiembre, permitiendo de este modo una pausa de algunos días a los defensores de Leros. Luego, la ocupación de Cefalonia y la terrible matanza de los soldados italianos de la División Acqui llevada a cabo por los alemanes, fueron seguidas el 25 de septiembre por la ocupación de la isla de Corfú, con el consiguiente exterminio de más soldados italianos. Entre tanto, habían llegado a Leros estas trágicas noticias, y se puso a la guarnición en estado de alarma, seguros de que las tropas alemanas no tardarían en aparecer.


El ataque alemán - con nombre en clave "Operación Leopard" y bajo el mando del general Friedrich-Wilhelm Müller (en la imagen superior) - se inició a las 9:45 del 26 de septiembre y pilló por sorpresa a los defensores de Leros. Las defensas antiaéreas no lograron localizar a tiempo a los aviones alemanes y los radares ingleses (existentes en los barcos que se encontraban en el puerto para proporcionar hombres y armas a la guarnición) no lograron captar nada en sus pantallas a causa de las altas colinas que circundaban el puerto. Era el comienzo del infierno que la Luftwaffe desencadenaría sobre la isla. Desde la mañana del 26 de septiembre hasta la noche del 31 octubre los ataques de los bombarderos en picado Junkers Ju-87 "Stuka" se sucedieron, incesantemente durante 35 días. Los alemanes gozaban de una total supremacía aérea en la zona, ya que en Leros, los pocos aviones italianos eran viejos aparatos de reconocimiento, que pronto fueron puestos fuera de combate, mientras que la aviación aliada no podía operar debido a la enorme distancia que separaba las aeródromos de partida de la zona de operaciones. Para rechazar la ofensiva aérea alemana sólo quedaban unas 52 baterías antiaéreas italianas, servidas casi todas por veteranos, que ya antes del comienzo de la batalla, estaban cansados y decepcionados después de 40 meses de inactividad lejos de sus hogares. Aún así, combatieron con profesionalidad y valentía y lograron derribar muchos "Stukas".


En la noche del 31 de octubre se suspendieron los ataques hasta el día 6 de noviembre, lo que aprovecharon los defensores de la isla para tomar un respiro y reorganizarse. Los ingleses sustituyeron el 1 de noviembre al general Brittorous por el brigadier Robert Tilney,  quien, en los primeros días de noviembre, recibió refuerzos hasta casi alcanzar los 3.000 hombres, organizados en tres batallones, a cada uno de los cuales le correspondía la completa responsabilidad de todo un sector operativo. Mientras tanto los alemanes se apoderaron de las islas cercanas a Leros, después de haber neutralizado con violentos bombardeos la resistencia de las pequeñas guarniciones anglo-italianas que las defendía. Leros estaba, pues, bajo asedio. Los refuerzos británicos continuaban llegando por vía marítima, y en ellos participaban 6 submarinos italianos, pero cada vez era más peligroso llegar a la isla. Seis barcos británicos fueron hundidos, uno de ellos que transportaba un batallón de refuerzos, al toparse con un banco de minas. La única ventaja de los sitiados habían podido obtener era haber obligado al enemigo a renunciar a reunir hombres y material en la vecina isla de Calino: una batería italiana con cañones de 152mm bombardeó ininterrumpidamente dicha isla durante 36 días, impidiendo que las tropas alemanas se apoderaran de Calino para utilizarla como cabeza de puente para el futuro desembarco en Leros.


El ataque decisivo comenzó el 6 de noviembre. El mando alemán tenía el pleno convencimiento de que los defensores de Leros estaban ya en las últimas, y además habían comunicado por radio a los soldados italianos que continuarán luchando que serían tratados como "partisanos" y fusilados una vez capturados. Se reanudaron los ataques aéreos concentrados contra las baterías y cañones italianas, que fueron aumentando paulatinamente su intensidad los días 9, 10 y 11 de noviembre. Los artilleros de las batería antiaéreas no tenían tiempo material para comer o dormir. Las comunicaciones entre los distintos puestos de mando eran interrumpidas continuamente, creando más caos y confusión si cabe en las isla. A las 4:30 del 12 de noviembre se acercó un convoy alemán a la parte septentrional de la isla. Las baterías italianas capaces aún de combatir y los pocos cañones que les quedaban a los británicos abrieron fuego, pero fueron atacados por los "Stukas". Pese a todo, los defensores hundieron 6 lanchas de desembarco alemanas, y lograron rechazar un contingente de casi 500 alemanes que habían desembarcado en la bahía de Palma. En la bahía de Grifo, 2 compañías alemanas desembarcaron y ocuparon el monte Clidi, destruyendo la batería italiana situado en la cumbre y exterminando a su dotación.


Por la tarde del 12 de noviembre dos oleadas de aviones de transporte Junkers Ju-52 lanzaron sobre la parte central de Leros unos 500 paracaídistas. A causa de la fuerte brisa, lo accidentado del terreno y el fuego antiaéreo el porcentaje de pérdidas entre las tropas aerotransportadas alemanas del general Müller fue altísimo, pero gracias, de nuevo, al intenso apoyo aéreo, les fue consolidar sus posiciones en el centro de la isla, cortando así la parte norte de la isla del resto de las defensas. Los británicos lanzaron un contraataque, que estuvo a punto de prosperar, pero la Luftwaffe lo contuvo. Al caer la noche 3 destructores británicos se acercaron a la isla por la bahía de Alinda para bombardear las posiciones alemanas, pero por error alcanzaron a algunos defensores que habían iniciado otro contraataque. El mando del batallón y a dos compañias de los Queen's Own Royal West Kent Regiment fueron desembarcados en Portolago, para reforzar el despliegue aliado. Sin embargo, al otro extremo de la isla los alemanes desembarcaron 1.200 hombres, dotados de cañones de 88mm y armas automáticas, y los defensores no fueron capaces de impedir el desembarco. Durante el 15 de noviembre los alemanes lograron recuperar el terreno perdido en la contraofensiva, llegando a infiltrarse profundamente en las defensas anglo-italianas.


Por la noche, el almirante Mascherpa solicitó al general Tilney que lanzará un contraataque nocturno masivo con sus 5.000 hombres todavía capaces de combatir, pero el jefe británico se negó, ya que consideraba perdida definitivamente la batalla. El día 16 de noviembre hubo nuevos desembarcos alemanes, seguidos de otros lanzamientos de paracaídistas, mientras que los aviones de la Luftwaffe continuaban machacando las posiciones defensivas anglo-italianas. Una compañía de los Queen's Own Royal West Kent Regiment, desembarcada también en Portolago, se lanzó inútilmente al ataque de las posiciones alemanas. Los defensores combatían en medio de la confusión, sin órdenes, con las comunicaciones interrumpidas entres mandos y posiciones, y con la mayoría de las batería italianas ya inutilizadas. Algunas de ellas eran servidas incluso por un solo artillero, que cargaba, apuntaba y disparaba. Los ingleses e italianos, combatían codo con codo, por toda la isla, entre cientos de camaradas heridos y muertos, llegando muchas veces al cuerpo a cuerpo con los atacantes. Los defensores del monte Meraviglia había sido arrollados, Tilney estaba rodeado por paracaidistas alemanes. La resistencia para ya imposible.


 A las 12:30 de la mañana del 16 de noviembre, emisarios alemanes ofrecieron a Mascherpa la vida de sus soldados supervivientes si se rendía inmediatamente. El almirante italiano se negó. Sin embargo, 5 horas más tarde, Tilney se rendía al general Müller y los combates cesaron en la mañana del 17 de noviembre. Unos 3.000 soldados británicos y unos 100 oficiales, así como otros 5.000 italianos (más 350 oficiales) se rindieron a los asaltantes, quienes pese a la intercesión del general británico, ejecutaron a docenas de oficiales y soldados italianos. Las pérdidas entre los defensores ascendieron a más de 400 muertos y 4.800 heridos, mientros los alemanes sufrieron 520 muertos y entre 4.000-5.000 heridos. Los supervivientes italianos fueron enviados a campos de concentración alemanes. Los almirantes Iñigo Campioni y Luigi Mascherpa fueron entregados a la República Social Italiana de Mussolini y condenados a muerte, siendo fusilados en Parma el 24 de mayo de 1944.

Fuentes:
"Crónica Milítar y Política de la Segunda Guerra Mundial" (Tomo VII), Ed. Sarpe (1982)
http://forum.paradoxplaza.com/forum/showthread.php?278564-La-batalla-de-Leros-1943
http://en.wikipedia.org/wiki/Battle_of_Leros

martes, 27 de diciembre de 2011

¿Que hubiera pasado si...?: Operación León Marino (2ª Parte)

Tras la primera entrega de nuestro particular "What if?", Jesús nos trae la segunda parte, centrada de lleno en el desarrollo de la Operación León Marino, la invasión de Inglaterra. ¿Que hubiera ocurrido si el ejército alemán hubiera conseguido desembarcar en las costas inglesas? No tenéis más que leer lo que nos plantea nuestro colaborador. ¿Estáis de acuerdo? Vamos, no seáis remolones, comentad y dad vuestra opinión:

"Las fuerzas inglesas esa noche del 18 de agosto, eran muy modestas: 48 cañones de campaña y 54 cañones antitanque entre la costa sur y Londres, la mayoría casi sin munición, unos 40 destructores, y 10 divisiones de infantería en diferentes estados, la desgastada RAF disponía de unos 500 cazas utilizables, y apenas unos 300 en la zona sur, listos para entrar en combate.


Grupos de voluntarios ingleses listos para la acción


Minutos tras recibir la orden de inicio, se desplegaría la mayor operación aerotransportada de la historia. Aquella noche y durante el día, caerían sobre el sur de Inglaterra el equivalente a dos divisiones aerotransportadas mediante paracaídas, y planeadores. Su misión: capturar el puerto de Dover, apoyar la salida de las playas de las primeras unidades de desembarco, destruir e impedir la reparación de las principales estaciones de radar, y causar la mayor confusión posible.


Planeadores alemanes DFS sobre Inglaterra


La artillería sobre raíles de la costa de Calais, “ablandaba” las zonas de desembarco, sumándose a los bombarderos nocturnos.




La marcha hacia Inglaterra…



Partiendo de barcos de transporte lanchas rápidas llevaron hasta las playas a unidades de élite, apoyados por tropas paracaidistas, donde se libraron cortos pero duros combates, los voluntarios y los pocos soldados profesionales nada pudieron hacer contra soldados bien entrenados y pertrechados. La sorpresa fue total. Pasa el tiempo, y aunque defensa civil había dado la alerta, el alto mando todavía dudaba de la veracidad de los comunicados, estos eran demasiado increíbles para ser ciertos.

Ya de madrugada, salta la alarma en el comando sur: apenas ninguna estación de radar reportaba incursiones, tenían las comunicaciones cortadas con la costa, y no había regresado ningún avión de reconocimiento, llegan informes de combates en las playas.

Ya de día…

La segunda oleada de Fallschirmjäger cae en los alrededores de Folkestone


Mañana del 19 de Agosto, primeros prisioneros ingleses, en los alrededores de Brighton


Sin comunicaciones, ni electricidad, el pánico se cierne sobre la población civil, que enterados del desembarco alemán salen de sus casas en la costa hacia Londres, bloqueando las carreteras y añadiendo más confusión si cabe. Los británicos que se han dado cuenta de lo que ocurre envían el primer contraataque aéreo: sin ayuda del radar y bajo una aplastante superioridad numérica, la Luftwaffe defiende la línea de desembarco sin problemas, con 1500 salidas el día 19. La RAF perderá más de 150 cazas, y un número incontable de bombarderos.

Las pérdidas alemanes son importantes, varios destructores han sido hundidos, y algunas barcazas arden sobre el canal. La Royal Navy sale de sus puertos seguros en el Norte y se dirige a toda prisa hacia el Canal de la Mancha, atacada en su camino por submarinos y aviones de la Luftflotte 5 desde la costa de Noruega.


La flota inglesa con mal tiempo fue atacada en todo su trayecto hacia el canal. 



Mientras, las primeras lanchas de desembarco y navios de apoyo llegan hasta las principales playas de desembarco. Los británicos tratan de hacer frente mediante las reservas más cercanas:

Lanchas de desembarco frente a Bexhill


Ese día 19, los alemanes ganarán posiciones en todas las playas, continuando las operaciones de desembarco incluso durante la noche. El día 20 la Royal Navy hostigada duramente llega a las cercanías de la costa de Ramsgate, donde junto a la RAF tratan de detener las operaciones marítimas alemanas.

La Kriegsmarine perderá el acorazado Admiral Scheer y varios destructores, pero las pérdidas inglesas son importantes y agotados, deben retirarse. Durante un momento Von Brauchitsch temió que todo se viniera abajo, pero la debilidad de la RAF y sus dificultades logísticas impiden que el contraataque inglés prospere.


Primeros soldados capturados en las playas


El día 21, se abre un nuevo frente Lyme Regis:

Playa Lyme Regis, mañana del 22 de Agosto


Por tierra los ingleses tratan de organizarse, pero el caos en las carreteras impide que las unidades principales ataquen coordinadamente:


Columna británica en la carretera de Reigate 22 de Agosto


El desconcierto en el sur es total. Mientras los alemanes salen de las playas, asegurando parcialmente un muelle en el puerto de Dover,  aunque en la ciudad se combatirá todavía durante días.

Prisioneros británicos en Dover


El desembarco de tropas en todas las playas se acelera, la operación León Marino comienza a afianzarse.


Rápido desembarco de medios acorazados

Llegada de tropas de refresco a la costa sur inglesa

Mando alemán, coordinando el avance sobre Folkestone

Carros blindados alemanes en la campiña Inglesa


Tras varios intentos para detener la llegada de tropas, la situación inglesa empeora día a día, el mismo Churchill debe salir apresuradamente de un búnker de campaña ante el avance alemán:


El primer ministro Churchill saliendo del puesto avanzado a 20 Kms. de Rochester


La RAF hace varios días que tiene prohibido volar, y trata de recuperarse en el norte de Escocia, los británicos reconocen que la línea al sur de Londres está prácticamente perdida, la Royal Navy obstaculiza los desembarcos con acciones esporádicas, que logran retrasar los refuerzos, pero definitivamente no son capaces de anular la marea germana.


Tropas alemanas entran en los suburbios Brighton


Varias semanas de lucha, y los británicos ofrecen un armisticio. La situación para ambos bandos es difícil, aunque la de los ingleses es desesperada. Hitler duda entre si firmar o no, pero al final forzado por su Estado Mayor que teme la batalla alrededor de Londres, acordarán poner fin a la operación León Marino y la guerra en occidente. A pesar de las reticencias de Churchill, el gobierno inglés aceptará todos los términos alemanes, y cederá la isla de Wight como compensación de guerra, donde se establecerá una gran base militar aero‐naval, además de restricciones sobre la producción de barcos y aviones de guerra.

Los alemanes tras 30 días de combate detienen las operaciones, con la mayor parte de sus objetivos cumplidos, aunque permanecerán en suelo inglés durante varios meses, antes de embarcar de nuevo hacia Francia.

Repercusiones:


- Inglaterra firmará la paz en Octubre de 1940. Abandona Grecia, cede Malta y Gibraltar.
- Diciembre de 1940, Churchill se exilia en Canadá, la Reina Isabel abdica a favor del Duque de Windsor. Sir Oswald Mosley asumirá la presidencia.
- La Unión Soviética será atacada en 1941.
- España declara la guerra a la Unión Soviética en 1942, y envía 4 divisiones de infantería, 1 división blindada y un cuerpo aéreo.
- 1943. Voluntarios ingleses, formados en la base de la isla de Wight por mandos alemanes, llegan a combatir en Rusia, como legión extranjera.


Cartel de alistamiento 1943

- Stalin se suicida a finales de 1944 en Nóvgorod tras una dura y fanática resistencia de 4 años contra el invasor. La guerra continuará tras los Urales, hasta la destrucción total del Ejército Rojo en el año 1945.


Gran desfile de la victoria. Alemania 1945"

lunes, 14 de noviembre de 2011

Walter Koch: Ejemplo de Humanidad en la Guerra

Los paracaidistas alemanes (o Fallschirmjäger, que en alemán significa "cazadores paracaidistas") fueron una de las unidades más temidas y respetadas de la Segunda Guerra Mundial. Tanto en las operaciones aerotranportadas llevadas a cabo en Noruega, Dinamarca, Francia, Bélgica, Holanda o Creta (Grecia) en los albores de la contienda, como durante su posterior participación como infantería regular junto al resto de la Wehrmacht (Normandía, Italia o el Frente del Este), se distinguieron como unos soldados aguerridos, duros y disciplinados, temidos y, al mismo tiempo, respetados por sus oponentes.

En el post de hoy, os voy a contar un incidente que demuestra que, incluso en condiciones muy distintas a las de sus primeras victorias, los Fallschirmjägger tuvieron un comportamiento que les hizo ganarse el respeto de sus enemigos.

Los paracaidistas germanos también lucharon en el Norte de África, concretamente en Túnez, donde combatieron con gran determinación contra las dos pinzas anglonorteamericanas en Mateur, Medjez-el-Bab y Tebourba, antes de ser capturadas con la mayoría de las fuerzas del Eje en el Norte de África, en mayo de 1943.

En Depienne (Túnez), en noviembre de 1942, se encontraron por primera vez durante la guerra los paracaidistas alemanes y los británicos. El Mayor John Frost - quien en 1944 sería el responsable de la heroica defensa del puente de Arnhem (Holanda) durante la Operación Market-Garden - mandaba el 2º Batallón Paracaidista británico, que tenía la misión de capturar 3 aeródromos de la zona. Varios de sus hombres se lesionaron al llegar al suelo, que era muy duro, y, como estaban impedidos para caminar, los dejaron a resguardo en un edificio cercano protegidos por un pelotón, mientras se dirigían al resto de objetivos.

Entonces llegó el 5º Regimiento Paracaidista (Fallschirmjäger-Regiment 5) alemán bajo el mando del Oberstleutant Walter Koch - héroe del asalto al Fuerte Eben-Emael y de la Operación Merkur (Creta), condecorado con la Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro - que asaltó la casa y tomó prisioneros a los británicos. En la foto de aquí arriba, en la que se observa al Führer felicitando a unos oficiales paracaidistas tras la toma del fuerte Eben Emael, Walter Koch, entonces con el grado de Capitán (Hauptmann) es el primero empezando por la derecha. Los Fallschmirjägger bajo el mando de Koch trataron a sus colegas ingleses con consideración, prestándoles asistencia médica y dándoles comida, agua y cigarrillos, y confiaron su custodia a otra unidad del ejército regular.

No se sabe a ciencia cierta si esa unidad a cargo de los británicos era la 19ª Compañía de Reconocimiento de la 10ª Panzer Division, el 557º Grupo de Artillería Autopropulsada italiano, la 3ª Compañía del 1er Batallón del 92º Regimiento de Infantería italiano, o una mezcla de las tres unidades. Lo cierto es que el oficial alemán al mano ordenó que los prisioneros británicos fuesen puestos contra una pared y que una ametralladora italiana los fusilase, y ello en cumplimiento de la directiva del Führer que ordenaba que los paracaidistas y comandos enemigos fueran considerados saboteadores y ejecutados de forma sumaria.

Como si hubiera tenido una premonición sobre lo que iba a ocurrir, el Oberstleutnant Koch decidió volver sobre sus pasos e impidió que se produjese aquella matanza, obligando a tratar adecuadamente a los paracaidistas británicos, que finalmente acabarían siendo enviados a un campo de prisioneros en Italia.

Walter Koch sufrió poco después una grave herida en la cabeza y fue enviado a Alemania para que se recuperara, donde fue duramente reprendido por sus superiores por contravenir órdenes directas de Hitler. Mientras convalecía de sus heridas en su país, el héroe de Eben-Emael murió en un misterioso accidente de tráfico. Veteranos de su regimiento atribuyeron su muerte a la Gestapo, en venganza por atreverse a desafiar la Kommandobefehl emitida por el Führer el 18 de octubre de 1942, que como he dicho anteriormente, ordenaba ejecutar sumariamente a los comandos y paracaidistas aliados capturados en Europa y África.

viernes, 28 de octubre de 2011

Vídeos de la 2ª Guerra Mundial (2)

En la segunda entrega de esta sección os dejo por aquí un par de vídeos que he encontrado en youtube. Se trata de montajes de imágenes en color grabadas durante la Segunda Guerra Mundial por cámaras alemanes, y en el que se pueden observar a las tropas del Tercer Reich en acción en combates terrestres, navales y aéreos:

lunes, 20 de junio de 2011

La Guerra en Imágenes: Creta

Paracaidistas alemanes embarcan en un avión de transporte Junkers Ju-52 rumbo a la isla de Creta. Comienza la Operación Merkur. 20 Mayo 1941

Un Fallschirmjäger salta en paracaídas sobre Creta desde su avión de transporte. 20 Mayo 1941

Tropas de la 7ª División Fallschirmjäger son lanzadas sobre Creta desde dos Junkers Ju-52. 20 Mayo 1941

Fallschirmjägers alemanes saltan sobre Creta desde sus aviones de transporte; uno de ellos ha sido alcanzado por la artillería antiaérea británica. 20 Mayo 1941

Un paracaidista alemán yace muerto en los campos de la isla de Creta. 20 Mayo 1941.

Un soldado neozelandés contempla el cadáver de un Fallschirmjäger en los alrededores de Galatas. Mayo 1941

Dos recién descendidos paracaidista alemanes contemplan el humo proveniente de los combates en la Bahía de Suda. Mayo 1941

El comandante en jefe de la guarnición de Creta, el neozelandés Teniente General Bernard Freyberg contempla desde su trinchera el desarrollo de la batalla. Mayo 1941

Paracaidistas alemanes, una vez en tierras cretenses y agrupados, se desplegan hacia sus objetivos. Mayo 1941

Fallschirmjägers alemanes avanzan entre los olivares de la isla de Creta. Mayo-Junio 1941

Paracaidistas alemanes pasan junto a los cuerpos sin vida de varios soldados británicos. Mayo-Junio 1941

Paracaidistas alemanes registran a prisioneros británicos en las inmediaciones del aeródromo de Maleme. Mayo-Junio 1941

Soldados británicos se rinden a los Fallschirmjägers alemanes. Mayo-Junio 1941

Paracaidistas alemanes ante las tumbas de sus compañeros caídos en combate. Una pequeña muestra de las graves pérdidas sufridas por los alemanes pese a la conquista de Creta. Mayo-Junio 1941