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viernes, 7 de junio de 2013

Humor en Tiempos de Guerra: Jugando con las Siglas (2)

--- Los tanques anfibios Sherman DD (Duplex Drive), eran llamados así, porque disponían de una doble hélice junto al motor principal, que estaba dotada de movilidad para poder corregir el rumbo. Usaba como flotador una cubierta de lona o toldo resistente al agua de 9 pies con 36 pequeños compartimentos estancos sujetos con puntales plegables de metal y que envolvía por completo el casco del tanque. Además de los dos propulsores o hélices - que en condiciones de navegación normales le permitían navegar a una velocidad de unos 5 nudos -, estaba equipado con una brújula y un periscopio, ya que en su recorrido por el mar, el DD quedaba prácticamente sumergido por debajo de la línea de flotación saliendo solo del agua parte de la cubierta de lona, confiriéndole la apariencia de un inusual cochecito de bebé (como se aprecia en la imagen inferior). Una bomba de achique con capacidad de 15 galones por minuto aseguraba la estanqueidad del compartimento.


Debían ser lanzados desde las lanchas LCT (Landing Craft Tank) desde una distancia no superior a  2.700 metros. Una vez el DD alcanzaba la orilla, el toldo se desprendía del tanque (en la fotografía sobre estas líneas) y operaba como cualquier carro de combate prestando cobertura y apoyo de artillería a la infantería. Los soldados aliados, utilizando sus siglas DD, los llamaban jocosamente tanques "Donald Duck" ("Pato Donald"), como el famoso personaje de animación creado por Walt Disney en 1934.

--- Ante el desastre de la invasión de Grecia por los ejércitos de Mussolini, el 6 de abril de 1941, Alemania invadió el país heleno desde Bulgaria, con la finalidad de dotar de más seguridad a su flanco sur, dando así comienzo a la denominada "Operación Marita". Los británicos, que en 1939 habían garantizado ayuda militar a los griegos si su integridad territorial era amenazada, tenían destacados en el país varios escuadrones de la Royal Air Force (RAF) así como un contingente de tropas denominada Fuerza W - llamada así por el general al mando, Henry Maitland Wilson -, formada por la 2ª División de Infantería Neozelandesa, la 1ª Brigada Acorazada Británica y la 6ª División de Infantería Australiana.


Una vez comenzada la invasión, y pese a la inicial resistencia tenaz de los griegos, las divisiones alemanas avanzan de manera rápida e inexorable, y los aliados se ven obligados a emprender una penosa retirada hacia el sur. Los ataques aéreos de la Luftwaffe contra las tropas de la Commonwealth que se repliegan comienzan a arreciar después de la primera semana de la invasión, cuando la aviación germana empieza a operar desde aeródromos avanzados en la zona de Salónica, que sido tomada por la 2ª División Panzer el 9 de abril. Apenas se veía en los cielos griegos ningún cazabombardero británico salir para atacar a los aviones germanos (sólo 58 de los 152 aparatos que la RAF tenía en Grecia funcionaban cuando los alemanes atacaron y muchos otros fueron destruidos en tierra), así que los soldados neozelandeses solían bromear diciendo que las siglas RAF realmente querían decir "Rare As Fairies", es decir, tan "raros  (de ver) como las hadas".

Fuentes:
"El Día D" de Stephen E. Ambrose
"La Batalla de Creta" de Antony Beevor

martes, 28 de mayo de 2013

La Lucha en el 'Bocage' Normando


Tras consolidar, no sin dificultades, las cabezas de desembarco en las playas de Normandía, los aliados tuvieron enormes problemas para avanzar hacia el interior del país galo. Mientras los británicos, enfrentados al grueso de las divisiones panzer alemanas destacadas en la zona, se veían incapaces de tomar Caen ante la durísima y bien organizada defensa enemiga, un poco más al oeste, el I Ejército Americano del general Omar Bradley quedó atascado en los sangrientos combates en los que se había visto envuelto en los pantanos al sur de la península de Cotentin y el "bocage", en la zona rural al norte de Saint-Lô.


Los alemanes describían los combates en el "bocage", un paisaje compuesto de pequeñas parcelas irregulares (tierras de cultivo y prados), separadas entre sí por setos vivos, muretes y terraplenes, y por árboles que a menudo bordean los caminos, como un "Schmutziger Buschkrieg", es decir, una "guerra sucia entre los arbustos", pero sabían que ellos, como defensores, tenían mayor ventaja sobre los aliados. Los americanos no estaban preparados para la espesura del "bocage", para la altura de los árboles, los setos y los duros y elevados terraplenes en los que crecían. Durante los entrenamientos habían supuesto que los setos eran como los del sur de Inglaterra, pero nada más lejos de la realidad.


Los soldados estadounidenses, en especial los reemplazos recién llegados, se sentían desorientados y sobrecogidos por la imposibilidad de avistar al enemigo cuando avanzaban por los pequeños campos cercados y por los caminos y senderos rodeados de esa espesa vegetación. El pánico pronto se desató entre los combatientes aliados, que parecieron olvidar las enseñanzas básicas de todo entrenamiento de infantería. Su instinto, cuando se veían acosados por la artillería o el fuego de mortero alemán, era tirarse al suelo o retroceder en busca de algún refugio, en lugar de avanzar y cargar contra el enemigo, una actitud que resultaba mucho más peligrosa, en contra de lo que pudiera parecer  a priori.


El disparo de un único fusilero desde lo alto de un árbol daba lugar con demasiada frecuencia a que los hombres de toda una unidad se echaran cuerpo a tierra, donde ofrecían un blanco mucho más fácil. De hecho, los alemanes provocaban muchas veces esta situación deliberadamente, para disparar a renglón seguido una densa cortina de fuego de mortero, explotando las bombas en el aire mientras los soldados americanos estaban tendidos en el suelo, indefensos y con todo el cuerpo expuesto. "Seguid andando si queréis seguir con vida" fue el eslogan adoptado por el cuartel general del I Ejército Americano de Bradley como instrucción para todo el mundo. Se hicieron advertencias a los oficiales y suboficiales para que no se echaran cuerpo a tierra, ya que el resto de los hombres bajo su mando seguiría su ejemplo. Dado que una actitud agresiva daba lugar a que se produjeran menos bajas se hizo hincapié en la importancia del "fuego en marcha", que consistía en disparar constantemente (a costa de un enorme gasto de munición), a medida que avanzaba la infantería, contra todo lo que pudiera ser una posición enemiga, sin esperar a tener un objetivo identificado.


Igualmente se aconsejó a los soldados que, si caían heridos por un francotirador, permanecieran inmóviles y  en silencio, ya que probablemente el tirador alemán no malgastaría otra bala en un posible cadáver, pero por contra si que volvería a disparar contra el herido, si este se movía tratando de guarecerse, o contra cualquier compañero que acudiera a socorrerle. De hecho, a los sanitarios que acudían a auxiliar a los heridos les disparaban deliberada y sistemáticamente. Los francotiradores alemanes escondidos en los árboles a menudo se ataban al tronco para no caer en caso de resultar heridos; otro escondite favorito en campo abierto eran los almiares, pero esta práctica se desechó enseguida, cuando los soldados estadounidenses aprendieron a disparar balas trazadoras con las que prendían fuego a la paja, para luego coser a tiros al tirador cuando trataba de escapar de las llamas.


Utilizando las lecciones aprendidas en el frente oriental, los alemanes lograron compensar su inferioridad numérica en materia de hombres, artillería y sobre todo, aviones, minimizando sus pérdidas en defensa. Para su primera línea de defensa, excavaban pequeños refugios en la base elevada de los impenetrables setos del "bocage" - tarea dura y laboriosa habida cuenta de lo intrincado de las viejas raíces - para construir en ellos nidos de ametralladoras. Varios cientos de metros más atrás estaba preparada una línea de posiciones bastante más sólidas. Luego existía una tercera línea todavía más atrasada, que disponía de tropas suficientes para llevar a cabo un rápido contraataque. Detrás de ellas, habitualmente en terreno elevado, solía colocarse un cañón antitanque de 88 mm, capaz de dejar fuera de combate a cualquier blindado enemigo que apareciera en apoyo de la infantería.


Los soldados aliados descubrieron que los alemanes eran muy buenos en las técnicas de camuflaje y ocultación. Cortaban ramas frescas para camuflar meticulosamente los cañones y los vehículos blindados y ocultarlos de la vista de la aviación aliada, lo que suponía que la ayuda que pudieran prestar los cazabombarderos enemigos era relativamente escasa. Sus soldados estaban acostumbrados a disimular las huellas de los blindados, e incluso intentaban levantar de nuevo la hierba o el grano que habían aplastado a su paso. Además, la infantería alemana no se limitaba a cavar pequeñas trincheras. Se enterraban "como si fueran topos", cubriéndose la cabeza contra las andanadas de la artillería y abriendo túneles bajo los setos. La pequeña abertura en el terreno que dejaban les proporcionaba el hueco ideal desde el que cortar el avance de una unidad aliada con las ráfagas de una ametralladora MG-42.


Los alemanes sabían muy bien que el mejor momento para pillar desprevenidas a las tropas aliadas era justo después de que éstas hubieran tomado una posición. Habitualmente se infligían en ese momento más bajas que durante el ataque original. Los soldados aliados eran muy lentos a la hora de abrir nuevas trincheras y a menudo se limitaban a utilizar los hoyos y las zanjas cavadas por los alemanes. En muchos casos estas posiciones estaban provistas de trampas explosivas, pero además, siempre podían estar localizadas de antemano como objetivo por los batallones de apoyo de la artillería alemana, dispuestos a abrir fuego sobre ellas en cuanto sus hombres se retiraran. Una y otra vez, las tropas aliadas fueron pilladas desprevenidas. Agotados por el ataque y ufanos por el éxito obtenido, los soldados no encontraban demasiado atractiva la idea de ponerse a cavar frenéticamente nuevas trincheras. A la infantería americana les costó mucho tiempo y muchas muertes innecesarias aprender a seguir la máxima de la Wehrmacht según la la cual "el sudor ahorra mucha sangre".


Combatiendo contra el Ejército Rojo los veteranos del frente oriental habían aprendido todas las triquiñuelas imaginables. Colocaban minas en el fondo de los cráteres abiertos por las bombas delante de sus posiciones para matar o herir gravemente a cualquier soldado atacante que se lanzara a ellos buscando refugio ante el fuego de ametralladoras o de mortero. Si abandonaban una posición, no sólo preparaban trampas explosivas en sus refugios subterráneos, sino que dejaban también una caja de granadas, varias de las cuales habían sido manipuladas para reducir el tiempo de demora a cero. También eran expertos en esconder en las cunetas minas de fragmentación, llamadas por los norteamericanos Bouncing Betty o "minas castradoras" (en la imagen superior) porque, al activarse, se elevaban hasta la altura de la entrepierna antes de estallar.


Los tripulantes de sus tanques y los artilleros de los cañones de campaña se hicieron expertos en disparar las llamadas "salvas de árbol", lo que significaba disparar contra las copas de los árboles, para que al explotar el proyectil, produjeran astillas capaces de herir a cualquiera que estuviera cerca. También tendían cables bien tirantes a la altura del cuello en los caminos usados por los jeeps aliados con el fin de decapitar a los conductores distraídos que pasaban por allí. Los americanos enseguida se acostumbraron a soldar una barra en forma de "L" invertida en la parte delantera de los vehículos descubiertos con el fin de enganchar y cortar dichos cables (fotografía sobre este párrafo).


Otra treta que utilizaban los alemanes cuando los americanos lanzaban una ofensiva por la noche consistía en disparar con una ametralladora balas trazadoras por encima de las cabezas de sus atacantes. De ese modo conseguían que los soldados aliados siguieran avanzando erguidos, para luego abrir fuego a menor altura con munición normal. A menudo, aparecía un sólo alemán con las manos en alto como si quisiera rendirse y cuando los americanos se acercaban con la intención de hacerlo prisionero, se echaba a un lado y las ametralladoras escondidas acribillaban a los desprevenidos soldados estadounidenses. No es de extrañar que después de varios incidentes de ese estilo fueran pocos los americanos dispuestos a coger prisioneros.


La presencia de los tanques utilizados para apoyar los ataques de la infantería estadounidense casi siempre atraía el fuego de la artillería o de los morteros alemanes. El Sherman era especialmente ruidoso, y los alemanes sabían cuando iba a producirse un ataque por el sonido de los motores de los tanques. Las tripulaciones de los blindados corrían también muchos riesgos, ya que los temidos cañones antiaéreos de 88 mm utilizados como arma antitanque eran de una precisión aterradora, siendo capaces de dejar fuera de combate a los tanques aliados, incluso a más de 1 km. de distancia.


Los grupos cazatanques alemanes con el lanzagranadas Panzerfaust al hombro se escondían y aguardaban el paso de las columnas de carros blindados americanos, y luego disparaban contra ellos por detrás, en la zona en la que eran más vulnerables. Otros se acercaban arrastrándose a los blindados y arrojaban contra ellos bombas adhesivas, o se encaramaban a ellos sin ser vistos, lanzando granadas por la escotilla. No es de extrañar que a las compañías de Sherman no les gustara moverse por el "bocage" sin tener el flanco guardado por la infantería.


Los alemanes solían colocar un cañón de asalto o un tanque al final de un largo trayecto en línea recta para tender emboscadas a cualquier Sherman que intentara seguir ese camino. Si se internaban en los campos de cultivo, el comandante del tanque, incapaz de ver casi nada a través del periscopio, tenía que sacar la cabeza por la escotilla de la torreta, ofreciendo un blanco perfecto. En los campos rodeados de setos, los tanques eran más vulnerables, cuando entraban o salían de una parcela por un hueco evidente. Se intentaron diversos métodos de evitar ese peligro.


La infantería que acompañaba a los tanques intentaba abrir brechas en los setos con torpedos Bangalore, pero con escaso éxito, debido a la solidez del suelo y al tiempo que se tardaba en meter la carga bajo tierra. Además se necesitaban cantidades enormes de explosivos. La solución perfecta la encontró el sargento Curtis G. Culin, del 102º Escuadrón de Reconocimiento de Caballería, integrado en la 2ª División Acorazada, quien inventó el conocido como "tanque rinoceronte" (Rhino Tank), que podéis ver en las fotografías superiores. Soldando, a modo de dientes, trozos de acero - obtenidos de las vigas y obstáculos de playa alemanes - a la parte frontal del Sherman, se conseguía en unos 3 minutos abrir un agujero entre el terraplén y el seto (imagen bajo estas líneas).


Casi todas las bajas estadounidenses de carácter psico-neurótico de la campaña de Francia se produjeron como consecuencia de la lucha en el "bocage" y la mayoría de sus víctimas fueron reemplazos, que se habían visto metidos en el combate mal entrenados y peor preparados para sustituir a un caído en combate. Al final de la campaña, 30.000 hombres del I Ejército fueron computados como bajas psicológicas. El jefe del servicio de sanidad de los Estados Unidos, estimaba en un estudio que entre las fuerzas de primera línea un 10% causó baja por motivos psicológicos (fatiga de combate).

Fuentes:

"La Segunda Guerra Mundial" de Antony Beevor
"El Día D. La Batalla de Normandía" de Antony Beevor

viernes, 11 de enero de 2013

Reforzando el Blindaje de los Tanques

A medida que se fue modernizando y mejorando el armamento antitanque o a consecuencia de la manifiesta inferioridad de unos carros de combate frente a otros, los distintos contendientes de la Segunda Guerra Mundial trataron de subsanar las deficiencias e insuficiencias del blindaje de sus tanques con muchos y variopintos remedios.


En primer lugar, los ejércitos beligerantes investigaron la capacidad del cemento aplicado sobre el blindaje de los carros de combate y su protección. Alemanes, norteamericanos y soviéticos fueron los que aplicaron capas de cemento sobre el blindaje de algunos de sus vehículos como protección adicional. Esto debía de proteger al vehículo contra los efectos de los proyectiles perforantes y de carga hueca.Ya se había experimentado, por parte alemana, con bloques de cemento que ocupaban los espacios vacíos sobre la cubierta de los cañones de asalto StuG III aunque no llegó a generalizarse. Estos bloques proporcionaban una protección adicional contra impactos localizados.


El siguiente paso era dar una capa de cemento sobre el blindaje; sin embargo, esta protección adicional solo se mostró eficaz contra proyectiles de carga hueca. El modelo más extremo lo desarrollaron los soviéticos sobre un T-34/76, con planchas cuadrangulares de cemento montadas sobre el mismo vehículo (imagen sobre este párrafo). Este vehículo experimental sirvió para pruebas pero pronto descubrieron que era más barato y rápido fabricar un nuevo T-34 que protegerlo con cemento.


Por su parte, los norteamericanos, se encontraron con la desalentadora realidad del escaso y ajustadísimo blindaje de sus M4 Sherman para los parámetros cañón/blindaje que se había alcanzado en los medios acorazados alemanes. A esa clara inferioridad en armamento y blindaje, se unía el hecho de que utilizaban gasolina como combustible y tenían más posibilidades de incendiarse que los que usaban diesel. De ese hecho provienen los motes que los alemanes y los ingleses pusieron al Sherman: "Tommy Cocker" (cocina tommy) y "Ronson" (marca de un encendedor muy seguro y popular). No en vano, el 60% de los Sherman que recibían un impacto acababan incendiados (si bien, el factor que producía la detonación era el almacenamiento disperso o desprotegido de la munición del carro principal).


Las tripulaciones norteamericanas intentaron aumentar la protección de sus vehículos mediante piezas de respeto, orugas de vehículos alemanes destruidos y sacos terreros apilados en el frontal y los laterales de los tanques (como ser puede ver en la imagen de aquí arriba). Esos remiendos no eran más que "tiritas" para que la tripulación se sintiera mejor y más segura (así por ejemplo, los sacos terreros amontonados delante podían proteger al tanque del lanzagranadas Panzerfaust, pero no servían de nada contra los proyectiles perforantes de los carros o cañones contracarro enemigos). Era mucho más útil, cortar planchas del blindaje de otros vehículos y soldarlas en el frontal o en los costados, donde se almacenaba la munición, o el sistema de aislamiento por camisas de agua que se aplicó a algunos vehículos, lo que se conocía como la "santabárbara mojada".


El M4A3E2 "Jumbo" (en la fotografía sobre estas líneas), que se introdujo en otoño de 1944 era poco más que un Sherman con doble blindaje frontal. Se situaba en cabeza de la columna de carros para atraer todo el fuego contracarro. Aunque desempeñó su función con éxito, sólo se se construyeron 254 ejemplares. Llegados a este punto también probaron la eficacia del cemento sobre el blindaje como medida de protección aunque como ya se ha mencionado, no fue del todo satisfactoria.


Por otra parte, debido al empleo por parte de los aliados de las "bombas pegajosas" y de las granadas y minas antitanque magnéticas, los alemanes desarrollaron un producto llamado Zimmerit con el que se recubrían partes de sus tanques para impedir que dichas armas fueran utilizadas sobre ellos. Se trataba de un material formado por varios componentes (entre ellos acetato de polivinilo, sulfato de bario y sulfuro de zinc) que tenía la apariencia del yeso o cemento y se aplicaba sobre los costados y la torre del tanque, formando una capa de 10 a 50 mm de material en forma de mini blocaos (fotografías sobre y bajo este párrafo). Este material no tenía propiedades antimagnéticas en sí mismo, sino que servía de aislante del hierro contenido en el blindaje del vehículo. Los tanques Panther y Tiger fueron los que más usaron esta protección.


Aquellos soldados que intentaban colocar una granada magnética sobre un tanque que usaba Zimmerit, corrían el riesgo de que la granada magnética puesta sobre el tanque enemigo cayese con el movimiento o vibraciones y pudiera herirlo o incluso matarlo en el caso de que no se pusiera a cubierto. Se comenzó a utilizar en el verano de 1943 y fue adoptado también por los blindados soviéticos. Finalmente, se empezó a retirar progresivamente a mediados de 1944, debido a la evolución del armamento antitanque.

Fuentes:
http://guerra-abierta.blogspot.com.es/2013/01/cemento-sobre-blindaje.html
http://historiassegundaguerramundial.wordpress.com/2012/09/24/el-zimmeritaislante-de-los-panzer/
Osprey: Soldados de la II Guerra Mundial: "El Ejército Americano en Normandía y en la invasión del Reich" de Mark Henry

miércoles, 25 de enero de 2012

Los Hobart's Funnies

Tras el desastroso raid sobre Dieppe (Francia), el general Percy Hobart (en la foto inferior) recibió en marzo de 1943, el encargo de idear un sistema para que las tropas aliadas que iban a participar en el proyectado Desembarco de Normandía pudieran recibir apoyo blindado en las playas para traspasar las defensas de la Muralla Atlántica, superando el problema añadido de los campos de minas, las alambradas y los numerosos búnkers y fortificaciones alemanas.


Un informe del Combined Operations Headquarters sobre la fallida incursión sobre Dieppe - efectuada el 19 de agosto de 1942 - apuntaba: "Las más importante lección a extraer de esta operación es la necesidad de una cobertura de fuego aplastante, incluyendo apoyo cercano, en las fases iniciales del asalto. Podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que en la actualidad ninguna unidad de la armada, navío o lancha, dispone ni de las capacidades ni del equipo suficiente como para desarrollar estas funciones. Sin su presencia, cualquier asalto a la costa europea ocupada por el enemigo tiene muy pocas posibilidades de éxito, puesto que las defensas están siendo aumentadas y mejoradas."

La solución aportada por Hobart,  principal experto británico en la guerra de blindados, que ya poseía una gran y reconocida experiencia en vehículos acorazados - en la llamada División Móvil, que posteriormente fue conocida como 7ª División Acorazada (las famosas "Ratas del Desierto") - fue una serie de carros de combate modificados (Sherman y Churchill, principalmente), con los que se creó la 79ª División Acorazada británica bajo el mando del propio Hobart, y que serían conocidos como "Hobart's Funnies", que podría traducirse como "extraños" o "rarezas de Hobart" o más despectivamente, "gracias de Hobart", porque inicialmente no se confiaba demasiado en ellos (en palabras del escritor Antony Beevor dicho calificativo "ponía de relieve esa inimitable combinación de frivolidad y excepticismo británicos").

Lo cierto es que, pese al excepticismo inicial dichos blindados realizaron durante la Operación Overlord una excelente labor en Gold, Juno y Sword, las playas de desembarco asignadas a las tropas anglo-canadienses. A los norteamericanos se les ofreció la posibilidad de utilizar en sus sectores de desembarco (Utah y Omaha) los "Hobart's Funnies", pero declinaron la oferta y tan sólo utilizaron los tanques anfibios Sherman DD, sobre los que os hablaré a continuación (a buen seguro que los blindados modificados del general Hobart fueron echados de menos por los norteamericanos en aquel matadero que fue Omaha Beach).Vamos a verlos en detalle:


--- El Churchill AVRE (Armoured Vehicle Royal Engineers) - foto superior - era un tanque modificado, cuyo cañón de 75 mm había sido sustituido por morteros pesados de 25 libras y tubo corto (Petard), de corto alcance - menos de 50 metros - que disparaban cargas de alto poder explosivo capaces de destruir obstáculos y de abrir boquetes en los muros de hormigón de las posiciones defensivas alemanas. Estaba compuesto por una dotación de 5 hombres, todos ellos ingenieros zapadores, que además debían salir del vehículo para destruir o neutralizar los obstáculos.


Al AVRE se le podía incorporar grandes fajinas o haces de leña (como se observa en la imagen de aquí arriba) de hasta 2 toneladas de peso, cuya misión era taponar los fosos y zanjas antitanque para facilitar el paso a los demás vehículos.


Otra versión era el Churchill AVRE Carpet Layer, que podéis ver aquí arriba, el cual portaba un gran rollo de tela reforzada por largueros metálicos, que se desplegaba para que el propio carro de combate u otros vehículos pudieran superar con facilidad los terrenos blandos o muy pedregosos.


Hobart también diseñó el Churchill AVRE Assault Bridge (imagen superior)que transportaba un puente de unas 40 toneladas en su parte delantera, que podía ser desplegado en tan sólo 30 segundos para superar obstáculos, tales como fosos, zanjas anticarro o pequeños muros. Con dicho puente se podían salvar vados de 9,10 metros u obstáculos de hasta 4,55 metros.


--- El Churchill ARK (Armoured Ramp Carrier), era un carro de combate que no disponía de torreta, y en lugar de ella, portaba unas rampas en la parte delantera y trasera, con las que formaban pequeños puentes para superar obstáculos y por los que podían cruzar los demás blindados y vehículos, como puede verse en las imágenes de aquí arriba.



--- El BARV (Beach Armoured Recovery Vehicle) era un tanque Sherman, en el que la torreta había sido sustituida por una superestructura que le permitía desplazarse por aguas profundas (hasta 2,7 metros) y gracias a cabrestantes o pequeñas hojas empujadoras, retirar de las playas y sus inmediaciones, posibles vehículos encallados, destruidos o averiados.


--- Los tanques anfibios Sherman DD (Duplex Drive) - conocidos también por los soldados como tanques Donald Duck - , eran llamados así, porque disponían de una doble hélice junto al motor principal, que estaba dotada de movilidad para poder corregir el rumbo. Usaba como flotador una cubierta de lona o toldo resistente al agua de 9 pies con 36 pequeños compartimentos estancos sujetos con puntales plegables de metal y que envolvía por completo el casco del tanque. Además de los dos propulsores o hélices - que en condiciones de navegación normales le permitían navegar a unos 5 nudos -, estaba equipado con una brújula y un periscopio, ya que en su recorrido por el mar, el DD quedaba prácticamente sumergido por debajo de la línea de flotación saliendo solo del agua parte de la cubierta de lona, confiriéndole la apariencia de un inusual cochecito de bebé (como se aprecia en la imagen superior). Una bomba de achique con capacidad de 15 galones por minuto aseguraba la estanqueidad del compartimento.


Debían ser lanzados desde las lanchas LCT (Landing Craft Tank) desde una distancia no superior a  2.700 metros. Una vez el DD alcanzaba la orilla, el toldo se desprendía del tanque (en la foto superior) y operaba como cualquier carro de combate prestando cobertura y apoyo de artillería a la infantería. Como he dicho anteriormente, fue el único de los blindados modificados de Hobart que se utilizó en todas las playas de desembarco del Día D. No obstante, en  Omaha Beach, debido a que fueron lanzados demasiado lejos de la playa (unos 4.800 metros) y con un mar  bastante revuelto - las olas eran de unos 2 metros, cuando estaba preparado para olas inferiores a medio metro -, 27 de los 29 tanques anfibios integrantes de la primera oleada del desembarco se fueron a pique, por lo que no pudieron prestar apoyo a la infantería, con los trágicos resultados que todos conocemos.


--- El Churchill Cocodrile era un tanque lanzallamas que disparaba a presión un chorro de fuego a una distancia de 100 metros. Como podéis ver en la foto de aquí arriba, un remolque blindado, con una capacidad de 400 galones, contenía el depósito del carburante del lanzallamas, que era un tubo por debajo del cañón del tanque (que sustituía a la ametralladora) por el que salían las llamaradas. No pudo ser empleado en las primeras horas del desembarco de Normandía, pero fue utilizado en la campaña por Europa hasta el final de la guerra.


--- El Crab (Cangrejo) o "Revientaminas" era un carro de combate Churchill o Sherman, equipado con una especie de tambor giratorio con cadenas incorporado a la parte frontal que, a medida que rodaba movido por los pequeños rotores del tanque, provocaba el impacto de las cadenas contra el suelo haciendo detonar las minas enterradas en la arena de las playas mientras el tanque avanzaba. Creaba un pasillo de unos 3 metros de anchura y avanzaba a una velocidad de 2,4 km/h. No era un sistema seguro en su totalidad y solían sufrir bastantes averías en su tren de rodaje al pisar alguna mina que no conseguían hacer estallar. A pesar de todo, tuvieron una enorme papel en la creación de pasillos limpios en las zonas de desembarco por los que pudieran avanzar la infantería, los blindados y el resto de vehículo y fueron también utilizados hasta el final de la contienda.


--- El Bullshorn Plough, también era otro vehículo barre minas, creado sobre la base de carros de combate Churchill o Sherman modificados. Portaba un dispositivo en su parte delantera que araba el suelo mientras avanzaba justo por donde tenía que pasar el tren de rodaje de los blindados y así desplazaba las posibles minas existentes hacia los lados, las cuales eran posteriormente desactivadas o neutralizadas por los zapadores. 

Por su labor, el general Sir Percy Hobart - que por cierto, era cuñado del Mariscal Montgomery - fue nombrado Caballero de la Orden del Imperio Británico después de la guerra por el rey Jorge VI y también fue condecorado por los norteamericanos con la Legión al Mérito