lunes, 17 de diciembre de 2012

Las Mulas Paracaidistas

Durante la Segunda Guerra Mundial se intentaron llevar a cabo numerosos planes y proyectos de lo más absurdo y disparatado. Como se suele decir, "a situaciones desesperadas, medidas desesperadas". Una de esas estrambóticas ideas fue la que a continuación os cuento. En mayo de 1943, las fuerzas angloamericanas, con el apoyo de la Francia Libre, estaban preparando en el Norte de África el asalto al continente europeo por el sur. El lugar elegido para realizar el primer gran desembarco fue la isla de Sicilia, una maniobra previa al asalto de la península itálica, que recibiría el nombre en clave de "Operación Husky". Para alcanzar las metas fijadas en esa compleja operación había que tener en cuenta las características especiales de la isla italiana, cuya difícil orografía, muy montañosa y con malas comunicaciones, dificultarían el desplazamiento de tropas y material.


Para solucionarlo se pensó en la utilización de un número importante de mulas, pero el problema residía en que éstas no podrían utilizarse durante las importantes acciones que llevarían a cabo los paracaidistas estadounidenses de la 82ª División Aerotransportada. Los "All Americans" tenían que saltar tierra adentro, tras las defensas costeras italianas y alemanas horas antes del asalto anfibio, para facilitar el desembarco del grueso de las tropas aliadas. Las dudas sobre el éxito de las tropas aerotransportadas surgieron de inmediato: ¿cómo se iban a desplazar los paracaidistas norteamericanos por aquel terreno pedregoso y reseco sin vehículos de apoyo para transportar el equipo lanzado desde los aviones?. Ante ese dilema, alguien pensó que la solución podría ser embarcar mulas en los aviones de transporte y lanzarlas sobre la isla en paracaídas, algo que hasta entonces no se había intentando nunca.


El encargado de la misión fue el mayor Mark Alexander que, aunque se mostró escéptico, inició los ensayos para conseguir abastecer de mulas de este original modo a los paracaidistas que saltarían sobre Sicilia. El lugar elegido para llevar a cabo las pruebas fue el desierto que rodea a la población de Oujda, en el norte de Marruecos, en ese momento ocupado por las tropas estadounidenses. Para llevar a cabo esta operación se confeccionaron unos paracaídas enormes y especialmente resistentes, y se adaptaron al cuerpo de los animales. Tras conseguir mulas y equiparlas se procedió a introducirlas en aviones de transporte Douglas C-47 "Dakota". Aquella operación fue especialmente complicada, pues, a pesar de llevar los ojos vendados, los tercos animales se mostraron nerviosos, asustados y poco sumisos a entrar en los aviones. Una vez dentro de los aparatos, y conforme estos iban ganando altura, la actitud de las mulas empeoró más si cabe, haciendo peligrar la estabilidad de los aviones de carga. Finalmente, cuando se alcanzó una altitud de 1.000 metros, se encendió la luz verde y las “mulas paracaidistas” fueron arrojadas al vacío.


El resultado fue un auténtico desastre. Cuando se llegó a la zona de lanzamiento, un pedregoso desierto, se comprobó que la mayoría de los animales habían sufridos fracturas en las patas a consecuencia del impacto sufrido en la caída, por lo que hubo que sacrificarlas. Tras la pifia de Oujda, el Cuartel General Aliado canceló el plan y continuó con la "Operación Husky". Una vez iniciadas las operaciones militares, los norteamericanos se dieron cuenta que el experimento de las “mulas paracaidistas” había sido una pérdida de tiempo. Sicilia, por su orografía y complicadas comunicaciones, poseía en 1943 una nutrida población de estos cuadrúpedos y los paracaidistas norteamericanos no tuvieron ningún problema para proveerse de ellos, una vez en tierra. Además, las tropas que desembarcaron en las playas sicilianas, trajeron con ellas varios centenares más de mulas, por lo que si hubo algo que no escaseó durante esos días en la isla italiana fueron precisamente estos animales.

Fuentes:
"Las 100 méjores anécdotas de la Segunda Guerra Mundial" de Jesús Hernández
http://suite101.net/article/disparates-de-la-segunda-guerra-mundial-mulas-con-paracaidas-a44369

jueves, 13 de diciembre de 2012

Uniformes de la 2ª Guerra Mundial (3)

Si en el anterior post de este apartado del blog, os mostraba los uniformes de los paracaidistas británicos, hoy también seguimos con tropas aerotransportadas, en este caso, las norteamericanas. En concreto os adjunto los uniformes y equipamientos de las dos divisiones paracaidistas estadounidenses más famosas y más destacadas del US Army durante la Segunda Guerra Mundial: la 101ª División Aerotransportada (101st Airborne Division, también conocidos como "Screaming Eagles") y la 82ª División Aerotransportada, (82nd Airborne Division o "All-Americans") que se distinguieron por sus acciones en el Desembarco de Normandía y durante la Operación Market-Garden, principalmente, pero también en otros escenarios como Las Ardenas (la 101ª ) o Italia (Sicilia, Salerno y Anzio (la 82ª ):









P.D. Las 3 primeras fotografías, nuevamente son cortesía de Jose Serrano, fiel seguidor del blog, que tuvo a bien enviármelas por correo electrónico, junto a otras muchas, que a buen seguro, irán apareciendo por aquí. Gracias mil.


miércoles, 12 de diciembre de 2012

Citas Célebres de la 2ª Guerra Mundial (57)




"Esto no es el final. Ni siquiera es el principio del fin. Pero, quizás, sí se trate del fin del comienzo"

Winston Churchill - Primer Ministro británico, en un discurso pronunciado en The Mansion House (Londres) el 10 de noviembre de 1942 tras la victoria británica en El Alamein 

martes, 11 de diciembre de 2012

Testimonios de la 2ª Guerra Mundial (31)


"Yo era jefe de pelotón en el Escuadrón 'A', y contaba con dos tanques Lee y un Grant durante la prolongada retirada hacia El Alamein, tras las batallas de Gazala, en las que casi siempre actuamos como reserva. Libré mi primera batalla al frente de esos tanques cuando frenamos la desbandada junto con la 22ª Brigada Acorazada a unos 65 kms. de Alejandría. Luego me trasladaron al Escuadrón 'B', un escuadrón ligero con tanques Stuart, primero vigilando los campos de minas situados en el extremo sur de la línea de El Alamein, cerca de Himeimat.

Dicho sea de paso, fue allí donde conocí al general Montgomery. Estábamos ocultos tras una colina, de la que sólo sobresalía la torreta, cuando llegó un vehículo de mando del que bajaron nuestro comandante, el general de brigada y un hombrecillo de rodillas muy blancas con un sombrero australiano cubierto de insignias regimentales. Yo no tenía ni idea de quién era y mientras hablaba con el comandante, él se acercó y habló con mi mecánico, pero la conversación dejó mucho que desear. El oficial le preguntó a aquel hombre de Glasgow quién era el mejor general del desierto. El soldado lo miró y le contestó: "Usted no debe llevar mucho tiempo por aquí. El mejor es Rommel. Aquí todo el mundo lo sabe". Al parecer, cuando se fueron, Monty preguntó mi nombre y comentó que a mis hombres les faltaba instrucción. Ninguno de nosotros había oído hablar de Monty hasta entonces, pero eso iba a cambiar."

Teniente del Regimiento de Caballería Royal Scots Greys (8º Ejército Británico) - Norte de África (julio 1942)

Fuente: "El Octavo Ejército" de Robin Neillands

lunes, 10 de diciembre de 2012

Personajes (7): Zoya Kosmodemyanskaya

Zoya Kosmodemyanskaya fue una joven partisana rusa, cuya figura, historia y trágico destino representa a la perfección la heroica resistencia a ultranza del pueblo soviético frente a los invasores alemanes. No se qué parte de su historia será real y qué parte fruto de la poderosa propaganda soviética, pero lo innegable es que se convirtió en una de las heroínas más veneradas por el pueblo (incluso se llegó a proponer su canonización por la Iglesia Ortodoxa, con motivo del 85º aniversario de su nacimiento).


Nació el 13 de septiembre de 1923, en la pequeña aldea de Osino-Gay, cerca de la ciudad de Tambov, hija de padre, librero, y de madre, maestra de escuela. El apellido Kosmodemyansky era muy famoso en su región natal, ya que había estado estrechamente relacionado con la iglesia ortodoxa desde el siglo XVII (muchos miembros de la familia había sido sacerdotes). En 1929, la familia por miedo a ser perseguidos por el régimen bolchevique por su apellido y por su confesión religiosa, emigró a Siberia, si bien al año siguiente, por razones desconocidas se trasladó a Moscú. Es posible que el padre se sintiera más seguro en la capital soviética, o incluso, según afirman algunos, algún alto cargo del partido comunista con profundas raíces y creencias religiosas (en privado, por supuesto) diera protección a la familia.


Desde muy pequeña, Zoya, demostró ser una buena estudiante, mostrando su interés por la lectura, la música, los grandes pensadores, etc... que fueron forjando su carácter indómito e idealista. En 1938, con sólo 15 años se unió al Komsomol (las juventudes del Partido Comunista de la URSS). En octubre de 1941, cuando los alemanes avanzaban inexorablemente por tierras soviéticas (la invasión - "Operación Barbarroja" - comenzó en junio) y siendo todavía estudiante de instituto, contando con 18 años de edad, se ofreció voluntaria para formar parte de una unidad de partisanos, que participaban en misiones de sabotaje y reconocimiento tras las líneas enemigas. Su madre trató de disuadirla, pero al parecer Zoya le contestó: "¿Qué otra cosa puedo hacer cuando el enemigo está tan cerca? Si llegan hasta aquí, no podremos seguir viviendo en Moscú".


Ese mismo mes, cerca de la ciudad de Obhukovo, el grupo de Zoya logró cruzar el frente y se adentró en territorio ocupado por los alemanes, donde se dedicaron a minar las carreteras y cortar las líneas de comunicación.  El 27 de noviembre de 1941 recibieron la orden de dirigirse al pueblo de Petrischevo, donde estaba acuartelado un regimiento de caballería alemana, y quemar todas las casas y edificios posibles. La joven partisana prendió fuego a varias cuadras y a dos casas ocupadas por los alemanes, pero un colaboracionista ruso la delató – fue recompensado con una botella de vodka, según se dice – y fue capturada. La llevaron a una cabaña y durante 48 horas fue sometida a todo tipo de torturas y vejaciones para que delatase a sus camaradas. Ante la desesperación del oficial al mando, ya que no decía nada, la mañana del 29 de noviembre la sacaron de la casa y la pasearon con un cartel al cuello en el que se leía “Incendiaria de Hogares” (o "Pirómana", según otras fuentes) hasta el centro del pueblo donde le esperaba la horca. 


Los alemanes y el pueblo entero (obligado a presenciar la ejecución), rodeaban el cadalso pero cuando se iba a proceder a la ejecución, uno de los oficiales alemanes ordenó esperar hasta tener preparada su cámara fotográfica, momento que aprovechó Zoya para gritar: "Camaradas, ¿por qué estáis tan tristes? Yo no tengo miedo a morir, soy feliz de morir por mi pueblo [...] Me vais a colgar, pero no soy la única. Somos más de 200 millones, no podréis colgarnos a todos. Mis compañeros vengarán mi muerte. Alemanes, rendíos antes de que sea demasiado tarde. La victoria es nuestra.". Durante un mes, el cuerpo congelado de la joven estuvo colgado como advertencia de lo que pasaría a aquellos que osaran realizar actos similares de sabotaje contra las tropas nazis. Parece ser que unos soldados alemanes borrachos decidieron cortarle el pecho izquierdo y, entonces, los oficiales ordenaron enterrarla. En enero de 1942 el pueblo de Petrischevo fue liberado por el Ejército Rojo, y es entonces cuando se daría a conocer la historia de la joven partisana.


El periodista Pyotr Lidov tuvo conocimiento de la ejecución de Zoya Kosmodemyanskaya, cuando el pueblo en el que fue asesinada pasó de nuevo a manos soviéticas. Lidov visitó el lugar de la ejecución y pudo recabar los testimonios de los lugarenos ("cuando la iban a colgar comenzó su discurso. Aunque la fueran a matar no sintió miedo", le contó un anciano campesino). El 27 de enero de 1942 un artículo en el diario Pravda sobre la chica partisana. El artículo llegó a manos de Stalin, el cual, al leerlo, dijo: "Aquí hay una heroína del pueblo." Pronto comenzó una importante campaña de propaganda honrando a la partisana caída, y más adelante fue proclamada, en febrero, Heroína de la Unión Soviética


La historia de Zoya Kosmodemyanskaya se convirtió en leyenda, y sirvió de inspiración y ejemplo para muchos combatientes soviéticos. Escribe Antony Beevor en su imprescindible "Berlín. La Caída 1945": "muchos miembros del Komsomol seguían llevando consigo recortes de periódico con la fotografía de Zoya Kosmodemyanskaya, la joven guerrillera de la organización “torturada hasta la muerte por los alemanes”. No eran pocos los que escribían: “Por Zoya”, en sus tanques o aeronaves". Multitud de poetas, escritores, artistas y escultores la utilizaron como inspiración, e incluso llegaron a rodar una película sobre su vida, "Zoya" (1945). En 1968, un planetoide descubierto por astrónomos soviéticos llevaría su nombre. Su cuerpo fue recuperado y sería enterrado en el cementerio de Novodevichy, en Moscú, donde descansan los grandes Héroes de la Unión Soviética


Aquí acabaría la historia de la leyenda de la joven partisana, si no fuera por las controversias que azotaron su biografía en septiembre de 1991 (en pleno proceso de desintegración de la URSS). Un periodista, Aleksandr Zhovtis, afirmó que en la ciudad de Petrischevo no había tropas alemanas y que Zoya fue capturada por partisanos locales, descontentos con la destrucción de sus propiedades. Hubo una tremenda controversia que llegaría incluso a los tribunales, y muchos llegaron a cuestionar el valor de aquella joven. Se escribieron sendos artículos a favor y en contra de Zoya, e incluso llegaron a cuestionar la salud mental de la joven. 

Fuentes:
http://heroesdeguerra.blogspot.com.es/2012/05/kosmodemyanskaya-zoya-anatolyevna-la.html
http://historiasdelahistoria.com/2012/11/29/somos-mas-de-200-millones-no-podreis-colgarnos-a-todos/
http://en.wikipedia.org/wiki/Zoya_Kosmodemyanskaya

jueves, 6 de diciembre de 2012

15 Ilustraciones de Combates y Operaciones Aéreas durante la 2ª Guerra Mundial

En la web de noticias "La información.comhe encontrado una recopilación de magníficas ilustraciones que reproducen aviones y combates aéreos en diversos escenarios bélicos de la Segunda Guerra Mundial. Me ha parecido lo suficientemente interesante como para preparar un post donde os las muestre como es debido. Aquí las tenéis, camaradas:


"Flying on a Special D-Day" - Julen Lepelletier


"Playing the Last Ace" - Heinz Krebs


"Operation Cerberus" - Philip West


"Open Assault" - Robert Taylor


"Raid on the China Coast" - Roy Grinnel


"The Famous Four Minutes" - R.G. Smith


"Seawolves" - Nicolas Trudgian


"Narrow Scape" - Heinz Krebs


"Mission Accomplished" - Roy Grinnel


"Fly for your Life" - Robert Taylor


"Dambusters breaching the Eder Dam" -  Robert Taylor


"Spit with a Buzz" - Wiek Luijken


"Splash Landing" - Gareth Hector


"Desert Sharks" - Heinz Krebs


"Closing the Gap" - Robert Taylor

Espero que os hayan gustado. Ahora me gustaría proponeros un juego: a ver quien se anima en los comentarios a identificar los distintos aviones que aparecen en las ilustraciones, así como los hechos, batallas o escenarios bélicos que se muestran las mismas. ¡Demostradme vuestra sabiduría!

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Noticias sobre la 2ª Guerra Mundial (41)

Seguimos con una nueva andanada de noticias sobre la Segunda Guerra Mundial que he encontrado en los últimos días trasteando por la red, y que, como es habitual, a continuación os transcribo:

--- El pasado 28 de noviembre leí que los restos de un caza norteamericano Grumman F6F "Hellcat" fueron descubiertos en el mar, a unos 75 metros de profundidad de las costas de Miami Beach, en bastante buen estado, teniendo en cuenta que llevan más de medio siglo bajo el agua.


OceanGate, la compañía de exploración submarina propietaria del equipamiento con el que se realizó el descubrimiento, hizo público el hallazgo del avión, que fue identificado por miembros del Instituto Smithsonian y de la Marina estadounidense (US Navy), como un "Hellcat". Los restos de este avión,  se detectaron por primera vez el pasado 29 de junio y desde entonces se realizaron 8 inmersiones, - incluida una de larga duración (8 horas) - realizadas con un submarino tripulado con la ayuda de equipos de sónar de alta frecuencia y fotografía y vídeo de alta definición. "El descubrimiento de este artefacto no sólo es importante porque nos ayuda a reflexionar y aprender más sobre el patrimonio de nuestro país, sino también porque pone de relieve el papel fundamental que la observación directa desempeña en la exploración submarina", dijo un responsable de OceanGate.


El Grumman F6F "Hellcat fue muy popular en la US Navy, que llegó a tener 12.275 unidades de este caza. De hecho, se afirma que hubo un momento en que se llegó a producir uno de estos aparatos por hora, durante 24 horas al día. Es más, alrededor de 11.000 unidades se fabricaron en tan sólo dos años. Además de ser fáciles de producir, estos cazas, que superaban los 600 kms/h, demostraron ser tremendamente eficaces en combate, muy superiores a los que tenían por entonces los japoneses. Fue junto al el Vought F4U Corsair,  el principal caza embarcado en portaaviones de la Armada estadounidense y uno de los pilares de la guerra aérea en el Pacífico. El estado de Florida fue un centro de formación muy activo para los pilotos de combate militares durante la guerra. Los registros del Comando de Historia y Patrimonio Naval (NHHC) indican que al menos 79 "Hellcats" se perdieron ante su costa atlántica entre 1943 y 1952, sólo 8 de ellos después de 1945.

--- Un grupo de 54 destacados periodistas ha iniciado una campaña para que Edward Kennedy, el corresponsal de guerra de Associated Press (AP) que anunció el fin de la Segunda Guerra Mundial en Europa (lo que le costó su despido y arruinar su carrera), reciba el premio Pulitzer a título póstumo y que, así de este modo, su nombre pueda ocupar el lugar que según ellos merece dentro la historia de la profesión.


Como ya os conté aquí no hace mucho, la rendición incondicional de la Alemania nazi en la localidad francesa de Reims tuvo lugar la madrugada del 7 de mayo de 1945. Kennedy era uno de los periodistas que cubrían el conflicto bélico y que fueron testigos de la capitulación alemana. Los aliados occidentales querían que dicha información no se hiciera pública hasta 36 horas después, a fin de poder limar ciertas asperezas que existían con el bloque soviético antes de que la información fuera oficial. Sin embargo, a lo largo de ese día la noticia comenzó a filtrarse en algunas radios alemanas, posiblemente para alertar a algunos mandos militares y darles tiempo para abandonar el país. Al ver que los alemanes se habían saltado el pacto de silencio, Kennedy decidió llamar a la sede de la agencia en Londres y dictar un artículo en el que, en auténtica primicia, anunciaba el final de las hostilidades en Europa.


La noticia fue portada de un gran número de ediciones extraordinarias en los principales periódicos del planeta. Sin embargo, causó un gran malestar en el gobierno de EE.UU., que consideraba que el reportero había desafiado la censura militar. Precisamente ese hecho motivó que meses después AP decidiera prescindir de sus servicios y le fuera retirada su credencial de periodista. Los grandes periódicos y la mayor parte de sus compañeros le dieron la espalda y solo pudo encontrar trabajo en pequeños diarios locales, hasta su muerte en 1963. El pasado mes de mayo, 67 años después de que el corresponsal de guerra diera la mayor primicia en la historia de la agencia, Associated Press pidió públicamente disculpas por lo sucedido y reconoció que el despido había sido un grave error.

--- Por último, os cuento una historia que he leído publicada en varios lugares y que parece de ciencia ficción (cuando no directamente un cuento chino). Según parece los científicos nazis trataron de crear durante la Segunda Guerra Mundial una serie de "superarmas", que, de haberse fabricado varios meses antes, hay quien asegura que podrían haber inclinado la balanza del lado del Tercer Reich (permitidme que lo dude).


Los nazis, dedicaron durante años gran parte de sus recursos a tratar de fabricar armas (las conocidas como "armas maravillosas" o wunderwaffen) que les dieran la victoria sin apenas sufrir bajas en el campo de batalla. "Todos los expertos en armamento del III Reich han destacado un hecho evidente: si la investigación se hubiese adelantado tan sólo un año, el resultado de la contienda podía haber sido muy distinto", afirma el escritor José Lesta en su libro "El enigma nazi". "Sin embargo, el propio sistema nazi propició también el derrumbe final del Régimen bajo el peso de los abultados y multimillonarios gastos destinados a las revolucionarias ‘armas maravillosas’", sentencia el autor. Y es que, el desarrollo de estas armas revolucionarias también costó una auténtica fortuna a los alemanes, aún cuando algunas no podían fabricarse más que en la imaginación. No obstante, no puede negarse que, gracias a estos "sueños", la Alemania nazi se adelantó varios años a la capacidad tecnológica de su época. De entre todos los inventos que los nazis idearon para la guerra, los que más destacan por su originalidad son las denominadas "armas limpias", llamadas así debido a que utilizaban la energía del medio ambiente para funcionar:


1 - La primera de ellas es el «cañón de viento», un artefacto ideado para lanzar rayos de aire. "Diseñado en Stuttgart durante la guerra, era un tipo de arma que podía emitir un flujo pulsante de aire comprimido. Feo y grotesco en apariencia, estaba construido con un gran caño curvo con un codo en forma de giba", determina el escritor. Este cañón funcionaba presuntamente con oxígeno e hidrógeno en proporciones moleculares, los cuales, al unirse, creaban una mezcla mortal que se podía llegar a disparar. "Lanzaba, tras una violenta detonación, un proyectil ‘de viento’, una especie de golpe de aire comprimido y vapor de agua que tenía un efecto similar al de una granada", explica Lesta. Al parecer, y según afirma el escritor: "Las pruebas se realizaron en Hillersleben, y se logró destruir planchas de madera de 2,5 centímetros de grosor a 183 metros de distancia". En palabras del escritor, un prototipo de este cañón fue instalado sobre un puente sobre el río Elba para su protección, pero nunca fue utilizado.


2 - Otra "arma limpia" sería el «cañón sónico», creado en los años 40 por el doctor Richard Wallauschek. "Estaba formada por dos reflectores parabólicos conectados por varios tubos que formaban una cámara de disparo. A través de los tubos entraba en la cámara una mezcla de oxígeno y metano que era detonada de forma cíclica", explica el escritor. "Las ondas de sonido producidas por los explosivos, por reflexión, generaban una onda de choque de gran intensidad que creaba un rayo sónico de enorme amplitud. La nota aguda que enviaba superaba los 1.000 milibares a casi 50 metros. A esta distancia, medio minuto de exposición mataría a cualquiera que se encontrara cerca, y a 250 metros seguiría produciendo un dolor insoportable", señala José Lesta. A pesar de que podría haber revolucionado el mundo armamentístico de la II Guerra Mundial, finalmente no se llegó a utilizar debido a su gran tamaño (pues, al parecer, una de sus piezas medía más de tres metros). Sin embargo, algunos documentos afirman que llegó a probarse contra animales.


3 - El tercer artefacto con el que se hicieron pruebas fue la conocida como «arma vórtice», el cual tenía la finalidad de crear torbellinos para derribar a los aviones aliados. "Se construyó en el Instituto Experimental de Lofer, en el Tirol austríaco. Diseñada por el doctor Zippermeyer, tenía como base un mortero de gran calibre que se hundía en el suelo y disparaba proyectiles cargados de carbón pulverizado y un explosivo de acción lenta", asegura el autor. Al parecer, el objetivo que se buscaba con este curioso invento era derribar a los aeroplanos enemigos en el momento en que explotase la mezcla. Este revolucionario artefacto, sin embargo, no surtió efecto en sus primeras pruebas, por lo que se intentó mejorar. "Se llegó a la conclusión de que se podrían producir oscuros y enormes torbellinos a base de polvo de carbón con la potencia suficiente para romper las alas y la estructura de los aviones aliados. El alcance del arma se cifró en unos 150 metros", explica el experto en su libro. Según parece, este original cañón no llegó a utilizarse nunca como tal, pero sí algunas armas basadas en el viento.


4 – También, y dentro del armamento climatológico, destacó el «cañón solar», el cual utilizaba la energía de este astro para lanzar un gigantesco rayo de calor sobre los aviones enemigos. "Los bocetos iníciales mostraban un gigantesco reflector que, a modo de espejo, debía captar una gran cantidad de rayos solares focalizándolos en una zona determinada", aclara Lesta. Sin embargo, y a pesar de que presuntamente se construyó un modelo inicial de este aparato, tampoco se llegó a utilizar en combate debido a que el prototipo fue robado por los americanos casi al final de la guerra. "Nunca se volvió a saber nada más acerca del mismo", finaliza el escritor.


5 - Finalmente, la última de estas curiosas armas fue la llamada «bomba endotérmica»: "Se trataba de explosivos que serían lanzados por aviones de gran radio de acción y con capacidad para, al detonar, crear una zona de intenso frío que congelaría en un radio de un kilómetro toda forma de vida de manera temporal. Es uno de los ingenios de los que menos información se dispone".

lunes, 3 de diciembre de 2012

Un Insólito Combate Aéreo

El día 11 de abril de 1945, un avión Piper L-4 Cub norteamericano ocupado por los tenientes Merritt Duane Francies (piloto) y William Martin (observador) - en la imagen de aquí abajo, a la izquierda y a la derecha, respectivamente) -, asignado a la 5ª División Acorazada estadounidense despegó de un aeródromo aliado situado a unos 100 kms al oeste de Berlín, en una misión de reconocimiento. 
 
 
Cuando volaban buscando objetivos en tierra para la artillería, los tenientes estadounidenses vieron un avión Fieseler Fi-156 Storch alemán (fotografía bajo este párrafo) dando vueltas bajo ellos, a no mucha distancia de los tanques de la 5ª División Acorazada. El Storch, igual que el Piper Cub, era un pequeño monomotor de dos tripulantes utilizado sobre todo para vuelos de reconocimiento o de enlace. Por regla general, ninguno de tales aparatos tenían armamento alguno (aunque algunas versiones del avión alemán si que iban dotadas de una ametralladora MG 15 de 7.92 mm montada sobre ajuste trasero).
 
 
El avión alemán era más veloz que el estadounidense, pero sus tripulantes no parecían haberles visto, y además los norteamericanos tenían la ventaja de la altura. Así que Francies comunicó por radio que iba a entrar en combate y picó contra el avión enemigo, al tiempo que los dos tenientes estadounidenses abrían fuego con las únicas armas que tenían a mano, sus pistolas semiautomáticas reglamentarias Colt .45 M1911 (como las de la fotografía de aquí abajo). Vaciaron los cargadores contra el Storch, alcanzando repetidamente el parabrisas, los tanques de combustible y el ala derecha del avión alemán. El piloto germano hizo varios giros bruscos tratando de eludir el ataque, pero no sólo no lo consiguió, sino que, en un giro a baja altura el ala derecha del aparato golpeó contra el suelo y el avión acabó volcado en un prado.
 
 
El Piper Cub tomó tierra tras él, y, tras unos disparos de advertencia de los estadounidenses, los dos alemanes se entregaron con las manos en alto. Francies y Martin se quedaron custodiando a los prisioneros hasta que las tropas terrestres de la 5ª División Acorazada que se encontraban en las proximidades, y que habían visto a lo lejos la escaramuza, se hicieron cargo de ellos. "Nunca supe sus nombres", recordó más tarde Francies. "Podrían haber sido personajes importantes, por lo que sé. Les entregamos a los tanques unos quince minutos más tarde, después de que el hombre herido me diese las gracias varias veces por vendarle el pie. Creo que pensaron que íbamos a dispararles".
 
 
Que se sepa, aquel Fieseler Storch (en la imagen superior, precisamente junto a un Piper Cub, en una exhibición aérea) fue el único avión abatido por fuego de pistola en toda la guerra. Esta historia se puede encontrar en distintas fuentes con algunas variantes. En la más extendida se afirma que el Storch capturado por Francies y Martin fue el último avión de la Luftwaffe derribado en el frente occidental, situando la acción en el 7 de mayo de 1945, el día del final de la guerra en Europa. Pero hay algunos datos que no encajan con esa versión. En mayo de 1945 la 5ª División se encontraba cerca de la frontera checoslovaca, así que el episodio no pudo ocurrir al oeste de Berlín. El teniente Martin recibió por la acción la Air Medal; sin embargo, su compañero Francies tendría que esperar más de dos décadas a que le llegase el reconocimiento oficial. En 1966 el escritor Cornelius Ryan recogió el episodio en su libro "La Última Batalla", rescatándolo del olvido y haciendo que la USAF concediese a Francies la Distinguished Flying Cross, con 22 años de retraso.
 
Fuentes: